miércoles, 27 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XXV: Un nuevo dia


Marcos volvió corriendo a su casa y al entrar lo hizo con mucho cuidado, intentando no hacer ruido para no despertar a su madre que aun estaba durmiendo. Entro en su cuarto silenciosamente y después volvió a salir de su cuarto como cualquier mañana. Se metió en la ducha y se fue al cole, despertando antes a su madre.
Durante las horas de cole, intento evitar a Sandra para que ella no se diera cuenta de que él estaba mal, asique en el recreo se quedo en la clase pensando en lo que le iba a decir a Sandra por la tarde.
Las clases acabaron, y Marcos se fue con el pensamiento de ir a su casa y luego llamar a Sandra. Asique salió del colegio, pero se encontró a Sandra esperándole en la puerta con una amplia sonrisa.
- ¿Qué tal?- Pregunto ella mientras le daba un beso- No te vi en el recreo y te estaba esperando
- Estaba estudiando…Teníamos un examen importante y tenía que estudiar…
- ¿Marcos estudiando? No me lo creo- Dijo ella mientras se reía- ¿Y qué tal fue el examen?
- Bien… Creo
- ¿Te ocurre algo? Parece que no quieres hablar conmigo…
- Sandra… Tenemos que hablar…- Dijo Marcos mientras se detenía en el cruce donde se dividían los caminos a las casas de Marcos y Sandra. Sandra se quedo perplecha al escuchar eso y también se detuvo.
- Ayer… Cuando volví a mi casa… Volvió a ocurrir…
- ¿Volvió a ocurrir?... ¿A qué te refieres?...
- No pude controlarme… Volví a perder el control… Y esta vez llegue demasiado lejos… Hice daño a alguien… No sé quién era, pero al volver a ser quien era… Tenía las manos llenas de la sangre de otra persona…
- No puede ser… ¿No decías que creías que había desaparecido totalmente?
- Eso creía pero… Esta vez puede venir cuando quiere… No puedo permitir que esto siga así…
- ¿A qué te refieres?
- Si te pasa algo… Por mi culpa… Jamás me lo podría permitir… Si vuelvo a perder el control y estoy junto a ti… Podría acabar haciendo algo que jamás me lo perdonaría.
- Marcos… No te preocupes ¿vale? Buscaremos una forma de arreglar esto…
- No… No la buscaremos… Lo hare yo solo.
- Marcos… Que…
- No puedo dejar que estés conmigo cuando pierda el control… Hare esto solo…
- Marcos… ¿No te estarás refiriendo a…?
- Si Sandra… Lo siento, hemos acabado.
Marcos comenzó a caminar hacia su casa sin decirle nada más, mientras que Sandra se quedo parada sin poder creer lo que acababa de escuchar.

martes, 26 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XXIV: El regreso de la oscuridad


Marcos salió de su casa y comenzó a andar. No había casi nadie en la calle, y las pocas personas que había descansaban sentadas en algún lugar. Marcos se dirigió hacia las afueras del pueblo, hacia su lugar secreto. Cuando estaba a dos calles antes de llegar a los arboles donde se encontraba su lugar, Marcos vio a un grupo de jóvenes que se estaban tomando unas cervezas mientras fumaban algo. Cuando se acercó a ellos, ellos le impidieron el paso mientras se reían.
- Mirad chicos… Parece que alguien se ha perdido…- Dijo uno de los jóvenes mientras los otros se reían. Marcos no dijo nada e intento seguir andando, pero el mismo chico le empujo y siguió- No tan rápido chico… Si quieres seguir por aquí tendrás que darnos algo…
- De que se trata…
- Danos todo lo que tengas -Dijo mientras sacaba una navaja y la elevaba a la altura del cuello de Marcos
Marcos sonrió e hizo un rápido movimiento con su mano derecha y golpeo la navaja del joven, tirándola al suelo. Todos se sorprendieron al ver lo que Marcos había echo y algunos sacaron cuchillos o navajas.
- ¿Tu de que vas?- Pregunto el joven que había pedido el dinero a Marcos- Esta, es tu última oportunidad joven… Si quieres seguir viviendo, danos todo lo que tienes y sal corriendo de aquí
Entonces Marcos cogió su monedero lentamente y lo saco
- Asique…- Dijo él mientras lo sacaba- Queréis esto… Pues es todo vuestro
Al escuchar eso, todos los jóvenes se tranquilizaron y comenzaron a reírse. Entonces el chico que estaba más cerca de Marcos acerco su mano hacia su monedero, pero entonces este lanzo su monedero al cielo y golpeo al otro joven con la otra mano en la cara, haciendo que cayese al suelo fuertemente.
Todos los otros chicos se abalanzaron a por Marcos, pero este comenzó a esquivarlos y golpearles uno a uno en la cara. Después de algunos segundos, todos los chicos estaban en el suelo y algunos de ellos se habían roto la nariz y no paraban de sangrar. Marcos comenzó a buscar algo en el suelo, hasta que encontró su monedero. Se agacho, y lo recogió, pero al hacerlo vio que tenía una gran mancha de sangre en la mano. Sonrió, cogió su monedero y continuo caminando hacia su lugar secreto.
Cuando llego allí, se sentó sobre el tejado de la casa y comenzó a mirar las estrellas hasta que estas desaparecieron y comenzó a amanecer. Entonces cerró los ojos durante unos segundos y los volvió a abrir.
- Que… ¿Qué hago aquí?- Se pregunto Marcos mientras miraba a todo su alrededor
Entonces se dio cuenta de que tenía una mancha de sangre en su mano y lo comprendió rápidamente.
- No… No puede ser… ¿Qué he hecho…?

