miércoles, 19 de septiembre de 2012

El caso de la espada. Capitulo II



Gerald junto a su compañero Steeve se dirigieron hacia la nueva escena del crimen. Al parecer, todo había ocurrido dentro de un tren que viajaba fuera de la ciudad. Por alguna razón, el tren se detuvo en mitad del bosque y desde entonces no se movió más. Durante el viaje, el detective no paro de darle vueltas al caso de la familia rica. Todo parecía muy simple, pero no podía creerse que no tuviera ninguna sola pista. Ni cámaras, ni vecinos, ni testigos algunos que vieron algo raro durante aquel día. No tenía absolutamente nada.
En cuanto llegaron al tren, a Gerald le impresiono algo. No había ningún policía en el tren, ni nadie investigando. Todos estaban sentados en algún sitio del bosque mientras tomaban aire.
-          ¿Qué demonios está pasando aquí? ¿Por qué no hay nadie investigando?- Pregunto Gerald bastante cabreado.
El forense que estaba a cargo del lugar se acercó hacia los detectives con una mala cara.
-          Ninguno de mis hombres está preparado para esto señor, ni siquiera yo. Es más, creo que usted tampoco lo esta
Gerald se tomó esas palabras como algo personal y se dirigió hacia el vagón de tren junto a Steeve, que no parecía estar muy convencido de lo que hacía. Abrieron la puerta con bastante brusquedad, pero antes de entrar, ambos se quedaron totalmente paralizados. El forense no exagerada en nada, nadie está preparado para ese lugar. Todo el suelo del vagón estaba lleno de un gran charco de sangre, las paredes e incluso los cristales también estaban con bastantes salpicaduras. Y para colmo, nada de eso era lo peor. Todas las personas que estaban dentro del vagón habían sido cortadas de alguna forma. A algunas personas le faltaban algún brazo o alguna pierna, otras tenían diversos cortes por distintas partes de su cuerpo, incluso hasta el punto de que ya era casi imposible de saber quién era esa persona solo con verla. Al parecer, las personas con más suerte, fueron a las que le cortaron la cabeza para tener una muerte rápida. Solo había una forma de describir aquel lugar… El infierno. Pocos segundos después de que Gerald abriese la puerta, Steeve tuvo que salir corriendo de allí para poder vomitar. Se había imaginado a muchos muertos, pero no ese lago de sangre con cuerpos cortados. Incluso el detective tuvo que salir de aquel lugar para poder sentarse. Jamás había visto o leído algo parecido, había sido una carnicería sin precedentes en la que nadie se había salvado. Ni mujeres, ni niños, ni extranjeros, ni los trabajadores del tren… nadie había sobrevivido.
-          Está bien…- Dijo Gerald conmocionado- Este lugar es algo… complicado… Tómense el tiempo que necesiten para luego poder trabajar
Todos los trabajadores se lo agradecieron y allí esperaron algún tiempo, hasta que pudieron volver a trabajar con algo de normalidad.
Una media hora después se reanudaron los trabajos. Los forenses sacaban fotos de los cuerpos y luego los sacaban del vagón, mientras que los detectives esperaban fuera y pensaban algún motivo para esta masacre.
-          ¿Algún terrorista?- Pregunto Steeve bastante nervioso
-          Los terroristas usan bombas, no cuchillos afilados para matar a 40 personas
-          ¿Tal vez algún loco armado?
-          Un loco no podría matar a 40 personas así de fácil. Seguro que algún hombre le hubiese detenido antes de que le pudieran matar. Todo esto lo tiene que haber hecho algún profesional. Pero… ¿Por qué?
-          ¿Y si le hicieron un encargo a un asesino a sueldo, algo se torció y tuvo que matar a todo el vagón?
-          Gran teoría, si no fuese porque también el conductor está muerto, y el conductor aún sigue en su cabina solo. No tendría sentido si…
Entonces Gerald se fijó algo en el suelo del bosque. Todo el mundo había estado fuera del vagón conmocionado para poder fijarse en aquello, pero el detective sí que lo vio. En el suelo había una huella de sangre que se dirigía hacia el bosque.
-          Steeve, ¿qué pueblo hay en esa dirección?- Pregunto el detective bastante sorprendido
-          Pues… creo que estamos a unos 13 km de Merad…
-          Llama a la policía de allí, y dígale que pongan la alerta máxima. Que busquen a cualquier sospechoso con alguna mancha de sangre y que le detengan. También llama a la oficina, y que traigan un par de perros rastreadores aquí. Quiero saber si en el camino dejo algo más, algún arma, algo trapo, algo de sangre. ¡Lo que sea!
El ayudante asintió con la cabeza mientras cogía su teléfono para llamar a un policía
-          Detective- Interrumpió uno de los policías que estaba allí- Preguntan por usted
-          No me jodas que es por otro caso…
-          No, es de la policía de Merad- Los dos detectives se miraron mutuamente muy impresionados y sin poder creérselo- Dicen que han encontrado a una chica que asegura haber sido testigo de una masacre en un tren…
-          No me lo puedo creer… Una superviviente… 

