martes, 28 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XV: La primera prueba


Todas las chicas se cambiaron rápidamente y se dirigieron hacia el centro del gimnasio, donde estaban esperando distintos profesores de deporte. Se sentaron en el suelo junto a los demás chicos de su clase y estuvieron hablando algunos minutos.
- Veo que ya estamos todos- Dijo uno de los profesores- Chicos. Chicos…- Al ver que no había silencio, el profesor silbo fuertemente y todos se callaron- Mucho mejor. Para empezar, os doy la bienvenida a todos a la fase práctica del torneo. Como mucho de ustedes saben, esto solo se hace una vez cada 4 años, asique dar lo máximo que tienen para demostrar cómo es vuestra clase. Ahora, todas las 4 clases se separan, cada una de ellas en 2 grupos distintos. Uno de niños, y otro de niñas. El grupo de jóvenes, jugara 3 partidos distintos de futbol, uno con cada clase distinta. Las chicas, harán lo mismo, pero serán partidos de voleibol. Cada vez que un equipo gane, recibirá 1 punto. ¿Alguna pregunta hasta ahora?
Un joven levanto la mano y dijo:
- ¿Es obligatorio jugar?
- ¡Todos las personas deben de jugar en todos los partidos!- Respondió el profesor de deporte que hace algunos minutos estaba en la clase de Sandra
- Espero que tu pregunta fue respondida… Intenten conseguir el mayor número de puntos posibles, dado que después se sumaran a la nota media de la clase en el examen y de allí sacaremos la mejor clase. Después de los 3 partidos que tienen cada grupo, volveréis a enfrentaros, en este caso, clase contra clase. Serán partidos de baloncesto, y antes de que alguien pregunte, tiene las mismas reglas que los anteriores juegos. Todos deben de jugar, y cada partido da un punto.
Después de explicar algunos detalles más, cada clase se puso un peto de un color distinto. La clase de Sandra llevaba uno azul. Las otras clases llevaban petos de colores rojo, blanco y verde.
Entre todos los jóvenes, prepararon un campo de futbol sala con sus porterías y otro campo de voleibol con su red, y a los pocos minutos comenzaron a jugar dos clases. Las del peto verde contra las del peto rojo, por lo que Sandra no tenía que jugar al principio, asique decidió mirar los partidos para entretenerse. Cuando apenas quedaban unos minutos para acabar los partidos de 20 minutos, llego un compañero de clase de Sandra y le pregunto:
- Oye, tú conoces bien a Hugo y a Marcos, ¿no?
- Si, ¿por qué lo dices?
- Ellos están jugando ahora mismo y bueno… Me resulta un poco extraño lo que ocurre.
Sandra miro al partido de futbol y entendió lo que el chico se refería. Hugo junto a todo su equipo, quienes jugaban en esos momentos con el peto azul, corrían de un lugar para otro, mientras que Marcos se quedaba quieto cerca del área. Cuando le llegaba algún balón, el lo controlaba tranquilamente y tiraba con toda su fuerza, aun teniendo a compañeros en mejor posición para disparar. En algunas ocasiones, algún compañero de Marcos le intento quitar a Marcos la pelota, pero este le empujaba fuertemente y le tiraba al suelo, disparando después a puerta.
- He visto jugar muchas veces a Marcos… Solía ser el chico que dirigía el equipo y no tocaba mucho el balón… Se encargaba simplemente preparar todo y corregir fallos, pero ahora parece que no quiere hacer nada por el equipo ni por nadie, simplemente tira a puerta. ¿Sabes si ha pasado algo con él?
Sandra sabía perfectamente porque Marcos actuaba así. Estaba comprobando con sus propios ojos lo que él había dicho ya hace algunos días. Era otra persona, hacia todo lo contrario a Marcos, incluso en un estúpido juego.
- No… No sé lo que le pasa…- Mintió ella bastante preocupada
- ¡Se acabo el tiempo!- Grito uno de los profesores- Resultados del futbol: 2 a 7 para el equipo verde. Voleibol, gana el equipo verde 2 a 0. Cambios de equipos
- Venga, nos toca jugar- Dijo el chico de antes bastante confiado- Suerte
- Igualmente- Dijo Sandra sin sonreír.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XIV: La competicion


Los días pasaron y no hubo ninguna noticia más sobre Marcos. Sandra se quedo casi siempre en casa y solo salía cuando llegaban Alberto y Adrian. Hugo no había vuelto a aparecer por la casa de Sandra durante esos días. Los chicos le llamaron durante esos días, pero él prefería estar solo en casa.

Llego el miércoles, y los días que ellos tenían que haber disfrutado habían acabado. Hoy se acababan los días libres, y también era el primer día donde Marcos estaría no solo junto a muchas personas distintas a la vez, sino que también era el primer día desde el cambio que iba a estar junto a sus padres.
Sandra se fue a clases como una mañana normal, y cuando llego a la puerta de la clase se quedo como todos los días esperando en la puerta, hasta que la clase comenzase. Sonó el timbre y entro en la clase. Sandra se sorprendió al ver que su profesora de siempre no estaba allí, sino su profesor de deporte.
- ¿Qué hace él aquí?- Se preguntaban los compañeros de clase al verle
- Por lo que veo ninguno de vosotros se ha acordado… Se os informo que al final de este pasado puente no tendrían clases normales.
- La competición del año- Dijo una chica de la clase. Todos miraron a la chica y vieron que lo había dicho Laura, la chica mas lista de toda la clase.
- Veo que no todos lo han olvidado. ¿Puedes explicar a tus compañeros de qué va esto Laura?- Dijo el profesor seriamente
- Es para ver cuál es la clase más potencial de cada curso. Creo recordar que eran en dos etapas, una de prueba física y otra de mental.
- Exacto, y como yo soy el profesor de deporte no hace falta ser muy listo para imaginar lo que vamos a hacer. Dejen aquí sus mochilas y vallan a cambiarse al gimnasio
Sandra dejo sus cosas en su mesa y se fue al gimnasio tal como su profesor había dicho. Con suerte para ella, hoy tenía deporte y había traído ropa para cambiarse, sino hubiese tenido bastantes problemas. Cuando llego a los vestuarios de chicas, todas las chicas de su clase se quedaron esperando en la puerta. El vestuario estaba lleno de otras chicas pertenecientes a clases paralelas a ellas, y no había espacio suficiente para que se cambiasen todas ellas a la vez.
- Laura- Dijo Sandra mientras buscaba a su compañera- Corrígeme si me equivoco… Hoy solo compiten los de nuestro curso y sus clases paralelas, ¿no?
- Exacto, mañana serán las de un año menor que nosotras y así hasta que pasemos con todas las clases…
- ¿Y sabes que es lo que toca ahora? Me refiero a lo que vamos a hacer y eso…
- Creo que ahora haremos 2 torneos y por la tarde tendremos un gran examen
- ¿Examen? ¿De qué?- Preguntaron otras chicas muy asustadas
- Es un examen general… Preguntaran cosas que ya hemos estudiado. Después harán una media por clase y de allí se sabrá cual es la clase más lista. De cómo lo harán aquí… Mejor no me pregunten a mi.- Dijo Laura mientras veía que muchas otras chicas salían del vestuario femenino.
- Bueno… Ya veremos como acaba esto…- Dijo Sandra mientras entraba al vestuario junto a sus compañeras

