miércoles, 26 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XVII: La llave


“Los policías sacaron a los detenidos y los metieron a cada uno de ellos en un coche separado. Después comenzaron a salir Sandra y su familia, que se metieron en una ambulancia que había llegado y se fueron al hospital para hacerles un chequeo. En cuanto llegaron al hospital y se bajaron de la ambulancia fueron sorprendidas por tres personas. El padre de Sandra, Adrian y Alberto, que estuvieron todo el tiempo esperando fuera de la casa y que cuando vieron salir a las 3 de la casa y se metieron en la ambulancia fueron corriendo hacia el hospital. Allí, mientras atendían a la madre de Sandra por el shock, Sandra le explicaba a su hermana como a Adrian y Alberto, que se quedaron bastante sorprendidos al escucharlo todo. Tanto Erika como su novio no habían escuchado nada de Marcos hasta ese momento y para ellos verle así por primera vez después de tanto tiempo, era algo inesperado. A las pocas horas, salieron del hospital y volvieron a su casa. Tanto Adrian como Alberto se quedaron a dormir con sus respectivas novias, porque no las querían dejar solas después eso. Al cabo de un par de días volvieron a escuchar noticias de Marcos y los demás pacientes. Nacho había sido enviado a la cárcel y estaba en espera para un juicio. Juan volvió al psiquiátrico para intentar que el mejorase. En cuanto a Marcos, se le quitaron todas las denuncias de robo y de violencia gracias al doctor García, que declaro que todos esos actos fueron causados por una enfermedad. Después de eso, él volvió al psiquiátrico para intentar mejorar.
Para la sorpresa de Sandra, a la semana después que Marcos volviese al psiquiátrico, fue llamaba por el doctor García que le pedía que ella fuese al psiquiátrico cuanto antes. Y eso es lo que hizo…”



- Dígame doctor, ¿qué es lo que quería hablar conmigo?- Pregunto Sandra en el psiquiátrico mientras andaba en un pasillo con el doctor García.
- Dígame… Usted ya vio a Markus hace mucho tiempo… ¿Qué fue lo que ocurrió la primera vez que le vio?
- La primera vez… Creo que fue la primera vez que él apareció… Y bueno… Mi antiguo novio perdió la cabeza y me golpeo. Marcos vino a ayudarme, pero no era lo suficientemente fuerte como para hacer algo contra él. Y en ese momento, él apareció por primera vez y…. Bueno… Dejo de actuar como siempre…
- ¿A qué se refiere con como siempre?
- Al principio, golpeo a mi ex novio, y justo después a un amigo suyo que intentaba detenerle. Continuo pegando a la gente y la próxima fue mi hermana…
- ¿Y usted?
- No, a mi no me golpeo. Dijo algo muy extraño… Dijo algo como… Que yo era la llave.
- La llave…- Dijo el doctor mientras reflexionaba bastante
- Doctor, ¿para qué es todo esto? ¿Acaso no se lo puede contar Marcos?
- El no quiere hablar eso. Siempre que le pregunto, me dice que hizo mucho daño a gente a la que quería. Pero nunca dice detalles. Para mí, los detalles son algo muy importante… Como… ¿Cuándo apareció Markus, volvió a la normalidad Marcos al poco tiempo?
- No… Tardo bastante tiempo. Algo menos de una semana…
- ¿Y ocurrió algo especial durante esa semana? ¿Algún detalle que no entiende?
- Él tenía una pequeña obsesión conmigo. No le importaba hacer daño a la gente, pero no podía dejar que la gente me hiciese algo a mí. Eso me resulto… Curioso.

martes, 25 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XVI: Las rehenes


Marcos no dijo nada mientras se dirigía hacia ellas.
- Marcos… ¿Qué está ocurriendo aquí?- Preguntaba Erika cada vez mas asustada al ver que el chico no decía nada.
Cuando estuvo delante de ellas, utilizo el cuchillo para cortar las cuerdas y Sandra salto a abrazarle, pero Marcos la detuvo y la empujo de nuevo a la silla.
- Aunque ya no estéis atadas, aun sois rehenes.- Dijo Marcos mientras miraba a Juan y Nacho
- Marcos… Que… estás diciendo…- Decía Erika bastante impresionada
- Es algo muy simple. La policía de toda la ciudad esta fuera esperando a que alguien salga para detenerme a mí y a ellos. En cuanto sepan que ya no sois rehenes, entraran aquí, pero mientras piensen que aun sois prisioneras no harán nada.
- ¿Acaso nos vas a usar tu de rehenes?- Pregunto Sandra muy seria
- Aunque parezca lo contrario, yo no soy Markus. No voy a usaros…- Marcos miro a Erika que parecía no entender nada de lo que decía- Erika… En este tiempo han pasado muchas cosas, me gustaría explicártelo todo pero… No hay tiempo, tendrá que hacerlo tu hermana.- Dijo Marcos mientras se marchaba del salón
- ¿Qué es lo que piensas hacer? Tu mismo lo dijiste, la calle está llena de policías.
- Escapare por el tejado, mientras que la gente mire a la casa puede que nadie me vea escapar. Ustedes tan solo deben darme algunos minutos y estar aquí quietas sin hacer nada, así no llamaran la atención de la policía. Es lo único que os pido.
Sandra fue corriendo hacia Marcos y le agarro del brazo. Él le miro y se sorprendió porque Sandra estaba a punto de llorar.
- No tienes porque huir… No tienes que volver a ese lugar…
- Me buscan Sandra, me buscaran y volverán a hacerme todo esto… Como a Juan…
- No creo eso… No te creo…
Marcos suspiro y comenzó a levantarse la camiseta para enseñarle las heridas a Sandra. Al ver su pecho, ella comenzó a llorar.
- Lo siento, pero no miento- Dijo Marcos bastante serio
- Tu… No puede ser… El doctor tenía razón…- Marcos se impresiono al escuchar eso- Marcos… Tú no tienes ninguna herida, nunca sufriste ningún tipo de tortura.
Marcos se quedo de piedra al escuchar eso y puso su mano sobre su cabeza.
- No puede ser…- Dijo con bastante miedo- ¡Mientes! Todos esos recuerdos…
- ¡Son producto de tu imaginación! Es Markus, creo todo esto para poder estar libre sin que tú le intentaras destruir.
El chico no dijo nada más y se fue corriendo hacia el piso de arriba para dirigirse a la azotea y desde allí ir al tejado, mientras Sandra no intento seguirle y se quedo mirando a su hermana que también estaba llorando mientras abrazaba a su madre. Pero no pasaron ni dos minutos y la puerta se abrió bruscamente. Un grupo de policías entraron y vieron a las chicas que estaban llorando.
- Aquí hay dos… ¿Dónde está el tercero?- Pregunto el sargento mirando a Sandra, que estaba sentada en una esquina llorando- Dime chica, ese tipo es muy peligroso.
- No puede ser… Sandra…- Dijo el doctor García mientras entraba y vio a la chica. Fue corriendo hacia ella y aparto al policía- ¡Déjela, acaba de pasar por un secuestro, no la presione!- Después miro a Sandra y se quedo bastante impresionado- No sabía que esta fuese tu casa… Por eso Marcos quiso ayudaros. No te preocupes, todo ha acabado…- El doctor abrazo a la chica y ella comenzó a decir algo mientras no paraba de llorar
- Usted… Tenía razón… Marcos no… No tenía ninguna herida… Nada…
- No te preocupes por el… Pronto le encontraremos e intentaremos hacerle entrar en razón. Ahora, nos encargaremos de estos tipos.
Los policías arrestaron a Nacho que aun estaba inconsciente y a Juan que estaba despierto y quien se intentaba resistir. El doctor García se acerco hacia él y le miro directamente a los ojos.
- ¡Tranquilízate!- Grito él.
Ninguno de los policías creía lo que estaba pasando. Juan se tranquilizo totalmente y los policías pudieron detenerle casi sin ningún problema. Cuando ocurrió eso, Sandra ya había dejado de llorar y se dirigió hacia el doctor.
- ¿Qué le ocurre?- Pregunto Sandra al doctor
- Es un hombre… Que tan solo hace todo lo que se dice.
- Doctor… Este tipo… Decía que también fue torturado por usted… ¿Podría ser que le dijeron eso y él creó ese recuerdo?
- Posiblemente… Es increíble, parece que Markus planeo todo perfectamente…
- No todo doctor- Dijo una voz del piso de arriba. Era Marcos y todo el mundo se impresiono al verle
- Marcos… No huiste por el tejado… ¿Por qué?- Pregunto Sandra al verle
El sargento mando a algunos hombres a detenerle y Marcos fue arrestado mientras respondía a Sandra.
- Por alguna razón, al estar en el tejado, mis heridas habían desaparecido… Si eso es mentira, ya no hay motivo por el que escapar…

