jueves, 22 de abril de 2010

La perdi

Hace mucho que perdí la razón
Y por mucho que busco,
Aun no la puedo encontrar.

Solo pensaba en ella cuando la tenía
Pero después de un largo día,
Intente cambiarla por mi egoísmo

No conseguí mi propósito,
Y tan solo la perdí…

Intente vivir sin razón,
Pero todo era demasiado duro
Para seguir igual que como era antes

Fue en aquel momento,
Cuando decidí encontrar una nueva razón

Busque, busque y busque,
Pero nada era tan importante,
Tan importante como para poder ser mi razón

Hace un par de días volví a pensar,
Y solo entonces fue cuando lo comprendí.

No necesito ninguna nueva razón,
Yo ya la tenía pero la veía.
No es solo una cosa la que tengo que buscar,
Todos ustedes, son mi nueva razón

jueves, 15 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XV: La ceguera de uno mismo


Las chicas se apartaron del grupo y fue entonces cuando Noelia le pregunto:
- Como sabias mi nombre?
- Sabes… Era una gran amiga de Albert… Le conocí cuando llego a nuestra clase, y aun teniendo el nivel de clase que teníamos me resultaba impresionante su forma de ver las cosas y hacer las cosas más difíciles, como si fueran algo normal… Un día le pedí ayuda, y otro día igual… Con el paso del tiempo nos hicimos grandes amigos y nos contábamos muchísimas cosas…
- Pero… Eso que tiene que ver con que me conozcas?
- Siempre que el venia de sus vacaciones… Hablaba de una chica… Su mejor amiga… Hablaba de ti, Noelia.
- Albert… Te contaba cosas de mí?
- No era así, pero…- María se detuvo y miro hacia abajo. Tenía una leve sonrisa pero estaba a punto de llorar- Contaba las cosas que hacían juntos y siempre que te nombraba… Le notaba mucho más tranquilo. Un día me enseño una foto de cuando estaba en vacaciones… El estaba junto a su grupo de amigos y yo le pregunte por ti…
- Por eso me reconociste… Una foto…
- Noelia… Albert te dijo algo?
- Algo? De que hablas?!
- Sabes cuál es la razón por la cual es siempre iba a visitaros?
- Eras amigos de la infancia… Crecimos juntos, y siempre fuimos grandes amigos. No quería que ninguno de nosotros de olvidara de él, esa es la razón!
- Esa no era la razón!
Noelia se quedo perpleja al oír eso y no sabía qué hacer. Busco un banco para sentarse y sentó en el.
- Cual… Cual sino…
- Albert estaba enamorado de ti Noelia…
- Eso no es posible… El jamás me dijo nada…
- Tú tienes novio, el cual es gran amigo de él también… Si te lo hubiese dicho, solo acabaría haciendo daño a algo. A vuestra relación, por ejemplo
- Eso no hubiese ocurrido! Además, acaso el te lo dijo?!
- No, el no me dijo nada.
- Entonces en que te basas para decir algo así!
- Lo pude ver! Sus ojos… Cuando miraba las fotos en las cuales salías tu… Eso no era amistad, sus sentimientos eran otros…
Noelia comenzó a llorar y María se sentó junto a ella. La abrazo y continúo:
- Crees en el destino?
- A que… A qué viene eso..?- Pregunto Noelia mientras intentaba secarse las lagrimas
- El sí que creía en el… En que nada era aleatorio, en que todos los sucesos están unidos para tener una razón especial… Yo no era como él y no creía en que nuestro futuro estaba decidido, que éramos libres para todo… Ya no se qué pensar…
Noelia la miro con extrañeza mientras ella sacaba una foto. Era una foto de toda la clase junta mientras estaban en una playa. Albert estaba jugando al póker junto a bastantes de sus compañeros mientras María estaba hablando con otras chicas mientras tomaban el sol. Todos estaba mirando a la cámara y Albert tenía esa sonrisa que siempre tenía.
- Se le diagnostico una enfermedad muy rara…- Continuo María mientras miraba la foto- Se fue para relajarse a su antiguo pueblo, en el cual hay un terremoto mientras él esta allí… Eso no son sucesos aleatorios…
- Si él… Si él no hubiese estado allí… Yo no…- Noelia tomo aire y dejo el tema- Oye María… Antes dijiste que Albert estaba enamorado de mi por cómo me miraba en las fotos… Tu y él…
- Tanto se nota…?
- Eres… Estamos en un entierro, y todo el mundo está llorando muchísimo… En cambio tu, sacas una foto en la que sale él y… Aunque estés llorando sacas una pequeña sonrisa… Nunca se lo dijiste verdad?
- Sabía que él no quería nada conmigo… No podía destrozar nuestra amistad…
Noelia comenzó a buscar algo en su bolso y María se asusto un poco. Comenzó a escribir algo en un trozo de papel y que saco y luego se lo dio a María.
- Este es mi número de teléfono, allí abajo tienes mi e-mail. Creo que deberíamos de seguir hablando sobre esto otro día y que deberíamos de descansar ya.
- Noelia…

