jueves, 28 de enero de 2010

Pluma blanca

Pluma blanca

- Buenos días a todos los ciudadanos! Son las 8 de la mañana y ya es hora de levantarse!

La radio estaba con el volumen al máximo y asusto a Mike, un hombre alto y de pelo moreno, que estaba en la cama medio despierto. Pero con eso no remedio que levantarse y echarse una ducha. Mike vivía solo en su casa con su perro Raco, en un pueblo muy, muy pequeño. El pueblo ni siquiera tenía una escuela, y los chicos tenían que ir a estudiar a la cuidad, que estaba casi a 1 hora y media en tren.

Mike salió de la ducha y se fue a trabajar. El era electricista del pueblo, tenía poco trabajo, pero era el único y le pagaban bastante bien…

Después de un largo día de trabajo, llego a su casa y preparo algo para comer, tanto para él como para su perro. Raco no comía pienso como muchos perros, el solo comía la comida que le preparaba Mike. Era el perro más cuidado del todo el pueblo, y como no, le sacaban de pasear todas las noches.

- Raco! Hora de pasear!

Raco era un perro muy tranquilo, asique le paseaban siempre sin correa.

Un día, mientras paseaban, Mike se detuvo un segundo. Algo se había posado sobre su cabeza y lo cogió.

- Una…Pluma blanca?- Dijo el extrañado

En esos momentos Raco comenzó a ladrar, algo que él no suele hacer. Asique Mike se fue a ver qué es lo que ocurría. Pero se paralizo por lo que vio. Una chica estaba desmalla en el suelo, y sobre su espalda, habían plumas blancas…

El pánico recorrió todo su cuerpo y fue hacia ella. La cogió entre los brazos y se la llevo a su casa.

Llegaron a la casa y Mike dejo la chica en el sofá para que descansara. Mientras preparaba algo de comida para ella, se despertó. Mike fue hacia ella.

- Donde estoy…- Pregunto aturdida

- No te preocupes, estas en un lugar seguro

- Quien eres…

- Mi nombre es Mike, mi perro Raco te encontró por la calle. Estabas desmallada y por eso te trajimos aquí.

- Yo…Me desmalle…

- Si…No tienes ningún golpe, asique supuse que sería por cansancio. No te he llevado al hospital, porque esta a casi 2 horas en coche…Te estoy preparando algo, tendrás hambre no?

La chica tenia la mirada perdida en el suelo, pero Mike le trajo el plato

- Toma, espero que te guste.

- Eso…- Dijo la chica mirando la pluma blanca que encontró Mike, que la había dejado en la mesita del salón- De donde la has sacado?

- La encontré cerca de donde te encontré a ti…Me pareció bonita…Por cierto, cómo te llamas?

- Mi nombre… No lo recuerdo…

- Veo… No te preocupes, pronto lo recordaras- Dijo Mike con una sonrisa- Mañana por temprano nos vamos al hospital para ver si te ocurre algo vale?

La chica sonrió y comenzó a comer lo que Mike le preparo. Cuando termino, Mike dijo:

- Si quieres, mientras yo recojo un poco la casa, te puedes dar una ducha. Es que necesito mucho tiempo para recoger todo esto…

- No no, no quiero molestar.

- No es ninguna molestia. Anda, así te tranquilizas un poco.

Después de unos minutos de charla, Mike consiguió convencerla para que se fuera a darse una ducha mientras el limpiaba un poco la casa. Cuando fregaba los platos, llamaron la puerta y fue a ver quién era:

- Policía estatal. Tenemos información de que esconde a una criminal, déjenos pasar.

- Un criminal? No sé de qué habla!

Uno de los soldados entro y comenzó a ver la casa.

- Sabemos que hay un criminal por la zona, y hay gente que ha visto que usted ha escondido a alguien aquí

- Esconder?

- Que es ese ruido…La ducha…Chicos, está en la ducha.

Comenzaron a entrar soldados con fusiles. Uno de ellos empujo a Mike hacia un sofá y se quedo apuntándole con su fusil.

El general dio órdenes de entrar donde es ocultaba la chica, pero cuando entraron, algo les empujo hacia la pared y todos cayeron. El soldado que aun estaba en el salón con Mike comenzó a acercarse lentamente. La chica salió de la habitación y miro al soldado, que la apuntaba con el arma.

- No se mueva!- Grito

- Ya sé lo que soy…-Dijo ella en voz baja

Algo se movía en la espalda de la chica, algo blanco.

- Qué demonios es eso…- Dijo el soldado muy asustado.

Ella sonrió y el soldado salió despedido hacia atrás. La chica se dirigió hacia Mike, y el al fin lo pudo ver.

- Alas…Alas blancas…

- Gracias por todo Mike, pero me tengo que ir ya…

- Que eres…Acaso eres un ángel…?

No le respondió, solo sonrió y salió de la casa.

Mike la siguió, pero cuando salió ya no había nadie afuera. Todo seguía igual, menos algo en el cielo. Estaba lloviendo, pero no agua, sino unas pocas de plumas blancas………

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