lunes, 24 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XV: El plan


Marcos miro hacia la casa de Sandra fijamente y dijo:
- Ellos confían en mí, porque yo les ayude a escapar del psiquiátrico. Me dejaran entrar en la casa y desde dentro yo podre detenerles.
- ¿Tú ayudaste a escapar a esos locos? ¡Y cómo quieres que confiemos en ti!- Grito el sargento bastante cabreado
- No tienen que confiar en mí. Ustedes tienen que salvar a esa familia, y yo estoy aquí por mis propios motivos. Si quieren que esto salga bien, dejen de pensar cómo hacerlo y déjenme ir a mi

Dentro de la casa, Nacho seguía viendo la televisión mientras Juan miraba por la ventana con su siniestra sonrisa.
- ¡Marcos! ¡Esta aquí! ¡Se dirige hacia aquí!- Gritaba Juan mientras reía.
Nacho se levanto del sofá y abrió un poco la puerta. Después retrocedió y se escondió en una esquina, para que los policías no le pudiesen ver y Marcos abrió la puerta y entro en la casa lentamente. En cuanto estaba dentro, cerró la puerta y Nacho salió de la esquina.
- Creía que nos ibas a abandonar- Dijo Nacho mientras le saludaba levantando la mano
Marcos no dijo nada y entro seriamente al salón, donde estaba Juan dando saltos al verle.
- ¡Marcos! ¡Marcos! ¡Al fin podremos cumplir nuestra venganza!- Gritaba Juan
- No puede ser… Marcos…- Dijo Erika sorprendida al verle- ¿Qué haces tú… aquí?
- ¿Marcos? Entonces estos son… Los del psiquiátrico…- Reflexiono Sandra en voz baja mientras su madre no podía decir nada por el shock
- Bien Marcos…- Dijo Nacho mientras le daba un golpe a su espalda- ¿Cómo seguimos esto?
- El plan acaba aquí- Respondió Marcos mientras se daba la vuelta para ver a la cara a Nacho- Lo habéis echo todo como planeamos, pero habéis cometido un grave error.
Tanto Sandra como su hermana se quedaron de piedra al escuchar eso de Marcos, pero también Nacho se extraño y le miro con mala cara
- ¿Cómo que un error? Después de escaparnos de allí, dijiste que secuestráramos a alguien y que llamásemos la atención de la policía y del doctor, y que tú vendrías y te encargarías de él. ¡No hay ningún error!
- Ese… Era el plan que ustedes tenían que seguir… El verdadero plan era… Que al escaparnos, ustedes llamasen la atención de la policía y que así, yo pudiese largarme de aquí sin ningún problema, porque todos los policías estarían sobre vosotros. Incluso el doctor.
- ¿Qué? ¿Nos ibas a traicionar? ¡Ibas a perdonar al doctor después de los que os hizo a ti y a Juan! ¡Os torturo a los dos!
- No le iba a perdonar… Pero atacarle a él, sería un suicidio, para cualquier persona.
- Que… ¡Ve a por él Juan! ¡Nos está traicionando!
Juan fue corriendo hacia Marcos y le ataco por la espalda, pero Marcos se giro rápidamente y le golpeo en el pecho, haciendo que cayese al suelo y tuviese problemas al respirar.
- Todo hubiese salido bien, si no hubieseis entrado en esta casa. Si no hubiesen atacado justo a esta familia, yo estaría lejos de aquí y todo el mundo se hubiese olvidado de mi… Maldita sea… La habéis cagado…- Dijo Marcos mientras se dirigía lentamente a Nacho, que sacaba su cuchillo y le amenazaba. Pero Marcos golpeo rápidamente a su brazo haciendo que el cuchillo cayese al suelo y tiro a Nacho al suelo. Cuando estaba en el suelo, le dio un rodillazo en su cara y Nacho se quedo inconsciente.
- No puede ser… El no es Marcos…- Dijo Erika impresionada al verle- Aun tiene esa…
- Es Markus… Le dijo Sandra mientras le veían coger el cuchillo del suelo.
- Y ahora… He de acabar con esto…- Dijo Marcos mientras se dirigía hacia las chicas

lunes, 17 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XIV: Los dos niños