domingo, 26 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XIII: 3. Dia


A la mañana siguiente Sandra no quiso levantarse de su cama hasta que su hermana Erika la llamo y casi le obligo levantarse a la hora de comer. Sin ganas, ella se levanto y comió junto a Erika, pero sin decir ninguna sola palabra. Su hermana intentaba abrir una conversación con su hermana, preguntándole donde había estado anoche y a la hora que había vuelto a casa, pero al ver que no respondía la dejo sola. Por la tarde, llegaron Hugo, Adrian y Alberto y se quedaron juntos durante toda la tarde.
- ¿Alguna novedad sobre Marcos?- Pregunto Erika al ver que ninguna quería abrir ningún tema de conversación
- No le vimos en todo el día de ayer… Seguramente se paso todo el día en casa… Esta mañana tampoco parece haber salido de allí.- Respondió Hugo mirando al grupo
- No estuvo nunca en casa- Dijo entonces Sandra bastante seria. Los chicos del grupo la miraron bastante sorprendida y solo Erika podía imaginarse porque lo decía- Aun sigue como el viernes…
- ¿Cómo sabes tú eso?- Pregunto Adrian entonces- ¿Hablaste con él?
- Mejor aún, estuve con él.
Alberto se levanto de un salto y comenzó a gritar:
- ¿Cómo que estuviste con él? ¿Estas loca o qué? ¡Te dijimos que no salieras de casa y vas tú y le visitas!
- ¡Si! ¡Le vi! ¡Pero no pensaba que nos íbamos a ver! ¡Si no no hubiese ido allí! Además… El verle no fue lo malo…
Erika se levanto y tranquilizo a su novio, después se sentó y dijo:
- Explícanos todo lo ocurrido anoche… Para empezar a donde fuiste
- Lo siento hermana, pero no puedo deciros eso. Tan solo fui a mi sitio secreto.
- ¿Pero porque fuiste allí?
- ¡No podía dormir! Necesitaba tranquilizarme y relajarme y solo lo puedo hacer bien en aquel lugar… Bueno… Cuando estuve allí…
Sandra conto al grupo todo lo ocurrido en la noche anterior, todo lo que Marcos le dijo y lo ocurrido con Damián después, hasta cuando ella llego a casa por la noche.
- Ese maldito Damián… ¿Qué demonios le está pasando…?- Dijo Alberto en voz alta cuando Sandra acabo de contar la historia
- Es increíble… Es estúpidamente increíble, pero puede ser cierto…- Comento Hugo después- Marcos siempre fue así, se guardo todos sus sentimientos y bueno… Esos sentimientos sí que podrían haber creado lo que ha creado. Tiene lógica casi todo…
- ¿Entonces qué?- Pregunto Adrian- La otra personalidad de Marcos ha desaparecido y nosotros no podemos hacer nada… Deberíamos de pedir ayuda.
- ¡No!- Grito Sandra entonces- Si contamos a alguien se llevarían a Marcos y puede que jamás le recuperásemos. Yo fui la que creó este problema y no puedo dejárselo a cualquier persona
- ¡Tu no eres la causante de esto hermana!- Grito Erika entonces- Pero sí que tienes razón que no debemos decírselo a nadie… Al menos nosotros no. Sus padres llegaran en dos días a casa y entonces seguramente se darán cuenta. Ellos decidirán lo que hacer entonces.
Los jóvenes discutieron algunos minutos más sobre el tema, pero acordaron en hacer lo que Erika decía. Esperar a los padres de Marcos y después ver lo que hacer. Comenzaba a llegar la noche y Hugo tenía que marcharse a su casa. Antes de hacerlo, se despidió de todos y dijo a Sandra que tenía que hablar con ella en privado, asique los dos salieron a la calle y allí hablaron a solas:
- ¿Qué ocurre Hugo?
- Hay algo que no entiendo… Cuando Marcos estaba peleándose con nosotros, no parecía cansarse nunca. Me resulto extraño cuando Alberto me dijo que él parecía que llevaba luchando toda su vida… Pero tú has dicho que le faltaba el aire cuando llego con Damián… Eso no había pasado hasta entonces… Eso junto al dolor de cabeza… Me resulta muy extraño.
- En esos momentos ignore lo del dolor de cabeza pero… Ahora que lo dices… Nunca mencionasteis que él se quejaba de ningún tipo de dolor… Siempre que peleabais contra él parecía que…
Hugo abrazo a Sandra sin que ella se lo esperase. Sorprendida, se sonrojo e intento apartar a Hugo de ella:
- Lo siento… Esto tiene que ser muy duro para ti… No solo Marcos, sino lo de Damián también…
Sandra logro apartar a Hugo y dio la vuelta a Hugo. Estaba totalmente roja y no quería que le vieran así.
- No vuelvas a hacer eso- Dijo sin darse la vuelta. Hugo sonrió y dijo:
- Traeré a Marcos de vuelta, no te preocupes

