lunes, 27 de diciembre de 2010

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo VIII: La realidad oculta


Sandra le miro sorprendida mientras el doctor la invitaba a que se sentase en un banco. Sandra se sentó y él lo hizo a su lado.
- Veras… Su enfermedad no era una simple doble personalidad. Markus se escondía en la parte del cerebro que no se puede controlar.
- ¿A qué se refiere?
- Por ejemplo… Cualquier cosa que haces o dices y luego no recuerdas… No es que ya lo hayas olvidado. Todos esos recuerdos quedan almacenados en una parte de tu cerebro donde normalmente no los vuelves a usar. Si tú pudieses usar esa parte de tu cerebro, recordarías incluso el día en el que naciste. Lo recordarías todo.
- Pero eso… ¿Qué tiene que ver con Marcos?
- Usted dijo que al convertirse en Markus se volvió más listo… Ahora piense en que se basa para eso…
- Recuerdo un examen justo los días que Markus apareció… Era muy complicado pero el…
- ¿En aquel examen salieron cosas que nunca habían leído?
- No… ¿Pero qué pasa con los conocimientos de lucha? Markus se peleo con gente que entrena profesionalmente y ellos dijeron que él luchaba como un profesional.
- ¿Él nunca se dedico a la lucha verdad?
- No
- ¿Y ninguno de esos amigos le hablaron sobre la lucha alguna vez?
Sandra no respondió a eso. Comenzó a comprender todo lo que el doctor decía entonces
- Asique… Markus no es más listo… Solo que recuerda todos los detalles…
- Y luego es capaz de usarlos… Es algo que solo se podría hacer con esa parte de la mente.
- ¿Y qué me dice de la fuerza?
- ¿Usted ha escuchado alguna vez sobre que la mente limita los músculos para que no corran peligro a que se desgarren?
- Se refiere a…
- La mente humana, limita a los músculos. Usted no puede usar más de un 40% de la fuerza que tiene porque la mente lo impide. Si usase toda la fuerza que tiene, los músculos se desgarrarían e incluso se podrían separar unos de los otros…
- ¿Quiere decir que Markus puede usar el 100% de sus músculos?
- No, si fuese así el no podría ni moverse. Sin duda, sobrepasa el límite de los 40%... Por eso es más fuerte cuando es Markus, porque sus músculos sobrepasan ese límite. Si añadimos eso a los conocimientos de lucha que tiene gracias a sus amigos y las películas o juegos de estos tiempos… Le hacen un grandioso luchador.
- Increíble…
- ¿Vio usted como estaba la secretaria cuando le pregunto por Marcos?
- Si, estaba nerviosa… Temblando…
- A los pocos días de que Marcos estaba aquí, pudimos ver por primera vez a Markus. Era la hora de comer y Markus comenzó una pelea. Todos los pacientes que se pusieron en su camino cayeron rápidamente al suelo. La secretaria intento tranquilizarle, pero él le golpeo de tal manera que le rompió uno de sus dientes. Desde entonces le tiene muchísimo miedo, ella y muchos de los demás trabajadores. A algunos de los pacientes conseguimos que lo olvidasen lo que paso, pero algunos de ellos no lo han podido olvidar…

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