
Migue salió de clase bastante tranquilo y se dirigió hacia un banco que estaba en la salida. Allí se sentó, mientras se despedía de los demás colegas. Unos minutos después, Laura llego hacia él y ambos se sentaron juntos un tiempo en el banco.
- Eres bastante lenta…- Le dijo Migue algo cansado
- ¡No es mi culpa! El profesor le gusta hacerme preguntas al final de clases mientras los demás os vais… No sé por qué demonios es así…
- Ahora dirás que no estás bien junto al profesor…
Laura miro sorprendida a Migue y se levanto bruscamente.
- ¿Cómo?
El chico comenzó a reír y se levanto tranquilamente mientras miraba a la chica.
- Anda… Lo siento, era una broma de mal gusto…
- ¡Bobo!
Ambos cogieron sus mochilas y se marcharon del colegio. Como todos los viernes, no se dirigieron hacia sus casas para comer y se comieron en un pequeño bar para luego poder ir juntos a la biblioteca. Era el único día a la semana, en los que los dos tenían tiempo suficiente como para poder estudiar juntos. Los lunes y miércoles Migue tenia entrenamiento de baloncesto, y los martes y jueves Laura se iba a ayudar a una amiga suya, Vir. Los fines de semanas era imposible quedar para poder estudiar, dado que la chica se quedaba a ayudar a sus titos y Migue solía tener algún que otro partido que jugar. Asique decidieron aprovechar al máximo ese día para poder ayudar a Migue estudiar y ni siquiera iban a casa para descansar. Simplemente comían algo rápido, y luego se marchaban a la biblioteca. Cuando estaban dentro, Migue sacaba bastantes papeles en blanco para hacer apuntes, mientras que Laura sacaba decenas de libros distintos de la biblioteca.
- Esto… Laura… Solo vamos a estudiar algo de matemáticas…
- Lo sé, por eso solo he cogido estos libros- Dijo mientras dejaba unos 15 libros sobre la mesa
Migue los miro bastante asustado y la chica intento animarle con una sonrisa para que comenzaran con un buen animo a estudiar. Durante un par de horas, el chico no hizo nada más que escuchar a Laura, quien le explicaba cómo hacer todo tipo de cuentas. Después de todo ese tiempo, Migue no lograba entender ni la mitad de todo lo que su amiga le había explicado…
Estuvieron toda la tarde allí, y sin que se dieran cuenta ya había oscurecido y la biblioteca estaba a punto de cerrar, asique Laura y Migue recogieron todas sus cosas y se marcharon de allí.
- Ains…- Dijo Laura algo preocupada- Se ha hecho demasiado tarde…
- La verdad es que si, acaban de cerrar la biblioteca asique ya serán más de las 11, al menos hemos podido aprovechar la tarde
- ¿Aprovechar? Si no has llegado a entender la mitad de lo que te he explicado…- Le respondió la chica algo preocupada.
- Pues imagínate, que no hubiéramos venido hoy aquí. Esa mitad que hoy he entendido, no lo sabría. Asique he aprendido mucho hoy Laura, de nuevo gracias.
- Bueno… Visto así… tienes razón
- Pues claro.
- Un momento… ¡Aun no hemos cenado! Ya es tan tarde y yo no he llegado a casa…
- Bueno, no es tan tarde la verdad…
- ¡Si que lo es! Mis titos ya habrán cenado sin mí y no tengo nada ahora para comer…
Migue comenzó a reírse mientras se apoyaba en su amiga.
- Mira- Dijo el chico mientras paraba de reírse- Hagamos lo siguiente. Vamos a nuestras casas, nos arreglamos y luego damos una vuelta por allí y te invito a comer a algo, ¿vale?
- Pero yo ya no tengo dinero esta semana para poder ir mucho a comer fuera…
- He dicho que te invitaría, asique no pienses en el dinero
- ¿Qué? No puedo permitirte eso…
- Eso es lo que te crees…
La chica le miro con mala cara mientras Migue se lo decía bastante serio.
- Bueno, eso ya se verá…
- Venga… ¿Me paso en 20 minutos a recogerte?
- Que sean 25
Se despidieron y Migue se fue lo más rápido que pudo a su casa. En cuanto entro, vio que su tita ya estaba durmiendo asique no hizo demasiado ruido al andar por la casa. Dejo sus cosas y se fue a la ducha bastante tranquilo. Apenas vivía a unos 5 minutos de su amiga, y el no necesitaba demasiado tiempo en arreglarse. Asique cuando quedaban 10 minutos para estar en casa de Laura, busco una camisa bonita, se puso colonia y se marcho de casa tranquilamente.
En cuanto llego, miro a la hora y apenas faltaban unos segundos para que pasasen los 25 minutos, asique el chico se fue a tocar a la puerta. Pero justo entonces, la puerta se abrió sola y salió Laura, quien también se había cambiado de ropa y ahora llevaba una preciosa camiseta oscura.
- Puntual, como siempre- Dijo la chica con una sonrisa.
- Tu igual
Ambos se dirigieron a un pequeño bar para tomar algo, y se dedicaron a tomar distintos tipos de tapas mientras hablaban de sus cosas y disfrutaban de la noche. Llego las 12 de la noche, y todos los jóvenes de la misma edad que Migue y Laura se dirigieron hacia la discoteca. Ellos en cambio, no les apetecía asique se quedaron bastantes tranquilos en el bar hasta que llego las 1 de la mañana. Fue entonces, cuando decidieron volver a casa, pero antes Migue aprovecho que su amiga se fue al servicio para pagar todas las cuentas. En cuanto la joven regreso y vio lo que Migue había hecho, se cabreo durante algunos minutos con él mientras no paraba de reírse. Ambos se dirigieron hacia la casa de Laura, dado que a Migue no le gustaba dejarla sola esas horas de la noche.
- Te he dicho que no me va a pasar nada….- Decía Laura, a quien no le hacía gracia que Migue tuviera que acompañarla
- Siempre pasa lo mismo Laura, ya deberías saber de que siempre te voy a acompañar a tu casa. No es solo por la que no te pase nada…
- ¿A no? ¿Qué más hay?
- Sobre eso…
Migue no dijo mas mientras desviaba la mirada hacia otro lado. La chica comenzó a reírse y dijo:
- No será… ¿Que quieres estar más tiempo conmigo?
Al escuchar eso, el chico se detuvo mientras Laura no paraba de reírse. Después de jugar allí unos segundos, volvieron a dirigirse hacia su casa, la cual apenas estaba a unos minutos de aquel lugar. Aunque para la sorpresa de los chicos, había un par de tipos esperando en la puerta de la casa de Laura. Durante todo el camino, no habían visto a nadie en la calle. Pero por alguna razón, las únicas personas que habían visto parecían esperar a alguien en la puerta de la casa de Laura…
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