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XII: El reencuentro


Sandra no podía parar de llorar mientras veía la cara sonriente de Damián. Intentaba gritar, pero no le salían las palabras por el miedo.
- ¿Y esto?- Dijo Damián sonriendo de una forma muy extraña- Que curioso… Supuestamente, yo soy el monstro comparado con Marcos. Pero aun así, él te ha hecho llorar así… Pues si soy yo el malo, es hora de hacer mi papel…
Damián comenzó a apretar con más fuerza el cuello de Sandra, hasta el punto de comenzar a tener problemas de respiración.
- ¿Cómo te atreves a dejarme por alguien como él?- Decía Damián mientras no soltaba a Sandra- ¿Acaso pensabas que era mejor que yo? Mira ahora… Él te hace sufrir… al igual que tú me has hecho sufrir al dejarme por alguien así…
Entonces Damián sintió un fuerte golpe en el costado derecho y cayó al suelo soltando a Sandra. Ella comenzó a toser y miro hacia donde estaba antes Damián, quien estaba intentando levantarse del suelo.
- Tú… Serás rata… Atacarme así, y por la espalda…- Dijo Damián mientras miraba a la persona que le había golpeado.
Sandra no podía creer lo que veía. Aquella persona era Marcos, que tenía un trozo gordo de madera en su brazo, con la que parecía que había golpeado a Damián. Cuando tenía a Marcos delante de ella, Sandra no entendía porque le acababa de salvar. También veía algo raro en él. No paraba de temblar levemente, y respiraba con mucha velocidad, como si le faltara el aire. Era la primera vez que le veía así desde que cambio totalmente.
- Maldito seas… Casi destrozas todo mi plan…- Dijo Marcos entonces mientras seguía con su rápida respiración- Tan solo… Te lo diré una vez… Si no quieres salir herido… Sal corriendo…
Damián no hizo caso al chico y fue a por él. Golpeo la cara de Marcos, pero este no se movió de su sitio. Después agarro a Damián y le lanzo contra el mismo árbol donde había estado Sandra, rápidamente corrió hacia él con el trozo de madera y le intento golpear. Al ver eso, el joven no pudo hacer nada y se quedo paralizado en el árbol. Marcos vio que él no quería hacer nada más, y detuvo su golpe antes de que le diese, apenas a pocos centímetros de su cara.
- No se te ocurra moverte…- Dijo Marcos muy serio entonces. Su respiración ya se había normalizado y los temblores ya habían cesado. Sandra iluminó su cara con su linterna y pudo que estaba llena de sudor- Sandra… ¿Puedes levantarte?
Ella asistió con la cabeza. Intentaba hablar, pero aun no le salía ninguna palabra de su boca.
- Vete de aquí… Vuelve a casa y descansa. Damián y yo nos quedaremos un rato más a hablar.
Sandra se levanto lo más rápido que pudo y salió corriendo del lugar. No quería dejar a Damián solo junto a Marcos, sabiendo lo que podía llegar a hacer, pero su cuerpo solo decía que corriese lo más rápido que pudiese. Y así lo hizo, corrió y corrió hasta llegar a su casa. Entro intentando hacer el menor ruido posible y al ver que ya no había nadie despierto, se fue corriendo a su cuarto, donde se tiro en la cama y comenzó a llorar. Estuvo llorando durante muchos minutos, hasta que se quedo sin fuerzas de nada y se durmió…

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XI: Lugar secreto (2. Parte)


Llevaban muchos minutos hablando, y durante todo ese tiempo, Marcos no había alejado la vista del cielo estrellado.
- Aquella persona que conocías como Marcos, ha desaparecido totalmente. Al poder dominar yo este cuerpo, no volveré a cometer el mismo error que él y le dejare ser más fuerte, asique si aun no ha sido destruido, será destruida en poco tiempo.
Sandra cerró su puño con toda la fuerza que tenia. Estaba cabreada por lo que acababa de decir, pero no paraba de decirse a sí misma “Es mentira, él aun esta allí”
- No te molestes en hacer nada…- Continuo Marcos entonces con su mirada fija- Ahora me toca a mí. Hay algo que no comprendo sobre ti…
- Me vas a preguntar algo sobre mi…- Dijo Sandra sin poder imaginarse la pregunta
- Me parece increíble, que después de todo lo que ha pasado, aun tengas el valor de estar junto a mi…- Después de decir eso, Sandra ya podía imaginarse por donde podría ir la pregunta- ¿Acaso no me tienes miedo?
Sandra volvió a sonreír y dijo más tranquila:
- Pensé que preguntarías otra cosa… No algo tan estúpido.- Justo después de decir eso, Marcos desvió su mirada hacia la chica. Era la primera vez que Marcos estaba hablando con ella sin mirar al cielo- La respuesta es tan simple, como que eres Marcos. Digas lo que digas, se que él esta aun allí
Marcos suspiro y volvió a mirar al cielo. Con esa acción, Sandra ya sabía cuál iba a ser su próxima pregunta:
- Ahora mismo, acabo de insultarte y lo único que has hecho fue desviar la mirada. Pero esta no es la primera vez que lo haces. ¿Por qué no me pegaste cuando golpeaste a todo el grupo?
- En serio, eres más lista de lo que yo me esperaba. Haces unas preguntas bastante interesantes… Acabas de decir que no me tienes miedo, pues voy a darte otra razón para que no vuelvas a querer que yo esté cerca de ti.- Sandra se puso seria de nuevo. No creía que eso pasara, pero este chico no paraba de darle sorpresas- Ya conoces lo que soy, pero no como es que estoy aquí. ¿Acaso no te has preguntado qué fue lo que hizo que apareciese justo en ese momento?- Marcos comenzó a reír, pero no de la misma formas que hacia siempre. Esta era una sonrisa que daba un poco de miedo- Aunque arcos tenía que luchar, no lo hizo. Se dejo golpear, para así poder ganar a su modo, ¡sin ninguna violencia! Solo quería hacer las cosas bien, pero no conto con un detalle…
- ¿De qué demonios estás hablando…?
- Damián te golpeo, y tú caíste al suelo. Y todo, porque él actuaba como estaba haciendo. Justo en ese momento, comenzó a sentir algo que jamás había echo. Comenzó a odiar, ¡comenzó a odiar a Damián! ¡Ese fue el momento en el que yo aparecí! ¡Ese odio, al ser un sentimiento que él nunca había usado y me hizo más fuerte, me dio la oportunidad de apoderarme de este cuerpo!
Sandra comenzó a asustarse y volvió a preguntar:
- ¿Qué demonios tiene que ver esto con…?
- ¿Acaso no lo entiendes? Esa fue mi forma de agradecerte lo que habías hecho por mí. Gracias a ti, Marcos odio a alguien y pude apoderarme de su cuerpo. Esa fue la forma de agradecerte, ¡que tú me liberases!
Entonces Sandra comenzó a comprender. Todo lo que decía él tenía un sentido y era muy extraño. Aunque parecía increíble, ella creía todo lo que decía.
- No… No puede ser…- Dijo Ella comenzando a asustarse
- ¡Felicidades chica! Ya sabes todo lo que tienes que saber de mí. Incluso quien es la culpable de que yo esté aquí
- No… No…- Sandra comenzó a llorar levemente y se levanto rápidamente del tejado de la casa.
- Esta, es la oscura verdad…- Entonces, la risa de Marcos se detuvo y puso su mano derecha sobre su cara. Parecía que le dolía bastante y no sabía por qué. Sandra aprovecho ese momento para bajar del tejado y salió corriendo del lugar. Se metió entre los árboles, y cuando estaba a punto de salir a la calle, alguien le agarro del brazo.
- ¿Dónde crees que vas ahora?- Dijo una voz conocida
Aquel tipo lanzo a Sandra contra un árbol y le agarro del cuello. Sandra podía seguir respirando con normalidad, pero no le dejaba que se moviese.
- Damián… ¿Qué estás haciendo tú aquí?- Dijo Sandra mientras no paraba de llorar, ahora no solo por lo que le había dicho Marcos, sino por el miedo que tenia al estar junto a su antiguo novio.