Hasta ese día no sabía en qué creer… Nunca me hicieron la pregunta si creía en el destino o no, y seguramente hubiese dicho que no. Pero Albert murió por todo lo ocurrido, su aneurisma exploto y eso acabo con su vida. Si no hubiese tenido ese aneurisma, él no hubiese estado con nosotros el mismo día del incidente y yo estaría muerta… Y si él no hubiese hablado sobre mí con una compañera, yo no hubiera conocido a la única persona con la cual pudiese hablar sin ningún problema sobre él.

FIN

martes, 13 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XIV: Dia negro


Pasaron dos horas en el hospital y los padres de Noelia y Natalia llegaron a él. No se separaron de ella y entre el padre y Richar levantaron a Albert para dejarlo en el sofá y que pudiese dormir tranquilamente.
- Se puede?- Pregunto el doctor mientras tocaba a la puerta- Son ustedes los padres de la chica?
- Si, somos nosotros doctor. Es verdad lo que dice nuestra hija Natalia? Que a Noelia no le pasa nada grave?
- No tiene ninguna hemorragia interna, y por lo que me contaron ellos parece un verdadero milagro… Que le caiga una casa encima y que no tenga nada grave, aparte de un par de huesos rotos no es normal… Por cierto, que le paso al chico? El tan solo tiene heridas en las manos… Y esa del brazo izquierdo…
- Es verdad doctor! Tiene que ayudarle! El no estaba con nosotros cuando la casa cayo, pero vino al poco tiempo! Fue él quien encontró a Noelia y poco después de sacarla de allí… La casa exploto! Por la explosión una tubería fue hacia…
- Como que exploto?- Pregunto el padre impresionado mientras el doctor fue hacia Albert y mirarle la herida del brazo.
- Había algunos arboles ardiendo cerca de la casa y… Albert dijo que una hoja ardiendo cayó sobre la casa y por eso exploto…
- El gas de la cocina… Dios mío…- Dijo la madre que no se lo podía creer
- Siento interrumpir… Pero desde cuando lleva el chico durmiendo?!
- Casi desde que llegamos… Por qué?
- Porque no estaba durmiendo…

Mi nombre es Noelia, y tengo 17 años. Si no fuera por Albert, hoy no estaría aquí contando esto… Cuando el médico vio su brazo, se percato que ya no estaba respirando y que tampoco tenía pulso… Intentaron hacer todo por él, pero ya era demasiado tarde. Cuando le hicieron la autopsia, descubrieron la razón de su muerte. El aneurisma llego a su límite y exploto, creando una hemorragia interna en su cerebro y causándole la muerte a los pocos minutos… Nadie se esperaba eso, todos pensaban que aun tenía un mes para que algo así pudiese ocurrir…
A los dos días de su muerte, me dieron el alta del hospital e intente contactar con su familia para explicarle todo lo que había ocurrido con el mas mínimo detalle, aunque ellos ya lo sabían tenía que decírselo yo misma. Y hoy, una semana después de su muerte, me encuentro junto a mi familia y amigos Richar y Alex en el pueblo de Albert. En el cementerio, para poder estar con él en su entierro… Todo el mundo está llorando por su perdida y yo no puedo quitarme este sentimiento de culpabilidad de la cabeza…
Solo quiero hacer una cosa… Salir de aquí lo más rápido posible cuando se acabe el entierro y esperar en el aeropuerto hasta que salga nuestro avión…


- Chicos… Volvamos ya… No puedo estar aquí ni un minuto más…- Le dijo Noelia al grupo
- Disculpen…- Dijo una chica que se acercó hacia ellos- Es usted Noelia?
- Si, quien lo pregunta?
- Mi nombre es Marta, un placer conocerla. Podemos hablar un momento en privado?- Dijo mientras le proponía dar un paseo

jueves, 8 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XIII: Y todo acaba...


Natalia cayó al suelo cuando su casa exploto, mientras que Albert se agacho y cubrió con su propio cuerpo a Noelia.
- Joder!- Grito Albert unos segundos después de la explosión- Esto es peor de lo que me pensaba!
- Albert! Estas bien?!- Grito Natalia mientras intentaba levantarse
Se levanto y vio que Albert se había apartado de Noelia, que no parecía tener ninguna herida por la explosión. En cambio Albert, tenía un objeto en su brazo izquierdo.
- Albert! Qué es eso?!- Dijo Natalia mientras comenzó levemente a llorar
- La explosión… Lanzo esta tubería y… Maldita sea como duele… Me ha atravesado el brazo entero… Menos mal que no tenía bastante diámetro.
- Dios Albert! Tenemos que ir a un hospital ahora mismo. Tu brazo y Noelia…
- Tienes algún cuchillo o algo afilado?- Dijo Albert mientras comenzaba a respirar con más frecuencia.
- No… No…- Dijo mientras buscaba algo. Entonces encontró un trozo de cristal roto y pregunto- Esto te sirve?
- Si… Esta bastante bien…
Albert comenzó a cortar la camisa que tenia por el hombro del brazo izquierdo, donde tenía la tubería. Cortó un gran trozo y dijo:
- Natalia… Tengo que pedirte algo…
- Estás loco? Que es lo que estas pensando?!
- No podremos ir al hospital rápidamente mientras tenga esta tubería en el brazo… Si me la quito todo… Sera mucho más fácil…
- Que estás diciendo? Quieres que te quite la tubería o algo?!
- No… No te pediría algo así… Necesito que tapes la herida que dejara cuando yo me quite la tubería… Presiones y con este trozo de mi camisa hagas un nudo para que pierda la menor cantidad posible…
Albert alzo el trozo de camisa para que Natalia la cogiera, pero ella se quedo paralizada y no sabía qué hacer. Lo cogió con muchas dudas cuando miro a su hermana pequeña, que aun seguía inconsciente.
- Preparada?- Pregunto Albert mientras la mirada fijamente
- No… Pero no hay otra opción verdad?
- No…
Albert tomo aire y en pocos segundos después tiro de la tubería para sacarla. Gritaba mientras lo hacía, pero a los pocos instantes ya la tenía fuera. Cuando la saco, Natalia cogió su brazo izquierdo y rodeo la herida con el trozo de camisa. Lo apretó fuertemente e hizo un nudo. Albert tiro con las pocas fuerzas que tenia la tubería lo más lejos que pudo.
- Estas bien?- Pregunto Natalia mientras le ayudaba a levantarse
- El dolor… Es algo… No creía que…
- Vamos arriba! Tenemos que ir al hospital
- Déjame aquí… No podrás cargar con los dos…
- No digas tonterías! No pienso dejarte aquí!
Entonces un coche paro justo enfrente de ellos y alguien salió gritando:
- Noelia! Natalia! Albert! Joder donde estáis?!
- Richar! Que estás haciendo tu aquí?!- Grito Natalia mientras movía sus brazos
- Al final tu estúpido plan funciono Albert… Vamos Natalia, metámoslo en mi coche!

Paso una hora y los chicos ya estaban en el hospital. Cuando entraron, Albert dejo que Noelia fuera tratada primera por la cantidad de gente que estaba herida en el hospital por culpa del terremoto. El dijo que no tenía ningún tipo de herida grave, solo un pequeño corte en el brazo para que no se encargaran de él antes. Los tres se quedaron en la sala de espera mientras esperaban para saber si algo le ocurría a Noelia, y en ese tiempo Natalia intentaba contactar con sus padres, pero no podían llamar aun.
- Doctor! Como esta mi hermana- Dijo Natalia mientras el salía de su habitación con rapidez.
- Está bien, no tiene nada grave. Si me disculpan, me necesitan en otra parte. Por cierto, ha despertado y pueden hablar con ella. Pero no la fuercen! Aun está muy débil… Y tú chico, deberían de ver tu herida pronto… No para de sangrar…- Dijo mirando a Albert- Me pasare cuando tenga algún minuto.
El doctor salió corriendo y dejo que los chicos entraran. Todos estaban muy nerviosos pero se relajaron cuando vieron a su amiga. Ella estaba tendida en la cama y parecía muy cansada, pero sonreía levemente al verles entrar
- Estáis todos bien…- Dijo ella con mucho esfuerzo
- Noelia…- Su hermana se rompió a llorar y abrazo a su hermana. Cuando se aparto, Richar también la abrazo y también lloro. Albert en cambio dijo:
- Me alegra que estés bien… - Se apoyó en la pared y se sentó en el suelo y dijo mientras cerraba los ojos: Ahora si me disculpan… Voy a descansar un poco…

