lunes, 1 de noviembre de 2010

Doble vida. Capitulo XXVI: Paseo de soledad


En cuanto llego a casa, Sandra se encerró en su cuarto y se puso a llorar, hasta que llego su hermana y la escucho. Fue a la habitación de Sandra y le pregunto por lo ocurrido. Su hermana le conto todo y Erika se quedo igual que ella, paralizada.
- No te preocupes Sandra… Intentare hablar con Marcos para que todo vuelva a ser normal.- Dijo Erika mientras intentaba animar a Sandra.
Ella estuvo así durante muchas horas, y no comió nada durante todo el día. Durante el día, Alberto y Adrian llegaron a su casa y hablaron con las chicas.
- Yo le entiendo…- Dijo Alberto después de haber escuchado la historia
- ¿Qué? No puedes dejar a la persona que quieres por esa tontería. Es una escusa barata- Dijo Erika mirando a su novio
- Pues lo siento mucho nena… Pero es una elección bastante buena. Él lo único que no quiere es hacerla daño
- ¿Y esto qué es? ¿Acaso no le ha hecho daño con esto?
- Pues imagínate si le hubiese pegado… No solo estariamos hablando de los sentimientos, sino de que también le hubiese daño físico. Dudo que el este disfrutando con esto, pero todo esto lo está haciendo para evitar aun más dolor…
- ¡No tiene porque volver a pasar!
- ¡Pero puede pasar! Quieras o no… Todos lo sabemos…
Entonces apareció Sandra por el salón y miro a todos los chicos que estaban allí.
- Buenas…- Dijo ella bastante triste mientras se ponía una chaqueta.
- ¿Dónde vas?- Pregunto Erika bastante preocupada
- Voy a dar una vuelta…
- Yo te acompaño- Dijo Adrian mientras se levantaba
- No. Iré sola… Necesito pensar…
Adrian se volvió a sentar lentamente mientras miraban a los otros chicos. Ninguno de ellos dijo nada más y Sandra se fue.
Comenzó a andar sin tener a ningún sitio donde ir. Pensaba en todos los momentos que había estado junto a Marcos, desde que estaban juntos en primaria. Comenzó a recordar cosas que en parte le hacía feliz, como en una ocasión que unos chicos le pintaron dentro de un libro de clase y Marcos le cambio su libro por el de Sandra para que los padres de Sandra no la castigasen. En todos los recuerdos, vio que Marcos siempre que pudo miro por ella, para que ella estuviese bien, y después de eso, comenzó a comprender porque le acababa de dejar. Marcos solo quería evitar que ella sufriese por su culpa, y si eso significaba tener que alejarse de ella, tendría que hacerlo. De repente, Sandra choco con alguien y cayó al suelo.
- Lo siento, no estaba atenta y no vi que estaba…- Dijo ella mientras miraba a la otra persona, que no se había caído. Era Marcos, quien tenía los ojos rojos. Seguramente, de haber estado llorando toda la tarde.

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