martes, 14 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo X: Lugar secreto (1. Parte)


Aquella persona estaba en el tejado de la casa, el mismo lugar donde se quería quedar Sandra. La chica busco un gran cubo de basura que había cerca de la casa, se subió a él y luego escalo al tejado de la casa con un salto. Cuando estaba allí, ilumino a la persona con su lámpara.
- Marcos…- Dijo ella un poco tranquila al ver que era él
Marcos la miro, pero seguía teniendo la misma cara que el día anterior. Una mirada fría y aquella sonrisa de su cara seguía desaparecida.
- Asique eres tu… ¿Con quién vienes?- Pregunto Marcos mientras comenzó a mirar al cielo que estaba cubierto de estrellas. Sandra miro a su alrededor y dijo
- Nadie, vengo sola. Como siempre
Sandra se sentó junto a Marcos, mientras él la ignoraba y seguía mirando al cielo.
- Tu… ¿No eres Marcos verdad?- Pregunto ella mientras le miraba. El joven le devolvió la mirada y dijo
- ¿Qué es lo que me darás si te respondo a eso? Yo no gano nada diciéndote la verdad…
Sandra se quedo pensado unos segundos, pero no se le ocurría nada. Entonces ella también comenzó a mirar al cielo y dijo:
- Si tú me respondes a algo, yo también lo hare.
Marcos miro muy sorprendido a Sandra sin poder creerse lo que acababa de decir, pero después volvió la mirada al cielo y dijo:
- Hecho, pregunta lo que quieras…
- ¿Qué o quién eres?
Marcos seguía mirando al cielo y respondió sin mirar a Sandra
- Si lo que buscas es un nombre, no tengo ninguno
- No busco eso
- Lo supuse… Supuse que no preguntarías algo que ya conoces la respuesta… Veras…
Cuando una persona nace, siempre nace con dos tipos de personalidad. Estas dos personalidades, luchan por dominar el cuerpo y cuando el bebe comienza a hacer cosas por sí mismo, significa que una de las dos personalidades ha ganado a la otra. Normalmente, esa personalidad, crece y se hace mucho más fuerte mediante las emociones que sufre aquella persona, haciendo que la otra personalidad desaparezca totalmente. En el caso de Marcos, fue así, hasta hace algunos años.
- Quieres decir que…
- Aquella estúpida idea suya de guardar todo su odio, todo su rencor y sonreír siempre… Consiguió darme a mí esas emociones, y hacerme más fuerte. En otras palabras, yo soy la otra personalidad de Marcos, la otra mente, su otra vida. Soy todo lo malo que él nunca mostro al mundo, soy aquello que él jamás hará, que jamás pensaría hacer. Ese, soy yo.
- Por eso actúas al contrario que él hacia….
- Me toca… ¿Qué es este lugar? Tengo todos los recuerdos de Marcos, menos los que tienen algún sentimiento para él. Algo me atrae hasta este lugar, pero no sé lo que es.
Sandra suspiro, no quería responderle, pero habían hecho un trato.
- Hace muchos años… Cuando aun éramos unos críos… Mi mejor amiga abandono el colegio, y como se fue del pueblo yo caí en una pequeña depresión. Nadie me pudo animar, hasta una noche… Marcos llego muy tarde a mi casa, con una lámpara y su típica sonrisa en su cara. Me dijo: “Ven conmigo”, yo le acompañe sin saber hacia dónde me quería llevar. Estuvimos muchos minutos hablando, y cuando llegamos a la zona me hizo prometer que no contaría a nadie donde está este lugar. Yo se lo prometí, sin saber nada del lugar. Cuando entre, los dos nos subimos aquí y nos quedamos mirando el cielo… Se estaba tan tranquilo… El viento que soplaba entre los árboles, las luces de las estrellas, la tranquilidad…
- ¿Y eso que tiene que ver conmigo?
- Tu… Bueno Marcos dijo… “A partir de hoy, este será nuestro lugar secreto. Cada vez que uno de nosotros venga, llamara al otro y nos reuniremos aquí, para estar tranquilos”
- Interesante… - Dijo Marcos sin apartar la mirada del cielo- Asique este es mi rincón secreto…
- Ya te respondí, ahora te toca a ti. Si tú eres la otra personalidad de Marcos, ¿dónde está su verdadera personalidad?

lunes, 13 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo IX: Desesperacion


