
A la mañana siguiente… En una cárcel lejos de Montilla…
- ¡Levántese!- Gritaba un guardia de seguridad a un preso que dormía en su cama- Tiene una visita
- ¿Yo?- Pregunto el preso mientras se levantaba lentamente- Llevo años sin tener visitas…
Abrieron la celda y el guardia esposo al preso rápidamente. Ambos se dirigieron hacia la sala de visitas, donde había otros presos hablando con sus familias a través de un teléfono mientras los veían por un grueso cristal.
- Allí- Señalo el guardia en el único sitio donde no había ningún preso
EL preso se dirigió allí y sonrió al ver quién era. Era Carlos, quien tenía una chaqueta negra y le miraba seriamente
- Hijo… Que sorpresa…- dijo el preso mientras se sentaba y cogía el teléfono- Hacia mucho tiempo que no pasabas por aquí.
- Lo sé padre, pero hasta el día de hoy no tenía nada que decirte
- ¿Cómo esta mama?
- No lo se
- Ya veo… No quieres hablar… Al menos estas aquí, es la primera vez que vienes desde que me metieron en la cárcel
- He traído algo para ti- Le dijo Carlos mientras miraba a un guardia acercase a su padre
- No me lo podrán dar…- En esos momentos, el guardia dejo un paquete justo delante del padre quien le miraba bastante impresionado
- Se lo pedí al director de la cárcel… Al ver su contenido no vio problema alguno de que te lo diera
El padre comenzó a abrir el pequeño paquete bastante intrigado al no saber que podía ser. Dentro de él, había un collar con un símbolo de marcas asiáticas. El padre lo saco y lo miro impresionado.
- Es un amuleto muy antiguo… Dicen que solo hay 7 como esos…- Le dijo Carlos mientras observaba impresionado el amuleto
- Solo 7…
- ¿Y sabes lo que significa ese símbolo?
- No entiendo chino- Le respondió el padre mientras se reía
- Significa Blit… ¿Y sabes lo curioso de esto?- Le pregunto Carlos mientras sacaba algo de su bolsillo. Su padre no le respondió mientras le cambiaba la cara- Ese amuleto, antes lo tenía el coleccionista para el que trabajabas…
- ¿Si? ¿Entonces porque tienes tu esto?
- Porque yo acabe lo que tú comenzaste…- Le respondió mientras le mostraba otro amuleto que él tenía guardado. Este era el amuleto del clan Sua- Lo sé todo padre…
- No puede ser… Tú… ¿Qué es lo que has hecho?- Pregunto el padre mientras comenzaba a subir el tono de voz
- Justicia… Eso es todo…- Le respondió Carlos mientras colgaba el teléfono y se marchaba.
Su padre comenzó a gritarle y el joven podía escucharle aun sin necesidad de los teléfonos. Unos guardias fueron hacia él y lo redujeron utilizando la fuerza física y se lo llevaron de allí.
Carlos salió de la sala y allí le esperaba algunos hombres con traje que le miraban fijamente
- Hemos cumplido con nuestra palabra… Ahora te toca a ti- Dijo uno de ellos
- Lo sé, teniente Linares… Iré con ustedes, y le contare todo sobre los asesinos
El teniente abrió una de las puertas y entro junto al joven, mientras los demás hombres se quedaban fuera de la sala. Era una sala blanca, y en el centro había una mesa con dos sillas.
- Hablaremos tú y yo solos…
- Antes de nada, ¿qué pasa con lo otro?
- Ya hemos hablado con la policía de Montilla y le hemos informado que la chica llamada Sara está a salvo y que ese es un caso nuestro, asique no la molestaran ni ellos ni la prensa. En cambio al hombre con quien hablabas… Si en verdad es un asesino como dices, aumentara su condena considerablemente, incluso puede que le condenen a cadena perpetua…
- Vale… Le contare todo lo que sé…
Durante las próximas dos horas, el joven le estuvo contando al teniente toda la historia que conocía sobre los asesinos… Su pasado… Los amuletos… Los distintos clanes de asesinos… El arma… La guerra de asesinos…
- Asique…- Comenzó a hablar el teniente en cuento Carlos acabo de hablar- El clan de asesinos, Blit… Abrió una guerra para obtener el arma definitiva, la que pensaban usar para defenderse de nosotros…
- Exacto
- Y durante esa guerra… Acabo con la vida de todos los del clan Sua durante un ataque… Tan solo sobrevivieron dos personas, que después murieron al intentarte ayudar a encontrar a la chica.