lunes, 25 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XXIII: Tarde de cine


Las reacciones de los chicos fueron muy distintas. Erika se alegro y abrazo a su hermana y a Marcos mientras les decía “Hacéis una pareja perfecta”, Adrian en cambio le daba golpes al hombro a Marcos mientras se reía diciendo “Es una chica difícil, te cuidado”, pero Alberto le miraba y no dijo nada a ninguno de los dos. Después propusieron ver una peli todos juntos y mientras que decidían la película Alberto salió de la habitación y dijo:
- Chicas, elegid la peli que queráis… Chicos venid un momento conmigo- Sandra miro muy extrañada a Alberto mientras los otros chicos hacían lo que querían y salían de la habitación. Cuando llegaron, Alberto se acercó a l oído de Adrian y le dijo en voz baja- Saldremos fuera… Vigila para que no salgan de esta habitación ¿vale?
Adrian miro bastante extrañado a Alberto y le dijo:
- ¿Qué piensas hacer tío?
- Marcos y yo tenemos que hablar, y prefiero que no escuchen nada de lo que hablamos
- No pienso dejaros
- Vale, iré-Dijo Marcos interrumpiendo a Adrian, que tomo aire y dijo seriamente
- No la lieis, sino saldré yo y si que la liare
- Por favor, que no salgan de aquí- Dijo Alberto mientras salía de la casa con Marcos
El otro chico se quedo donde estaba y disimulo que estaba hablando con el móvil mientras miraba por las chicas.
Cuando ya estaban en la calle, los dos chicos comenzaron a andar hasta el final de la calle y entonces Alberto comenzó a hablar:
- Creo que ya sabes por lo que va esto…
- Si, no es difícil de adivinar…
- Estos últimos días chico… Has hecho algo que nunca perdonare. Todo este grupo siempre ha estado bien, y tú has conseguido destrozarlo todo… Bueno, tu y el otro loco…
- Ya lo deberías de saber… Yo no podía hacer nada para detenerlo… ¡Pero jamás quise hacer daño al grupo!
- ¡Pero lo hiciste! ¡Golpeaste al grupo! ¡Golpeaste a Erika!- Cuando Alberto grito eso, Marcos entendió perfectamente por lo que estaba tan cabreado con el
- Yo no… No pienso permitir que eso vuelva a ocurrir… Desde aquel día que volví… Ya no le escucho más…
- Marcos- Dijo Alberto mientras ponía la mano sobre su hombro- Se que no era tu intención hacer lo que hiciste pero… Como vuelvas a hacerle eso a Eri… No me importa que fueras tu o tu otra persona… La pagaras, ¿entiendes?
Marcos sonrió y le respondió:
- Esto… Por esto es por lo que te considero un bien tipo… Si ocurre eso, no te guardare ningún rencor si cumples con lo que acabas de decir. Dame tal paliza que me hagas volver a la realidad la próxima vez que le haga daño
- Bien dicho…- Dijo mientras comenzaron a andar hacia la casa de Sandra de nuevo
- Hiciste bien al no decir esto delante de ellas… No sé como hubiesen reaccionado
- Yo sé como hubiese reaccionado Eri… Se hubiese cabreado conmigo meses
- Y creo que Sandra también
Los dos chicos rieron bastante hasta entrar en la casa. Cuando entraron, vieron que Sandra iba a salir de la casa a buscarles, pero al verles sonreír les pregunto:
- ¿Donde habéis estado?
- Salimos a ver un coche que estaba una calle abajo… Tenías razón Alberto, era un cochazo- Dijo Marcos mientras golpeaba el hombro y entraba al salón.
- Ya bueno… Los hombres solo sabéis hablar de coches…
- ¿Habéis decidido que peli vamos a ver?- Pregunto Alberto mientras entraba también al salón

Era una peli de humor y los chicos no pararon de reírse durante toda la película. Al acabar, salieron algunas horas a la calle y hablaron como si nada hubiese ocurrido en los últimos días. Cuando anocheció, cada chico se marcho a su casa. Cuando Marcos llego a su casa, vio que su madre ya se había acostado, pero había dejado la cena en la mesa con una nota que decía “Por si aun no has cenado, puedes comértelo entero”
Marcos no había cenado, pero no tenía hambre, asique guardo el plato en la nevera y se fue a su cuarto. Se quito la ropa y se metió en la cama. Cerró los ojos y comenzó a dormir…


A los 10 minutos de dormirse, volvió a abrir los ojos y se levanto de la cama. Cogió la ropa y se la puso de nuevo, después se dirigió al espejo y dijo:
- He vuelto de nuevo…

lunes, 18 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XXII:Comunicacion


En cuanto acabaron las clases, Marcos y Sandra se reunieron a las puertas del cole y se fueron juntos a casa de Sandra y prepararon algo para comer entre los dos. Mientras comían, llego la hermana de Sandra y se quedo paralizada al ver a Marcos dentro de la casa.
- No te preocupes, te hemos dejado algo de comer- Dijo Sandra mientras seguía comiendo.
- Esto… ¿Qué estáis haciendo?- Pregunto Erika mientras sacaba lentamente su móvil
- Comer, ¿no lo ves?
- Sandra… ¿Podrías venir un segundo?- Pregunto mientras salía del comedor junto a su hermana- ¿Qué hace él aquí?- Pregunto en voz baja
- Soy yo Eri… No te preocupes- Respondió Marcos que la había escuchado. Erika miro a Marcos y se sorprendió al verle. No estaba sonriendo como él hacía habitualmente, pero estaba mirando hacia el suelo bastante triste. Estaba totalmente arrepentido de lo que había hecho.
- ¿Marcos?- Dijo ella mientras se acercaba a él- ¿En serio estas de vuelta?
- Perdóname…
- ¿Qué?
- Lo del golpe… Tu hermana me lo conto y bueno… Lo siento
Erika puso su mano donde Marcos le había golpeado y fue entonces cuando vio que él era el Marcos de antes. Se abalanzo hacia él y le abrazo mientras le decía:
- No te preocupes… Sé que no lo querías hacer…
- Ya pero…
- Dije que no te preocuparas- Dijo mientras se aparto y miro a la mesa, donde aun estaban los platos llenos de comida- ¿Decís que hay comida para mí también no?
Erika se hecho un plato de la comida que había sobrado y se unió con los otros chicos a comer. Mientras comían, comenzaron a hablar de todo menos de la semana que acababa de pasar, como si no hubiese ocurrido. En cuanto acabaron de comer, Erika y su hermana se pusieron a fregar la cocina. Marcos quería ayudar, pero las chicas le echaron de allí y se fue al salón. Cuando acabaron de fregar, se unieron en el salón y hablaron algunos minutos más. Entonces llamaron a la puerta y Sandra salió corriendo a abrir la puerta.
- Ya estáis aquí- Dijo ella con una amplia sonrisa al ver quien era
- Hola- Dijo Adrian mientras levantaba su mano para saludar
- ¿Qué ocurrió?- Pregunto Alberto mientras entraba en la casa tranquilamente- En el SMS dijiste que era importante- Alberto miro dentro del salón y se detuvo rápidamente.
- Esto, si que no me lo esperaba…- Dijo Adrian con una amplia sonrisa
Marcos estaba hablando con Erika y ella estaba riéndose muchísimo, entonces se percataron de que los chicos habían entrado en el salón y Erika se fue a dar un par de besos a su novio.
- ¿Qué tal cari?- Pregunto ella mientras le daba dos besos
Alberto no respondió pero Adrian dijo entonces:
- Estará igual que yo, alucinando en colores
- ¿Qué hace él aquí?- Pregunto Alberto mientras apartaba a Erika de Marcos y la alejaba lo máximo posible de él
- Alberto, es Marcos. El de antes.- Le dijo Sandra mientras iba junto a Marcos. Él reacciono igual que cuando vio a Erika, se mostro totalmente arrepentido.
- Soy el de antes Alberto… Se lo que hice y comprendo perfectamente que no me veas como antes, o que no seas capaz de perdonarme.
- Me alegro de que estés de vuelta- Dijo Adrian mientras le daba la mano a Marcos. Alberto no dijo nada más y Sandra continuo hablando
- Bueno… Hugo no puede venir hoy asique empezaremos sin él. Creo que la razón de que estemos reunidos esta más que clara, y creo que casi nadie de nosotros quiere hablar de eso asique… Pasaremos a algo aun más importante- Dijo Ella mientras agarraba la mano de Marcos y le miraba.- Chicos… Nos conocemos de mucho y bueno… Os lo diremos a todos a la vez. Marcos y yo hemos comenzado a salir

PD: Capitulo dedicado especialmente a la persona que esta dedicada esta historia (le toca a todo a la chica... xDD) porque hoy es su cumple! Felicidades, y a seguir siendo como eres, que eres unica. Que te lo pases muy bien, y que disfrutes con el final de tu historia ^^

miércoles, 13 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XXI: Resultados


Al día siguiente, Sandra comenzó a verlo todo de otra forma. Estaba muy contenta de ir al cole y de ver a Marcos, y en eso era lo único en lo que pensaba. Por suerte para ella, unos 30 minutos antes de tener el recreo, reunieron a todas las clases paralelas a ella para decir los resultados de la prueba del día anterior. Todos los jóvenes se reunieron en la sala donde habían tenido el examen teórico y aprovecho para sentarse junto a Marcos, que ya estaba en la sala cuando ella entro.
- Hola- Dijo ella al sentarse junto a él
- Buenas, ¿cómo estás?
- Bien, ¿y tú?
- Nervioso… No sé cómo puede acabar esto Sandra…
- No te preocupes, todo saldrá bien- Dijo ella con una sonrisa, pero vio que Marcos estaba bastante preocupado. Había pasado muchas cosas estos últimos días, y él era el culpable de todo.
- ¡Silencio por favor!- Grito la profesora que estaba en el centro de la sala. Sandra dirigió su mirada hacia ella y observo que era la misma profesora que estaba en el examen, la profesora de Marcos- Yo junto a los demás profesores hemos estado corrigiendo todos los exámenes y hemos hecho la nota media de la clase. A esa nota, como ya saben, le hemos sumado los puntos obtenidos en las pruebas deportivas y con eso, tenemos una clase ganadora. Tengo que decir, que la segunda clase ha estado muy cerca de igualar a la clase ganadora, pero no llegado a igualar la media de la clase en la prueba teórica. Y yo, como profesora encargada del examen teórico, tengo que decir esto y bueno… Lo diré encantada. ¡Porque la clase que ha conseguido la mayor cantidad de puntos es la mía!
Todos los chicos de la clase de Marcos saltaron de alegría, incluso Hugo que estaba en otra parte de la sala. Marcos ni sonrió al escuchar la noticia y se quedo sentado en su asiento mientras las otras clases aplaudían
- ¡Pido a los alumnos ganadores que bajen aquí y recojan este diploma que les declara como la mejor clase de su generación!- Grito la profesora y todos los chicos fueron corriendo hacia ella.
- Venga Marcos, ve- Dijo Sandra mientras le golpeaba en el hombro para que fuese
- Yo no he hecho nada de esto… No me merezco este premio…
- ¡No digas tonterías y ve!- Sandra empujo bastante fuerte a Marcos ya casi se cayó de la silla donde estaba sentado. Después de eso se levanto y fue a recoger su diploma.
Mientras que la profesora repartía los diplomas y felicitaba a los alumnos uno a uno, los demás chicos esperaban y bromeaban. La gran mayoría de chicos abrazaban a Marcos y no paraban de darle halagos por como jugo aquel día tanto al baloncesto como al futbol mientras todas las demás clases seguían aplaudiendo. Cuando le tocaba a Marcos recibir su diploma su profesora le dijo:
- Felicidades Marcos, me has sorprendido bastante. ¿Cómo lo hiciste?
- No sé a lo que se refiere…- Dijo mientras apartaba la mirada
- Un examen perfecto… Eso subió muchísimo la media de la clase y después con los puntos del deporte… Ganasteis. Era imposible de que copiaras, porque nadie pudo ni hacer chuletas sobre un examen que no sabría de lo que iría… Al parecer, te tomas en serio cuando coges tus exámenes que aprobaste por muy poco y los vuelves a estudiar… A ver si el próximo examen me lo haces igual
- Lo intentare- Dijo él con una sonrisa falsa
Marcos volvió lo más rápido que pudo a su asiento y se quedo más tranquilo. Sandra le abrazo y le dijo en voz baja:
- No te preocupes por nada, todo se solucionara.
Después de repartir todos los diplomas, los profesores dejaron que los jóvenes tuvieran el recreo y Marcos y Sandra salieron juntos de la sala. En la salida, Marcos vio algo y le dijo a Sandra que le esperase allí, que tenía que hacer algo. Sandra no sabía lo que quería hacer, pero al ver hacia donde se dirigió Marcos lo entendió completamente. Marcos se fue con el chico de la clase de Sandra, al mismo que golpeo en el partido de baloncesto.
- Esto… Tengo que disculparme por lo de ayer. Tenía que haber buscado otra forma de meter un punto sin tirarme sobre ti- Le dijo Marcos al chico
- Marcos… Sobre eso… Bueno, tú querías ganar, como yo y bueno…
- Pero no debería de haber hecho eso… La próxima vez que nos enfrentemos, no hare algo como eso
- No te preocupes hombre… Si no me partiste nada- Dijo el chico mientras sonreía
- ¿Sin rencores?- Pregunto Marcos ofreciéndole su mano. El chico choco su mano y dijo mientras sonreía:
- Sin rencores
Al escuchar eso, Marcos comenzó a sonreír y volvió con Sandra.
“Es el… Es el mismo de siempre…”Pensó Sandra mientras Marcos volvía hacia ella

martes, 12 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XX: El amigo perdido


Sandra se quedo de piedra al escuchar lo que acababa de decir Marcos.
- Por favor Sandra… Contéstame… Que hago yo aquí… Estábamos dando una vuelta y luego vino Damián… ¿Como he llegado aquí?
La chica no respondió y salto hacia él. Le dio un fuerte abrazo, sin que él supiese nada de lo que estaba ocurriendo
- Has vuelto… Al fin…- Dijo ella mientras rompía a llorar
Marcos no dijo nada más y dejo que la chica se desahogase.

