
Pasaron dos horas en el hospital y los padres de Noelia y Natalia llegaron a él. No se separaron de ella y entre el padre y Richar levantaron a Albert para dejarlo en el sofá y que pudiese dormir tranquilamente.
- Se puede?- Pregunto el doctor mientras tocaba a la puerta- Son ustedes los padres de la chica?
- Si, somos nosotros doctor. Es verdad lo que dice nuestra hija Natalia? Que a Noelia no le pasa nada grave?
- No tiene ninguna hemorragia interna, y por lo que me contaron ellos parece un verdadero milagro… Que le caiga una casa encima y que no tenga nada grave, aparte de un par de huesos rotos no es normal… Por cierto, que le paso al chico? El tan solo tiene heridas en las manos… Y esa del brazo izquierdo…
- Es verdad doctor! Tiene que ayudarle! El no estaba con nosotros cuando la casa cayo, pero vino al poco tiempo! Fue él quien encontró a Noelia y poco después de sacarla de allí… La casa exploto! Por la explosión una tubería fue hacia…
- Como que exploto?- Pregunto el padre impresionado mientras el doctor fue hacia Albert y mirarle la herida del brazo.
- Había algunos arboles ardiendo cerca de la casa y… Albert dijo que una hoja ardiendo cayó sobre la casa y por eso exploto…
- El gas de la cocina… Dios mío…- Dijo la madre que no se lo podía creer
- Siento interrumpir… Pero desde cuando lleva el chico durmiendo?!
- Casi desde que llegamos… Por qué?
- Porque no estaba durmiendo…
Mi nombre es Noelia, y tengo 17 años. Si no fuera por Albert, hoy no estaría aquí contando esto… Cuando el médico vio su brazo, se percato que ya no estaba respirando y que tampoco tenía pulso… Intentaron hacer todo por él, pero ya era demasiado tarde. Cuando le hicieron la autopsia, descubrieron la razón de su muerte. El aneurisma llego a su límite y exploto, creando una hemorragia interna en su cerebro y causándole la muerte a los pocos minutos… Nadie se esperaba eso, todos pensaban que aun tenía un mes para que algo así pudiese ocurrir…
A los dos días de su muerte, me dieron el alta del hospital e intente contactar con su familia para explicarle todo lo que había ocurrido con el mas mínimo detalle, aunque ellos ya lo sabían tenía que decírselo yo misma. Y hoy, una semana después de su muerte, me encuentro junto a mi familia y amigos Richar y Alex en el pueblo de Albert. En el cementerio, para poder estar con él en su entierro… Todo el mundo está llorando por su perdida y yo no puedo quitarme este sentimiento de culpabilidad de la cabeza…
Solo quiero hacer una cosa… Salir de aquí lo más rápido posible cuando se acabe el entierro y esperar en el aeropuerto hasta que salga nuestro avión…
- Chicos… Volvamos ya… No puedo estar aquí ni un minuto más…- Le dijo Noelia al grupo
- Disculpen…- Dijo una chica que se acercó hacia ellos- Es usted Noelia?
- Si, quien lo pregunta?
- Mi nombre es Marta, un placer conocerla. Podemos hablar un momento en privado?- Dijo mientras le proponía dar un paseo
No hay comentarios:
Publicar un comentario