martes, 18 de septiembre de 2012

El caso de la espada. Capitulo I



17 de enero de 2017

En una fría noche de invierno, un viejo hombre esperaba sentado delante de la chimenea de su casa. Tenía bastantes cicatrices en sus brazos y rostro, que daba sinos de cansancio. Su mujer apareció a su espalda  le susurró al oído:
-          Vamos, ven ya a la cama… Es bastante tarde
-          Lo se cariño… Iré cuando acabe algo que tengo que hacer…
Le sonrió a su mujer, quien le devolvió la sonrisa y se marchó a la cama. El hombre espero algunos minutos más mirando al fuego de la chimenea, hasta que se levantó bruscamente y se dirigió a la mesa que estaba llena de papeles. La limpio lo más rápido que pudo y encendió una lámpara para iluminar la mesa. Después cogió bastantes papeles en blanco junto a un bolígrafo y comenzó a escribir para él.
“Mi nombre es Gerald Johnson, antiguo detective de la ciudad de Selencia. Hace diez años que me deje el cargo, todo al  completar el caso “El asesino de la espada”… Se han contado muchas historias sobre aquel caso, incluso lo que piensa ahora la gente es todo falso… Puede que me llamen loco cuando lean esto, pero esta es la verdadera historia sobre aquel caso…”

Algo más de 10 años antes….

El detective Gerald se dirigía hacia su oficina como cualquier mañana. Ya podía imaginarse como iba a ser su día… Iba a la comisaria, le mandaban a alguna escena del crimen, buscaba algunas pistas y luego volvía a su casa junto a su mujer Adele y a sus dos pequeños hijos. Alice y el pequeño de 2 años de Evans de edad. Acabaría el día durmiendo junto a su a su esposa. En cuanto entró en la oficina su compañero Steeve le lanzo unas llaves mientras salía rápidamente de la habitación
-          Nos vamos, hay un caso y te toca conducir a ti hoy
-          Ya me imaginaba esto…
-          Lo dudo, este es un caso bastante curioso
Gerald le miro bastante extrañado, pero sin preguntar más salió de la oficina para dirigirse al coche de policía aparcado frente a la oficina.
-          Bien, ¿dónde vamos?- Pregunto el detective a su compañero
-          A la parte norte
-          ¿El barrio rico? Cualquier asesinato allí es por robo o asuntos de dinero… No necesitan ningún detective allí
-          Pero este parece ser un caso algo particular. Los propietarios de la casa acababan de mudarse de otra ciudad, y son herederos de una fortuna de sus padres.
-          Es simple, algún otro heredero les ha matado para quedarse con el dinero
-          Nadie más iba a heredar nada señor
El detective, sin estar muy convencido del caso puso el coche en marcha y se dirigió hacia la parte norte de la ciudad