Pasaron algunos minutos hasta que Sandra se apartase de Marcos, después se seco las lagrimas y sonrió muchísimo. Marcos, bastante confundido, sonreía levemente
- Si… Vuelves a ser tú…- Cuando dijo eso, la expresión de Marcos cambio totalmente y pregunto bastante nervioso mientras agarraba la mano de Sandra
- ¿Qué quieres decir con eso?
- Es una larga historia… Pero... ¿De veras que no sabes de lo que estoy hablando?
- No…- Dijo mirando a otro lado bastante serio. Sandra pudo ver que Marcos estaba mintiendo, pero al mismo tiempo supo que él no sabía lo que había ocurrido.
Entonces comenzó a contarle toda la historia desde el comienzo. Le conto todo lo que ella recordaba, como cuando golpeo a su mejor amigo o al antiguo novio de Sandra, como cuando peleo contra los otros dos amigos. También le dijo lo ocurrido la última vez que estuvieron aquí y lo que después ocurrió con Damián, y por supuesto lo ocurrido hoy en clase. Para la sorpresa de Sandra, Marcos no estaba impresionado por lo ocurrido, sino parecía estar cabreado consigo mismo.
- Asique… Yo hice todo esto…- Dijo Marcos cuando Sandra le acabo de explicar la historia
- No, no eras tú… Era…
- La otra parte de mi, asique era yo… Lo siento… No debería de haber ocurrido…
- Marcos… ¿Sabias que esto podría ocurrir?
- No pero… En ocasiones… Él me hablaba… Con el tiempo… Comenzó a hablarme más y más… Nunca llegue a pensar que esto llegase a ocurrir…
- Tu no… No podías hacer nada…- Dijo mientras miraba hacia otro lado
- Si que podía Sandra… No dejare que vuelva a ocurrir, ahora tendré que disculparme ante todos…
Los chicos se quedaron en silencio durante algunos minutos mientras se daban la mano y se miraban el uno al otro.
- Durante estos días… Hugo me dijo algo…- Dijo ella mirándole fijamente
- ¿De qué se trata?- Dijo sin imaginar sobre que estaba hablando
- Me dijo… Que tu… Que cuando no me pegaste, era porque tú sentías algo mas por mí que una simple amistad…
Marcos tomo aire entonces y dijo:
- Joder… No tenía que haberte dicho eso…
- ¿Es verdad? Es que con todo esto… He estado pensado que si fuera así, esa fue la verdadera razón por la que tú no golpeaste en ningún momento…
- Sandra yo…
- Siempre has estado junto a mí, es los momentos buenos y en los malos. Si discutía con Damián, tú estabas aquí para animarme. Si estaba contenta, tú me hacías estar aun más contenta… Me apoyaste en los estudios, e incluso en una relación con Damián… Hasta estos días, en los que no he estado junto a ti, no me he podido dar cuenta de esto…
- Yo…- Dijo mientras miraba hacia otro lugar
- Marcos, mírame- Dijo ella mientras agarraba su cara para que le mirase- Tengo que pedirte algo… Cierra los ojos
- ¿Para qué?
- ¿Confías en mí? Entonces cierra los ojos…
Marcos cerró los ojos y se quedo tranquilo. De repente, sintió algo cálido en sus labios y abrió rápidamente sus ojos. Sandra estaba pegada a él y le estaba besando. Marcos pensó en apartarla, pero se tranquilizo y se dejo llevar…

lunes, 11 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XIX: Retorno


Sandra salió corriendo de su casa y se fue hacia las afueras del pueblo, en el mismo sitio donde estaba su lugar secreto. Pero en esta ocasión, antes de entrar en la zona de los arboles, saco su linterna y miro hacia detrás, comprobando de que nadie la había estado siguiendo. Para alivio suyo, estaba sola en aquellas calles, por lo que se adentro entre los árboles y se dirigió hacia su lugar secreto. Al entrar allí, vio que lo que ya estaba esperando. Un chico estaba sentado sobre el tejado de la casa y estaba mirando hacia el cielo, cuando se percato de que Sandra estaba allí dirigió su mirada hacia ella y a los pocos segundos volvió a dirigir su mirada hacia el cielo. Sandra subió al tejado gracias al cubo de basura que estaba detrás de la casa y se sentó junto a Marcos tranquilamente.
- No te preocupes… Esta vez no me ha seguido nadie- Dijo ella mientras miraba también al cielo despejado, que estaba lleno de estrellas esa noche.
- Lo sé… - Respondió él de una forma bastante extraña
- ¿Puedo preguntarte algo?- Dijo ella queriendo preguntar la razón por la cual está aquí mientras dirigía su mirada hacia él. Entonces se percato de que Marcos estaba llorando mientras miraba al cielo
- Haz lo que quieras…
- ¿Por qué… Por qué estas llorando?
- No lo sé… Es este lugar… No logro entender porque me atrae tanto y… Porque me está haciendo llorar…
- Creí que tú no llorabas…
- ¿Acaso Marcos lloro alguna vez delante de ti?
En eso tenía razón el chico. Sandra no había visto llorar nunca a Marcos, y si no lo había echo nunca era comprensible de que ahora sí que lo estuviese haciendo.
- No…
Sandra dejo algunos minutos a Marcos y miro también hacia el cielo. Los dos chicos se quedaron en silencio algunos minutos
- Después de enseñarme este lugar…- Dijo Sandra mientras rompía en silencio- Volvíamos aquí en bastantes ocasiones… Hasta que… Apareció Damián… El mismo día que comenzamos a salir, nos reunimos aquí. Los dos estábamos contentos, pero al mismo tiempo tristes…
Marcos se sorprendió y miro extrañado a la chica, que no paraba de sonreír
- Yo estaba alegre… Y Marcos lo sabía… Pero ambos sabíamos que no estaríamos tanto tiempo juntos como estábamos antes… Asique no hablamos nada, y nos dedicamos a ver el cielo. Es curioso… Estaba igual que ahora…
- ¿Te refieres a igual de estrellado?- Pregunto a él mientras devolvió la mirada hacia el cielo
- Exacto… Esa noche, fue inolvidable para mí. ¿Recuerdas lo que dijiste?
- No…
- Sé que no estaremos juntos mucho más tiempo… Pero cada vez que quieras estar conmigo…
- …Mira al cielo, porque yo lo estaré mirando y así… Nuestras almas podrán estar juntas…
Sandra miro sorprendida a Marcos, quien seguía mirando al cielo. Después levanto sus manos al cielo y las miro. Parecía bastante extrañado al mirar sus manos.
- ¿Te acuerdas de eso?- Pregunto Sandra
- Si… Es algo que… No podría olvidar nunca…
Después de decir eso, Sandra miro de otra forma a Marcos, que parecía estar bastante confundido.
- ¿Qué… Que estoy haciendo aquí?- Pregunto entonces mirando a Sandra con bastante miedo

miércoles, 6 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XVIII: La llamada


Sandra continuo con el examen lo más rápido que pudo y lo acabo apenas 5 minutos antes de que se acabara el tiempo límite, pero ella no pudo responder todas las preguntas. Después de acabar el examen, se dirigió con sus compañeros de clase a casa. Ella era la que más lejos vivía, asique se quedaba sola a pocas calles de su casa.
Cuando estaba entrando en su calle, vio a un conocido que estaba andando con una bolsa de compras.
- Damián…- Dijo ella mientras se detuvo y se dio la vuelta lentamente, todo mientras no paraba de temblar por el miedo
- ¡Sandra no!- Dijo él mientras se acercaba lentamente hacia ella- Por favor… No te vayas…
Sandra volvió a darse la vuelta y miro la cara de Damián. Su cara estaba muy pálida y tenía grandes ojeras.
- Tengo… Tengo que hablar contigo… Te intente llamar pero…- Dijo él mientras dejaba la bolsa de compra en el suelo.- No me cogías y…
- ¿Cómo querías que te cogiese el teléfono después de lo que paso?- Dijo ella bastante seria mientras guardaba las distancias con Damián.
- Lo sé… Por eso quería hablar contigo… No he podido dormir nada estos días porque solo pensaba en decirte…- Damián tomo aire y continuo- Lo siento…
Sandra se impresiono bastante al escuchar esas palabras. La última vez que había visto a Damián fue cuando le ataco en los arboles y Marcos llego para ayudarla. Pero ella no supo lo que al final hicieron los dos chicos cuando ella se fue de allí, y desde entonces no ha parado de recibir llamadas de Damián.
- Yo… Me he portado como un idiota… Y luego como un animal…. No debería de haber actuado como lo hice pero…- Dijo Damián cuando comenzó a llorar
- Que… ¿Qué ocurrió aquella noche cuando me fui?
- Marcos hablo conmigo… Y… Me hizo ver la verdad…- Dijo mientras desviaba la mirada
- Hemos estado saliendo durante mucho tiempo Damián… Se cuando mientes, y eso no me lo trago.
Damián volvió a coger la bolsa, se acercó a Sandra y le dijo al oído:
- Ese chico… Creo que sabía desde el principio que yo te había estado siguiendo… Y… Esa noche… Nunca había tenido tanto miedo…
El chico siguió andando por su camino mientras Sandra se quedo quieta sin poder dar crédito a las palabras que él acababa de decir.
- Yo solo quería pedirte perdón… No te pido que lo aceptes…
Sandra se dio la vuelta y Damián continuaba con su camino sin volver a mirar hacia atrás. Después se dirigió a su casa y dejo la mochila en su cuarto. Después se sentó en el sofá y se tomo algunos minutos para poder asimilar lo que acaba de escuchar.

Cuando llego la hermana de Sandra, las dos chicas comieron y se ayudaron una a otra para fregar la casa. Cuando llego la noche, sus padres llegaron y cenaron tranquilamente. Todo iba bien, hasta que recibieron una llamada justo después de cenar. Sandra cogió el teléfono y pregunto:
- ¿Si? ¿Quién es?
- Buenas, ¿podría hablar con Sandra?- Pregunto una voz de mujer adulta
- Yo soy Sandra, ¿pero quién es usted?
- Soy la madre de Marcos, y bueno… Hemos llegado hace algunas horas a casa y él no está. Ya es bastante tarde y aun no ha vuelto a casa y me preguntaba si había estado contigo…
- ¿Marcos? Le vi en el cole, pero salió antes que yo y desde entonces no le he vuelto a ver…
- Entiendo… Siento haberte molestado a estas horas de la noche
- No fue ninguna molestia mujer.
Dijo Sandra mientras la madre había colgado.
- ¿Quién era?- Pregunto Erika mientras fregaba la mesa
- La madre de Marcos, dice que no ha aparecido por casa durante todo el día- Le respondió ella mientras se ponía una chaqueta.
- ¿Y a dónde vas ahora?
- Creo que se donde esta Marcos, y voy a ir a por él

martes, 5 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XVII: Parte torica


