lunes, 31 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXVII: La mascara


En cuanto el ascensor llego al último piso, Andrew cogió la maleta y comenzó a andar por un largo pasillo. Por el camino no paro de encontrarse a agentes de Pole que se dirigían rápidamente hacia los aparcamientos, donde estaban los chicos de Anthony estaban atacando para darle tiempo al joven. Gracias a todo ese escándalo, nadie quiso detener al chico y le dejaron pasar ni decirle nada. A los pocos minutos, pudo ver una gran puerta al fondo del pasillo. Ese era el lugar, donde estaba esperando el señor Pole. Se dirigió hacia ella, pero cuando aún estaba bastante lejos de ella, vio como alguien salía de la habitación tranquilamente. Era un hombre bastante joven, que no tendría más de 25 años y que parecía bastante feliz. En una de sus manos, tenía una gran espada enfundada. En la otra, una máscara igual a la que uso el asesino de los amigos de Andrew.
El chico supo al momento, que aquella persona era la asesina de todos los compañeros, pero también sabía que no podía hacer nada contra él. Andrew tenía una pistola guardada en su maleta, aunque no la podía usar dado que el ruido alertaría a Pole y complicaría toda la misión. También tenía el cuchillo de Vicente, pero no pudio usar algo así con una espada como con la del asesino. Asique el chico simplemente, intento pasar de lado sin llamar su atención y así poder dirigirse hacia el jefe.

- Un momento…- Dijo el otro tipo en cuanto Andrew le había pasado de lado- ¿Qué haces tú aquí?

Al escuchar eso, el chico no se lo pensó ningún instante y saco la pistola del maletín, pero al sacarla el tipo corto la pistola con su espada rápidamente.

- Qué demonios…- Dijo el chico impresionado

El hombre le golpeo con la pierna y el chico cayó al suelo totalmente asustado.

- Impresionante… Asique tu estas detrás de esto…- Dijo el hombre mientras ponía el filo de su espada en el cuello de Andrew- El chico asesino… Andrew Godfrey…
- Como sabes quién…
- ¿Quién eres? A diferencia del estúpido de Pole, yo no olvido nunca cuando mato a alguien, o en tu caso… cuando no le mato… Sin duda, lo que más me molesto de esa misión es haber dejado a alguien con vida… No he olvidado tu cara, ni mucho menos la cara de tus amigos cuando perdían sus vidas
- ¡Maldito!
- Cuida tu lengua chico, ahora mismo no estás en condiciones de gritar… Además, no quiero que molestes a Pole ni con tus estúpidos gritos
- ¿Quién demonios eres tú?
- ¿Yo? Yo no soy nadie… No tengo nombre, ni casa, ni vida… Esto es lo único que tengo. La satisfacción de poder ver la cara de desesperación de las personas a quienes quito la vida
- Tu… Simplemente eres una rata….
- Tal vez…- Le respondió el asesino mientras se ponía la máscara- Pero eso no cambia nada…
- Dime… ¿Por qué yo?
- ¿A qué te refieres?
- ¿Por qué no me mataron a mí también?
- La misión principal, era la de matar la hija de un antiguo trabajador… Pero no podíamos llamar mucho la atención, ni podíamos permitirnos que la policía rebuscara demasiado. Asique decidimos buscar a alguien, a quien echar las culpas de todo. Descubrimos que tú eras físicamente bastante parecido a mí… Mismo color de pelo, misma altura más o menos… Dabas el pego
- Si solo tenían que matar a Isabella… ¿Por qué mataron a todos los demás?
- Pole me dijo que matara a un par de personas más, pero no me quede tranquilo, asique mate a todos tus compañeros por simple diversión.

