
Cuando el policía le puso las esposas a Marcos y le levanto del suelo.
- ¿Qué significa esto?- Pregunto el sargento mientras se acercaba hacia el policía
- Este tipo me agredió a mí y a otro compañero hace muy poco tiempo. Menuda casualidad encontrarle aquí…
- Marcos… O eres… Markus…- Dijo el doctor suavemente
- Doctor, ¿acaso le conoce?
- Si fuese Markus, no me hubiese atrapado este tipo.- Respondió Marcos bastante serio
- Deja de hablar- dijo el policía mientras empujaba a Marcos hacia un coche de policía- Tú y yo nos vamos de aquí ahora.
- ¡Doctor!- Grito Marcos mientras entraba en el coche- ¡Usted sabe que soy el único que puede sacar a aquellas personas de allí sin que Nacho les mate!
- No nos subestimes tío- dijo el policía que le acompañaba- Hemos tratado con secuestros decenas de veces y nadie ha muerto aun.
- Sargento…- Susurro el doctor García al oído del sargento- ¿Podría dejar a ese tipo aquí? Seguramente el tenga razón con que es la única posibilidad de sacar a los rehenes con vida.
- ¿Qué?
- No saben la verdad sobre Nacho ni Juan… No podrán hacer ningún trato con ellos
- No pienso dejar que ese tipo haga nada sin saber de lo que está hablando… Agente, espere un segundo y saque al joven del coche- Dijo el sargento ante la mirada sorprendida del policía.
- Pero señor…
- ¡Hágalo!- Marcos salió del coche pero el policía no le quito las esposas. Él se acerco al doctor muy serio y miro al sargento.
- No intenten hacer ningún trato con ellos, no saldrá bien.
- ¿Por qué dices eso?
- Seguramente sea Nacho quien está a cargo de todo esto…- interrumpió el doctor García en ese instante- Y él… No creo que busque nada.
- ¿Nada? Cuando se hacen rehenes es por una razón, tiene que estar buscando algo
- Él ingreso en nuestro psiquiátrico porque un juez lo obligo… Hace algunos años, vivía en su casa con su esposa y todo parecía que era una vida normal. Pero con el tiempo, Nacho quería que le hiciesen caso en todos los lugares que iba. Perdió el empleo por eso, porque intento llamar la atención de todo el personal en varias ocasiones y cabreo a sus jefes. Ellos le despidieron y él se quedo en su casa los siguientes días. Su esposa intentaba convencerle para que buscase un trabajo, pero él no quiso hacerlo. Él solo quería estar en su casa para poder hacer feliz a su esposa y no pensó en conseguir trabajo. Así, su esposa se canso y un día dejo de hablarle. Comenzó a ignorarle en su propia casa y… él llamo a la policía. Cuando ellos se presentaron vieron al cuerpo de la esposa que había sido apuñalada en varias ocasiones y a Nacho que está sentado sobre ella con una sonrisa… Lo único que dijo fue… Al fin me hacen caso…
- No puede ser… Recuerdo ese caso…- Dijo el sargento sorprendido- Ese tipo se libro de la cárcel por una enfermedad mental
- Lo único que quiere es llamar la atención, que él sea el centro de atención… Por eso llamo a la policía y después a la prensa…- Dijo Marcos mientras seguía muy serio- Seguramente, matara a los rehenes para llamar la atención no solo de este pueblo, sino de todo el país como un asesino que se escapo de un psiquiátrico para matar a una familia entera…
- ¿Y el otro tipo?
- Juan es casi igual de peligroso, aunque también puede ser una de las personas más amables que podrías conocer. Su enfermedad… Hace que es simplemente obedezca todo lo que digas. No distingue del bien del mal y hace todo lo que pidas… Es como un niño chico, pero con una fuerza… Poca gente de aquí podría pelear contra él- Dijo el doctor mientras miraba a la casa
- Vale… ¿Y ahora que pinta este tipo aquí?- Pregunto el policía mientras señalaba a Marcos.
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