Continuaron los partidos y todo acabo como todo el mundo imaginaba. El equipo de Marcos gano el resto de partidos casi sin ningún problema gracias a los puntos que él realizaba. Todas las clases fueron a cambiarse y a ducharse, pero al tener unos vestuarios tan pequeños tuvieron que turnarse para poder entrar en los vestuarios. Por suerte para Sandra, su clase fue la primera en poder entrar en los vestuarios. Cuando estaban allí, no tuvieron ninguna clase de prisa en cambiarse ni en ducharse y tardaron unos 30 minutos. Por suerte para todas las clases, ese no era ningún problema. Tenían casi 3 horas de descanso antes de la prueba teórica, que iba a ser en la clase más grande que había en su cole. Una sala semi redonda y bastante grande. En el centro, una gran mesa donde siempre estaban los profesores. Normalmente, esa era la sala donde se daban los saludos a las nuevas clases, o para dar una noticia a bastantes clases a la vez. Esta era la 1. Vez, que Sandra entraría allí para hacer un examen.
Cuando salió del vestuario, se fue junto a algunas compañeras de clase a dar paseos y a comer algo cerca del colegio, porque no habían comido nada desde el comienzo de los partidos y todos estaban muy cansados y hambrientos. Cuando quedaban unos 10 minutos antes de comenzar el examen, Sandra entro en la sala y vio que estaba casi totalmente vacía. La gente estaba esperando en la puerta a que los profesores llegaran y entrar entonces, pero ya habían algunos que habían entrado para poder sentarse donde quisieran. Casi todos estaban en un grupo de 2 o 3 personas y estaban charlando tranquilamente. Menos Marcos, que también estaba dentro de la sala. Estaba solo en la mesa de la esquina derecha mientras miraba al tejado. Sandra no se lo pensó dos veces y fue a hablar con él.
- ¿Vas a estar así siempre?- Pregunto ella mientras se sentaba a la mesa que estaba junto a la de Marcos.
- No sé a lo que te refieres…
- Marcos siempre estaba con sus amigos e intentaba tener grandes amistades con la gente de la otra clase. En el partido de baloncesto podías haber hecho daño al chico al que te echaste encima. Él no está demasiado contento de eso
- No entiendo porque, yo solo jugué y gane. Si está furioso por eso, no es culpa mía.
- No está furioso porque le ganaste, sino porque le podías haber hecho daño. La gente comienza a preguntarse lo que te ocurre.
- Bien por ellos, yo no pienso cambiar en absoluto.
- Marcos….
- ¡Yo no soy Marcos! Ya deberías de saberlo…
Sandra guardo silencio y le miro un poco extrañada. Seguía siendo el chico que no sonreía ningún momento, pero se dio cuenta que cada vez que miraba perdidamente hacia el tejado se ponía triste.
- Bueno chicos- Dijo una profesora que sin que Sandra se hubiese enterado había entrado en la sala. Sandra miro a su alrededor y todo el mundo estaban sentados y miraban atentamente a la profesora- Espero que la mañana haya sido lo suficientemente buena para ustedes y que aun tengan algo de energías, porque ahora la necesitaran- Cuando dijo eso, Sandra recordó quien era esa persona. Era la tutora de Hugo y Marcos, quien decía que parecía muy amable pero se cabreaba con bastante facilidad.- Si se preguntan de qué es el examen, es sobre todas las cosas que ustedes han dado durante estos últimos cursos. Cada uno de nosotros tendrá una nota con la que nosotros haremos una media de cada clase. A la media de la clase, se le sumaran los puntos que consiguieron en las pruebas de la mañana y así se sabrá cual es la mejor clase. Ahora, los profesores que me acompañan aquí comenzaran a repartir los exámenes y los pondrán boca abajo. Hasta que yo no de la señal, no podrán dar la vuelta a los exámenes. En cuanto yo de la señal, tendrán 90 minutos para hacer el examen. Creo que no hace falta decir, que cualquier persona que se pille copiando tendrá un cero y que eso afectara gravemente a la clase, asique piénseselo más de dos veces antes de copiar a el compañero de al lado.
Los profesores que estaban junto a la profesora de Marcos comenzaron a repartir los papeles y después se repartieron por toda la sala para poder controlar a todos los jóvenes. Cuando todos los exámenes fueron repartidos, la profesora se quedo mirando su reloj mientras esperaba. Todo el mundo estaba en silencio y ella dijo:
- Le estoy esperando Marcos…
Marcos la miro seriamente mientras todo el mundo dirigió su mirada hacia él
- ¿Acaso no piensa decir su frase antes de un examen? La de… Mucha suerte a todos y sobre todo a mí, que soy el que más la necesita.
Marcos no respondió mientras todos los chicos comenzaron a reírse. Al ver que Marcos no decía nada, la profesora dio la señal de comienzo:
- ¡Comiencen ahora! Tienen 90 minutos, den lo mejor de sí.
Sandra le dio la vuelta al examen y se quedo de piedra al ver en la parte inferior del examen. 25 páginas tenía el examen, muchas más de las que ella se había esperado. Tomo aire, y comenzó a escribir. Al cabo de algunos minutos se percato de que la mayoría de preguntas eran sobre cosas que, aunque hubiesen estudiado hace algún tiempo, había olvidado totalmente. Comenzó a leer las preguntas, y si no sabía la respuesta, se quedaba pensando en ella algunos minutos.
De repente, Marcos se levanto de su silla con el examen y se dirigió hacia la mesa de su profesora.
- Acabe- Dijo mientras dejaba su examen en la mesa
- Que rápido te rindes hoy Marcos…- Dijo ella mientras cogía el examen y comenzaba a mirarlo- Apenas pasaron 40 minutos y ya entregas el examen… Cuando normalmente eres el ultimo en entregar el examen… Pero es bastante curioso, todas las preguntas tienen una respuesta… ¿Seguro que no quiere revisarlo?
- No. ¿Qué debo de hacer ahora?
- Puede recoger sus cosas y bueno… Puede marcharse a casa.
Marcos le dio la mano a su profesora para despedirse de ella y volvió a su mesa para recoger sus cosas. Sandra no podía creérselo, ella aun no había ni escrito la mitad del examen y él ya había acabado. Cuando recogió sus cosas, se marcho por la puerta mientras una gran parte de la clase le miraba impresionados.
- ¡Quedan 45 minutos!- Grito la profesora para que los alumnos volverían al examen.


