miércoles, 24 de noviembre de 2010

Para ti vir =P

Hoy es el día… 25 de Noviembre de 2010… Hoy es el día de tu cumple y este, es mi pequeño regalo. Como no puedo estar allí para darte nada (y como no te puedo enviar nada ¬¬ xDDD) mi único regalo es este, un texto sobre nosotros. Sobre tu y yo, sobre nuestra amistad ^^.
Hace ya mucho tiempo que nos conocemos, (bueno, no tanto. Un poco mas de 1 año xDD) y para mí el tiempo ha pasado como un día. Aun recuerdo el comienzo de nuestra amistad, cuando las cosas estaban al contrario que ahora. Yo te ayudaba muchísimo, y ahora estamos al contrario xD. Han pasado muchas cosas desde entonces, muchas horas hablando y hablando… Riendo, sonriendo, aunque también mientras estábamos tristes o muy cansados de cómo iban ocurriendo las cosas. Pero da todo esto, me quedo con lo que aun no ha pasado. Sí, me refiero lo que va a ocurrir en los próximos 133 días (Si, los conté xDDD). Aquellos 4 días, que seguramente serán impresionantes. No lo por lo que ocurra antes, sino para recordar lo que ya ha ocurrido antes y lo que hemos dicho de hacer.
Mientras escribo esto me acuerdo de muchas cosas… Me acuerdo también de aquella historia que te escribí, la cual incluso imprimiste xD. También me acuerdo de hace algunos meses, hablábamos, hablábamos y hablábamos… No nos cansábamos nunca y siempre teníamos 5 o 6 temas de los que hablar. Ahora, con el tema de la uni y demás… Y yo que también… xD. Pues no hablamos tanto, no solo que no hablamos todos los días si no que hablamos tanto como antes. Pero bueno, ya hemos visto que un día que estemos inspirados los dos podemos volver a hablar como antes, incluso mejor! xDD.
Y ya llego la hora de dejar de meterme a mí en esto, que para eso es un regalo de tu cumple no? xD
Que tengo que decir sobre ti… La verdad es que tú te conoces mejor de lo que o te conozco xD. Eres una increíble persona y se, que no me decepcionarás (como tú a veces piensas ¬¬).Con lo que me quedo de ti…. No tengo ninguna duda. No te callas nada y dices las cosas como tú las piensas. Sea o no lo que me apetezca oír, siempre me dices lo mejor (aunque eso sea un… Eres gilipollas, la has cagado xDD) Eso me encanta de ti, y eso me ayuda mucho. Eres una de las personas que mas me ayuda cuando estoy mal, porque no me intentas animar, intentas decirme la verdad para ti ^^. No cambies eso nunca, porque yo lo echaría de menos.
Y bueno… Podría estar escribiendo y escribiendo… Pero tú te aburrirías y te dormirías al ver tanta letra, asique no te preocupes, esto ya casi acabo (si, casi xD) Pero antes de eso… Mi último detalle. El año pasado me dedique a ponerte muchas fotos felicitándote. Este año no olvide las fotos, pero tan solo hay 1. Pero bueno, no importa la cantidad, sino la calidad de esta no? =P



A disfrutar de este precioso dia!!!!!

PD: A partir de la semana que viene... Nueva historia ^^

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Doble vida. Capitulo XXIX: La carta


Toda la familia se quedo junto a Sandra durante la noche. Nadie podía dormir, pero cuando entro la madrugada Erika no pudo evitar cerrar sus ojos y dormir durante algunas horas. Sus padres en cambio, siempre tenían un café en la mano y esperaban algo de su hija. No paso nada durante la noche.
Comenzó a amanecer y la luz del sol comenzó a entrar en la habitación. Lentamente, todo se iluminaba y los rayos de sol llegaron a la cara de Sandra. A los pocos segundos, ella abrió los ojos y dijo muy levemente:
- Bajen la persiana…
Sus padres la entendieron y los dos saltaron de sus asientos. Su madre le dio un gran abrazo mientras no podía parar de llorar mientras que el padre se fue a buscar al médico de su hija para darle la noticia. En cuanto llego el médico, le hizo algunas preguntas y miro si todo estaba bien. Al ver que todo estaba como debía de estar, aconsejo a los padres que se quedase durante el resto del día en el hospital y que al día siguiente ya le darían el alta.
Cuando recibieron la noticia, toda la familia se tranquilizo bastante y algunos de ellos volvieron a casa. Al principio, solo se quedo la madre junto a Sandra para que su padre y Erika pudiesen ir a casa a descansar. Por la tarde, tenía que ir Erika para que no estuviese su hermana sola ningún momento, y por la noche se quedaría su padre. Y siendo ese el plan, en cuanto llego Erika a su casa, se fue a dormir hasta que llegase la tarde.
- Hola… - Dijo Erika cuando llego al hospital y entro en la habitación de su hermana.
- Bueno yo me voy, ya sabes si pasa algo llama ¿vale?
- Si no te preocupes mama…- Decía Sandra que ya parecía totalmente recuperada. Su madre comenzó a darle muchísimos besos y no parecía querer alejarse de ella, pero Sandra la empujaba para que se fuese. Después de algunos minutos, ella se alejo y se fue de la habitación con una gran sonrisa.
- Al fin se fue…- Dijo Sandra suspirando- Llevo mucho tiempo sin verla tan preocupada
- Es normal… Todo el mundo se ha preocupado por ti. Adrian y Alberto me llamaron para preguntar por ti. ¡Ah, y Hugo también! Les dije que estabas bien.
- ¿Vendrán?
- No, mañana es un día de exámenes y no pueden venir ninguno de ellos
- ¿Y Marcos?
- Le llame cuando despertaste, pero no me respondió. Hablando de él… Me dio esto para ti.
Erika le dio la carta a su hermana y ella la abrió y comenzó a leerla atentamente.

Querida Sandra… Estoy en la comisaria y me tienen retenido mientras que piensan que hacer conmigo…Aunque lo más seguro es que salga en cuestión de algunos minutos… Lo que acaba de ocurrir, es la prueba por lo que no puedo estar junto a ti. Soy demasiado peligroso, incluso cuando soy la persona que conoces desde siempre, porque nunca sabré lo que habrá hecho mi otra personalidad. Mientras hablábamos, comencé a tener esperanzas en estar juntos mientras busco alguna manera de acabar con esto pero… Me di cuenta de que ya era demasiado tarde. Aquel tipo me conocía de la noche en la que volví a perder la cabeza… Fue a él a quien le golpee, y por eso estaba cabreado conmigo. Seguramente el hecho de no recordarle le hizo que se cabreara más conmigo
Sé que no tengo perdón por lo que te acaba de pasar… Ni siquiera se aun porque te pusiste entre nosotros dos, pero… Todo esto, es por culpa mía. Todo lo malo que he hecho, quiero o no… Todo es culpa mía…
No quiero alejarme de ti… No quiero olvidarme de ti jamás… Porque eres la persona que más quiero en este mundo… Pero sobre todo eso no puedo permitir que te hagan daño, y más aun si ese daño es por mi culpa. Y si para evitar eso, la única forma es la de alejarme de ti, lo hare.
Sé que no estarás conforme con esto… Por eso ni te daré esta carta a ti directamente, porque ya no me quedan ni fuerzas para mirarte a la cara y no sentirme mal…
Si te preguntas lo que voy a hacer ahora… Me iré de aquí y me iré a otra ciudad, así no podre hacer daño a nadie que quiero. Mientras este en otro lugar, iré al hospital a que me hagan pruebas para ver que pueden hacer por esto.

Y ahora… Viene lo peor de todo… Lo siento mucho Sandra, jamás me podre perdonar por lo que acaba de pasar ni por todo el daño que os he hecho a todo el grupo… No sé si podre llegar a tener un día de estos suficientes fuerzas como para poder estar con ustedes después de esto, asique esto no es un hasta pronto, es un adiós.