Unos 20 minutos después llegaron a la mansión donde ya habían llegado algunos equipos de investigación y entraron a la casa inmediatamente.
-          ¿Qué tenemos?- Pregunto Gerald mientras entraba a la mansión junto a un policía de investigación y a Steeve
-          Dos cuerpos, un hombre y una mujer de 37 años los dos. EL hombre con un corte en el pecho y la mujer con un corte en la yugular. Parece que llevan unos dos días muertos
-          ¿Dos días y nadie pregunto por ellos?
-          Eran nuevos en la ciudad, nadie les conocía y nadie se preocupó por ellos
-          ¿Y cómo encontraron sus cuerpos si nadie se preocupaba por ellos?
-          La encontró la limpiadora que solo viene cada 2 días. Al parecer hace dos días, cuando acabo de limpiar, los propietarios estaban como siempre
-          ¿Cámaras? ¿Algún vecino vio algo?
-          Hay cámaras por toda la casa, pero fueron desconectadas justo antes del asesinato. Sobre los vecinos, ninguno vio nada ni escucho nada raro- Le dijo el otro policía ante la mirada extraña de Gerald.
-          Que te dije jefe, este es un caso curioso.- Murmuro Steeve con una pequeña sonrisa
-          ¿No falta nada en la casa? Puede ser un robo- En esos momentos sonó el teléfono del compañero del detective, quien se alejó para poder hablar con tranquilidad
-          Nada señor. Todos los objetos de valor siguen en la casa.
El detective comenzaba a estar interesado en el caso. Parecía que lo había hecho algún experto asesino y se fue a ver los cadáveres, donde se dio cuenta de algo importante. La herida del hombre era muy profunda, tanto que le había travesado totalmente.
-          ¿Tiene alguna idea de cuál puede ser el arma?
-          No estaremos seguros hasta que no hagamos más pruebas, pero pensamos que puede ser algún tipo de espada
-          ¿Una espada? ¿Quién mata a alguien con una espada?
-          No lo sé, ese es su trabajo detective
-          ¡Jefe!- Interrumpió Steeve que parecía estar conmocionado- Tenemos un problema
-          ¿De qué se trata?
-          Hay otro caso… Tenemos a más de 40 cadáveres juntos…

martes, 4 de septiembre de 2012

El Comienzo del fin Capitulo X


Salió al patio del laboratorio con Mary entre sus brazos y la dejo en el suelo lentamente. Después se dirigió hacia el extremo derecho del patio y recogió una pala que estaba allí tirada y ante la mirada de los soldados comenzó a hacer un hoyo en el patio.

-          Esta oscureciendo…- Dijo el subteniente ante la mirada de los demás soldados- Esta noche descansaremos aquí. Avisen a la base central que mañana partiremos a primera hora. Además… se está acercando una tormenta…

George continuo cavando al lado de su amiga sin hacer ningún gesto en su cara, no se detuvo ni cuando comenzó a llover… Solo cuando acabo de enterrar a Mary miro al oscuro cielo en la noche y grito con todas sus fuerzas para poder desahogarse… Se quedó allí toda la noche, sin separarse de la tumba

A la mañana siguiente... El subteniente se acercó al joven que seguía junto a la tumba de Mary con la mirada perdida.

-          Levántate George, nos marchamos ya…
-          Un momento Arthur… He de hacer una cosa…

El chico agarraba en su mano el colgante que tenía Mary siempre, tomo aire y lo dejo sobre su tumba mientras se levantaba.

-          Lo siento mucho… No pude…
-          ¡Subteniente!- Grito Kurtz que entraba en el patio- ¡Hemos avistado a unos hostiles armados por la parte trasera de la base!
-          ¿Cuántos son?
-          Dos, parecen estar de patrulla.
-          Esperen a que yo llegue, los necesitamos con vida. George, tenemos que irnos
-          Vamos…

Los tres se dirigieron a la parte trasera del edificio y desde allí pudieron ver a los dos terroristas. Estaban dando un paseo tranquilamente, como si nada hubiera pasado en la base.

