jueves, 15 de abril de 2010

Lagrima roja. Capitulo XV: La ceguera de uno mismo


Las chicas se apartaron del grupo y fue entonces cuando Noelia le pregunto:
- Como sabias mi nombre?
- Sabes… Era una gran amiga de Albert… Le conocí cuando llego a nuestra clase, y aun teniendo el nivel de clase que teníamos me resultaba impresionante su forma de ver las cosas y hacer las cosas más difíciles, como si fueran algo normal… Un día le pedí ayuda, y otro día igual… Con el paso del tiempo nos hicimos grandes amigos y nos contábamos muchísimas cosas…
- Pero… Eso que tiene que ver con que me conozcas?
- Siempre que el venia de sus vacaciones… Hablaba de una chica… Su mejor amiga… Hablaba de ti, Noelia.
- Albert… Te contaba cosas de mí?
- No era así, pero…- María se detuvo y miro hacia abajo. Tenía una leve sonrisa pero estaba a punto de llorar- Contaba las cosas que hacían juntos y siempre que te nombraba… Le notaba mucho más tranquilo. Un día me enseño una foto de cuando estaba en vacaciones… El estaba junto a su grupo de amigos y yo le pregunte por ti…
- Por eso me reconociste… Una foto…
- Noelia… Albert te dijo algo?
- Algo? De que hablas?!
- Sabes cuál es la razón por la cual es siempre iba a visitaros?
- Eras amigos de la infancia… Crecimos juntos, y siempre fuimos grandes amigos. No quería que ninguno de nosotros de olvidara de él, esa es la razón!
- Esa no era la razón!
Noelia se quedo perpleja al oír eso y no sabía qué hacer. Busco un banco para sentarse y sentó en el.
- Cual… Cual sino…
- Albert estaba enamorado de ti Noelia…
- Eso no es posible… El jamás me dijo nada…
- Tú tienes novio, el cual es gran amigo de él también… Si te lo hubiese dicho, solo acabaría haciendo daño a algo. A vuestra relación, por ejemplo
- Eso no hubiese ocurrido! Además, acaso el te lo dijo?!
- No, el no me dijo nada.
- Entonces en que te basas para decir algo así!
- Lo pude ver! Sus ojos… Cuando miraba las fotos en las cuales salías tu… Eso no era amistad, sus sentimientos eran otros…
Noelia comenzó a llorar y María se sentó junto a ella. La abrazo y continúo:
- Crees en el destino?
- A que… A qué viene eso..?- Pregunto Noelia mientras intentaba secarse las lagrimas
- El sí que creía en el… En que nada era aleatorio, en que todos los sucesos están unidos para tener una razón especial… Yo no era como él y no creía en que nuestro futuro estaba decidido, que éramos libres para todo… Ya no se qué pensar…
Noelia la miro con extrañeza mientras ella sacaba una foto. Era una foto de toda la clase junta mientras estaban en una playa. Albert estaba jugando al póker junto a bastantes de sus compañeros mientras María estaba hablando con otras chicas mientras tomaban el sol. Todos estaba mirando a la cámara y Albert tenía esa sonrisa que siempre tenía.
- Se le diagnostico una enfermedad muy rara…- Continuo María mientras miraba la foto- Se fue para relajarse a su antiguo pueblo, en el cual hay un terremoto mientras él esta allí… Eso no son sucesos aleatorios…
- Si él… Si él no hubiese estado allí… Yo no…- Noelia tomo aire y dejo el tema- Oye María… Antes dijiste que Albert estaba enamorado de mi por cómo me miraba en las fotos… Tu y él…
- Tanto se nota…?
- Eres… Estamos en un entierro, y todo el mundo está llorando muchísimo… En cambio tu, sacas una foto en la que sale él y… Aunque estés llorando sacas una pequeña sonrisa… Nunca se lo dijiste verdad?
- Sabía que él no quería nada conmigo… No podía destrozar nuestra amistad…
Noelia comenzó a buscar algo en su bolso y María se asusto un poco. Comenzó a escribir algo en un trozo de papel y que saco y luego se lo dio a María.
- Este es mi número de teléfono, allí abajo tienes mi e-mail. Creo que deberíamos de seguir hablando sobre esto otro día y que deberíamos de descansar ya.
- Noelia…

Hasta ese día no sabía en qué creer… Nunca me hicieron la pregunta si creía en el destino o no, y seguramente hubiese dicho que no. Pero Albert murió por todo lo ocurrido, su aneurisma exploto y eso acabo con su vida. Si no hubiese tenido ese aneurisma, él no hubiese estado con nosotros el mismo día del incidente y yo estaría muerta… Y si él no hubiese hablado sobre mí con una compañera, yo no hubiera conocido a la única persona con la cual pudiese hablar sin ningún problema sobre él.

FIN

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