Un saludo, Marcos


- Sandra… ¿Que ocurre?- pregunto Erika mientras veía que ella estaba comenzando a llorar.
- Marcos… No volverá más…
Erika dio un salto y cogió la carta que tenía su hermana y la leyó rápidamente. Después de hacerlo, le abrazo y le dijo:
- No no… Tranquila… Te diré un consejo sobre los hombres, asique estate muy atenta. A los hombres como Marcos les encanta mentir sobre cosas como esta.
- ¿A qué te refieres…?
- No te preocupes, volverá.

---FIN---
Y despues de casi 36 paginas... Ya llegamos al final. Espero que sea de su gusto y tambien espero que sigan con mi proxima historia, que comenzare en un par de semanas, llamada el principe oscuro ^^

martes, 9 de noviembre de 2010

Doble vida. Capitulo XXVIII: El hospital


Erika junto a su novio estaban sentados en el sofá pegados el uno al otro mientras veían la tele tranquilamente. Con el tiempo, Erika cerró los ojos y se puso a dormir, asique él se quedo tranquilamente viendo la tele intentando no despertar a su novia. De repente, sonó el teléfono de Erika y Alberto miro quien llamaba. Al ver que era Adrian, cogió el teléfono y se fue del salón para no despertar a su novia que seguía durmiendo tranquilamente.
- ¿Si?- Pregunto Alberto muy silenciosamente
- ¡Alberto! ¿Dónde está Erika?- Grito Adrian a través del teléfono
- Esta durmiendo, ¿pero qué pasa? ¿Porque estas así?
- ¡Llámala y dile que contacte con sus padres ahora mismo!
- ¡Adrian relájate!- Cuando grito eso, Erika se despertó y le miro con una cara bastante cansada- Erika se acaba de despertar, ¿qué quieres que le diga?
Adrian estuvo algunos minutos más al teléfono mientras Alberto no dijo nada, después colgó al teléfono y le dijo bastante serio a su novia:
- Es Sandra… Está en el hospital.
Sandra fue junto a Alberto al hospital lo más rápido que pudieron. Alberto conducía mientras Erika llamaba a sus padres para decirles donde estaba Sandra. Cuando llegaron al hospital fueron lo más rápido que pudieron a la habitación de Sandra y cuando llegaron la vieron junto a Adrian. Ella estaba dormida y Adrian la estaba cogiendo de la mano mientras cerraba los ojos y murmuraba algo. En cuanto entro en la habitación, Erika se fue corriendo hacia su hermana y la abrazó.
- ¿Qué ha ocurrido?- Pregunto Alberto mientras miraba a Adrian quien no paraba de llorar
- Un tipo asalto a Sandra y a Marcos y… Le disparo…
- ¿Marcos? ¿Qué hacían los dos juntos?
- No lo sé… Yo solo fui a buscar a Sandra y estaba junto a él cuando aquel tipo disparo…
- ¿Le han disparado?- Pregunto Erika mientras le miraba muy asustada
- Sí, pero por suerte la bala no alcanzo ningún órgano vital… Se recuperara con el tiempo.
- ¿Dónde está Marcos?- Pregunto Alberto que era el único que aun no había comenzado a llorar.
- En la comisaria, le llevaron junto al otro tipo para hacerle algunas preguntas… Después de disparar a Sandra, Marcos se volvió loco y comenzó a golpear al tipo ese…
Después de pocos minutos, aparecieron los padres de Sandra y Erika y hablaron con los médicos. Después de hablar con ellos, se tranquilizaron y se quedaron en la habitación de su hija durante todo el día.
Ya anocheció, y los chicos se fueron y dejaron la familia junto a Sandra, que aun no había despertado. Mientras estaban todos muy tranquilos, alguien golpeo la puerta mientras la abría.
- Marcos…- Dijo Erika al verle. Se levanto y él hizo una señal para que saliera de la habitación.
- ¿Qué tal esta?- Pregunto él bastante serio
- Bien… Aun está durmiendo pero se recuperara en cuestión de tiempo. La bala no alcanzo ningún órgano vital asique…
- Dios que alivio…
- ¿Qué ocurrió allí?
- Lo siento… Pero no te lo puedo decir… ¿Podrías hacerme un favor?
- Esto… ¿Qué quieres?
- ¿Podrías darle esto a tu hermana?- Marcos saco una carta y se la dio a Erika. Al dársela, ella vio que tenía la mano vendada.
- Si por supuesto pero… ¿Qué te ha pasado en la mano?
- Me la rompí cuando… Bueno ya sabes. Bueno yo… Me voy ya…
- Vale… ¿Te llamo si pasa algo?
Marcos no le respondió y la abrazo. Mientras la abrazaba le dijo al oído:
- Saluda a todos de mi parte…
Entonces se separo de ella y comenzó a alejarse de ella con su sonrisa de siempre. Erika se quedo paralizada mientras no comprendía lo que acababa de pasar.