-          ¿Qué hacemos señor?- Pregunto Lorenz mientras le apuntaba con su rifle
-          Tenemos que atraparlos con vida… Pero no podemos arriesgarnos a perder a nadie más. Apunten a las piernas. Después yo y el soldado Buttons iremos a por el de la derecha, Lorenz y Kurtz ir a por el otro. ¿Entendido?
-          Si señor
-          Listos… Fuego

Los soldados Kurtz y Buttons dispararon una sola bala y alcanzaron a los dos hostiles. Se dispusieron a salir por la puerta trasera del edificio, pero el subteniente detuvo un instante a sus hombres.

-          Un momento chicos… ¿Dónde está el crio?
-          No le hemos visto señor.
-          ¡Joder, vamos a por los terroristas y después vallan a buscar a ese crio!

Se dividieron en los dos grupos  y en pocos minutos llegaron donde estaban los enemigos. El terrorista del subteniente estaba totalmente inmóvil con una herida en la cara. Cuando se había caído, se golpeó la cabeza con una piedra puntiaguda del suelo y murió al instante.

-          Maldita sea… Esto es suerte… Espero que el otro esté bien…

En la otra parte, los soldados llegaron a donde estaba el terrorista per se encontraron con una sorpresa. George estaba junto al hombre herido y le apuntaba con su pistola en la cabeza muy seriamente.

-          George, ¿Qué haces?- Pregunto Kurtz muy sorprendido
-          Apartaos… estoy hablando con él…
-          Apártate novato… le necesitamos…- Murmuro Lorenz que parecía estar bastante nervioso
-          Dime… ¿Quiénes sois?- Pregunto George muy tranquilo mientras mantenía la pistola en su cabeza
-          Eso… no te importa crio
-          ¡Ja! Incluso con una bala en su pierna y con una pistola en su cabeza es capaz de insultarme… Tienes valor, lo admito…
-          No como la escoria como vosotros.
-          Vale, está bien. Tengo otra pregunta que hacerte… En la base… Había una chica…
-          ¿La chica? ¿Era tu novia? ¡Espero que disfrutes al saber que nos la hemos follado todos mientras ella gritaba de dolor!

George no se detuvo un segundo más y disparo sin vacilar en la cabeza del terrorista. La sangra salto hasta su rostro, pero el chico no se inmuto. En ese momento apareció el subteniente que se quedó de piedra al ver lo que George acababa de hacer

-          ¡Qué demonios has hecho!- El subteniente se abalanzó hacia George mientras todos los soldados intentaban detenerle- ¡Él era nuestra única pista de saber porque vinieron a esta base!  ¡Teníamos que interrogarle para así poder descubrir la verdad de esta guerra!
-          Gente como él no merece vivir…Solo… Solo he hecho justicia…

Arthur no pudo aguantar más y golpeo un puñetazo en la cara de George

-          ¡Tú no eres nadie para decir que es la justicia! ¡Si no fuera porque te debo la vida, ahora mismo te pegaría un tiro y te quedarías junto a este terrorista!

Los soldados lograron apartar al subteniente de George que estaba tirado en el suelo después del golpe.

-          Está bien, chicos, nos largamos de una vez. Marchamos hacia la base
-          ¿Y el chico?
-          Si quiere venir con nosotros que venga, no pienso esperarle.

jueves, 21 de junio de 2012

Te voy a contar una historia...