Al escuchar eso, el joven comenzó a llorar mientras su cuerpo se llenaba de ira. El asesino no hizo nada más que reírse y le dijo a los pocos segundos:

- Pero no te preocupes chico… Ahora no me han dicho que te tenga que dejar con vida, asique te reunirás con todos tus amigos… Pero lo hare de una forma especial…

miércoles, 26 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXVI: El dia esperado


Bastantes meses después, en la ciudad de Cartown…


Vicente fue a recoger a Andrew en una pequeña caseta a las afueras de la ciudad. En cuanto le vio, se quedaron mirándose el uno al otro bastante extrañados.

- Es la primera vez que te veo con traje- Dijo Vicente bastante feliz
- Lo mismo digo, y a ti no te pega absolutamente nada… Pareces un viejo así
Los dos comenzaron a reírse y se sentaron juntos un rato mientras miraban un espejo.
- Hoy es el día… Hoy acabara todo…- Dijo Andrew bastante nervioso
- Todo saldrá bien chico, durante estos últimos meses nos hemos preparado muy bien. Yo ayude a Anthony a crear un plan para poder hacer esto, y tú mientras estuviese junto a sus hombres preparándote físicamente…
- Ahora, veremos si todos estos últimos meses han servido para algo…- Dijo el chico mientras se quitaba el collar de Isabella y se lo ataba en la muñeca.- Por favor… Dame las fuerzas…
- Andrew, espera
- ¿Qué pasa?
- Tengo que darte algo- Dijo Vicente mientras sacaba algo de un bolsillo de su chaqueta. El chico se quedo impresionado al ver que era un gran cuchillo.- Es cuchillo que me dio mi padre hace muchos años… Lo usaba para cuando iba de caza, y yo pensaba dárselo a mi hijo pero…
- ¿Qué? Yo no puedo aceptar algo así
- Si que puedes Andrew, porque tú para mi… eres como un hijo…
Al escuchar eso, el joven abrazo con todas las fuerzas a Vicente y después cogió el cuchillo con algunas lágrimas en sus ojos.
- Pase lo que pase… Te agradezco todo lo que has hecho por mí… Nunca lo podre olvidar…

Después de eso, guardo el cuchillo por debajo del calcetín y se fue junto a Vicente al centro de la ciudad…


18:34, en frente del edificio Pole.


Tanto Vicente como Andrew esperaban en un banco mientras sostenían un pequeño maletín y miraban constántemente su reloj.

- Allí están- Dijo el chico mientras veía como un par de coches pasaba delante de ellos y se dirigía hacia el aparcamiento subterráneo del edificio
- Ahora tenemos que esperar y nos tocara a nosotros…
- Lo sé…
- Aun no… Aun no… Ahora

Los dos se levantaron del banco y entraron bastantes tranquilos. A los pocos segundos de entrar, comenzaron a escuchar fuertes ruidos que parecían disparos.

- ¿Puedo ayudarles?- Pregunto el recepcionista mientras no paraba de trabajar con el ordenador
- Tenemos que hablar con el señor Pole, es sobre un asunto importante
- Tienen cita con el…- En esos momentos comenzó a sonar el teléfono y el hombre lo cogió rápidamente- ¿Si? ¿Qué? Que hacen ellos aquí… Vale, voy a enviar a gente allí…
- ¿Ocurre algo?- Pregunto Vicente que seguía bastante serio
- No es nada, si me disculpan un segundo… Tengo que informar a alguien, en unos segundos estoy con ustedes…

El recepcionista volvió a coger el teléfono y realizo muchas llamadas distintas y muy cortas, en los que solo decía que había problemas en los aparcamientos. Después de esperar unos segundos, Vicente volvió a interrumpir al recepcionista.

- Lo sentimos mucho, pero tenemos prisa…
- Está bien, diríjanse hacia el ascensor y vallan el último piso, allí es donde está su oficina.
- Muchas gracias

En cuanto se fueron de la recepción Vicente cogió el teléfono mientras que Andrew le dijo:

- Lo hemos conseguido
- Si, ahora viene lo más difícil… Voy a llamar a Anthony y decirle que estamos dentro para que sus hombres nos den más tiempo
- ¿Crees que estarán bien allí abajo?
- Desde allí, será difícil buscar una salida, pero… No podrán atacarles desde muchos lugares y nos darán mucho tiempo

De repente, llegaron a la puerta del ascensor la cual se abrió rápidamente al pulsar el botón.

- Llego el momento de separarnos…- Dijo el chico al entrar en el ascensor cuando Vicente le miraba fijamente.
- Suerte chico, si todo sale bien… Nos volveremos a ver dentro de poco
- Eso espero Vicente…

En ese momento, la puerta se cerró rápidamente y los dos chicos se separaron

martes, 25 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXV: Nuevos planes


Todos los fugitivos se quedaron mirando al chico bastante impresionados al escuchar a Andrew, que seguía muy serio mirando a Anthony.

- Como es eso posible…- Pregunto Vicente bastante impresionado dado que aun no conocía los detalles
- No fuiste el único que hizo cosas en esta última noche Vicente… Yo fui a ver a los padres de una de mis difuntas amigas, y me dieron un nombre de alguien que según ellos está detrás de esto… Su nombre es James Pole…
- ¿El gran señor Pole? Tiene que ser una broma-Dijo Oliver que no se lo podía creer
- Creo que todos nosotros sabemos que ese tipo es ningún ángel, pero esto es algo que incluso le supera…- Dijo Vicente mientras miraba fijamente al joven
- Dime, porque piensas eso chico… Ese hombre es muy poderoso, ¿que ganaría con acusarte a ti con esto?- Pregunto Anthony que había dejado de reírse
- El solo quería dar un mensaje a alguien, y uso la muerte de su hija como amenaza… Yo simplemente, fui el culpable para el resto del mundo.
- James James James… Sin duda, con esto has puesto el listón muy alto…- Murmuro Anthony con una gran sonrisa
- ¿Acaso le conoces el persona?- Pregunto Vicente que ya parecía asimilar lo que decía su compañero
- Por supuesto, el es mi mayor enemigo… El es la única razón de que yo no sea el mayor traficante de la cuidad, ese maldito siempre ha estado a un paso delante mía.
- Entonces, si es un traficante famoso… ¿Nos facilita mucho las cosas no?- Pregunto Oliver bastante aliviado- Simplemente tenemos que avisar a la policía de eso y ya
- Tiene topos en la policía, no solo no conseguiríamos nada con eso sino que podrían buscarnos a nosotros también…- Respondió el chico muy seriamente
- Parece que alguien ha hecho los deberes… El crio tiene razón, la justicia aquí no puede hacer nada. Olvidaros de ese hombre, si no queréis morir es mejor de que desaparezcan.
- Anthony espera- Interrumpió Vicente muy seriamente- Dijiste que me ayudarías con lo que te pidiese, y te estoy pidiendo ayuda en esto. Junto a ti y a tus hombres, podremos hacer algo contra Pole
- Lo que verdad me estas pidiendo es que abra una guerra contra el traficante de armas más poderoso. Aun pudiendo ganar, que actualmente lo dudo, ¿Qué ganaría yo de eso?

Al escuchar eso, el chico se puso de rodillas ante el traficante. Todos los fugitivos se quedaron de piedra, porque sabían lo mucho que odiaba el chico a Anthony.

- Por favor señor Anthony, sin tu ayuda no es esto posible.
- ¿Acaso no has escuchado? Abrir una guerra así es un suicidio y yo no ganaría nada.
- ¡Por favor! Ayúdenos a crear algún tipo de plan que con el que podamos hacer algo y sin que hubiera posibilidades de que perdieras a muchos hombres.
- ¿Y que gano yo en perder todo este tiempo?
- Si todo sale bien, James Pole desaparecería del mundo y tu serias el traficante más poderoso, y en caso de que el acabe antes conmigo puede que algunos policías investiguen mi muerte y descubran algo sobre su verdadero trabajo…
- Interesante… Al parecer, no eres el crio que pensaba…

lunes, 24 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXIV: Reunion


Se dirigieron hacia una zona industrial en las afueras de la ciudad con un coche de los hombres con traje. Durante todo el camino, ni James ni Oliver dijeron nada al chico que no sabía lo que estaba ocurriendo. En cuanto llegaron, aparcaron el coche frente un gran almacén y entraron bastante rápido mientras se aseguraban de que nadie les miraba. En cuanto entraron, Andrew pudo reconocer a un hombre que estaba al fondo del almacén junto a otros hombres con traje.

- Vicente- Grito el chico algo extrañado- ¿Qué hacemos aquí?
- Al parecer habéis encontrado al chico, James y Oliver… Ahora supongo que podemos seguir con la charla…

Andrew iba a volver a hablar, pero vio que detrás de los hombres de traje había alguien sentado en un sillón de cuero. Era una persona que había visto antes y que jamás podía olvidar su rostro.
- Tu… Anthony… Qué demonios es esto
- Impresionante… Pensé que el crio sería el primero en caer, pero resulta que después de todo este tiempo estados todos aun libres…- Dijo Anthony con una gran sonrisa
- Vicente, ¿Qué hacen James y Oliver aquí? Los hombres de Anthony, y el… ¿Qué es todo esto?
- Antes de que nosotros llegásemos aquí, James y Oliver ya habían llegado por una petición mía hace meses. Les dije que si nos podían ayudar en esto, y no dudaron en hacerlo
- ¿Somos hermanos de cárcel no?- Pregunto Oliver mientras tocaba el pelo del chico- No podemos abandonar a alguien como tú, que no es capaz de cuidarse de sí mismo
- ¿Y Anthony?
- A ver crio…- Respondió Anthony bastante cabreado- Por si no te has dado cuenta… Ahora mismo estas en mi casa. Tus amiguitos de la prisión, llevan viviendo aquí por la petición de Vicente desde hace meses y ahora, gracias a él tu también estas aquí. La verdad es que me gustaría ver cómo te persigue la policía, pero le debo algo a tu colega Vicente por sacarme de prisión… Asique mientras que estés aquí, cierra el pico y deja hablar a los adultos
- Maldito…
- Andrew, hablemos fuera- Interrumpió Vicente mientras sacaba al chico de allí
Salieron a la parte trasera del almacén y Vicente vio como el chico estaba bastante cabreado.
- ¡No entiendo porque él está en esto! ¡No le deberías de haber llamado!
- Te equivocas, el era uno de los hombres más poderosos de la cuidad antes de ir a prisión, y aun tiene grandes contactos a los que podemos recurrir.
- ¡No le necesitamos!
- ¡Si que lo necesitamos chico! Tranquilízate e intenta no decir nada, Con algo de suerte no tendrás que soportarle mucho tiempo…
- Vicente… No sé si podre hacer esto… En el viaje al pueblo… descubrí algunas cosas…
- Entremos a dentro y hablemos allí… E intenta tranquilizarte chico, hay muchas cosas en juego

Los dos chicos volvieron a entrar y vieron como Anthony seguía sentado en el sillón
y los demás le miraban bastante serios.

- ¿Podemos seguir?- Pregunto el traficante con ironía
- Si
- Bueno… ¿Ahora me podrás decir en qué era eso que te tengo que ayudar Vicente?
- Buscamos al culpable de los asesinatos de los amigos de Andrew, tal vez tu nos puedas ayudar
- Aunque pusiera a todos mis hombres en movimiento, tardaría meses o años en hacerlo… Porque debería de hacerlo…
- Porque yo podría decir a la policía donde estas y tendrías que volver a la cárcel… Además, no tenemos que buscar quien es la persona, sino como llegar a ella.
- He descubierto… Quien fue el hombre que está detrás de todo esto…- Interrumpió Andrew muy seriamente mientras miraba a Anthony

miércoles, 12 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXIII: Punto de encuentro


Al poco tiempo de acabar su conversación con los padres de su amiga, el chico vio que apenas le quedaba tiempo para volver a Cartown asique decidió ponerse en camino.

- Antes de irme…- Dijo el chico mientras miraba una foto de su difunta amiga- ¿Tienen más foto como esta? No tengo ninguna foto y… me gustaría tener una…
- Si por supuesto, iré a buscar una foto que te puedes llevar- Dijo la madre mientras subía a su habitación
- Oye chico… Que es lo que piensas hacer ahora…
- Solo me queda una… Voy a demostrar mi inocencia, aunque aún no se cómo… Al menos ahora ya tengo más datos sobre lo que ocurrió…
- Ten cuidado, este mundo es bastante peligroso…
- Lo sé señor Roos, pero no tiene que preocuparse por mí… Y sobre lo que me ha contado hoy… No se preocupe, nadie sabrá nunca que me ha contado esto
- Ahora no es eso lo que me preocupa
- Aquí tienes- Dijo la madre que acababa de llegar con una foto en la mano- Es una de las más recientes que tenemos
- Muchas gracias, la guardare como un tesoro… Ahora tengo que irme, me esperan en otro lugar

El chico salió de su casa y se paso por su antigua casa, pero tan solo la observo desde fuera algunos minutos para ver si podía o no ver a su madre por alguna ventana. No quiso acercarse más, porque era posible de que alguien la estuviese vigilando. Después de eso, se puso de nuevo en marcha hacia Cartown, pero en esta ocasión, sin que ningún coche le llevara.


Pocas horas antes del amanecer, el chico llego a Cartown y se dirigió hacia el punto donde le esperaba Vicente. Dio un paseo por el parque, y no le pudo ver por ningún lado. De repente, se dio cuenta de que unos hombres le estaban siguiendo y se detuvo para ver quiénes eran. Nos hombres no se detuvieron y fueron junto al chico.

- ¿Qué queréis?- pregunto el chico bastante serio mientras se acercaba a un banco donde había una botella vacía
- ¿Eres Andrew Godfrey verdad?- Pregunto uno de los hombres que iba vestido de traje
- No se quienes sois pero…

Entonces el chico cogió rápidamente la botella y golpeo a uno de los tipos en la cabeza, haciendo que el hombre se desmayase y cállese el suelo. El otro hombre, intento agarrarle, pero el chico fue más rápido y le esquivo rodando por el suelo, mientras que cogía una piedra, la cual lanzo al hombre al levantarse.

- Parece que el crio se ha hecho bastante rebelde- Dijo una voz conocida del chico a su espalda. Andrew se dio la vuelta y vio que Oliver y James estaban en el parque.
- Qué demonios… James, Oliver… ¿Qué hacéis aquí?- Pregunto el chico muy impresionado
- Hemos venido de parte de Vicente, junto a los dos tipos de traje que acabas de dar una paliza.
- ¿Qué? ¿Dónde está Vicente? ¿Y que hacéis vosotros aquí?
- Es una larga historia, y no deberíamos de quedarnos aquí demasiado tiempo… Vallamos hacia nuestro escondite, y allí podremos hablar tranquilamente
- ¿Escondite? Marcho un día y ya tenemos escondite… Este Vicente…
- Venga, no tenemos tiempo. Levantad del suelo malditos y marchemos hacia la guarida

martes, 11 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXII: La verdad oculta


Andrew se quedo bastante extrañado al escucha lo que dijo el padre de Isabella.

- Tu… El culpable… ¿de todo? ¿Qué quieres decir?
- Lo siento mucho joven… Pero yo ya te metí en esto… No puedo meterte aun más… No quiero poner en peligro tu vida…

El chico se fue hacia el padre y se agarro del cuello mientras le miraba bastante cabreado y le grito:

- ¡Todo el país me busca por ser un fugitivo, y me odian por hacer algo que nunca hice! ¡Ya no tengo ni amigos ni familia! ¡Y todo por algo que ni siquiera conozco! ¡Si lo que quiere es protegerme al no decírmelo, ya es demasiado tarde!
- Lo siento… Lo siento mucho…- Dijo el padre mientras comenzaba a llorar- Solo hay dos cosas que me importan en este tema… Que mi hija perdió la vida allí, y que un chico inocente cargo con las culpas de todo… Pero el conocimiento no cambiara nada…- Entonces el chico soltó del cuello al hombre y le miro con una mirada desafiante
- Quiero comprobarlo… Asique ya puede explicarse…
- Yo llevo casi 2 años sin trabajo… Pero… ¿Sabes a lo que me dedicaba antes?
- Isabella siempre dijo que su padre trabajaba lejos, pero nunca quiso decir de que
- La razón era que ni siquiera ella conocía en lo que yo trabajaba… Dime chico… ¿Te suena el nombre de James Pole?
- Pole… Es el nombre del gran edificio de Cartown… Es una empresa de ventas internacional.
- Si… Justo esa persona… Pero la verdad chico, es que el señor Pole no es quien todo el mundo cree
- ¿A qué te refieres?
- El es uno de los mayores traficantes del país… tanto de armas, como drogas y muchas otras cosas…
- ¿Qué? Alguien tan famoso es en realidad…
- Si, y yo antes, trabajaba para él. No para su empresa de de ventas… No… trabajaba para su comercio de armas… Pero un día… Después de pasar por muchas cosas allí, decidí dejar de trabajar para el… De eso hace… Más de 1 un año…
- Un momento… quiere decir…
- Deje de trabajar para él, 3 días antes de la muerte de mi hija…
- No puede ser… Eso no…
- Era un aviso… de que si yo hablase algún día sobre eso, volvería de nuevo a por mí y mi familia…
- ¡Si eso es cierto porque no se lo ha dicho a la policía!
- Alguien como James no puedes atacarle así chico… No solo tiene topos en la policía, sino que tiene hombres repartidos por muchos lugares… Policías, médicos, ¡incluso jueces!
- ¿Jueces? Un momento…
- ¿Recuerdas tu juicio? Apareció un video en el que salías tú con una espada… La verdad sobre ese video, es que alguien de Pole lo creo para que la gente pensara que fueras tú.
- Y la sentencia… la primera vez que condenan a un chico de tan baja edad…
- Seguramente Pole también estará sobre eso, tan solo estaba atando cabos sueltos…
- No puede ser…
- Sé que es una locura… pero es la verdad…
- Es una locura, pero ya no hay nada en esta vida que no me impresiona…
- Lo siento mucho chico… No hay día que no me torture por lo que ocurrió a cada uno de los chicos en ese día… Por lo que te ocurrió a ti… y por lo que le ocurrió a mi preciosa hija…
- Dígame señor Roos… Hay alguien que trabaje para Pole... ¿Que use una máscara oscura con unas rallas oscuras?
- Ese… es el perro de Pole… Siempre se encarga de todos sus trabajos, pero la verdad es que nunca he visto su cara ni tampoco conozco su nombre…
- Entiendo…
- ¿Fue él no? Fue él quien… hizo esto…

El chico se quedo mirando al padre con algo de lastima, y no quiso responder a esa pregunta.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XXI: Noche de visita

En una calle del pueblo de Jultown, justo después de anochecer…

Andrew había estado esperando en una parte poco transitada del pueblo hasta que oscureciera, para que así no le pudiera ver demasiada gente dado que en el pueblo era alguien conocido. Pero en cuanto se alzo la noche, se dirigió hacia una casa, no antes sin mirar que nadie le seguía ni había nadie en la calle. Entonces llamo al timbre de la puerta sin quitarse la capucha. Una mujer salió para abrirle y a los pocos segundos el chico saco una pistola que tenía guardada.