Sandra intento dormir durante toda la noche, pero no pudo pegar ojo, ni siquiera tenía sueño. Durante toda la noche se quedo mirando el techo de su cuarto, que se iluminaba levemente por la luz de una farola que estaba en la calle, hasta que aquella luz se apago el cuarto comenzó a iluminarse por la luz del sol. Entonces se levanto se fue a desayunar. En la mesa de la cocina vio una de sus padres que decía:
“Hemos ido a dar una vuelta, volveremos para la hora de comer. No coman sin nosotros ni preparen nada para comer”
- ¿Qué es eso?- Pregunto Erika que acababa de entrar en la cocina
- Es de papa- Dijo Sandra dándole la nota- ¿Qué tal la noche?
- Me costó mucho dormir…
- ¿Te duele?- Pregunto Sandra mientras tocaba el ojo derecho de su hermana, donde había recibido el golpe de Marcos y le había salido un moratón.
- No demasiado
- ¿Cómo se lo piensas explicar a papa y mama?
- Alberto y yo diríamos que nos caímos en la moto. Si no me creen, verán a Alberto con su herida en la cara y puede que cuele. Bueno, y tú que…
- Que
- ¿Cómo estás?
- Despierta, ¿no me ves?
- Sandra, deja de decir tonterías.
- No pude dormir, eso es todo. Quería pensar en lo ocurrido, pero no comprendía nada.
- No eres la única…
Las chicas iban a salir a la calle, pero Alberto las llamo diciendo que lo mejor fuese que en el día de hoy se quedaran tranquilas en casa, por si volvían a encontrarse a Marcos. De mientras, él junto a Adrian y Hugo se quedaban cerca de la casa de Marcos para ver lo que hacía.
Pasaron las horas, y las dos chicas estaban solas en casa viendo la tele, hasta que llego el mediodía y llegaron sus padres.
- ¡Erika!- Grito su padre al ver su cara- ¿Qué demonios te ha pasado?
- Veras… Estaba con Alberto con la moto… Y… Bueno… Nos caímos…
- ¿Con la moto? ¡Seguro que no fue así! ¿Te ha pegado verdad?
- ¡No! El muy idiota se golpeo en la cara y no paraba de sangrar…
- ¡Pero que te tengo dicho!- Comenzó a gritar su madre- ¡Que no os montéis dos personas en una moto de esas! ¡Que es muy peligroso!
Erika se trago toda la bronca de sus padres, pero esa bronca era mejor que decirles a sus padres que fue Marcos. Sus padres estuvieron unos 15 minutos discutiendo con Erika, y cuando se tranquilizaron comenzaron a comer unas pizzas que ellos habían traído.
Durante el resto de la tarde, las chicas hicieron caso a Alberto sin querer hacerlo, y se quedaron en casa. Comenzaron a aburrirse y se quedaron toda la tarde viendo distintas películas.
Llego la noche, y los padres de las chicas se acostaron mientras estaban viendo una película junto a las chicas. Como la película iba aun por la mitad, ni Erika ni Sandra querían irse a dormir hasta que la película acabase y se quedaron despiertas algunas horas más. En cuanto acabó la peli, Erika cogió su móvil y dijo:
- Alberto me envió un SMS hace algunos minutos… Dice que está en su casa y que Marcos no ha salido de su hogar hasta entonces. Parece que todo se ha tranquilizado.
- Menos mal- Dijo Sandra mientras se levantaba rápidamente y se ponía una chaqueta
- ¿Qué haces?
- Me voy de aquí, no soporto estar aquí encerrada más tiempo.
- ¿Y a dónde vas a ir a estas horas? Ya son más de las 12 de la noche
- Lo siento, es un secreto.
- ¿No iras a la casa de Marcos?
- No, no sé si ya está bien…
- ¿Entonces?
- Es un secreto, ¿cúbreme vale?
Sandra salió de la casa e intento hacer el menor ruido posible al cerrar la puerta para no despertar a sus padres. Cuando ya estaba en la calle comenzó a andar mucho más rápido hacia las afueras del pueblo. Estaba todo un poco oscuro, pero se podía ver gracias a la luz de las farolas y a la de luna. Todo fue bien, hasta que llego a la parte alta del pueblo, donde ya no había farolas. Saco una linterna de su bolso, y se adentro en una zona llena de arboles. Estuvo andando durante algunos minutos, hasta que salió de la zona. Entonces entro en un lugar bastante especial. Era un lugar que casi nadie conocía, ni siquiera su propia hermana. Era una zona redonda muy grande que tenía mucha hierba. En el centro, una casa pequeña y antigua, que había sido abandonada hace bastante tiempo, y todo ese lugar estaba oculto por los arboles que rodeaban la zona. Sandra comenzó a andar hacia la casa, pero se percato de que allí había alguien esperándola.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo VIII: El fin del dia eterno


Mientras tanto, en la casa de Sandra se habían tranquilizado mucho las cosas, hasta el punto que Erika ya se había acostado. Sandra estaba bastante cansada, pero no podía dormir y se quedo en el sofá del salón, junto a Hugo que no paraba de ver su móvil.-
- ¿Esperas algo?- Pregunto Sandra un poco extrañada
- No… Es tan solo que…
- No te preocupes por ellos, estarán bien
- Alberto y Adrian no me preocupan, se que si ellos encuentran a Marcos podrán hacer algo, y si él se pone furioso ellos dos podrán hacerle frente.
- ¿Entonces es por Marcos?
- Es que… Jamás le vi así… Tan furioso, tan…
- Loco…- Dijo ella bastante seria- Aun así, hay algo que no me cuadra. Golpeo a todos, menos a mí. Dijo algo de agradecer…
- No entiendo lo de agradecer pero… Sé porque no te golpeo a ti.
Sandra miro impresionada a Hugo y él siguió hablando:
- Esto… no debería de contártelo… Él me mataría, pero… Ahora no puedo dejarte así.
- ¿De qué se trata? ¿Quién te mataría?
- Marcos, el que tú y yo conocemos. Nuestro gran amigo Marcos. Sandra, prométeme que nunca le dirás nada de esto a él.
- Confía en mí.
- Veras… Esto… Desde hace ya algunos años, el esta colado por ti.
- ¿Colado? ¿Te refieres a enamorado?
- Si
- ¡Eso es imposible!
- ¡Piénsalo bien! Nunca estuvo bien cuando estabas con Damián, y siempre le odiaba.
- No… No puede ser…
- Puede que perdió la cabeza y por eso golpeo a todos… Pero jamás pudo pegar a la persona que más quiere en este mundo.
A los pocos segundos tocaron la puerta y Hugo fue a abrir la puerta. Al abrirla, vio que era Alberto, con algo de sangre seca debajo de la nariz.
- Hugo… Ya te puedes ir.
- ¡Alberto! ¿Qué te ha pasado…?
- Creo que no hace falta decirlo…
- ¿Acaso fue Marcos?- Pregunto Sandra mientras intentaba ayudarle a entrar en la casa, pero él podía entrar solo y no quiso la ayuda de nadie- ¿Dónde está Adrian?
- Adrian se fue a su casa, no se preocupen por él… Sobre Marcos… Ese tipo ya no es el Marcos que conocíamos.
Alberto se quedo en la casa algunos minutos más, esperando a que Hugo se fuese a su casa. Después de eso, se limpio la sangre y espero a que los padres de Sandra llegasen y después se fue a su casa a dormir.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo VII: El temor a lo desconocido