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PD: Esta vez subi un capitulo que es dos veces mas grande de lo normal, con la razon de acabar ya con las pruebas de la clase que se me alargaron mucho

lunes, 4 de octubre de 2010

Doble vida. Capitulo XVI: La segunda fase


El equipo femenino de la clase de Sandra gano todos los partidos que jugaron, mientras que el masculino perdió un solo partido. Fue contra el equipo de Marcos y Hugo, que ganaron todos los partidos con bastante facilidad. Después de jugar la primera ronda de juegos, tuvieron un descanso de 1 hora y todos los jóvenes se repartieron por toda la zona escolar. Sandra se quedo junto su clase para poder hablar como jugarían los partidos de baloncesto. Las demás clases también hacían lo mismo, algunas incluso entrenaban tiros o planeaban algunas estrategias. Cuando apenas quedaban 15 minutos para los partidos, todo el mundo descanso totalmente y se sentaron mientras bebían agua.
- Acabo de escuchar algo importante de los profesores- Dijo Laura en voz muy baja- Estaban hablando de cuáles serán los primeros partidos. El equipo rojo contra el blanco y el equipo azul contra el verde.
Sandra miro al equipo verde, el de Hugo y Marcos. Casi todos ellos estaban reunidos charlando. Parecían bastante contentos por los partidos que habían hecho. Los chicos ganaron todos los partidos gracias a los tiros de Marcos, y las chicas solo perdieron ante la clase de Sandra. Todo el equipo reía mientras que Marcos estaba totalmente separado de ellos. Estaba sentado solo en una esquina del pabellón con una mirada perdida hacia el tejado.
Sandra empezó a pensar si debería ir a hablar con él, pero tenía muchas dudas de hacerlo. Cuando se decidió ir a hablar con él, un profesor llamo a todos los alumnos para que se reuniesen:
- Bueno chicos, el descanso ya acabo. Ahora comenzaran a jugar al baloncesto y lo harán de esta manera… El equipo azul se enfrentara contra el verde en esta pista- dijo el profesor mientras señalaba la pista más cercana- Los otros dos equipos, el rojo y el blanco se enfrentaran en la otra pista. Ya saben cómo va esto, asique a darlo todo.
Los equipos se repartieron en los campos y se prepararon para el inicio. Sandra jugaba al comienzo, al igual que Hugo que se acercó lo máximo a ella en cuanto comenzó el partido. Los dos jugaron dándolo todo, pero mientras no tenían el balón hablaban sin mirarse el uno al otro.
- Todos están comenzando a hablar del cambio de Marcos… Menos mal que él aun no ha dicho nada sobre… Bueno ya sabes…
- Hugo, esto no puede ser así… Podría ir a peor…
Entonces, un compañero de clase de Hugo cayó al suelo y el juego se detuvo. Todas las personas que jugaban en el partido se acercaron a él y vieron que se dolía del tobillo.
- Joder… Como duele…- Dijo mientras le ayudaban a levantarse.
- ¿Qué has hecho tío?- Pregunto Hugo mientras le ayudaba a andar
- Apoye mal el pie y… Joder… Apenas puedo andar, duele demasiado.
Hugo junto a los chicos de su clase le ayudaron a sentarse en el banco y otro chico entro a sustituirle, Marcos.
- Venga chicos, a continuar el partido. Quedan menos de un minuto y van empates, asique a darlo todo- Dijo el profesor mientras daba el balón al equipo de Sandra.
El equipo comenzó a mover rápidamente el balón hasta llegar a la zona del equipo de Hugo y Marcos. Laura, quien tenía el balón, intento pasar a Sandra que estaba en la banda derecha, pero Hugo golpeo el balón antes de que ella lo cogiese y el balón se dirigió hacia Marcos. Este lo cogió y salió corriendo hacia la canasta del equipo de Sandra, junto a un compañero de ella. Ambos corrían igual de rápido y estaba uno junto al otro. Entonces Marcos hizo una finta y freno delante de la zona rival, haciendo que el chico se adelantase y estuviese junto a él. Después Marcos corrió directamente hacia él y el chico comenzó a dar algunos pasos hacia atrás mirando a Marcos, que no se detenía. Cuando Marcos estaba a 3 pasos del chico, salto hacia él con el balón en alto intentando tirar. El otro chico no pudo saltar para evitar el tiro, dado que Marcos estaba tan cerca de él antes de saltar que al hacerlo se le echo encima chocando contra él y haciendo que cayera al suelo de espaldas mientras Marcos tiraba y encestaba.
Al ver eso, todo el equipo de Sandra comenzó a reclamar por la jugada de Marcos. Todos pedían falta, pero el profesor dio el punto por bueno.
- No fue falta en ataque por que el chico estaba andando mientras fue arrollado. El punto es bueno, y justo ahora se acaba el tiempo que le quedaba al equipo. El equipo verde gana 14 a 12.
Toda la clase de Hugo se reunió en el centro del campo y juntaron sus manos, todos menos Hugo y Marcos. Hugo se quedo junto a Sandra después de haber visto lo que Marcos había echo, mientras Marcos se marchaba de la pista y volvía a la esquina donde estaba antes. Se sentó, y volvió a mirar perdidamente hacia el tejado.
- Él no hubiese hecho eso…- Le dijo Hugo a Sandra- Marcos no hubiera atacado así… He jugado muchas veces con él y… Sé que después haber hecho la finta, hubiese tirado, sin necesidad de abalanzarse al chico…
- Él ya nos lo dijo… Él no es Marcos.