
Los chicos aclararon los últimos detalles sobre la fiesta sorpresa y cuando estaban ya cerca de la casa de Sara dejaron de hablar sobre el tema. No hablaron sobre nada más, hasta que entraron en la casa, donde Migue comenzó a hablar de los deportes junto a Carlos. Todos los chicos entraron y se fueron directos hacia la piscina que tenían allí. No era una piscina muy grande, pero era lo suficiente para que se lo pudiesen pasar bien ellos y algunas personas más. Sara, una chica algo más alta que su hermana y tenía el pelo liso y moreno, al contrario que su hermana, estaba esperando al grupo mientras limpiaba la piscina. En cuanto les vio entrar, les saludo mientras seguía limpiando todo. Todo el mundo dejo sus cosas en una silla que estaba cerca de la piscina y se prepararon para bañarse. Todo el mundo tenía ya el biquini puesto, pero la única que no llevaba una camiseta o pantalón era Sara que seguía limpiando la piscina. Asique las chicas se quitaron las chanclas, pantalones y camisetas, mientras Carlos y Migue solo se quitaban las chanclas y sus camisetas. Después de eso, todos se metieron lo más rápido que pudieron en la piscina. Migue había traído un pequeño balón, asique estuvieron jugando un rato con él. Cuando acabaron de bañarse, todos salieron del agua y se pusieron a jugar a distintos juegos de cartas. Mientras hacían eso, Carlos siempre se ponía su camisa sin abrochar los botones para que así no tuvieran que ver todos una cicatriz que tenía en el pecho desde hace algunos años. Entre la piscina, las cartas de Amanda y las bebidas y comidas que habían preparado, pasaron toda la tarde jugando y divirtiéndose.
Cuando ya comenzó a oscurecer, cada uno de los chicos volvió a su casa.
Al día siguiente…
Carlos apenas pudo dormir en toda la noche. Tenía la impresión, de que había algo que se le olvidaba, pero no lograba pensar en que era. Asique a las 8 de la mañana ya estaba despierto y preparando las cosas para ir esa tarde a la casa de Sara para celebrar su cumpleaños. Como su madre se había ido a visitar a su hermana y no volvería hasta la noche, el joven se preparo algo pronto para comer y sobre eso de las 2 de la tarde ya había acabado de fregar la cocina. En cuanto acabo, preparo todo para cuando llegase Sara y la espero mientras veía la tele.
“Toc toc” sonó la puerta algunas horas después.
- Ya estás aquí- Dijo Carlos contento al ver que era Sara
- A las 4 y media- Dijo ella mientras llevaba una gran mochila
- Puntual… Como siempre…- El chico le cogió la mochila y los dos fueron al salón, donde ya había preparado todo lo posible para poder trabajar.
Tenían que lograr resumir 200 años de historia de su ciudad, Montilla, y luego ponerlo todo en una página A3 que ya había preparado. Aparte de eso, tenían que preparar una presentación. Los chicos quedaron, en que Sara escribiera todo lo posible en el mural de la pagina A3, dado que su letra era mucho más bonita que la de Carlos, mientras que él preparaba la presentación por ordenador. Y así estuvieron una hora…
Durante esa hora, Carlos casi logro acabar su parte del trabajo y Sara tan solo tenía que poner algunas imágenes en el mural, pero para eso aun tenían el domingo, asique lo dejaron y se fueron a la casa de Sara, donde ella había quedado con su hermana y Migue.
- Y bueno…- Decía ella por el camino- ¿No tienes nada que decirme?
- ¿Yo?- Preguntaba Carlos extrañado- Que yo recuerde… La verdad que no… bueno, sí que tengo algo que comentarte- La cara de Sara cambio totalmente y se ilusiono muchísimo al escuchar eso- He pensado… En que apenas nos queda cosas que hacer en el trabajo, asique si quieres podría acabarlo yo solo este fin de semana, y no tendrías que venir tú a hacer nada más. Tan solo nos quedan pegar algunas fotos al mural asique…
La chica se desilusiono al escuchar que Carlos le hablo del trabajo, pero le miro y le dijo con una sonrisa fingida.
- Me parece bien, ya casi hemos acabado
- Así no tienes que venir a mi casa solo para pegar un par de fotos…
Durante el resto del viaje, ninguno de los chicos dijo nada más. Carlos sabia que Sara estaba molesta, pero no quería decirle nada sobre eso porque él conocía la razón. Hoy era su cumpleaños y el chico no le había dicho nada sobre eso, por eso ella estaba molesta con él.
En cuanto llegaron a la casa de Sara, ambos entraron rápidamente para que la chica pudiese dejar sus cosas e irse a la piscina, pero al entrar se impresiono al ver que todo estaba oscuro y se fue al salón para poder subir las persianas. En cuanto entro, encendió la luz y se quedo de piedra.
- ¡Sorpresa!- Gritaron un grupo de personas
- Que… Esto es…- Dijo Sara mientras no podía creer lo que estaba viendo
Todo el mundo se puso a cantarle para felicitarla por cumpleaños mientras Sara no podía creerlo, mientras Carlos le daba una leve palmada sobre su espalda y se dirigía hacia la piscina
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