Érase una vez....
Una mujer y un hombre... que vivían solos en el mundo en el que no había nada... ambos vivían felices todos los días, hasta que un extraño se acercó hacia ellos con dos sobres. En uno de ellos ponía la palabra bueno, y en el otro malo. El extraño dio los sobres mientras les decía a los chicos: En uno de los sobres, cuando lo abráis os pasara algo bueno... en el otro en cambio o pasara algo malo. Solo hay una condición, que ambos se abran al mismo tiempo por personas distintas.
Después de decir eso, el extraño desapareció.
El hombre cogió el sobre que ponía "malo" y le dio el otro a la mujer. Él pensaba que solo importaba la felicidad de la mujer.
En el sobre "malo" estaba escrito de que perdería una prenda de vestir. En el bueno en cambio, que encontraría una nueva. Y tal como lo decían los sobres, eso ocurrió. El hombre se cayó pocas horas después y se rompió la camiseta que tenía, la mujer en cambio... encontró una preciosa falda en una caja que antes no había visto.
Cada día, volvía el extraño para dar los sobres... y siempre pasaba lo mismo. El hombre cogía el malo, y la mujer el bueno....
Con el tiempo... el hombre vivía solo en la calle, bastante enfermo, sin absolutamente nada más que su propio aliento. La mujer en cambio, obtuvo todas las riquezas del mundo. Una preciosa casa... ropa, joyas, una salud formidable... nada iba mal en su vida.
Hasta que un día volvió el hombre de los sobres, y el hombre le pidió a la mujer que le dejara una vez el sobre "bueno"
Después de discutir un par de horas, la mujer le dejo su sobre y ella cogió el malo. Cuando lo leyó, se quedó paralizada: "morirás" ponía en su sobre.
En el del hombre en cambio: "y tu obtendrás todo lo que ella perderá"

Y os preguntareis.... cuál es la moraleja de esta historia? Es muy simple...
Si alguna vez estáis en una mala racha que parece no acabar nunca... no os rindáis, porque un día llegara un golpe de suerte y podréis llegar a obtener todo lo que podéis desear...
Y si alguna vez estáis e buena racha... no dejéis que nada ni nadie os saque de ella, porque puede que nunca volváis a tenerla

miércoles, 23 de mayo de 2012

El comienzo del fin. Capitulo IX



El subteniente junto a sus soldados llegaron lo más rápido que pudieron a la base militar. Había pasado casi una hora desde que habían recibido el último mensaje del general, y todo aquel lugar parecía estar desierto. La puerta principal estaba totalmente destrozada y las paredes llenas de agujeros de balas.

-          Aquí el subteniente, ¿me recibe general?
-          Mi señor… Ha tenido que apagar la radio, lleva  más de una hora sin decirnos nada- dijo Kurtz muy serio
-          Lo se… ese maldito cabrán siempre se le olvida encender la radio. Aun así no bajen la guardia.

El grupo de soldados entraron lentamente a la base, lentamente y sin hacer ningún tipo de ruido. El subteniente daba todas las órdenes mediante señas, para que algunos soldados entraran a mirar algunas habitaciones. De repente, entraron en un pasillo que estaba lleno de cuerpos. Ninguno de ellos parecía estar con vida, y todos llevaban la misma ropa.

-          Los terroristas… Aquí es donde el general los ha detenido…- Dijo George impresionado al verlos.
-          Es típico del general… Siempre hace este tipo de locuras…
-          Mi señor… Tiene… que venir a ver esto…- Dijo Kurtz mientras bajaba su arma.

Todos los soldados fueron allí y pudieron ver que uno de los cuerpos vestía diferente a las demás. Era el general, que había caído también.

-          General…

El subteniente le miro bastante triste durante unos segundos y volvió a levantar el arma.

-          Preparados, aquí aún hay dos civiles y un soldado más… y puede que también tengamos algunos hostiles. Tenemos que encontrarles, cuanto antes.

El grupo volvió a moverse mientras todos miraban tristemente el cuerpo del general, y se dirigieron hacia la habitación de seguridad. Allí encontraron al cuerpo de Brooks, pero nada de los amigos de George.

-          Kurtz, mira en las cámaras de seguridad a ver si puedes encontrar a alguien en la base. Algún hostil, los chicos esos o cualquier cosa que nos pueda ayudar. Los demás, quiero que saquéis el cuerpo del general de ese montón de basura y lo lleven a la entrada junto al de Brooks.

George ayudo a todos los soldados a mover los cuerpos y los juntaron en la entrada de la base. Aunque ya estaban allí desde casi 30 minutos, no habían escuchado ningún ruido ni habían visto a nadie con vida.

-          Chicos, ¿me reciben?- Preguntaba Kurtz por la radio
-          Alto y claro- Respondió el soldado Lorenz
-          Las cámaras de seguridad no muestran a nadie en la base… pero hemos encontrado un cuerpo en la habitación 307. ¿Pueden ir a ver qué es? Con la calidad de la cámara no podemos decir nada, ni siquiera si está herido o no.
-          Entendido, vamos ahora mismo.
-          El subteniente y yo nos quedaremos aquí a ver las grabaciones de los videos… puede que descubramos hacia donde se fueron esos cabrones.

El soldado Lorenz guardo la radio y se dirigió hacia George muy cabreado.

-          Tú te iras donde está el subteniente
-          ¡No! Puede que allí este alguno de mis amigos y he de mirarlo
-          ¡Es una orden!
-          ¡Soldado!- Grito el cabo que estaba junto a ellos- Deje que venga con nosotros… No tenemos que separarnos de nuevo…
-          Pero cabo…
-          No hay peros que valgan… Esto ya… ha pasado el límite con la muerte del general…

A Lorenz no le pareció bien la idea que George les acompañara a investigar esa habitación, pero él estaba bajo las órdenes del cabo y no podía hacer nada. Durante todo el camino estuvieron en contacto con el subteniente que les dirigió por toda la base gracias a las cámaras de seguridad. Apenas 10 minutos después de entrar en la base, pudieron entrar en la habitación. El cabo fue quien entro primero y dejo en la puerta al soldado y a George, pero apenas unos segundos después salió con una mirada muy triste.

-          ¿Qué hay allí?- Pregunto el joven bastante confuso al ver la cara del cabo
-          No… no deberías de entrar allí…

Al escuchar eso, George empujo al cabo de la puerta y entro por la fuerza, pero al dar un par de pasos se quedó totalmente paralizado. Allí estaba el cuerpo de Mary, con la ropa totalmente desgarrada y casi desnuda.

-          Ma… Mary…

Cerró los ojos fuertemente y suspiro con mucha fuerza sin decir nada más. Después se quitó la chaqueta que tenía por encima y tapo a su amiga con ella. Después la cogió entre sus brazos y el saco de la habitación.

-          George…- Murmuro el cabo mientras veía como salía el chico de la habitación

Pero él no le respondió, simplemente salió de la habitación sin decir nada, sin hacer ningún gesto, sin derramar ninguna lagrima por su amiga…

miércoles, 16 de mayo de 2012

El comienzo del fin: Capitulo VIII




Mientras tanto el general esperaba en la base, en una habitación de seguridad donde se podían ver todas las cámaras de seguridad que habían repartidas por la base. Lamentablemente, no había ninguna a los alrededores y no sabía quién se estaba acercando a ellos. En la misma habitación, estaban los chicos y el soldado Brooks. Mary y Sam estaban en el suelo bastante asustados y los otros soldados intentaban mirar por las ventanas sin asomarse mucho para poder ver si alguien se acercaba.

-          ¿Ves algo soldado?-Pregunto el general a Brooks
-          Nada mi señor… Puede haber sido alguna liebre o algún animal salvaje. ¿En las cámaras no hay nada extraño verdad?
-          No… Tal vez tengas razón, y sea una falsa alarma…

El soldado Brooks se levantó frente la levanta y suspiro aliviado. Los otros chicos también sonrieron y se intentaron levantar, pero en ese mismo instante sonó un fuerte disparo que alcanzo la cabeza del soldado. Mary comenzó a gritar al ver la cantidad de sangre que había sido esparcida por la habitación a causa del disparo.