- Solo fueron dos hombres, Antón y Rafa, quienes murieron en la base que ustedes atacaron hace pocos días
- ¿Y donde están los cuerpos de los demás asesinos del clan Sua?
- En un bosque a las afueras de Montilla, estaré encantado de llevarles allí si no me creen. En cuanto al arma… Fue destruida durante nuestro ataque…
- Está bien chico, vamos a comprobar todo lo que nos ha dicho… Por ahora, te puedes marchar, pero te tenemos vigilado.
Carlos se levanto de la silla y se dirigió hacia la salida, en cuanto abrió la
puerta, el teniente le dijo rápidamente:
- Antes de marcharte… Tengo una última pregunta… ¿Cómo contactaste ayer conmigo?
- ¿Ya lo olvido teniente? Le llame por teléfono
- Es un teléfono secreto que muy pocas personas conoce… ¿Cómo es que lo tenía un crio como tú?
- Miren en la base de datos de la base que atacaron… Los asesinos no solo tenían su número de teléfono y dirección teniente, sino también de cada uno de las personas de este gobierno…
El teniente no dijo nada más y el chico se marcho tranquilamente hacia la salida sin que nadie le siguiese. En cuanto salió, vio a alguien montado en una motocicleta cerca de la del joven. Era Marta, quien miraba al joven algo preocupada.
- No pensaba verte por aquí- Le dijo el chico mientras montaba en su moto- Gracias por conseguirme ese número de teléfono
- Teniente Linares… No tengo ni idea de quién es, pero tiene que ser alguien importante para hacerme infiltrarme en esa base mientras hay militares dentro de ella.
- Lo sé… No quería hacerte esto, pero tenía que ponerle fin a esto.
- Ese teniente… Conoce la historia de los asesinos, ¿verdad?
- Si, se lo conté todo… Asique no vuelvas a la base más, si no quieres que te consideren una asesina de nuevo… En cuanto al arma, quédatela Marta. Tu padre murió protegiéndola, ahora te pertenece a ti.
- Carlos…
- Te voy a dar un último consejo… Crea una vida normal ahora, olvida todo esto de los asesinos, y comienza desde cero.
- ¿Y tú que harás?
- Yo… Aun tengo que darle este amuleto a su propietaria…- Dijo mientras sonreía y sacaba el amuleto- Después de eso… No sé lo que hare…El teniente me dijo algo de unirme a su unidad para luchar contra grupos como los asesinos
- ¡Pero Carlos! ¡Si haces eso podrías acabar con los únicos supervivientes que quedan!
- Eso no me importa Marta… Si me lo dan, me encargare tan solo de una cosa… de que si te encuentran, jamás den contigo. No voy a permitir que eso ocurra…
- No tienes que hacer eso por mí, yo sé cuidarme sola
- Se lo debo… Tanto a tu hermano como a tu padre… Es lo mínimo que puedo hacer… Asique Marta, yo me encargare de que estos tipos no te encuentren, lo demás tendrás que hacerlo tu sola… Cuídate mucho.
Carlos encendió el motor de su moto y se fue de la cárcel lo más rápido que pudo… Unos segundos después, Marta también hizo lo mismo, pero en la dirección contraria…
Ya ha pasado 1 año desde aquel día… Y Carlos ahora es el soldado más joven en la unidad especial del ejército que se encargan de buscar a grupos de asesinos o terroristas… Durante todo este ultimo año, han llegado a escuchar muchos rumores sobre supervivientes de los asesinos o que el arma no fue destruida… Pero hasta la fecha, solo son rumores…
-FIN-
No hay comentarios:
Publicar un comentario