Cuando el policía le puso las esposas a Marcos y le levanto del suelo.
- ¿Qué significa esto?- Pregunto el sargento mientras se acercaba hacia el policía
- Este tipo me agredió a mí y a otro compañero hace muy poco tiempo. Menuda casualidad encontrarle aquí…
- Marcos… O eres… Markus…- Dijo el doctor suavemente
- Doctor, ¿acaso le conoce?
- Si fuese Markus, no me hubiese atrapado este tipo.- Respondió Marcos bastante serio
- Deja de hablar- dijo el policía mientras empujaba a Marcos hacia un coche de policía- Tú y yo nos vamos de aquí ahora.
- ¡Doctor!- Grito Marcos mientras entraba en el coche- ¡Usted sabe que soy el único que puede sacar a aquellas personas de allí sin que Nacho les mate!
- No nos subestimes tío- dijo el policía que le acompañaba- Hemos tratado con secuestros decenas de veces y nadie ha muerto aun.
- Sargento…- Susurro el doctor García al oído del sargento- ¿Podría dejar a ese tipo aquí? Seguramente el tenga razón con que es la única posibilidad de sacar a los rehenes con vida.
- ¿Qué?
- No saben la verdad sobre Nacho ni Juan… No podrán hacer ningún trato con ellos
- No pienso dejar que ese tipo haga nada sin saber de lo que está hablando… Agente, espere un segundo y saque al joven del coche- Dijo el sargento ante la mirada sorprendida del policía.
- Pero señor…
- ¡Hágalo!- Marcos salió del coche pero el policía no le quito las esposas. Él se acerco al doctor muy serio y miro al sargento.
- No intenten hacer ningún trato con ellos, no saldrá bien.
- ¿Por qué dices eso?
- Seguramente sea Nacho quien está a cargo de todo esto…- interrumpió el doctor García en ese instante- Y él… No creo que busque nada.
- ¿Nada? Cuando se hacen rehenes es por una razón, tiene que estar buscando algo
- Él ingreso en nuestro psiquiátrico porque un juez lo obligo… Hace algunos años, vivía en su casa con su esposa y todo parecía que era una vida normal. Pero con el tiempo, Nacho quería que le hiciesen caso en todos los lugares que iba. Perdió el empleo por eso, porque intento llamar la atención de todo el personal en varias ocasiones y cabreo a sus jefes. Ellos le despidieron y él se quedo en su casa los siguientes días. Su esposa intentaba convencerle para que buscase un trabajo, pero él no quiso hacerlo. Él solo quería estar en su casa para poder hacer feliz a su esposa y no pensó en conseguir trabajo. Así, su esposa se canso y un día dejo de hablarle. Comenzó a ignorarle en su propia casa y… él llamo a la policía. Cuando ellos se presentaron vieron al cuerpo de la esposa que había sido apuñalada en varias ocasiones y a Nacho que está sentado sobre ella con una sonrisa… Lo único que dijo fue… Al fin me hacen caso…
- No puede ser… Recuerdo ese caso…- Dijo el sargento sorprendido- Ese tipo se libro de la cárcel por una enfermedad mental
- Lo único que quiere es llamar la atención, que él sea el centro de atención… Por eso llamo a la policía y después a la prensa…- Dijo Marcos mientras seguía muy serio- Seguramente, matara a los rehenes para llamar la atención no solo de este pueblo, sino de todo el país como un asesino que se escapo de un psiquiátrico para matar a una familia entera…
- ¿Y el otro tipo?
- Juan es casi igual de peligroso, aunque también puede ser una de las personas más amables que podrías conocer. Su enfermedad… Hace que es simplemente obedezca todo lo que digas. No distingue del bien del mal y hace todo lo que pidas… Es como un niño chico, pero con una fuerza… Poca gente de aquí podría pelear contra él- Dijo el doctor mientras miraba a la casa
- Vale… ¿Y ahora que pinta este tipo aquí?- Pregunto el policía mientras señalaba a Marcos.

miércoles, 12 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XIII: La llegada


Los minutos pasaron y ninguno de los policías se acercaba a la casa. Mantenían una pequeña distancia y se mantenían detrás de los coches al no saber qué clase de armas tenían los secuestradores. Dejaron de intentar llamar a la casa al ver que nadie cogía el teléfono y esperaron a saber algo del doctor García.
- ¡Sargento!- Dijo un policía corriendo hacia él- ¡Hemos encontrado al doctor García y se dirige hacia aquí!
- ¿Qué clase de doctor es? Cirujano, médico de cabecera…
- Nada de eso sargento, el trabajo en el psiquiátrico como jefe de psiquiatría
- ¿Psiquiátrico? Creía que esto era una venganza por hacer algo a algún paciente pero… Un momento… ¿No se habían escapado dos pacientes de un psiquiátrico hace un par de días? ¿Cómo se llamaban?
- Nacho y Juan señor… Son ellos. El señor García dijo que no intentáramos contactar con ellos, que ellos no son normales.
- ¿Y qué haremos entonces?
- Él está en camino… Dijo que le esperásemos.
A los pocos minutos llego el doctor García y se fue con el sargento dentro del perímetro
- Doctor García… Soy el sargento Ruiz, un placer tenerle aquí
- Un placer estar aquí. Al escuchar mi nombre en la tele… Supe que eran ellos. Díganme, ¿han podido hablar con ellos?
- No, intentamos llamar pero nadie quiso responder.
- Déjenme intentarlo a mi- Dijo el doctor muy seriamente
Un policía se acercó a él con un teléfono y el doctor se quedo un poco sorprendido
- ¿Qué te ha pasado en la cara?- Pregunto el doctor al verle la cara, que tenía un ojo morado y bastante hinchado
- Me golpearon mientras estaba de servicio, solo fue eso.
- Vale… Bueno, creo que es hora de hacer una llamada
El doctor marco el número de la casa y a los pocos segundos de llamar cogieron el teléfono:
- Doctor García… Hacía mucho tiempo que no sabía nada de usted…. ¿Cómo le va la vida?
- No voy a seguir con tus juegos Nacho, no sé lo que quieres, pero acaba con esto ya.
- ¿Acabar? Lo siento mucho, pero esto no a hecho nada más que comenzar…
- ¿Qué es lo que quieres?
- Pronto lo sabrás…
Nacho colgó el teléfono y el doctor se cabreo mientras devolvía el teléfono al policía.
- Debemos de darnos prisa… Esto pinta mal…
- Que es lo que…- comenzó a decir el sargento, pero se detuvo mientras veía a un civil entrando dentro del perímetro. El policía que tenía el teléfono fue corriendo hacia él y le hizo un placaje para detenerle.
- Maldita sea… ¿Quién se hubiese imaginado que te encontraría aquí?- Dijo el policía mientras sacaba las esposas y detenía al civil- Quedas detenido por agresión a la autoridad y por hurto. Todo lo que digas….
El doctor se quedo mirando al hombre que había entrado y se acerco a él mientras encontraba algo que le resultaba familiar
- Tu… ¿Marcos?- Dijo el doctor extrañado

martes, 11 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XII: El plan


Apenas pasaron unos 15 minutos y llamaron a la puerta a golpes. Nacho se levanto del sofá y echo un vistazo por la ventana para ver quién era y al ver que eran dos policías volvió a sonreír.
- Que comience la fiesta…
El hombre se fue hacia la puerta y se apoyo de espaldas a la puerta.
- ¡Habéis tardado más de lo que pensaba! ¡Y además de eso sois demasiados estúpidos! ¡Aun sabiendo que tengo rehenes llaman a la puerta! ¡Si yo fuese vosotros, me alejaría de aquí si no quieren que comience a matar a los rehenes!
Los policías se asustaron y comenzaron a alejarse de la puerta mientras pedían refuerzos.
- ¿Por qué hace esto?- Pregunto Sandra al no entender nada- ¿Qué es lo que quiere llamando a la policía de esa forma?
Nacho se dirigió hacia Sandra con el cuchillo en la mano y le dijo con una sonrisa:
- Tan solo quiero que me presten atención
Comenzaron a pasar los minutos y se escuchaban como llegaban más y más coches y se detenían cerca de la casa. Todos esos coches eran coches de policía y los agentes intentaban contactar con las casa mediante llamadas de teléfono, pero ninguno de secuestradores cogía el teléfono y estaban sentados en el sofá.
- Creo que ya paso suficiente tiempo…- Dijo de nuevo Nacho mientras cogía el teléfono y hacia otra llamada
Fuera de la casa, los policías intentaban llamar a la casa mientras bloqueaban la calle para la gente.
- Tenemos que solucionar esto rápidamente antes de que mucha gente venga hacia este lugar. Si vienen los de la tele… Tendremos un problema- Dijo uno de los policías mientras miraba hacia la casa.- Descubre lo que quieren los secuestradores.
- Lo siento mucho sargento pero… Los periodistas ya están aquí- Dijo otro policía mientras señalaba a unos periodistas que estaban grabando cerca del bloqueo
- Maldita sea… ¿Cómo se han enterado?- Se pregunto el sargento mientras iba hacia ellos.
- Les estamos trasmitiendo desde la calle de Francia, donde ha sido secuestrada una familia entera por dos secuestradores. Al parecer, no piden nada a cambio de liberar a los prisioneros. Los dos secuestradores, que se hacen llamar Nacho y Juan, quiere que venga un tal doctor García hacia este lugar. Aquí se acerca un agente de policía. Dígannos agente… ¿Quién es ese doctor y porque no se encuentra aquí?
- No sé de dónde han sacado esa información, pero los secuestradores no han intentado contactar con nosotros en ningún instante.
- Nosotros recibimos una llamada hace algunos minutos de los secuestradores con esta información, ¿acaso ustedes no la tenían?
- No, nos acabamos de enterar de esto. Si nos disculpan, tenemos trabajo que hacer…- Dijo el sargento mientras se alejaba de los periodistas y se dirigía hacia otro policía- Busquen a ese tal doctor García… Sea donde sea y este donde este, contacten con él y pregúntenle sobre los nombres de esos tipos.

lunes, 10 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XI: Extraña pesadilla


Tanto Sandra como su madre se quedaron bastante extrañadas al no escuchar nada y su madre fue a ver quién era mientras Sandra cogía un zumo de la nevera.
- Buenas tardes señorita- Dijo un tipo a la espalda de Sandra, ella se dio la vuelta y soltó la botella de zumo asustada. El hombre era un tipo alto con unas ropas bastantes sucias y un cuchillo en la mano. Junto él, otro hombre que no paraba de reírse que tenía el mismo tipo de ropa que su compañero, pero ese tipo tenia cogido a Erika y le amenazaba con el cuchillo- Si no te importa, acompáñanos.
- Erika…
El tipo que entro primero en la cocina fue a por Sandra, quien comenzó a gritar. Pero él la agarro y la llevo al salón, donde estaba su madre sentada en una silla totalmente paralizada.
Los tipos ataron cada una de las chicas en una silla. Tanto Sandra como Erika se defendieron, gritando e intentado empujar a los secuestradores, pero no sirvió de nada. Cuando las ataron, se sentaron en el sofá y se relajaron.
- ¿Y ahora que Nacho?- Pregunto el tipo que no paraba de reír
- No se Juan… Descansaremos unos minutos y continuaremos con el plan…
- ¡Ayuda! ¡Ayuda!- Gritaban las dos hijas mientras intentaban desatarse
- Por favor… Dejen de hacer eso… Me duele la cabeza…- Dijo Nacho mientras ponía su mano sobre la cabeza.
- ¡Ayuda! ¡Por favor sálvennos!
- Maldita sea…- Nacho se levanto y se dirigió hacia las chicas- Díganme… ¿Dónde está el teléfono?
- ¡No te lo diremos maldito!- Grito Sandra en la cara del hombre
- No te lo preguntaba a ti joven…- Dijo el tipo mientras miraba fijamente a la madre- Dígame señora… ¿Dónde está?
- Sobre la mesa que está al lado de la televisión…- Dijo la madre suavemente
Sandra se quedo sorprendida al escuchar que su madre se lo había dicho con tanta facilidad. Entonces Nacho fue hacia el teléfono e hizo una llamada:
- Si buenas… Me llamo Nacho y estoy en… Espere un segundo por favor- Dijo Nacho mientras tapaba el micro del teléfono y miraba a las jóvenes- ¿Cuál es la calle y el número de esta casa?
- Calle de Francia 23…- Respondió la madre de nuevo
- A vale, muchas gracias señora- dijo Nacho mientras volvía al teléfono- Pues bueno, lo que le estaba diciendo… Estamos en la calle Francia numero 23 y yo y mi compañero acabamos de secuestrar a una familia. Estamos armados y estamos dispuestos a usar la fuerza- Cuando acabo, el secuestrador colgó el teléfono y Juan comenzó a reír con muchas más fuerza- Ahora ya no hace faltan que griten para que les ayuden, la policía ya está en camino.
Toda la familia se quedo totalmente impresionada y dejaron de gritar.
- Ahora a continuar con el plan y esperemos a la policía- Dijo Juan mientras no paraba de reír
- Después a esperarle y completar nuestra venganza… Pero hasta entonces veamos que echan en la tele- Dijo Nacho con una sonrisa mientras encendía la televisión.

miércoles, 5 de enero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo X: Una larga tarde...