- Entre a casa ahora mismo y no diga nada…- Dijo el chico con una voz muy seria.

La mujer se quedo de piedra y el chico entro sin que ella dijera nada más. Dentro de la casa, se escuchaba la voz de un hombre.

- Cariño, ¿quién es?

Tanto Andrew como la mujer entraron en el salón, donde estaba el hombre que miraba impresionado.

- Qué demonios…- Dijo el hombre bastante asustado

Andrew apuntaba a la cabeza de la mujer mientras miraba fijamente al hombre.

- Si queréis salir de aquí con vida… haced todo lo que diga…
- Quien eres…- Dijo el hombre que no podía asimilar lo que pasaba
- Cierra las persianas
- Quien…
- ¡He dicho que las cierres!

El hombre no dijo nada más y cerro las persianas rápidamente sin apartar la mirada del chico.

- Vuestros móviles… tiradlos al suelo… Y el teléfono, cortad el cable que lo conecta a la luz…

Hizo todo lo que pidió, y la mujer también tiro su móvil al suelo. Después de eso, el chico empujo a la mujer hacia el sofá mientras no dejaba de apuntar con su pistola.

- Y ahora que… Ya hemos hecho todo lo que nos has pedido- Dijo el hombre bastante serio

Andrew se quito la capucha mientras bajaba la pistola y les miraba fríamente

- Tu…- Dijo la mujer impresionada- Tu eres… el amigo de nuestra hija… el amigo de Isabella…
- Siento mucho haber tenido que hacer esto, pero no tenía otra opción. Nadie puede saber que estoy aquí, asique no me puedo arriesgar en absoluto
- Andrew Godfrey… Que haces tú aquí…- Dijo el hombre que quien parecía aun más inquieto al ver quién era el encapuchado
- Tenía que venir aquí… Ustedes no vinieron en mi juicio… y tenía que decirles que yo no hice nada de eso… Yo queria a su hija, muchísimo… No hubiera sido capaz de hacerle daño jamás… Sé que me odian por lo que ocurrió, pero yo no fui el culpable…
- No…- Dijo el padre que cada vez parecía más desesperado- Tu no fuiste el culpable…

Al escuchar eso, el chico se impresiono mientras la madre de Isabella miraba tristemente a su marido.

- Lo siento… pero el único culpable de la muerte de nuestra hija… Soy yo.

viernes, 7 de octubre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XX: Vuelta a casa


Vicente miro algo extrañado al chico que no quitaba su vista de la chimenea.

- ¿Qué ocurre? Me estas preocupando…
- Todo este tiempo… Has viajado durante tanto tiempo… Has luchado durante tanto tiempo… Has pasado por tantas cosas solo para poder verte con tu familia…Pero en cuanto llegaste, ya era demasiado tarde…
- Eso es algo que nadie pudo evitar…
- Pero esto sí.
En ese instante, pudo ver que el chico tenía en su mano el Colgate que le había regalado su amiga.
- Ya ha pasado medio año de su muerte… Y el culpable de todo esto aun sigue en libertad… No solo es eso, sino que además los padres de mis amigos me odian con todo su corazón… Ellos aun piensa que yo mate a todos mis compañeros…
- Andrew… Eso es algo, que seguramente nunca sepan. Tu vida, ahora está aquí, conmigo. El gobierno no te buscara aquí, y nadie conoce tu pasado, asique tranquilízate
- No puedo tranquilizarme, hasta que se haga justicia.- Andrew se levanto y se dirigió hacia una ventana más serio que antes- Se que esta es una gran vida, pero no es la mía… La mía era la de un chico que iba todos los días al colegio junto a sus amigos, la de un chico que salía a jugar con sus colegas, la de un chico que dormía en el sofá mientras veía la tele junto a sus padres…
- Entonces… ¿A dónde quieres llegar?
- Lo siento mucho Vicente, pero vuelvo a Cartown.
- ¿Qué? ¡Estas loco! La policía ya sabrá que no estabas en ese avión y que lograste escapar. Ir allí, es un suicidio.
- Puede que sea así, pero es allí donde está el hombre de la máscara… Si logro a demostrar mi inocencia podre volver a una vida normal
- ¡Aquí también podrías tener una vida normal!
- ¡Pero no mi vida! Lo siento mucho Vicente… Durante estos últimos meses, me has cuidado como un padre… Pero ahora… Me toca a mí.
- En serio piensas volver…
- Sí, pero antes quisiera que me dieras algunos consejos para que no fuera capturando en la frontera dado que…- Andrew se detuvo y vio que su amigo esta junto a él con una pequeña sonrisa
- De que estás hablando… Qué clase de padre… dejaría irse a su hijo solo en un viaje así…
- ¿Qué? Estas diciendo que…
- Volvemos a tu casa, pequeño Andrew…


