
Simon no pudo decir nada más y la sala se quedo en un total silencio. El joven se quedo mirando durante algunos segundos el cuerpo del líder de asesinos y luego recogió la espada que le había dado Vicen del brazo del líder. Justo después, se dirigió hacia la salida que habían abierto los dos del clan Blit y vio que dentro había un interruptor para poder cerrar la puerta desde la salida. Pulso ese botón, y comenzó a escuchar como un grupo de personas entraban en la sala de datos mientras la puerta se cerraba. En cuanto se cerró totalmente, se apoyo contra la pared para descansar un rato mientras escuchaba como los militares entraban en esa sala.
- Teniente, aquí hay dos cuerpos
- Maldita sea… Según nuestros datos, este era el líder del clan… Si no llega haber muerto, podríamos obtener muchos datos que necesitamos…- Entonces comenzó a sonar un teléfono y alguien lo cogió rápidamente- Aquí el teniente Linares. La base estaba en el lugar indicado y hemos entrado allí. Nos dieron resistencia pero no eran capaces de detenernos y ahora estamos en la habitación de quien era su líder, aunque al parecer este se quito la vida antes de que llegáramos… Si… Buscaremos cualquier información que podamos… Mis hombres se encargaran de ello… Entendido, volveré a la base militar en cuanto pueda señor.
- Asique… Un teniente militar… - Susurro Carlos mientras volvía a levantarse y continuaba por el camino.
Siguió andando por la salida más o menos una hora, hasta que salió por una cueva oculta en alguna parte de la montaña. Tardo algunas horas, hasta poder encontrar donde estaba la ciudad y cuando la encontró también tardo algún tiempo hasta llegar a ella. Se dirigió hacia el centro de Mula, y allí llamo a la puerta de un gran piso:
- ¿Quién es?- Pregunto una voz femenina
- Soy Carlos… Abre…
- ¡Carlos! Sube enseguida
El joven apenas tenia energías para llegar a la 7ª planta sin usar en asensor, pero en cuanto llego una chica saltó hacia él y le abrazó. Era Marta, quien no podía parar de llorar al verle.
- Estas bien…- Decía ella entre lagrimas
- Si… ¿Dónde está Sara?
- Esta durmiendo… Cuando la encontré estaba muy cansada y apenas tenía fuerzas… Pasa adentro y hablamos
Carlos le conto a Marta todo lo que había ocurrido en la base mientras ella no podía parar de llorar. Durante ese tiempo, Sara se despertó y también se puso a llorar en cuanto vio a su amigo. Después de eso, tomaron algo juntos y en cuanto anocheció Sara y Carlos partieron hacia Montilla en la moto del joven.
Al día siguiente llegaron al pueblo, y su primera parada fue la casa de Sara. No había nadie en la calle asique ambos se dirigieron a la casa con normalidad. Sara saco sus llaves y abrió la puerta con bastante sigilo. Entraron sin apenas hacer ruido mientras escuchaban a algunas personas hablar dentro de la casa. Sara comenzó a llorar antes de entrar en el salón, lugar de donde procedían las voces. No solo era la voz de su familia, sino de sus amigos que al parecer no se habían separado de ellos. Ambos chicos entraron en el salón y la madre de Sara se quedo totalmente de piedra al verlos.
- He vuelto…- Le dijo la chica entre lagrimas a todos los que estaban allí.
Todos se levantaron de un salto y abrazaron que todas sus fuerzas a la chica, mientras que Carlos intentaba que nadie se acercara a él.
- Estas bien… Estas bien…- Le decía su hermana mientras no podía separarse de la chica.
El chico se quedo algunos segundos más con la familia, y después se dirigió hacia la
puerta.
- ¡Carlos!- Grito Sara al ver que se iba- ¿A dónde vas?
- Aun tengo asuntos pendientes… Asique no puedo quedarme aquí más tiempo. Esto… No llamen a la policía para informar que ha aparecido… Dentro de un par de días llegara alguien para confirmarlo y no harán preguntas… Así no tendrá que recordar todo lo que ha ocurrido…
Carlos salió de la casa, pero alguien le detuvo a pocos metros de su moto.
- Carlos…- Era Migue, quien estaba junto a la familia de Sara- Gracias por traerla a salvo… Y tú no te arriesgues demasiado… No puedes volver a abandonar a esta chica.
- Lo sé… Aunque no puedo confirmar que vaya a volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario