martes, 16 de marzo de 2010

Lagrima roja. Capitulo V: De vuelta a casa



Paso una semana desde que Albert volvió a su pueblo natal, donde se encontraba una gran parte de su familia. Desde el primer momento, ellos conocían el estado de Albert y le trataban con mucha delicadeza, como si él fuera de cristal. Albert no podía soportar eso, y siempre que podía salía a dar una vuelta solo y se quedaba toda la tarde en un parque observando cualquier cosa. Las nubes… Los peces del lago… Las palomas que rondaban por el parque… Los niños que jugaban con la pelota… Todo lo que veía era un entretenimiento para poder pasar el tiempo.
Solo había un par de personas con las que tenía que hablar aun Albert. Eran sus amigos de la infancia, que al igual que él se fueron a otro pueblo para estudiar. Solo había una diferencia, y es que ellos no se fueron a un pueblo demasiado lejano y se quedaron en la cercanía. Si cogías un tren, en apenas 20 min estabas ya allí. Asique Albert lo tenía claro, en cuanto llegase el viernes partiría hacia allí y pasaría todo el día, y luego por la noche volvería con otro tren. El sábado, partiría a primera hora hacia la casa de sus amigos y pasaría todo el tiempo posible con ellos. Solo había un problema, su familia. Con lo protectores que eran en estos momentos, sería imposible salir para poder visitarles. Siempre que Albert salía a olvidarse de todo en el parque, cuando volvía a la casa de su abuela estaban todos los titos reunidos preguntándose donde estaba y por qué no había avisado a nadie.
“Necesito pensar algo…” Pensó Albert mientras miraba a los peces del lago, “lo que sea…” Por mucho que pensara, no se le podía ocurrir ninguna idea. Comenzó a echar pequeñas piedras al lago mientras seguía pensando, pero nada lograba dar una idea a Albert. Entonces algo comenzó a moverse en su bolsillo y comenzó a buscarlo. Saco sus llaves y después vio que era el móvil que acababa de recibir un mensaje y estaba puesto en vibración. Comenzó a leer el mensaje, que era un anuncio para poder enviar mensajes gratis durante los próximos 3 meses si se cambiaba de contrato.
- Es gracioso… Puede que esto me hubiese servido… Las vueltas que da la vida… -Volvió a guardas las llaves y el móvil en su bolsillo, pero en cuanto lo hizo volvió a sacar el móvil y comenzó a marcar un numero rápidamente.
“Necesito desbloquear mi cabeza… Y esta es la mejor forma…”- Pensó mientras que esperaba a que le respondieran
- Si? Quién es?- Pregunto una chica cuando cogió el teléfono
- Natalia… Cuanto tiempo sin hablar por teléfono…
- Albert?! Dios! Que es lo que ha pasado contigo! Llevamos muchísimo sin hablar, ya ni siquiera por internet!
- Jajá, es verdad! Casi olvide de que es culpa mía. He estado ocupado durante estas últimas semanas y no he podido hacer casi nada… Oye, esta tu hermana en casa?
- Sí, creo que está en su cuarto. Espera unos segundos, que la llamo. Por cierto, cuando vienes para visitarnos?
- Sera pronto, no te preocupes por eso.
- Te tomo la palabra e? Que llevas mucho sin pasarte por aquí! Bueno, que llamo a mi hermana. Adiós!
Albert busco un banco cercano para poder sentarse y cuando lo hizo tomo aire mientras esperaba una respuesta más.
- Albert?! Eres tú de verdad?- Pregunto otra chica a través del teléfono
- No tan solo soy un fantasma usa el nombre de un conocido de Albert
- Tú y tu gran sentido del humor… Qué demonios haces llamándonos? Ha ocurrido algo importante?
- Bueno… Si. Estoy de vuelta, en casa de mis abuelos.
- Si? Pero cuando has llegado? Porque no has avisado antes?
- Yo… Estaba muy liado con otras cosas y se me paso avisar… Lo siento…
- Venga ya! No pasa nada vale? Emmm… Hoy estamos a jueves, asique mañana te pasas no?
- No se… Mi familia está demasiado protectora conmigo esta vez… Dudo que me dejen ir así por que así… Aun así, no te preocupes, ya se me ocurrirá algo.
- Tú y tu mente súper desarrollada con vuestras ideas… En ocasiones dais un poco de miedo sabes?
- Lo sé- Dijo mientras reía- Bueno, mañana os reunís como siempre no?
- La cosa no ha cambiado aun. Todos nos reunimos la tarde entera en el bar y bueno… Lo de siempre
- Pues me pasare por allí, en cuanto encuentre alguna forma de escaparme.
- Venga! Pues nos vemos mañana vale? Todos te estarán esperando, quieren la revancha!
- Les cuesta olvidar una derrota por lo que veo… Bueno, hasta mañana pues.
- Eso! Hasta mañana Albert!
Albert cerró el móvil y miro hacia las nubes.
“Ahora no es ninguna opción ir con ellos. Es un sí o si…” Pensó mientras guardaba el móvil

No hay comentarios:

Publicar un comentario