lunes, 5 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XII: Obligado despertar


“Donde estoy…? Que es este lugar…? Porque hay tanta gente llorando…? Que… Que es todo este ruido…”
Albert se despertó y miro a su alrededor. Estaba tirado en el asfalto de una calle por la noche, y las casas que había a su alrededor estaban destrozadas, algunas incluso, ardiendo. Se sentía muy fatigado, y le costaba mucho levantarse. Pero con mucho esfuerzo, consiguió levantarse para mirar todo con más precisión.
- Que es todo esto…?- Se pregunto mirando los destrozos- Que hago yo en un lugar como este?
Albert miro a la gente que estaba fuera de sus viviendas. Todos estaban buscando en distintos escombros, para encontrar seguramente a más personas, pero Albert no sabía exactamente lo que hacían. El miraba todo con una mirada muy pérdida, sin saber lo que debería de hacer entonces. Comenzó a andar lentamente hacia adelante y todo seguía igual… Toda la calle estaba destrozada…
- Noelia! Noelia! Por favor responde!- Gritaba una voz que le resultaba familiar a Albert
- Un momento… Esa voz…
Albert comenzó a correr hacia donde procedía esa voz, cuando llego no pudo dar créditos a sus ojos. Había una chica removiendo los escombros de una casa, llena de lágrimas y siempre gritando el mismo nombre, Noelia.
- Natalia… No… Esto no… Este lugar es…
Albert corrió hacia el lugar donde estaba ella y le agarro de ambos hombros mientras gritaba:
- Natalia! Que es lo que ha pasado!
- Albert! Es Noelia! Ella esta! Ella esta!
Natalia le aparto y siguió excavando sobre los escombros. Ella tenía cortes en los extremos de sus dedos por culpa de intentar hacerlo con las manos desnudas. Albert miro a los escombros y dijo:
- Natalia, acaso Noelia esta aquí…?
- El terremoto… Nos pillo por sorpresa y no pudo salir… Ella…- Dijo Natalia entre lagrimas.
Al escuchar eso, Albert también se puso a ayudarla en todo lo posible. El se encargaba de coger las piedras con mayor peso y apartarlas para así poder encontrar a Noelia lo más rápido posible.
Al cabo de unos minutos, Albert pudo ver algo. Era la mano de alguien, y al mover los escombros que estaban a su alrededor pudo comprobar de quien era
- Natalia! Natalia!- Grito con mucha alegría- Es Noelia! La encontré! Esta aquí!
Natalia corrió hacia ella y comenzó a apartar todas las rocas que aun cubría partes de su cuerpo. En cuanto pudo, Albert la saco de allí en brazos y la llevo al parque que estaba justo delante de la casa.
- Aun respira- Dijo mientras le dejaba en el suelo- Pero esta inconsciente y tiene algunas heridas. Tenemos que llevarla a algún hospital
- Vale… Llamare a…
- Ni lo intentes, después de un terremoto no podrás llamar a nadie…
- Entonces que hacemos!- Grito Natalia desesperadamente
- Esperar… Esperar a que el terremoto no haya sido demasiado grande y haya afectado a demasiadas poblaciones cercanas… Si es así tal vez podríamos salir del pueblo con algún vehículo…
- Pero no tenemos ninguno vehículo!
Albert vio algo que no se había percatado hasta entonces. Había algunas casas en la calle ardiendo y ese fuego también se había esparcido por algunos árboles que estaban alrededor de ellas. Uno de esos árboles, estaba justo al lado de la casa de Natalia y algunas ramas ardiendo comenzaban a caerse de él.
- Natalia… No estamos en un lugar seguro…- Dijo mientras recogía a Noelia
- Qué?! Que es lo que dices Albert? Estamos en un parque después de un terremoto! Ahora tenemos que llevar a Noelia al hospital.
- Hazme caso y corre!
Natalia se asusto y se levanto lentamente. Se acerco hacia Albert muy insegura. En esos instantes, en la espalda de ambos hubo una gran explosión. La explosión venia del lugar donde se encontraba la casa de Noelia y Natalia

sábado, 3 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XI: La noche roja


Ninguno de los dos se podía creer lo que estaba ocurriendo. El suelo estaba temblando y con ello las casas se movían levemente
- Un terremoto?!- Exclamo Richar
- Pero esto es… Teóricamente imposible!- Grito Albert mientras cogía a Richar y buscaban sitio mejor para esconderse.
Los cristales de las casa comenzaban a reventar y algunas casa se derrumbaban totalmente. Ese era el primer terremoto que había sacudido el pueblo y ninguno de los jóvenes habían vivido un terremoto en sus propias carnes.
- Que es esto… Algunas casas se están cayendo…- Dijo Richar impresionado y muy asustado
- Es normal… Las viviendas no están preparadas para algo así…! Un momento… Ya ha… Se ha detenido…
Ambos se levantaron y miraron a su alrededor. Muchos de los ciudadanos habían salió de sus casas y miraban todo con mucho miedo. Algunas casas habían sido derrumbadas y los vecinos estaban excavando buscando a gente que tal vez se hubiese quedado atrapada allí.
- Estas bien?- Pregunto Albert a Richar que estaba paralizado por lo ocurrido
- Si…Si! Esto esta… Ocurriendo de verdad?
- Desearía pensar de que no es así…
Ambos se quedaron quietos durante unos segundos, y entonces Richar reacciono:
- Un momento! Mi familia!
Richar salió corriendo hacia su casa y Albert también reacciono entonces:
- Richar! Detente un momento!
- Que es lo que ocurre Albert! Tengo que ir a mi casa!- Entonces vio que Albert miraba hacia la otra dirección muy preocupado
- No es solo tu familia… Hay más personas…
- Que estás diciendo Albert?!
- Mira en aquella dirección!
Albert señalo en la dirección contraria que se encontraba la casa de Richar, un lugar donde se podía ver una iluminación fuera de lo común. Una comunicación creada por un incendio
- Las casas… Están ardiendo…!
- Y cuáles son esas casa Richar?!
- Un momento… No puede ser… Esa es la zona de… La vivienda de Noelia y Natalia!
Richar comenzó a andar levemente hacia esa dirección, pero Albert le detuvo y dijo:
- Somos dos personas… Y tu familia está aquí… Deja que yo me encargue de ellas vale?
- Pero Albert! Y si… Y si ellas no estuviesen bien?!
- Una hora! Si en una hora no estoy aquí de vuelta con buenas noticias, es que algo malo ha ocurrido. Si puedes, ven con tu cochea su casa vale?
- Albert… No… Debe de haber otro modo..
Albert puso su mano derecha sobre el hombro de Richar y se marcho corriendo mientras gritaba:
- No te preocupes Richar! Todo va a salir bien!

En los siguientes minutos, Albert estuvo corriendo todo lo que pudo para llegar a la casa de Noelia. No estaba demasiado lejos, pero el camino estaba lleno de cuesta que subir ya baja y eso le agotaba considerablemente. Desde que se separo de Richar, le estaba volviendo el dolor de cabeza a Albert, pero no era tan fuerte como para que pensara que ese dolor era causado por el aneurisma. Ya podía ver la calle donde se encontraba la casa, pero no podía verla porque esta estaba al final de una cuesta más. Aun así, Albert se temió lo peor. Toda la calle estaba derrumbada, y bastantes escombros estaban ardiendo. Aun así, no se detuvo y siguió hacia adelante, sin mirar los destrozos.
Al subir la cuesta, Albert se tropezó tontamente al pisar una pequeña piedra, haciéndole resbalar y caer. Estaba totalmente exhausto, y el dolor cada vez iba a peor. Intento levantarse, pero su cuerpo ya apenas podía moverse más si no tomaba ningún descanso. Se quedo de rodillas mirando el suelo, y algo le impresiono. Algo estaba cayendo hacia el asfalto, algunas gotas rojas.
- No puede ser… Ahora no… El aneurisma… - Albert puso la mano sobre su ojo izquierdo y lo confirmo. Esas gotas era de sangre que salía por su ojo. Albert no se había percatado de ello, pero el aneurisma ya estaba en un punto crítico y fue entonces, cuando Albert no pudo más… Mirando su propia sangre, Albert cayó al suelo del asfalto mientras perdía la consciencia…

viernes, 2 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo X: Un dia de escape