Al oír eso, Alberto salió corriendo hacia él y le golpeo en la cara, haciendo que Marcos cayera al suelo de espaldas.
- ¡Alberto! No te pases- Grito Adrian impresionado después de ver el golpe tan fuerte que le había dado a Marcos
- Jajajaja- Comenzó a reírse Marcos desde el suelo. Por culpa de ese golpe, había vuelto a comenzar a sangrar por la nariz- Si ese es tu mejor golpe, ya comprendo porque estás haciendo entrenamiento físico. Para que la gente se asuste y no tengas que demostrar que no eres tan fuerte.
- ¿Qué acabas de decir?- Preguntaba Alberto mientras cogía a Marcos por la camiseta y le levantaba del suelo- Repítelo si te atreves…
Alberto agarro fuertemente la camiseta de Marcos con las dos manos y comenzó a elevar sus pies del suelo. Entonces Marcos sonrió y agarro con su mano izquierda el brazo de Alberto y comenzó a presionarlo fuertemente. Alberto comenzó a sentir bastante dolor, pero no soltaba a Marcos.
- No tienes porque hacerte el fuerte…- Dijo Marcos mientras apretaba cada vez mas y mas fuerte
- Esto no es… nada…
El brazo de Alberto comenzó a temblar y solo a Marcos, que reacciono rápidamente y golpeo a Alberto en el estomago. Aun habiendo recibido el golpe, Alberto golpeo en la cara a Marcos y este volvió a caer al suelo.
- Alberto, ¿qué te ocurre?- Pregunto Adrian a ver que el golpe de Marcos le había dolido bastante- Recibes decenas de golpes de gente mucho más fuerte que él y no te hacen tanto daño.
- No te lo creerás… Pero… Es mucho más fuerte de lo que parece.
Marcos volvió a levantarse después de recibir el golpe y aun seguía con esa sonrisa
- ¿Estas de broma?- Dijo Alberto al ver que Marcos aun se levantaba sin ningún problema.- Acabo de darte uno de mis mejores golpes…
Marcos se acercó a él y le golpeo rápidamente en la cara, de la misma forma que Alberto había echo hacia pocos segundos. El joven cayó al suelo y no se pudo volver a levantar. Al verlo, Adrian fue corriendo hacia Marcos, pero este se agacho y le hizo una llave, levantado a Adrian sobre su espalda y tirándole al suelo rápidamente. Cuando cayó al suelo, intento levantarse rápidamente, pero Marcos logro golpearle en la cara antes de que se levantase.
- Penoso…- Dijo Marcos mientras miraba con desprecio a los otros chicos, que no podían levantarse.- Ahora, si no quieren volver a estar como están ahora… Déjenme en paz… Necesito pensar en que hacer ahora…
Marcos se dirigió a la entrada de su casa, abrió la puerta y entro sin volver la mirada hacia atrás.
- Alberto…- Decía Adrian en voz baja cuando Marcos ya no estaba con ellos- ¿Estas bien?
- No…- Dijo él mientras no paraba de llorar
- Nunca te había visto llorar cuando te pegaban una…
- No es eso… Ese tipo… Pego a Erika, juega con nosotros, y después de pegarle grandes golpes, parece que no le hemos hecho daño… ¿Qué demonios está pasando?
- ¿Tienes miedo, verdad?
Entonces Alberto golpeo el suelo con su puño mientras comenzaba a levantarse.
- No… Ya no…- Dijo entonces Alberto dando la mano a su compañero que aun seguía en el suelo, este sonrió y se la dio. Entonces Alberto le ayudo a levantarse y se fueron de nuevo a casa de Sandra y Erika…

martes, 7 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo VI: Los dos rezagados


Alberto se dirigió hacia la puerta mientras todos le miraban bastante impresionados. Él fue el único que no estuvo frente a Marcos cuando había ocurrido el incidente, pero incluso sabiendo lo que había ocurrido parecía que tenía claro que era lo que tenía que hacer, por esa misma razón todos le miraban con admiración. Alberto abrió la puerta y vio que había alguien esperando en la calle.
- Has sido muy rápido Adrian… Como siempre…- Dijo Alberto mientras le daba la mano a su amigo.
Adrian era un par de años más grande que Alberto y los demás del grupo, y también era el más fuerte de todos. Tenía bastante masa muscular, y fue él quien hizo que Alberto le acompañase a Kung-Fu.
- Has dicho que era urgente, ¿no? Pues me apresure en llegar.- Dijo él mientras intentaba echar un vistazo dentro de la casa de Sandra, pero Alberto le dejo entrar- ¿De qué se trata?
- Nosotros dos iremos a casa de Marcos mientras que los demás esperaran aquí. Durante el viaje, te informare sobre lo ocurrido.
Alberto comenzó a cerrar la puerta de la casa de Sandra, pero antes de hacerlo totalmente le hizo una mirada muy fría a Hugo, que pudo entender el mensaje de esta.
Los dos jóvenes fueron corriendo hacia la casa de Marcos, y mientras lo hacía Alberto ponía a Adrian sobre Marcos.
- Vale, ¿y ahora qué?- Preguntaba Adrian mientras estaban muy cerca de la casa de Marcos
- No lo sé, quiero hablar con él. Pero si sigue haciendo el tonto como me han dicho que estaba haciendo… Pienso volverle a la normalidad a base de mano dura.
- Primero preguntar y después masacrar si es necesario… A ver si es como ellos decían…
- ¿Te refieres al cambio radical?
- Me refiero a un Marcos con ganas de pelea- Dijo Adrian con una pequeña sonrisa
En cuanto llegaron a la calle donde vivía Marcos, le pudieron ver en la puerta de su casa sentado y mirando hacia el horizonte. Al parecer no se había limpiado la cara después de la paliza que le dio Damián, porque aun tenía sangre debajo de la nariz en el labio inferior. En cuanto Alberto y Adrian se acercaron a él, desvió su mirada hacia ellos.
- Asique habéis venido aquí… Habéis tardado más de lo que esperaba…- Dijo Marcos mientras se levantaba.
- Es increíble… Esto sí que no me lo imagine nunca…- Dijo Adrian impresionado al verle- Esa expresión…
- ¿Quieres explicarme lo que ha pasado?- Grito Alberto bastante serio
- Ellos estaban en mi camino, y me estorbaban... Querían impedir que fuera…
- ¡¿Estorbar?! ¡No me vaciles!- Grito Alberto interrumpiendo a Marcos
- Odio… Que me interrumpan…- Dijo Marcos mientras comenzaba a andar hacia ellos- Creo que me voy a poder divertid con vosotros dos un rato…
- ¿Divertirte…? Consideras a esto un juego…- Dijo Adrian mientras también andaba hacia él- Vamos Alberto… Ellos tenían razón, este chico ya no es Marcos.
- ¿Marcos? Yo nunca dije que fuera él. ¡Ese crio ya está muerto!
- ¿Entonces quien dices que eres…?- Pregunto Adrian muy serio
- Yo no tengo nombre… Pero me podéis considerar vuestra peor pesadilla…
- ¿Estas vacilándonos?- Dijo Alberto bastante serio- Primero te atreves a pegar a mi chica, luego nos dices que estaba en medio, ¿y ahora nos dices que eres otra persona? ¿En serio te crees que somos tan estúpidos?
- Creo que sois aun mas estúpidos por no poder ver la verdad…- Le respondió él con una sonrisa bastante creída