Apenas pasaron dos días y los dos chicos volvieron a abandonar la casa, aunque en esta ocasión Vicente le pidió a la anciana que si algún alguien necesitaba algún lugar para dormir, que utilizara su casa, dado que era una pena que volviera a destrozarse con el tiempo. María dijo que lo haría y deseo a los chicos un buen viaje, después de eso marcharon.
En esta ocasión, no usaron el mismo camino por el que llegaron. Dado que los dos volvían a ser grandes fugitivos del país, no podían arriesgarse a viajar por el tren ni por grandes caminos. Asique decidieron viajar de pueblo en pueblo con pequeños buses o incluso andando, por lo que tardaron mucho más tiempo…

1 año después…


- Ha pasado mucho tiempo… Pero al fin hemos llegado…- Dijo Vicente bastante alegre en las puertas de la ciudad de Cartown
- Si…
- Y ahora que… ¿Por dónde comenzamos a buscar tu inocencia?
- Aun no lo sé, aunque antes tengo cosas que hacer… He de ir a ver a algunas personas…
- Vale, te acompañare…
- No, es algo que tengo que hacer solo… ¿Conoces donde está el gran parque del norte?
- Si
- Nos veremos allí en mañana al amanecer, si no aparezco no me esperes mas y desaparece.
- Andrew…
- ¿Si?
- Cuídate
- Lo mismo digo

El chico entro rápidamente en la ciudad mientras se ponía la capucha de la chaqueta. Vicente en cambio espero algún tiempo antes de entrar, dado que no tenía ninguna prisa.
Andrew tenía claro su destino, asique intento esquivar las grandes calles de la ciudad para evitar problemas, y al poco tiempo volvió a salir de la ciudad, aunque no era por el mismo lugar con el que vino. Nunca paro de andar, pero siempre que se acercaba un coche se giraba para ver si le llevaba junto a él. Con algo de suerte, consiguió que uno de los coches le detuviese.

- ¿Hacia dónde vas joven?
- Jultown, está a pocos kilómetros de aquí
- Tengo que pasar por allí… asique si quieres puedes venir conmigo
- Lo agradecería mucho señor.
El chico entro en el coche y el hombre le miro bastante extrañado en cuanto se quito la capucha.
- ¿Ocurre algo?- Pregunto Andrew muy serio
- No eres más que un niño… ¿Que haces andando por aquí?
- Bueno… Vivo en Jultown, pero fui a la ciudad para hacer un par de cosas… aunque luego me robaron la cartera y el móvil y ahora no puedo volver a casa…- Dijo Andrew bastante preocupado
- Malditos bandidos, siempre aprovechándose de los más débiles… No te preocupes, yo te llevare a casa.

El amable hombre dejo al chico en la plaza del pueblo, donde siempre pasaba la tarde junto a sus amigos cuando era chico. Había pasado mucho tiempo sin pisar ese lugar, pero nada había cambiado…

- No hay tiempo… Tengo que ir a hablar con ellos…- Susurro el chico mientras se volvía a poner la capucha y comenzaba a andar de nuevo.