Sandra se sentó en el banco traumatizada. El doctor puso su mano izquierda sobre su cabeza y dijo:
- Tranquila… Si encontramos a Marcos pronto, creo que podremos evitar que Markus siga creando memorias falsas…
- Y si… ¿No lo hacemos?- Dijo ella mientras casi rompía a llorar
- No te preocupes… Repartiré fotos a los policías para que le busquen y que me avisen si le encuentran.
- Acaso… ¿No lo ha hecho ya?
- No encontré razones para hacerlo. Él entro aquí por su propio pie, y podía irse cuando él quisiese. Pero ahora… No puedo dejar que él se deje destruir por Markus.
- Pero…
- ¿Qué pasa?
- Ayer… Cuando le vi… Le estaba persiguiendo la policía…
- No sería por esto jovencita… La policía ahora solo está buscando a los dos pacientes que escaparon con Markus, que al contrario de Marcos, no entraron por su propio bien. Ni siquiera deberían de haber salido de aquí en mucho tiempo… No estaban mejorando apenas.
- Dígame señor… ¿Son peligrosos?
- Puede que si… No sé porque se fueron con Marcos, ni tampoco porque él le llevo con ellos. Podía haber salido por la puerta principal sin despertar sospechas… Pero se fue a por un guardia que poseía las llaves de las habitaciones. Le dejo KO y abrió las puertas de esos dos pacientes. Los tres se fueron, pero antes de irse… Marcos activo la alarma para que los guardias se fuesen a las habitaciones de los pacientes mientras escapaban…
- Marcos… Digo Markus quería que ellos fuesen con él… Pero no les vi ayer cuando le vi a él.
- Aun tendré que buscar más información para entender todo… Hasta entonces te pido precaución… Esos dos pacientes… Pueden ser muy peligrosos si quieren…
Sandra se levanto del banco justo después de mirar su reloj y dijo:
- Lo siento mucho, pero tengo que irme ya. Hay alguien que me espera fuera, y… Bueno, no quiero que me espere demasiado.
- No pasa nada, gracias a ti ahora puedo entender un poco mejor a Marcos y lo que hizo- Dijo el doctor mientras le daba la mano a Sandra
- Gracias a usted. Llevo mucho tiempo queriendo saber esto, y usted fue el único que me ha ayudado.
Sandra salió corriendo del psiquiátrico y llamo a Adrian. El cogió el teléfono rápidamente y apareció con el coche a los pocos minutos en la misma puerta del psiquiátrico.
- ¿Cómo fue la cosa?- Pregunto él mientras Sandra entraba en el coche.
- Todo era mentira…
- ¿Qué?
- Es algo… Largo de explicar… Quiero reunirme mañana con Alberto y Erika para decírselo y bueno… ¿Podrías esperarte hasta entonces? Ahora mismo estoy agotada y lo único que me apetece es meterme en una bañera…
- No te preocupes… Esperare…- Dijo Adrian mientras se deprimía levemente y seguía conduciendo.
En cuanto llegaron a casa de Sandra ya había atardecido y Sandra entro sola en su casa. Adrian se fue solo con su coche y la joven fue directa a tomarse un baño. Estuvo casi dos horas metida en la bañera y después de eso salió como nueva del baño. Cuando salió del baño ni se seco el pelo y se fue al salón con lo primero que pillo del armario.
- ¿Qué hicieron esta tarde?- Pregunto la madre de Sandra que estaba tomándose un café en la cocina
- Que van a hacer madre… Cosas de novios…- Dijo Erika mientras veía la tele.
- Nada…- Entonces sonó el timbre de la puerta y Erika dio una voz diciendo “¡Voy!”- Tenia cosas que hacer y Adrian me acompaño, solo fue eso.
Escucharon como se abrió la puerta, y como a los pocos segundos se cerro de un portazo.
- ¿Erika? ¿Quién era?- Pregunto la madre un poco extrañada