En cuanto llego a la enfermería unos guardias detuvieron a los otros presos y solo pudo entrar Andrew mientras un guardia le vigilaba. Dentro, había una doctora bastante joven.
- Túmbate por favor- Dijo la doctora mientras se buscaba cosas en un mueble
El chico se tumbo en una cama que había en la enfermería y poco después la doctora se acerco a él y se quedo de piedra.
- ¡Pero si solo eres un niño!- Dijo ella bastante impresionada
- Ya…
- No hace falta que este aquí, espere fuera si no le importa- Dijo la doctora mientras miraba al guardia. Este salió de la habitación sin decir nada mas- Bueno… ¿Cómo te llamas chico?- Pregunto la enfermera mientras se ponía unos guantes
- Andrew… Andrew Godfrey…
- Mi nombre es Jane Pratt, pero puedes llamarme Jane. Ahora dime… ¿Qué es lo que ocurrió?
- Un preso… me ataco… y ahora él…
- Los presos no se pueden pelear aquí Andrew… ¿Podrías quitarte la camiseta?
El joven se quito la camiseta mientras apenas podía explicarle a la doctora lo que había ocurrido. Ni siquiera él creía aun que aquel preso estuviese muerto.
- ¿Por qué no está él aquí?
- ¿Te refieres a aquel preso?- Pregunto la doctora mientras limpiaba algo de sangre de la frente del chico- Puede que no necesite atención… o no lo sé… Lo que hacen los guardias, ni siquiera yo lo conozco. Apenas recibo pacientes aquí, y todos ellos son condenados a muerte… Y bueno, ahora tu.
- Yo… También lo soy…
- Ya veo…- Dijo la doctora mientras se entristecía bastante. En cuanto acabo de limpiarle las heridas, dejo que el joven se marchase. No sabía porque, pero aquella doctora era la única persona que le había tratado bien durante los últimos días. En cuanto salió de la enfermería, un guardia le acompaño hacia su celda.
- Aun sigues con vida…- Dijo Vicente en cuando Andrew entro y el guarda cerro la celda- Tienes a alguien que le gustas mucho allí arriba.
Andrew miro bastante extrañado al Vicente mientras este se bajaba de la cama.
- ¿Qué es lo que ha ocurrido allí? Todo parecía…
- Bienvenido a la prisión chico… Cosas como la de hoy, las veras todos los días
- Pero… ¿Por qué nadie quiso hacer nada?
- Eso es algo… que entenderás con el tiempo… Por cierto, encontré esto tirado en el comedor
Vicente le lanzo algo al chico y este lo cogió al aire. En cuanto vio lo que era se alegro muchísimo, dado que era el collar que le había regalado Isabella.
- Ese collar… ¿Significa mucho para ti no?- Pregunto Vicente con una pequeña sonrisa
- Si, muchísimas gracias. No sé como agradecértelo
- No hace falta chico… Aunque ahora que lo dices… la mejor forma es que te acuestes ya. Estoy cansado y si estas por aquí dando vueltas no podre dormir bien asique…
Andrew se alegro bastante al ver que no se había roto nada más que la cuerda del collar, y eso era algo que él podía arreglar, asique guardo el collar en uno de sus bolsillos e hizo caso a Vicente.
Era medianoche y toda la cárcel estaba totalmente tranquila, menos en una de las celdas, donde había alguien pegado a las verjas y habla suavemente.
- El chico no es quien dicen que es…- Murmuraba Vicente bastante tranquilo
- Ya nos dimos cuenta… Si fuera ese asesino, con esa tubería habría atacado de otra forma… Ningún asesino experto atacaría así… Asique no nos podrá ayudar…- Dijo un preso de la celda de al lado
- Yo creo que si… Creo que este chico, nos puede dar la ayuda que necesitamos…- Respondió Vicente mientras sonreía levemente
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