martes, 1 de febrero de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XVIII: El comienzo de todo


El doctor se detuvo delante de una habitación, la cual se podía ver su interior por una ventana. Allí Sandra vio a Marcos, sentado en una cama muy serio con los ojos cerrados mientras el doctor se ponía a pensar.
- El último incidente… ¿Estuviste tu también allí?- Pregunto el doctor
- ¿A qué se refiere con el último?
- Al último incidente antes de que entrase en el psiquiátrico por primera vez.
- Creo… Que se refiere a ese día…- Dijo Sandra mientras su sonrisa casi desaparecería- Un tipo vino a por Marcos, por algo que hizo Markus y… él tenía un arma… Y me disparo… Marcos o Markus fue a por él y le golpeo hasta que llego la policía…
- Esa historia ya la conocía… Y puedo decirte algo, en esa ocasión fue Marcos quien fue a por el tipo que te disparo.
- ¿Cómo sabe eso?- Pregunto Sandra bastante sorprendida
- Esa fue una de las historias que conozco de Marcos… La única que me explico él. Pero claro, no sabía que esa chica fueses tú… Hay otra historia más… Esta es de hace mucho tiempo, y la que creo que fue la razón por la que Marcos tiene una segunda personalidad.
- ¿Acaso eso se puede saber?
- Si encuentras un recuerdo traumático… Y ese recuerdo cambia algo en su vida… Pueden llegar a crearse otras personalidades.
- Increíble…
- La razón de su segunda personalidad, creo que fue por algo que desde que entro aquí no tiene. Usted me lo confirmara. ¿Desde cuándo le conoce?
- Desde la guardería…- Dijo mientras miraba de nuevo a su habitación- Recuerdo que era un chico muy llorón, pero que un día llego con una sonrisa y desde entonces no le he visto sin sonreír…
- Pues… Desde que entro aquí no ha sonreído de nuevo- Sandra no se sorprendió en esta ocasión- Creo que ese hecho es el que creo a Markus. La forma de reprimir sus sentimientos…
- Dígame doctor… ¿Acaso sabe porque Marcos no paraba de sonreír?
- Si… Un día su madre me lo conto…
“Cuando aún era un niño muy chico, mientras aun estaba en la guardería, el era un chico normal que lloraba por cualquier cosa. Un día, mientras estaba con su abuelo en el coche, tuvieron un accidente. Su abuelo murió delante de él y Marcos solo tuvo algunas heridas leves. Su madre me dijo que Marcos no paró de llorar desde que vio a su abuelo morir, ni cuando estaba en la guardería. Hasta que un día fue a recogerle y se impresiono al ver que su hijo no paraba de sonreír. Su madre fue a preguntar a una de las monitoras, y le dijo que le vio hablar con una chica mientras lloraba. La chica se le acercó bastante cabreada y le dijo:
- ¿Por qué no paras de llorar nunca?
El pobre chico le respondió entre lagrimas
- Mi abuelo… Mi abuelo esta muerto…
Y al escuchar eso, la chica levanto la cabeza y le dijo muy seriamente.
- Pues tu abuelo no debe de estar muy contento al verte llorando. El sigue viviendo entre nosotros, como un espíritu, y si él te está viendo así, no estará contento contigo. Porque tu abuelo quiere que tú seas feliz, y que sonrías ante todo lo que te ocurra.”
Al escuchar eso, Sandra se impresiono muchísimo y se dio la vuelta lentamente.
- Esa frase…- Dijo ella muy lentamente- Me la dijo mi madre a mí cuando murió mi abuela hace mucho tiempo…
- Vuestros abuelos murieron casi al mismo tiempo… Y justo después de que te dijeran a ti eso para que dejaras de llorar, tú se lo contases a Marcos. Desde entonces, el no dejo de sonreír. Sus motivos podrán haber cambiado, pero no su forma de pensar de no parar de sonreír.

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