
Toda la familia se quedo junto a Sandra durante la noche. Nadie podía dormir, pero cuando entro la madrugada Erika no pudo evitar cerrar sus ojos y dormir durante algunas horas. Sus padres en cambio, siempre tenían un café en la mano y esperaban algo de su hija. No paso nada durante la noche.
Comenzó a amanecer y la luz del sol comenzó a entrar en la habitación. Lentamente, todo se iluminaba y los rayos de sol llegaron a la cara de Sandra. A los pocos segundos, ella abrió los ojos y dijo muy levemente:
- Bajen la persiana…
Sus padres la entendieron y los dos saltaron de sus asientos. Su madre le dio un gran abrazo mientras no podía parar de llorar mientras que el padre se fue a buscar al médico de su hija para darle la noticia. En cuanto llego el médico, le hizo algunas preguntas y miro si todo estaba bien. Al ver que todo estaba como debía de estar, aconsejo a los padres que se quedase durante el resto del día en el hospital y que al día siguiente ya le darían el alta.
Cuando recibieron la noticia, toda la familia se tranquilizo bastante y algunos de ellos volvieron a casa. Al principio, solo se quedo la madre junto a Sandra para que su padre y Erika pudiesen ir a casa a descansar. Por la tarde, tenía que ir Erika para que no estuviese su hermana sola ningún momento, y por la noche se quedaría su padre. Y siendo ese el plan, en cuanto llego Erika a su casa, se fue a dormir hasta que llegase la tarde.
- Hola… - Dijo Erika cuando llego al hospital y entro en la habitación de su hermana.
- Bueno yo me voy, ya sabes si pasa algo llama ¿vale?
- Si no te preocupes mama…- Decía Sandra que ya parecía totalmente recuperada. Su madre comenzó a darle muchísimos besos y no parecía querer alejarse de ella, pero Sandra la empujaba para que se fuese. Después de algunos minutos, ella se alejo y se fue de la habitación con una gran sonrisa.
- Al fin se fue…- Dijo Sandra suspirando- Llevo mucho tiempo sin verla tan preocupada
- Es normal… Todo el mundo se ha preocupado por ti. Adrian y Alberto me llamaron para preguntar por ti. ¡Ah, y Hugo también! Les dije que estabas bien.
- ¿Vendrán?
- No, mañana es un día de exámenes y no pueden venir ninguno de ellos
- ¿Y Marcos?
- Le llame cuando despertaste, pero no me respondió. Hablando de él… Me dio esto para ti.
Erika le dio la carta a su hermana y ella la abrió y comenzó a leerla atentamente.
Querida Sandra… Estoy en la comisaria y me tienen retenido mientras que piensan que hacer conmigo…Aunque lo más seguro es que salga en cuestión de algunos minutos… Lo que acaba de ocurrir, es la prueba por lo que no puedo estar junto a ti. Soy demasiado peligroso, incluso cuando soy la persona que conoces desde siempre, porque nunca sabré lo que habrá hecho mi otra personalidad. Mientras hablábamos, comencé a tener esperanzas en estar juntos mientras busco alguna manera de acabar con esto pero… Me di cuenta de que ya era demasiado tarde. Aquel tipo me conocía de la noche en la que volví a perder la cabeza… Fue a él a quien le golpee, y por eso estaba cabreado conmigo. Seguramente el hecho de no recordarle le hizo que se cabreara más conmigo
Sé que no tengo perdón por lo que te acaba de pasar… Ni siquiera se aun porque te pusiste entre nosotros dos, pero… Todo esto, es por culpa mía. Todo lo malo que he hecho, quiero o no… Todo es culpa mía…
No quiero alejarme de ti… No quiero olvidarme de ti jamás… Porque eres la persona que más quiero en este mundo… Pero sobre todo eso no puedo permitir que te hagan daño, y más aun si ese daño es por mi culpa. Y si para evitar eso, la única forma es la de alejarme de ti, lo hare.
Sé que no estarás conforme con esto… Por eso ni te daré esta carta a ti directamente, porque ya no me quedan ni fuerzas para mirarte a la cara y no sentirme mal…
Si te preguntas lo que voy a hacer ahora… Me iré de aquí y me iré a otra ciudad, así no podre hacer daño a nadie que quiero. Mientras este en otro lugar, iré al hospital a que me hagan pruebas para ver que pueden hacer por esto.
Y ahora… Viene lo peor de todo… Lo siento mucho Sandra, jamás me podre perdonar por lo que acaba de pasar ni por todo el daño que os he hecho a todo el grupo… No sé si podre llegar a tener un día de estos suficientes fuerzas como para poder estar con ustedes después de esto, asique esto no es un hasta pronto, es un adiós.
Un saludo, Marcos
- Sandra… ¿Que ocurre?- pregunto Erika mientras veía que ella estaba comenzando a llorar.
- Marcos… No volverá más…
Erika dio un salto y cogió la carta que tenía su hermana y la leyó rápidamente. Después de hacerlo, le abrazo y le dijo:
- No no… Tranquila… Te diré un consejo sobre los hombres, asique estate muy atenta. A los hombres como Marcos les encanta mentir sobre cosas como esta.
- ¿A qué te refieres…?
- No te preocupes, volverá.
---FIN---
Y despues de casi 36 paginas... Ya llegamos al final. Espero que sea de su gusto y tambien espero que sigan con mi proxima historia, que comenzare en un par de semanas, llamada el principe oscuro ^^
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