Albert no miro hacia atrás cuando dejo su casa en la mañana del sábado. Solo tenía algo en mente, disfrutar con sus amigos todo el tiempo posible, antes de que se tuviese que despedir de ellos. Se monto en el tren y cuando se dio cuenta, estaba en la ciudad casi 5 horas antes de lo que habían acordado entre ellos. No quería molestar a sus amigos, porque no sabía si están durmiendo o estudiando, asique se fue directamente hacia el lugar donde habían quedado, el bar. Y allí paso toda la mañana, entre cafés, periódicos y hablando con los camareros. Cada minuto que pasaba hacia que estuviese mucho más cerca de su objetivo.
- Pero que… Que haces tú aquí?- Pregunto un chico al entrar en bar
- Richar! Que sorpresa!- Dijo Albert mientras se alegraba mucho
- Eso lo debería de decir yo! No hemos quedado hasta dentro de 2 horas! Que haces aquí ya?
- He tenido algunos problemas y he tenido que salir antes… Pero nada del otro mundo. Y tú qué?
- Yo… Bueno…- Dijo mientras reía- Me paso el día entero en bares como este… Y como hemos quedado aquí… Pues decidí que hoy me lo pasare en este.
Ambos comenzaron a reír y se juntaron en la misma mesa. Comenzaron a hablar sobre todo el pasado y Albert explico con detalle cual es su enfermedad. Aun el no intento que ese fuera el tema principal del cual hablaron mucho tiempo. Albert intento que Richar hablara más sobre él y todos, sobre él y su relación con Noelia…

Llego las 2 de la tarde, y todos los demás llegaron al bar. Se saludaron entre todos, comieron, vieron la tele en el bar y se estuvieron riendo casi todo el rato. Al parecer, ninguno de ellos quería hablar sobre la enfermedad, pero Albert estaba contento de ello. La enfermedad no estaba estropeando los últimos momentos con sus verdaderos amigos, y él pensaba lo contrario… Después de comer, todos se fueron a la casa de Noelia y Natalia para poder ver una película. Todo parecía un sueño… Cuando llegaron a su casa, habían cambiado los sillones del salón para que todos pudiesen ver la película sin ningún problema, y lo más importante, cómodos. Aun siendo una película de mucha intriga, entre Alex y Richar consiguieron que la película fuera como una de humor, con sus comentarios para intentar sacar unas risas entre todos…

La película acabo, y uno de los chicos se tuvo que despedir del grupo. Alex había quedado con su familia y no podía estar más con el grupo, asique ya quedo con ellos para el día siguiente, el domingo. Entonces se sentaron y pensaron lo que hacer, y la respuesta fue muy clara. Jugar al póker. Solo había un pequeño problema, Noelia y Natalia no tenían ni cartas de póker ni por supuesto fichas para poder jugar. Aunque no era nada grave, dado que Richar si que tenía un set de póker en su casa y tan solo tenía que recogerlo.
- Albert, te vienes conmigo a recoger el póker? Mi familia quiere verte, dicen que llevan mucho sin verte y les hace mucha ilusión.
- Porque no? Si a las chicas no les importa…
- Al contrario!- Respondió Natalia- Así nos da tiempo de recoger esto y prepararlo todo para el póker. Eso sí, no tarden demasiado!
Ambos se lo tomaron en broma, salieron de la casa y se montaron en el BMW de Richar. Apenas tardaron 5 min en llagar a su casa, pero por mala suerte, no había ningún aparcamiento libre por la zona, por lo que tuvieron que dirigirse hacia un aparcamiento, a una manzana de la casa de Richar.
- Creo que hubiésemos tardado menos si hubiésemos ido andando…- Dijo Richar con una gran sonrisa
- No me lo esperaba… Pero si… Seguramente hubiésemos tardado menos
Entonces ambos sintieron algo en el suelo y se detuvieron, se miraron entre ellos y Richar dijo:
- Que es esto…