Los dos no volvieron a hablar durante el resto de la mañana, ni tampoco lo hicieron cuando todos los presos fueron a almorzar. Era la primera vez que el joven comía allí, asique no sabía donde sentarse. Muchos presos le miraban con una misteriosa sonrisa mientras otros tan solo le observaban. Al final, Andrew encontró un lugar donde no había nadie más y se sentó allí a comer. Probó la comida y descubrió que lo que decían sobre ella era cierto. Era lo más asqueroso que había probado jamás. Tan solo comió un poco, y alguien llego a su mesa y le tiro toda su comida al suelo. El chico le miro rápidamente y vio que era una de las personas que había entrado junto a él en la prisión, un hombre alto y muy fuerte con piel morena.
- Este sitio era mío chico…- murmuro el hombre mientras levantaba a Andrew de la mesa- Y me acabas de cabrear mucho…
El hombre pego un fuerte puñetazo al estomago al chico, quien cayó al suelo mientras gritaba de dolor
- ¿Duele verdad? A diferencia de ti, a mi no me metieron aquí por matar a nadie con ningún arma… ¡Yo estoy aquí por matar a 3 personas solo con mis puños!
Andrew comenzó a mirar alrededor. Los demás presos no hacían otra cosa que mirar mientras comían. Algunos incluso, se reían al verlos pelear.
Al ver que nadie le iba a ayudar, se intento levantar el mismo, pero el preso le agarro por la camiseta y le levanto del suelo con una sola mano.
- ¿Qué es eso que llevas allí?- Se pregunto el hombre mientras veía el amuleto
de Andrew- Esto me gusta… asique con tu permiso, ¡me lo quedo!
El hombre agarro el collar y se lo arranco a Andrew antes de tirarle por el suelo con todas sus fuerzas. Andrew intento levantarse rápidamente para poder recuperar el amuleto, pero con sus propias fuerzas no podía hacer nada contra aquel hombre, aun así, apenas podía ni levantarse por el golpe. En cuanto se levanto, vio que había algo en sus pies. Por alguna razón, una tubería había llegado allí, y el chico no se lo pensó dos veces y la agarro rápidamente para golpear al hombre que le había robado el collar. Fue corriendo hacia él, pero al intentar golpearle lo detuvo con bastante facilidad con una mano y le pego con la otra.
- Estúpido… intentar golpearme con algo así… este es tu fin…
Justo en ese momento, un fuerte disparo sonó dentro del comedor pero ninguno de los
presos se agacho al oírlo. El disparo alcanzo en el pecho al hombre que le había robado el collar, y este cayó al suelo sin decir nada más.
- ¡Los novatos tienen prohibidos pelear dentro de la prisión!- Grito el guardia mientras bajaba el arma- ¡No quiero volver a ver eso! ¡Y que alguien lleve al otro preso a la enfermería!
Un par de presos ayudaron a levantar a Andrew mientras miraba impresionado el cuerpo de aquel hombre. No entendía nada de lo que ocurría, y entendía aun menos porque muchos de los presos se reían de lo que había ocurrido. Parecía, que todos ellos sabían cómo iba a acabar todo, pero que nadie lo quiso evitar…
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