miércoles, 15 de septiembre de 2010

Doble vida. Capitulo XI: Lugar secreto (2. Parte)


Llevaban muchos minutos hablando, y durante todo ese tiempo, Marcos no había alejado la vista del cielo estrellado.
- Aquella persona que conocías como Marcos, ha desaparecido totalmente. Al poder dominar yo este cuerpo, no volveré a cometer el mismo error que él y le dejare ser más fuerte, asique si aun no ha sido destruido, será destruida en poco tiempo.
Sandra cerró su puño con toda la fuerza que tenia. Estaba cabreada por lo que acababa de decir, pero no paraba de decirse a sí misma “Es mentira, él aun esta allí”
- No te molestes en hacer nada…- Continuo Marcos entonces con su mirada fija- Ahora me toca a mí. Hay algo que no comprendo sobre ti…
- Me vas a preguntar algo sobre mi…- Dijo Sandra sin poder imaginarse la pregunta
- Me parece increíble, que después de todo lo que ha pasado, aun tengas el valor de estar junto a mi…- Después de decir eso, Sandra ya podía imaginarse por donde podría ir la pregunta- ¿Acaso no me tienes miedo?
Sandra volvió a sonreír y dijo más tranquila:
- Pensé que preguntarías otra cosa… No algo tan estúpido.- Justo después de decir eso, Marcos desvió su mirada hacia la chica. Era la primera vez que Marcos estaba hablando con ella sin mirar al cielo- La respuesta es tan simple, como que eres Marcos. Digas lo que digas, se que él esta aun allí
Marcos suspiro y volvió a mirar al cielo. Con esa acción, Sandra ya sabía cuál iba a ser su próxima pregunta:
- Ahora mismo, acabo de insultarte y lo único que has hecho fue desviar la mirada. Pero esta no es la primera vez que lo haces. ¿Por qué no me pegaste cuando golpeaste a todo el grupo?
- En serio, eres más lista de lo que yo me esperaba. Haces unas preguntas bastante interesantes… Acabas de decir que no me tienes miedo, pues voy a darte otra razón para que no vuelvas a querer que yo esté cerca de ti.- Sandra se puso seria de nuevo. No creía que eso pasara, pero este chico no paraba de darle sorpresas- Ya conoces lo que soy, pero no como es que estoy aquí. ¿Acaso no te has preguntado qué fue lo que hizo que apareciese justo en ese momento?- Marcos comenzó a reír, pero no de la misma formas que hacia siempre. Esta era una sonrisa que daba un poco de miedo- Aunque arcos tenía que luchar, no lo hizo. Se dejo golpear, para así poder ganar a su modo, ¡sin ninguna violencia! Solo quería hacer las cosas bien, pero no conto con un detalle…
- ¿De qué demonios estás hablando…?
- Damián te golpeo, y tú caíste al suelo. Y todo, porque él actuaba como estaba haciendo. Justo en ese momento, comenzó a sentir algo que jamás había echo. Comenzó a odiar, ¡comenzó a odiar a Damián! ¡Ese fue el momento en el que yo aparecí! ¡Ese odio, al ser un sentimiento que él nunca había usado y me hizo más fuerte, me dio la oportunidad de apoderarme de este cuerpo!
Sandra comenzó a asustarse y volvió a preguntar:
- ¿Qué demonios tiene que ver esto con…?
- ¿Acaso no lo entiendes? Esa fue mi forma de agradecerte lo que habías hecho por mí. Gracias a ti, Marcos odio a alguien y pude apoderarme de su cuerpo. Esa fue la forma de agradecerte, ¡que tú me liberases!
Entonces Sandra comenzó a comprender. Todo lo que decía él tenía un sentido y era muy extraño. Aunque parecía increíble, ella creía todo lo que decía.
- No… No puede ser…- Dijo Ella comenzando a asustarse
- ¡Felicidades chica! Ya sabes todo lo que tienes que saber de mí. Incluso quien es la culpable de que yo esté aquí
- No… No…- Sandra comenzó a llorar levemente y se levanto rápidamente del tejado de la casa.
- Esta, es la oscura verdad…- Entonces, la risa de Marcos se detuvo y puso su mano derecha sobre su cara. Parecía que le dolía bastante y no sabía por qué. Sandra aprovecho ese momento para bajar del tejado y salió corriendo del lugar. Se metió entre los árboles, y cuando estaba a punto de salir a la calle, alguien le agarro del brazo.
- ¿Dónde crees que vas ahora?- Dijo una voz conocida
Aquel tipo lanzo a Sandra contra un árbol y le agarro del cuello. Sandra podía seguir respirando con normalidad, pero no le dejaba que se moviese.
- Damián… ¿Qué estás haciendo tú aquí?- Dijo Sandra mientras no paraba de llorar, ahora no solo por lo que le había dicho Marcos, sino por el miedo que tenia al estar junto a su antiguo novio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario