miércoles, 1 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo III: Comienzo de la noche


- ¿Dónde está Alberto?- Pregunto Marcos mientras no paraba de mirar a Sandra
- Dijo que se iba a dar una ducha antes de venir… Ya debería de estar en su casa, asique no tardara en llegar.
El grupo se quedo unos segundos en silencio y miraron a Sandra y Damián bastante impresionados. Los dos estaban gritando y parecían bastante cabreados.
- Llama a Alberto…- Dijo Marcos bastante serio
- ¿Qué lo digo…?- Dijo Erika mientras miraba un poco asustada a su hermana gritando con su novio
- Que venga lo más rápido que pueda… Él conoce mejor que nosotros a Damián, y él podrá tranquilizarle bastante más rápido. Hugo… ¿Recuerdas nuestra promesa?- Pregunto Marcos entonces mientras no apartaba la mirada de Sandra.
- Te refieres a la de...
- Me toca hacerme cargo… Asique ocúpate tu de esto…- Marcos comenzó a andar hacia Sandra mientras Erika miraba a los dos chicos bastante perdida.
- Oye… ¿De que están hablando…? ¿Hacia dónde vas Marcos?
- Voy a tranquilizar un poco el tema con esos dos… Antes de que empeore aun más.
- ¡No lo hagas! Este es un asunto que solo ellos pueden resolver- Grito ella mientras se acercaba a Marcos, pero Hugo la detuvo- ¿Qué estás haciendo?
- No creo que detenerles sea la mejor idea pero… Nunca había visto a alguien tan cabreado, y muchísimo menos… Nunca había visto a Marcos así. ¿Sabes cuál era nuestra promesa?- Respondió Hugo mirando fijamente a Marcos
- Que estas…
- Un día… Nos prometimos los dos que cuando tuviéramos que hacer algo solos, el otro se encargaría de que lo hicieran solos. De que nadie más se pusiera en nuestro camino. Marcos cumplió muchas veces su palabra de ayudarme, pero yo nunca he dejado que él lo hiciera solo, porque nunca lo pidió. Esta es la primera vez que me lo pide, y es la primera vez que le veo así.
- ¿A qué te refieres..?
- Es la primera vez que le veo serio sin ninguna sonrisa en su rostro, y le conozco desde hace muchísimos años…
En el otro lado de la calle, Sandra y Damián no paraban de gritarse mutuamente.
- ¿Qué es lo que yo soy para ti? ¿Un juguete para salir de paseo y cuando te cansas de mi me cambias?- Gritaba Damián bastante cabreado
- ¿Pero qué dices? En serio, ¿estas pensando lo que dices o en realidad eres así de tonto?
- ¡No me llames tonto!- Dijo Damián mientras se acercaba a ella bastante cabreado
- ¡Pues entonces deja de actuar como tal!- Le respondió ella sin ningún miedo
Damián la agarro y la tiro al suelo mientras gritaba:
- ¡Así es como actuaria un tonto!
Marco agarro el hombro de Damián por la espalda y le dijo:
- ¿Qué te crees que estás haciendo?
Damián se dio la vuelta y aparto la mano de Marcos con bastante agresividad
- Tú no te metas más en esto, ya las estas liando suficiente…
- ¿A qué viene eso..?
- ¿Te crees que soy tonto? ¿Crees que no sé que me está poniendo los cuernos contigo?
La sonrisa de Marcos volvió levemente en su rostro. Miro fijamente a Damián mientras se acercó todo lo que pudo a él y le dijo levemente:
- Si en verdad piensas que ella te hace eso… Es que en verdad ella debería de hacerlo. Ella no merece un tipo tan gilipollas como tú.
Damián aparto a Marcos de él con un empujón haciendo que Marcos perdiera el equilibrio y cayese al suelo. Después se puso sobre él y no paro de golpearle en la cara con una serie de puñetazos. Marcos no intentaba detener los golpes, y no se quejaba a la hora de recibirlos.
- ¡Marcos!- Grito Erika mientras intentaba correr hacia él, pero Hugo no la dejo avanzar de donde esta- ¿Qué es lo que estás haciendo? ¡Necesita nuestra ayuda!
- No… Aun no la ha pedido…- Dijo Hugo mientras no comprendía porque Marcos no pedía ayuda cuando Hugo era un luchador de boxeo.
- ¡Damián detente!- Grito Sandra mientras agarraba a su novio, pero él le dio un codazo para que la dejara en paz
- ¡Déjame en paz de una vez!- Grito él mientras comenzó a volver a golpear a Marcos. Intento darle un golpe, pero Marcos lo detuvo y agarro el puño de Damián.

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