Mientras tanto el general esperaba en la base, en una habitación
de seguridad donde se podían ver todas las cámaras de seguridad que habían repartidas
por la base. Lamentablemente, no había ninguna a los alrededores y no sabía quién
se estaba acercando a ellos. En la misma habitación, estaban los chicos y el
soldado Brooks. Mary y Sam estaban en el suelo bastante asustados y los otros
soldados intentaban mirar por las ventanas sin asomarse mucho para poder ver si
alguien se acercaba.
-
¿Ves algo soldado?-Pregunto el general a Brooks
-
Nada mi señor… Puede haber sido alguna liebre o algún
animal salvaje. ¿En las cámaras no hay nada extraño verdad?
-
No… Tal vez tengas razón, y sea una falsa alarma…
El soldado Brooks se levantó frente la levanta y suspiro
aliviado. Los otros chicos también sonrieron y se intentaron levantar, pero en
ese mismo instante sonó un fuerte disparo que alcanzo la cabeza del soldado.
Mary comenzó a gritar al ver la cantidad de sangre que había sido esparcida por
la habitación a causa del disparo.
-
¡Al suelo! ¡Al suelo!- Grito el general mientras
se arrastraba para ver cómo estaba su soldado que había caído al suelo al
instante. La bala le había alcanzado en la cabeza y le había matado al
instante.
El general, lleno de ira, golpeo el suelo mientras se le
escapaban un par de lágrimas de sus ojos. Fuera de la base había gente armada
que no paraba de disparar desde que alcanzaron al soldado Brooks, por lo que
ninguno de los chicos podía levantarse para evitar así ser alcanzados. El
general se arrastró por el suelo hasta llegar donde estaba la pantalla de las cámaras
para poder ver algo. Las cámaras captaban como un par de decenas de soldados
intentaban entrar en la base. Todos ellos estaban fuertemente armados con fusiles
de asalto, explosivos y muchos cargadores de munición.
-
Que cojones es esto…- Murmuro el general
mientras cogía la radio- Aquí el general, ¡no sé dónde estáis pero venid aquí echando
leches! Tenemos un puto ejército encima y el soldado Brooks ha caído. Corto y
cierro.
Tiro la radio al suelo y se acercó a los jóvenes rápidamente.
Intento tranquilizar a Mary que no paraba de llorar y después miro a Sam que
estaba totalmente paralizado.
-
¿Cómo te llamas?- Pregunto el general al chico
-
Sam…
-
Está bien Sam, tengo que pedirte algo… Quiero
que mires esos planos- el general señalo un plano de la base militar que estaba
pegado en la pared de la habitación- y ahora quiero que cojas a la chica y te
la lleves a la parte trasera de la base. Allí hay una salida que pueden
utilizar para poder salir de aquí. Después solo tienen que ir hacia el norte y
llegaran a la ciudad.
-
Está bien… Ir hacia la parte trasera…
-
Exacto, mira el plano y recuerda el camino…
-
Vale, creo que ya lo tengo.
En esos momentos una fuerte explosión retumbo en la base. Parecía
venir de la entrada principal, que había sido derribada.
-
Está bien, coge a la chica y largaos de aquí. Yo
me encargare de hacer algo de tiempo.
Sam cogió a la chica y salieron de la habitación lo más rápido
posible. Corrieron a través de un par de pasillos y de repente el chico se
detuvo.
-
¿Qué pasa?- Pregunto Mary muy asustada
-
Calla, estoy pensando…
-
¿Pensando?
-
No recuerdo por donde había que ir ahora…
-
¿Cómo has podido olvidar eso ahora?
-
¡He dicho que te calles de una vez joder!
Mary se asustó al ver a su novio gritar así, pero Sam pudo
ver a la espalda de la chico como un soldado aparecía en el pasillo, asique cogió
a Mary y entraron en la habitación que tenían más cercana. Era una habitación con
una sola mesa, sin ventanas y con solo la puerta por la que los chicos habían entrado.
-
No hay salida…-Murmuro la chica desesperada-
Estamos muertos…
-
No, hay una salida
Sam comenzó a mover la mesa y la pego a la pared del fondo. Después
se subió sobre ella y señalo a la pared.
-
Conductos de aire, podemos escapar allí. O al
menos escondernos un tiempo
-
Yo no llego allí- Dijo Mary mientras se subía a
la mesa.
-
Pero yo sí, desde allí te puedo ayudar a subir. Voy
a subir yo.
Sam pego un salto desde la mesa y pudo agarrarse al conducto
de aire. Después de unos segundos pudo lograr subirse y entrar en él.
-
Sam, dame la mano… Sam… ¡Sam! Esto no tiene
gracia, ya tienen que estar a punto de entrar.
-
La verdad es que nada de esto tiene gracia… No pensé
que fueras así Mary
-
¿De que estas hablando? ¡Rápido ayúdame a subir!
-
Que te ayude tu querido amigo George, ahora que ha
vuelto al pueblo.
-
¿Qué? Sam, ¡Sam!
En esos momentos la puerta de abrió y algunos soldados
entraron en la habitación donde estaba Mary. Sam ya no estaba allí, y estaba
escapando por el conducto de ventilación solo, mientras escuchaba los gritos de
desesperación y de dolor de Mary.

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