miércoles, 7 de diciembre de 2011

El camino solitario VIII: El rey


Migue apenas podía entender lo que ocurría y se quedo en el suelo mientras temblaba levemente. Oscar se aparto lentamente y clavo su espada en el suelo.

- Esto era un aviso… Ahora que sabes lo que pasa, vuelve a casa antes de que destruyas todo lo que la princesa está haciendo por ti. Coge esta espada, la necesitaras para poder salir del bosque…- Dijo Oscar mientras se iba por el camino en el que había marchado Laura

El chico se quedo sentado durante algunos minutos mientras seguía pensando todo lo que había dicho Oscar. Ya no solo era que no sabía quiénes eran los tipos que les habían atacado, ahora también estaban Oscar y el teniente, que al parecer habían sido enviados por el padre de Laura, quien debería de estar muerto. Aparte de eso, Laura estaba intentando que él le odiase para que se preocupara por su marcha

- Asique… Todo acaba ahora…- Dijo el chico mientras se levantaba y cogía la espada de Oscar- Nunca había imaginado que esto acabaría así… Desde el día que nos conocimos… Nunca imagine esto…

Comenzó a recordar todos los momentos especiales que había pasado con ella. La primera vez que se vieron, la primera vez que quedaron para tomar algo, la primera vez que hicieron una broma juntos… Todos aquellos momentos, que nunca podría olvidar.

- Lo siento mucho Laura…- Murmuro Migue de nuevo mientras sonreía- Pero en esta ocasión, no voy a dejar que hagas lo que quieras


En las afueras del bosque…

Laura salía junto al teniente del bosque y hacia el frente, estaba un gran castillo que parecía ser bastante antiguo. Había bastantes personas esperando fuera del castillo, pero todas ellas estaban ocultas bajo una capucha mientras miraban al suelo.

- Mira esto princesa- Dijo el teniente con una gran sonrisa- Todo esto ha sido preparado para tu llegada. Ninguna de esas personas, merece poder mirarte a la cara. Solo hay 3 personas que pueden sin faltarte al respeto

La puerta del castillo comenzó a abrirse y la chica pudo ver como había alguien esperándola en ella. Era un hombre mayor, que parecía bastante serio

- Padre…- Murmuro la chica bastante triste
- Al fin habéis llegado, llevamos esperando mucho tiempo- Respondió el padre quien no parecía alegrarse de la llegada de su hija- Pero… ¿Dónde está Oscar?
- Majestad…- Dijo el teniente mientras se arrodillaba- El subteniente está a punto de llegar
- Entiendo… Entonces esperaremos también a su llegada…. Aunque veo que ya está aquí…

Al fondo, se podía ver a un hombre salir del bosque con bastante tranquilidad. Era Oscar, quien miraba todo el tiempo a Laura y a su padre. Aunque a los pocos segundos, alguien más salió de bosque corriendo a toda prisa con una espada en mano. Paso de largo a Oscar, quien no le había visto y se fue corriendo hacia Laura.

- ¿Quién es ese mocoso?- Pregunto el padre muy furioso
- Migue…
- Asique el crio aun sigue con vida…- Dijo el teniente bastante alegre- Mi señor, este es un chico que conocía a su hija fuera de este lugar. Que conozca este lugar es pecado, asique… ¿Me da su permiso?
- Hazlo- Respondió él rápidamente
- ¡Un momento! ¡No lo hagan!- Grito Laura mientras el chico se acercaba cada vez mas- ¡Por favor! Te lo pido…

El teniente aparto a la chica y se dirigió hacia Migue mientras sacaba una espada.

- Está bien crio… Voy a darte lo que quieres…
- ¡Voy a llevarme a Laura!- Grito Migue mientras cargaba contra el teniente

Antes de que Migue pudiera atacar, el teniente hizo un rápido movimiento e hizo un gran corte al chico con su espada.

- Esta, es el fin que deseabas…- Dijo el teniente mientras Migue caía al suelo

Migue aun seguía con vida, pero no podía moverse por el dolor del corte

- ¡Migue!- Grito Laura mientras comenzaba a llorar

El teniente detuvo a la chica que iba a correr a por su amigo mientras la miraba muy fijamente

- Esto es por ti… El chico aun vive, y no sabes las ganas que tenia de darle un golpe mortal… Con esto, ya me estoy sacrificando por ti, princesa mía. Dentro de poco tú también harás lo mismo- Dijo el teniente mientras agarraba a la chica y la metía en el castillo.
Oscar se fue hacia Migue, quien aun respiraba levemente

- ¿Por qué has hecho esto? Te dije que escaparas…
- Laura… Lo siento…- Murmuraba el chico que cada vez tenía menos fuerzas
- ¡Oscar!- Grito el rey que se había cabreado aun mas- ¡Llévate a ese mocoso de mi castillo! Coged su cuerpo y abandonarlo en el bosque… Él sabrá que hacer con una basura como esto…

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