Doble vida. Capitulo V: La preocupacion de un novio


Alberto vio a alguien corriendo al fondo de la calle y quiso perseguirle, pero Erika le agarro el brazo mientras decía:
- No nos dejes solos…
Alberto se tranquilizo y ayudo a todos menos a Damián a entrar en la casa de Sandra y Erika. Por suerte, sus padres no estaban en casa y aun no tendrían que explicar lo que había ocurrido a sus padres. Ni siquiera sabían si decirles lo que había ocurrido realmente. Pero con Alberto, era otra cosa. Marcos y él se conocían bastante, y al ser Alberto el novio de Erika no podían mentirle.
- Asique… Damián estaba pelándose con Sandra y le golpeo…- Dijo Alberto intentando asimilar lo que le estaban comentado Hugo, que era el único del grupo que podía hablar sin romper a llorar. De mientras, Sandra y Erika esperaban en un cuarto traumatizadas por todo.
- Marcos se acercó a él y…
- Después de recibir una paliza, él la devolvió.
- Perdió el control… Intentamos detenerle pero…
- ¿Cómo pudo contigo? Tú tienes entrenamientos físicos y el no hace nada
- Yo le di algunas clases… De cómo tenía que defenderse si algún día tenía que hacerlo… Me golpeo entre los dos pulmones, y cuando golpeas allí con mucha fuerza, deja de llegarte aire durante algunos segundos… Lo suficiente para dejarte en el suelo sin poder hacer nada… Nunca pensé que recordaría eso…
- Chicos…- Dijo Erika mientras entraba en la misma habitación de los chicos con su hermana Sandra- Nosotras… Tenemos que hablar también sobre Marcos
- No pasa nada chicas… Ahora iremos a buscarle, se le ha ido de las manos… A explotado y no se ha controlado.- Dijo Alberto bastante serio
- No. No es así… Hay algo que…- Dijo Sandra bastante seria
- Es como si no fuera él- Dijo Hugo terminando la frase de Sandra- Es la primera vez que le vi así de cabreado… La primera que pega alguien… Y por supuesto… La primera vez que pega a una mujer… Él ni siquiera dejaba que la gente amenazase a una mujer y ahora…
- Llego a pegar a mi hermana…
- También me dijo… Que no le volviese a llamar Marcos… Es como si… En realidad él no fuera Marcos.- Añadió Erika entonces
- Pues es hora de preguntárselo a él mismo- Dijo Alberto mientras se levantaba del sillón donde estaba sentado- Hugo, ¿tú ya puedes pelear si es necesario?
- Sí, pero no pienso pelear…
- ¿Pensáis iros de aquí?- Pregunto Erika preocupada- ¿Nos vais a dejar solas?
- ¡No! ¡Hugo se quedara con ustedes aquí!- Grito Alberto para tranquilizar un poco a las chicas- Yo llamare a Adrian y buscaremos a Marcos, de mientras Hugo se quedara aquí cuidando de ustedes dos, por si Marcos aparece y sigue con ganas de pelea.
- ¡No pienso pegarle a Marcos!- Grito Hugo entonces
- ¡Puede que no tengas otra opción! ¡Prométeme que cuidaras de ellas!- Grito Alberto bastante cabreado mientras pensaba en lo que había echo Marcos

lunes, 6 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo IV: Inicio de la pesadilla


Damián intento golpear con el otro brazo a Marcos, pero él le pudo golpear antes con su mano libre, haciendo que Damián cayera al suelo. Se intento levantar, pero Marcos se abalanzo hacia él haciéndole un placaje con su hombro izquierdo. Entonces Damián comenzó a gritar de dolor mientras se tapaba la nariz con sus manos, mientras esta no paraba de sangrar.
Marcos se levanto después de golpear Damián y Sandra pudo ver las heridas que le había echo Damián en la cara de Marcos. Estaba sangrando levemente por la nariz y parecía que tenía un corte en el labio inferior, porque también sangraba bastante.
- Marcos…- Dijo Sandra impresionada por lo que acababa de ver- Yo… Yo…
Marcos se miro las manos bastante impresionado y después miro a Sandra con una mirada bastante fría y dijo:
- Interesante…- Dirigió la mirada hacia Damián y continuo- Asique sois vosotros la razón… Es hora de devolveros la razón…
Damián intentaba levantarse del suelo, pero Marcos se acercó a él y le dio una patada en su barriga, haciendo que él volviese a caerse al suelo.
- ¡Marcos! ¡Detente!- Grito Sandra al ver que Marcos comenzaba a pegarle patadas a Damián sin parar
Hugo corrió hacia Marcos y le aparto de Damián mientras le agarraba:
- ¡Para! ¡Para!- Grito él mientras le alejaba- ¡Ya has ganado! ¡Déjale o vas a matarle!
Marcos intentaba apartarse de Hugo para seguir golpeando a Damián, que apenas se movía del suelo, pero Hugo agarraba fuertemente a Marcos y él no podía liberarse al ser muchísimo más débil de Hugo.
- Está bien…- Le decía Hugo a Marcos mientras él comenzaba a tranquilizarse. Cuando ya no se movía, Hugo le soltó y dijo- Esta bien… Ahora, no hagas ninguna tontería, ¿vale? Ya has ganado…
Marcos se aparto de Hugo y le golpeo con todas los fuerzas en el pecho. Hugo cayó al suelo mientras intentaba respirar. Por alguna razón, no podía respirar bien después de recibir el golpe.
- ¡Marcos! ¿Qué estás haciendo?- Grito Erika mientras agarraba el brazo derecho de Marcos
El chico golpeo a Erika en el ojo derecho con aquel brazo haciendo que ella cayese al suelo muy asustada.
- No me vuelvas a llamarme así… Aquel chico a quien ustedes llaman Marcos ya no está entre vosotros… Nunca más volverá… Y ahora…- Dijo entonces mirando a Sandra, quien miraba todo sin poder dar crédito a sus ojos. Comenzó a andar hacia ella y se detuvo justo en frente mirándola fijamente.
- Que… ¿Qué está pasando…?
- Esta es mi forma… De agradecerte lo que has hecho por mi… Hare que jamás me olvides…
Marcos levanto su puño y Sandra cerro sus ojos mientras no paraba de llorar y de temblar. Espero y espero… Pero nadie le hizo nada. Abrió sus ojos, y Marcos seguía delante de ella, mirándola fríamente, pero sin tener su puño levantado.
- Tienes suerte… Al fin y al cabo… Tú me diste esta oportunidad… Ahora no puedo cometer ningún error…
- ¡Chicos!- Grito un chico que corría hacia allí.
Sandra reconocía esa voz, y se alegraba de escucharla. Marcos en cambio, le miro y salió corriendo escapando de aquel tipo.
- ¿Qué demonios…ha pasado aquí?- Pregunto el chico muy impresionado
- Alberto… No lo sé…- Dijo Sandra mientras no paraba de llorar

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo III: Comienzo de la noche


- ¿Dónde está Alberto?- Pregunto Marcos mientras no paraba de mirar a Sandra
- Dijo que se iba a dar una ducha antes de venir… Ya debería de estar en su casa, asique no tardara en llegar.
El grupo se quedo unos segundos en silencio y miraron a Sandra y Damián bastante impresionados. Los dos estaban gritando y parecían bastante cabreados.
- Llama a Alberto…- Dijo Marcos bastante serio
- ¿Qué lo digo…?- Dijo Erika mientras miraba un poco asustada a su hermana gritando con su novio
- Que venga lo más rápido que pueda… Él conoce mejor que nosotros a Damián, y él podrá tranquilizarle bastante más rápido. Hugo… ¿Recuerdas nuestra promesa?- Pregunto Marcos entonces mientras no apartaba la mirada de Sandra.
- Te refieres a la de...
- Me toca hacerme cargo… Asique ocúpate tu de esto…- Marcos comenzó a andar hacia Sandra mientras Erika miraba a los dos chicos bastante perdida.
- Oye… ¿De que están hablando…? ¿Hacia dónde vas Marcos?
- Voy a tranquilizar un poco el tema con esos dos… Antes de que empeore aun más.
- ¡No lo hagas! Este es un asunto que solo ellos pueden resolver- Grito ella mientras se acercaba a Marcos, pero Hugo la detuvo- ¿Qué estás haciendo?
- No creo que detenerles sea la mejor idea pero… Nunca había visto a alguien tan cabreado, y muchísimo menos… Nunca había visto a Marcos así. ¿Sabes cuál era nuestra promesa?- Respondió Hugo mirando fijamente a Marcos
- Que estas…
- Un día… Nos prometimos los dos que cuando tuviéramos que hacer algo solos, el otro se encargaría de que lo hicieran solos. De que nadie más se pusiera en nuestro camino. Marcos cumplió muchas veces su palabra de ayudarme, pero yo nunca he dejado que él lo hiciera solo, porque nunca lo pidió. Esta es la primera vez que me lo pide, y es la primera vez que le veo así.
- ¿A qué te refieres..?
- Es la primera vez que le veo serio sin ninguna sonrisa en su rostro, y le conozco desde hace muchísimos años…
En el otro lado de la calle, Sandra y Damián no paraban de gritarse mutuamente.
- ¿Qué es lo que yo soy para ti? ¿Un juguete para salir de paseo y cuando te cansas de mi me cambias?- Gritaba Damián bastante cabreado
- ¿Pero qué dices? En serio, ¿estas pensando lo que dices o en realidad eres así de tonto?
- ¡No me llames tonto!- Dijo Damián mientras se acercaba a ella bastante cabreado
- ¡Pues entonces deja de actuar como tal!- Le respondió ella sin ningún miedo
Damián la agarro y la tiro al suelo mientras gritaba:
- ¡Así es como actuaria un tonto!
Marco agarro el hombro de Damián por la espalda y le dijo:
- ¿Qué te crees que estás haciendo?
Damián se dio la vuelta y aparto la mano de Marcos con bastante agresividad
- Tú no te metas más en esto, ya las estas liando suficiente…
- ¿A qué viene eso..?
- ¿Te crees que soy tonto? ¿Crees que no sé que me está poniendo los cuernos contigo?
La sonrisa de Marcos volvió levemente en su rostro. Miro fijamente a Damián mientras se acercó todo lo que pudo a él y le dijo levemente:
- Si en verdad piensas que ella te hace eso… Es que en verdad ella debería de hacerlo. Ella no merece un tipo tan gilipollas como tú.
Damián aparto a Marcos de él con un empujón haciendo que Marcos perdiera el equilibrio y cayese al suelo. Después se puso sobre él y no paro de golpearle en la cara con una serie de puñetazos. Marcos no intentaba detener los golpes, y no se quejaba a la hora de recibirlos.
- ¡Marcos!- Grito Erika mientras intentaba correr hacia él, pero Hugo no la dejo avanzar de donde esta- ¿Qué es lo que estás haciendo? ¡Necesita nuestra ayuda!
- No… Aun no la ha pedido…- Dijo Hugo mientras no comprendía porque Marcos no pedía ayuda cuando Hugo era un luchador de boxeo.
- ¡Damián detente!- Grito Sandra mientras agarraba a su novio, pero él le dio un codazo para que la dejara en paz
- ¡Déjame en paz de una vez!- Grito él mientras comenzó a volver a golpear a Marcos. Intento darle un golpe, pero Marcos lo detuvo y agarro el puño de Damián.