-          ¡Al suelo! ¡Al suelo!- Grito el general mientras se arrastraba para ver cómo estaba su soldado que había caído al suelo al instante. La bala le había alcanzado en la cabeza y le había matado al instante.

El general, lleno de ira, golpeo el suelo mientras se le escapaban un par de lágrimas de sus ojos. Fuera de la base había gente armada que no paraba de disparar desde que alcanzaron al soldado Brooks, por lo que ninguno de los chicos podía levantarse para evitar así ser alcanzados. El general se arrastró por el suelo hasta llegar donde estaba la pantalla de las cámaras para poder ver algo. Las cámaras captaban como un par de decenas de soldados intentaban entrar en la base. Todos ellos estaban fuertemente armados con fusiles de asalto, explosivos y muchos cargadores de munición.

-          Que cojones es esto…- Murmuro el general mientras cogía la radio- Aquí el general, ¡no sé dónde estáis pero venid aquí echando leches! Tenemos un puto ejército encima y el soldado Brooks ha caído. Corto y cierro.

Tiro la radio al suelo y se acercó a los jóvenes rápidamente. Intento tranquilizar a Mary que no paraba de llorar y después miro a Sam que estaba totalmente paralizado.

-          ¿Cómo te llamas?- Pregunto el general al chico
-          Sam…
-          Está bien Sam, tengo que pedirte algo… Quiero que mires esos planos- el general señalo un plano de la base militar que estaba pegado en la pared de la habitación- y ahora quiero que cojas a la chica y te la lleves a la parte trasera de la base. Allí hay una salida que pueden utilizar para poder salir de aquí. Después solo tienen que ir hacia el norte y llegaran a la ciudad.
-          Está bien… Ir hacia la parte trasera…
-          Exacto, mira el plano y recuerda el camino…
-          Vale, creo que ya lo tengo.

En esos momentos una fuerte explosión retumbo en la base. Parecía venir de la entrada principal, que había sido derribada.

-          Está bien, coge a la chica y largaos de aquí. Yo me encargare de hacer algo de tiempo.

Sam cogió a la chica y salieron de la habitación lo más rápido posible. Corrieron a través de un par de pasillos y de repente el chico se detuvo.

-          ¿Qué pasa?- Pregunto Mary muy asustada
-          Calla, estoy pensando…
-          ¿Pensando?
-          No recuerdo por donde había que ir ahora…
-          ¿Cómo has podido olvidar eso ahora?
-          ¡He dicho que te calles de una vez joder!

Mary se asustó al ver a su novio gritar así, pero Sam pudo ver a la espalda de la chico como un soldado aparecía en el pasillo, asique cogió a Mary y entraron en la habitación que tenían más cercana. Era una habitación con una sola mesa, sin ventanas y con solo la puerta por la que los chicos habían entrado.

-          No hay salida…-Murmuro la chica desesperada- Estamos muertos…
-          No, hay una salida

Sam comenzó a mover la mesa y la pego a la pared del fondo. Después se subió sobre ella y señalo a la pared.

-          Conductos de aire, podemos escapar allí. O al menos escondernos un tiempo
-          Yo no llego allí- Dijo Mary mientras se subía a la mesa.
-          Pero yo sí, desde allí te puedo ayudar a subir. Voy a subir yo.

Sam pego un salto desde la mesa y pudo agarrarse al conducto de aire. Después de unos segundos pudo lograr subirse y entrar en él.

-          Sam, dame la mano… Sam… ¡Sam! Esto no tiene gracia, ya tienen que estar a punto de entrar.
-          La verdad es que nada de esto tiene gracia… No pensé que fueras así Mary
-          ¿De que estas hablando? ¡Rápido ayúdame a subir!
-          Que te ayude tu querido amigo George, ahora que ha vuelto al pueblo.
-          ¿Qué? Sam, ¡Sam!

En esos momentos la puerta de abrió y algunos soldados entraron en la habitación donde estaba Mary. Sam ya no estaba allí, y estaba escapando por el conducto de ventilación solo, mientras escuchaba los gritos de desesperación y de dolor de Mary.

lunes, 30 de abril de 2012

El comienzo del fin: Capitulo VII



Se separaron en dos grupos, uno que se dirigía hacia el punto de extracción con Sam y Mary, y el grupo de George que querían buscar a mas supervivientes. Se mantenían en contacto cada vez que pasaba algo anormal, para informar siempre al otro grupo. George, al ser el único que conocía el lugar, dirigía al grupo de soldados para ir por lugares algo ocultos sin necesidad de que estuvieran a tiro de algún francotirador. Por el camino no se encontraron casi con nadie, y las personas que vieron estaban ya muertas. Por suerte para George, la mayoría de esas personas eran terroristas. Al cabo de unos minutos sonó la radio del subteniente.

-          Aquí el general Buttons
-          Dime General, ¿Cómo está la situación?- Respondió el subteniente
-          Estamos delante del puesto del ejército que dijo el crio… Tenía razón, es un gran puesto militar que parece estar abandonado
-          ¿Hostiles?
-          No hemos visto ningún señor, tienen el camino libre por ahora… ¿Cómo van las cosas por allí?

Arthur se detuvo delante de un bar en el que había muchos cuerpos de civiles tirado por el suelo. En la pared del bar ponía “Puzles”
El chico entro al bar traumatizado mientras miraba los muertos. Había estado allí un par de horas antes, y no se podía imaginar que acabaría así, ni mucho menos con la camarera que no había podido hablar bien con ella.

-          No hay supervivientes señor- Dijo el soldado Brooks en cuanto termino de registrar todos los cuerpos
-          Está bien, hemos terminado nuestra zona de búsqueda. Vallamos hacia el punto de extracción y esperemos allí a salir de este lugar.
-          ¿Y los cuerpos?- Pregunto George mientras miraba a la camarera muerta- ¿piensa dejarlos así?
-          No es lo que pienso hacer, es lo que vamos a hacer todos
-          ¡Ellos se merecen un entierro!- Grito George levantándose bruscamente. Miraba fijamente a Arthur muy seriamente
-          Si tuviéramos que enterrar a todos estos cuerpos, esta guerra no acabaría nunca. Ahora acata órdenes y prepárate para marchar
-          ¡Todas estas personas tienen una vida y un pasado! ¡Se merecen algo mejor que dejarlos aquí abandonados!

En esos momentos Brooks agarro al chico y le tiro al suelo con toda su fuerza.

-          Guarda silencio estúpido… Ninguno de nosotros quiere dejar estos cuerpos así, pero el subteniente no tiene otra opción…
-          Pero… ellos…
-          Ellos tendrán su entierro, pero en otro momento…

La radio del subteniente interrumpió la charla entre Brooks y George en aquellos instantes

-          Oye chicos, ¿ya están en las cercanías?
-          No general, ¿Por qué lo pregunta?
-          Esto es malo… La base tiene unos radares de movimiento, y acaban de saltar todos… Podrían ser civiles mi señor
-          O puede que no, preparase para lo peor, nosotros acabamos de terminar aquí y nos dirigimos hacia la base ahora mismo. Aceleraremos el paso para llegar cuanto antes
-          Entendido mi señor, corto.- El subteniente volvió a mirar a George y le dijo:
-          ¿Quieres seguir preocupándote por los muertos o prefieres ayudar a tus amigos? No tenemos tiempo, asique decide.

George volvió a mirar al cuerpo de la camarera y resignado por la situación, cerró los ojos y dijo:

-          Vamos… Tenemos que ir a ayudar al general…