martes, 2 de noviembre de 2010

Doble vida. Capitulo XXVII: La venganza


Marcos le dio la mano a Sandra para ayudarla a levantarse y cuando se levanto se dio la vuelta y comenzó a andar.
- ¡Espera!- Grito Sandra mientras le agarraba del brazo para que no se fuese- Por favor… No te vayas…
Marcos se detuvo y se dio la vuelta. Parecía estar muy triste y miraba hacia el suelo.
- Qué es lo que quieres…- Pregunto él sin mirarla a la cara
- Lo que deberíamos de haber hecho antes… Hablar… Los dos
- ¿Hablar? Ya se ha dicho todo…- Marcos intento irse, pero Sandra aun no había soltado su brazo y lo de dejo irse.
- Yo no te dije nada de esto, asique no lo hablamos. Marcos… Tengo que decirte que si me quisieras de verdad no me dejarías por algo así. Afrontaríamos esto juntos pero… ¿Te entiendo vale? Sé que tienes miedo y por eso no quieres que este junto a ti si vuelve a pasar, pero no pasara nada.
- Eso no lo sabes…
- Qué pequeño es el mundo…- Dijo un joven que pasaba por allí. Los dos le miraron extrañados y ninguno de ellos le conocía. Eran un joven macarra un par años mayor que los dos chicos y parecía que le habían golpeado en la nariz hace poco tiempo, porque se podían ver algunos golpes.
- ¿Quién eres tu…?- Pregunto Marcos mientras le miraba fijamente
- No me digas que ya me olvidaste… Es una pena para ti…
- ¿Le conoces?- Pregunto Sandra bastante asustada
- No le había visto nunca… Y no sé de lo que habla…- Le respondió Marcos que le seguía mirando intentando recordar algo.
- Deja de jugar conmigo chico… Ya te pasaste el otro día con tus juegos…
- Ya te lo he dicho, no sé quién eres
- Pues si no te acuerdas, te hare recordar- El chico saco una pistola de su pantalón y apunto a los dos jóvenes con ella- Tu, la chica. No tienes nada que ver con esto, asique vete.
Sandra no sabía qué hacer, asique miro a Marcos que estaba temblando del miedo. Este le miro y dijo con una sonrisa:
- Vete… No te preocupes por mí, no pasara nada.
Durante el día de hoy no le había visto sonreír en ningún solo momento, hasta ese instante.
- No lo hare.- Dijo ella mientras miraba a Marcos, que no se podía creer lo que acababa de decir.
- He dicho que te vayas nena, no quiero dispararte a ti también.
- Pues no lo hagas- Dijo ella mientras se ponía entre Marcos y el chico.
- ¡Sandra! ¿Pero que estás haciendo? ¡Vete de aquí ahora!
Sandra no quería hacer caso a Marcos, y de mientras miraba al otro chico, que temblaba mientras apuntaba a Sandra.
- Esto debe de ser una broma…- Decía el mientras la miraba- ¡Lárgate de aquí estúpida!
La chica no hizo caso y se quedo mirándole fijamente. “Todo va bien… Todo va a salir bien…” pensaba ella para tranquilizarse.
- ¡Chicos!- Grito otra persona por la espalda del macarra. En esta ocasión, tanto Marcos como Sandra reconocieron la voz de esa persona, era la de Adrian. Cuando escucharon la voz, el macarra se dio la vuelta para ver quién era y Sandra aprovecho para acercarse rápidamente al chico y le intento quitar la pistola de sus manos. Al ver eso, Marcos corrió para ayudarla, pero antes de llegar escucho un disparo y se detuvo.
Sandra ya no forcejeaba con el chico, que estaba paralizado. Poco a poco, la chica comenzó a caer al suelo mientras ponía su mano en su estomago, el que comenzaba a sangrar. El otro chico le entro el pánico y comenzó a correr hacia la dirección de Marcos mientras tiraba su pistola al suelo. Cuando estaba junto a él, Marcos alargo su brazo y le golpeo en el cuello y cayó al suelo.
- ¡Sandra! ¡Sandra!- Gritaba Adrian mientras corría hacia ella y la miraba impotentemente. Entonces miro a Marcos, quien no paraba de golpear al otro chico que aun estaba en el suelo. Pero se fijo en algo que le pareció un poco peculiar, mientras le golpeaba, Marcos no podía parar de llorar.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Doble vida. Capitulo XXVI: Paseo de soledad


En cuanto llego a casa, Sandra se encerró en su cuarto y se puso a llorar, hasta que llego su hermana y la escucho. Fue a la habitación de Sandra y le pregunto por lo ocurrido. Su hermana le conto todo y Erika se quedo igual que ella, paralizada.
- No te preocupes Sandra… Intentare hablar con Marcos para que todo vuelva a ser normal.- Dijo Erika mientras intentaba animar a Sandra.
Ella estuvo así durante muchas horas, y no comió nada durante todo el día. Durante el día, Alberto y Adrian llegaron a su casa y hablaron con las chicas.
- Yo le entiendo…- Dijo Alberto después de haber escuchado la historia
- ¿Qué? No puedes dejar a la persona que quieres por esa tontería. Es una escusa barata- Dijo Erika mirando a su novio
- Pues lo siento mucho nena… Pero es una elección bastante buena. Él lo único que no quiere es hacerla daño
- ¿Y esto qué es? ¿Acaso no le ha hecho daño con esto?
- Pues imagínate si le hubiese pegado… No solo estariamos hablando de los sentimientos, sino de que también le hubiese daño físico. Dudo que el este disfrutando con esto, pero todo esto lo está haciendo para evitar aun más dolor…
- ¡No tiene porque volver a pasar!
- ¡Pero puede pasar! Quieras o no… Todos lo sabemos…
Entonces apareció Sandra por el salón y miro a todos los chicos que estaban allí.
- Buenas…- Dijo ella bastante triste mientras se ponía una chaqueta.
- ¿Dónde vas?- Pregunto Erika bastante preocupada
- Voy a dar una vuelta…
- Yo te acompaño- Dijo Adrian mientras se levantaba
- No. Iré sola… Necesito pensar…
Adrian se volvió a sentar lentamente mientras miraban a los otros chicos. Ninguno de ellos dijo nada más y Sandra se fue.
Comenzó a andar sin tener a ningún sitio donde ir. Pensaba en todos los momentos que había estado junto a Marcos, desde que estaban juntos en primaria. Comenzó a recordar cosas que en parte le hacía feliz, como en una ocasión que unos chicos le pintaron dentro de un libro de clase y Marcos le cambio su libro por el de Sandra para que los padres de Sandra no la castigasen. En todos los recuerdos, vio que Marcos siempre que pudo miro por ella, para que ella estuviese bien, y después de eso, comenzó a comprender porque le acababa de dejar. Marcos solo quería evitar que ella sufriese por su culpa, y si eso significaba tener que alejarse de ella, tendría que hacerlo. De repente, Sandra choco con alguien y cayó al suelo.
- Lo siento, no estaba atenta y no vi que estaba…- Dijo ella mientras miraba a la otra persona, que no se había caído. Era Marcos, quien tenía los ojos rojos. Seguramente, de haber estado llorando toda la tarde.