17 de enero de
2017
En una fría noche
de invierno, un viejo hombre esperaba sentado delante de la chimenea de su
casa. Tenía bastantes cicatrices en sus brazos y rostro, que daba sinos de
cansancio. Su mujer apareció a su espalda
le susurró al oído:
-
Vamos,
ven ya a la cama… Es bastante tarde
-
Lo se
cariño… Iré cuando acabe algo que tengo que hacer…
Le sonrió a su
mujer, quien le devolvió la sonrisa y se marchó a la cama. El hombre espero
algunos minutos más mirando al fuego de la chimenea, hasta que se levantó
bruscamente y se dirigió a la mesa que estaba llena de papeles. La limpio lo más
rápido que pudo y encendió una lámpara para iluminar la mesa. Después cogió
bastantes papeles en blanco junto a un bolígrafo y comenzó a escribir para él.
“Mi nombre es Gerald
Johnson, antiguo detective de la ciudad de Selencia. Hace diez años que me deje
el cargo, todo al completar el caso “El
asesino de la espada”… Se han contado muchas historias sobre aquel caso,
incluso lo que piensa ahora la gente es todo falso… Puede que me llamen loco
cuando lean esto, pero esta es la verdadera historia sobre aquel caso…”
Algo más de 10
años antes….
El detective
Gerald se dirigía hacia su oficina como cualquier mañana. Ya podía imaginarse
como iba a ser su día… Iba a la comisaria, le mandaban a alguna escena del
crimen, buscaba algunas pistas y luego volvía a su casa junto a su mujer Adele
y a sus dos pequeños hijos. Alice y el pequeño de 2 años de Evans de edad. Acabaría
el día durmiendo junto a su a su esposa. En cuanto entró en la oficina su
compañero Steeve le lanzo unas llaves mientras salía rápidamente de la habitación
-
Nos
vamos, hay un caso y te toca conducir a ti hoy
-
Ya me
imaginaba esto…
-
Lo
dudo, este es un caso bastante curioso
Gerald le miro
bastante extrañado, pero sin preguntar más salió de la oficina para dirigirse
al coche de policía aparcado frente a la oficina.
-
Bien,
¿dónde vamos?- Pregunto el detective a su compañero
-
A la
parte norte
-
¿El
barrio rico? Cualquier asesinato allí es por robo o asuntos de dinero… No
necesitan ningún detective allí
-
Pero
este parece ser un caso algo particular. Los propietarios de la casa acababan
de mudarse de otra ciudad, y son herederos de una fortuna de sus padres.
-
Es simple,
algún otro heredero les ha matado para quedarse con el dinero
-
Nadie
más iba a heredar nada señor
El detective, sin
estar muy convencido del caso puso el coche en marcha y se dirigió hacia la
parte norte de la ciudad
Unos 20 minutos después
llegaron a la mansión donde ya habían llegado algunos equipos de investigación y
entraron a la casa inmediatamente.
-
¿Qué tenemos?-
Pregunto Gerald mientras entraba a la mansión junto a un policía de investigación
y a Steeve
-
Dos
cuerpos, un hombre y una mujer de 37 años los dos. EL hombre con un corte en el
pecho y la mujer con un corte en la yugular. Parece que llevan unos dos días muertos
-
¿Dos días
y nadie pregunto por ellos?
-
Eran
nuevos en la ciudad, nadie les conocía y nadie se preocupó por ellos
-
¿Y cómo
encontraron sus cuerpos si nadie se preocupaba por ellos?
-
La encontró
la limpiadora que solo viene cada 2 días. Al parecer hace dos días, cuando
acabo de limpiar, los propietarios estaban como siempre
-
¿Cámaras?
¿Algún vecino vio algo?
-
Hay cámaras
por toda la casa, pero fueron desconectadas justo antes del asesinato. Sobre
los vecinos, ninguno vio nada ni escucho nada raro- Le dijo el otro policía ante
la mirada extraña de Gerald.
-
Que
te dije jefe, este es un caso curioso.- Murmuro Steeve con una pequeña sonrisa
-
¿No
falta nada en la casa? Puede ser un robo- En esos momentos sonó el teléfono del
compañero del detective, quien se alejó para poder hablar con tranquilidad
-
Nada
señor. Todos los objetos de valor siguen en la casa.
El detective
comenzaba a estar interesado en el caso. Parecía que lo había hecho algún experto
asesino y se fue a ver los cadáveres, donde se dio cuenta de algo importante.
La herida del hombre era muy profunda, tanto que le había travesado totalmente.
-
¿Tiene
alguna idea de cuál puede ser el arma?
-
No
estaremos seguros hasta que no hagamos más pruebas, pero pensamos que puede ser
algún tipo de espada
-
¿Una
espada? ¿Quién mata a alguien con una espada?
-
No lo
sé, ese es su trabajo detective
-
¡Jefe!-
Interrumpió Steeve que parecía estar conmocionado- Tenemos un problema
-
¿De qué
se trata?
-
Hay
otro caso… Tenemos a más de 40 cadáveres juntos…

No hay comentarios:
Publicar un comentario