Mujer olvidada

Al fin habían comenzado las vacaciones y Oscar, un joven estudiante de 19 años, volvía a su pueblo para poder pasarlas allí. Durante todo el año Oscar estaba siempre en la universidad de la cuidad a la que se tuvo que mudar al acabar sus estudios escolares y quiso ir a la universidad, dado que el pueblo donde vivía estaba a bastante distancia de la cuidad.
Para él, el tener que mudarse para poder continuar sus estudios para poder hacer su carrera de médico, fue un poco difícil de asimilar. Ninguno de sus antiguos compañeros iba a acabar en la misma universidad, ni siquiera en la misma ciudad, asique perdería casi totalmente el contacto con ellos. Pero antes de que Oscar se mudase, hizo una promesa con sus mejores amigos. “Cuando tengamos las fiestas del pueblo, nos volveremos a encontrar aquí y las pasaremos juntos”
Una noche antes de que comenzaran las fiestas, Oscar ya había vuelto a su pueblo y quería salir esa noche para poder despejarse y comenzar sus vacaciones. Asique se dirigió a un bar que él ya conocía bastante para relajarse. Cuando entro, todas las mesas, menos una que está en la esquina, estaban ocupadas. Se dirigió hacia ella y entro algo sobre ella que le extraño. La mesa estaba totalmente limpia y parecía que allí no se había sentado nadie hace algunos minutos, incluso que el camarero había limpiado la mesa en algunas ocasiones antes de que él llegara allí. Pero sobre la mesa, había un colgante de una pequeña cruz que parecía de oro. En los extremos tenía algunas pequeñas perlas rojas. Oscar lo cogió y miro, entonces miro a su alrededor para ver si alguien se acercaba hacia le mesa para reclamarlo. Una mujer, de pelo rubio con un largo vestido blanco, se acercaba lentamente con una expresión en su cara de que había perdido algo mientras miraba cuidadosamente el suelo. Oscar cogió el colgante y se acercó a ella, pero al hacerlo escucho un extraño ruido y se detuvo. Sentía como si el bar estuviese temblando. Y entonces, las paredes del edificio comenzaron a caer y con ellas el techo del edificio se vino abajo…
Oscar estaba en el suelo del bar y no podía creerse lo que acababa de pasar. El edificio se había venido abajo y, aunque a él no le había pasado nada al no caerle ninguna parte del edificio sobre él, no podía parar de temblar. No paraba de preguntarse, de que es lo que había ocurrido, de que si las demás personas estaban bien. Pero no podía ver nada ni a nadie. Entonces un rayo de luz comenzó a aparecer de los escombros y comenzó a ver a su alrededor. Pudo ver a alguien, a la mujer de vestido blanco que estaba bastante cerca de él cuando ocurrió el desplome. El corrió hacia ella gritándola para saber si estaba bien, pero ella no se movía ni decía nada. La miro y vio que la mitad de su cuerpo estaba debajo de los escombros y de que ella ya no se movía. Alguna persona que Oscar no conocía gritaba para saber si estaban bien y le respondió:
- ¡Ayuda! ¡Aquí hay una mujer herida! ¡Por favor, necesita ayuda!
Entonces Oscar sintió una mano sobre su espalda y se dio la vuelta. Era la mujer del traje blanco que le miraba fijamente mientras le decía:
- ¿Por qué no me salvaste…?
oo migue!! muchas gracias jeje la historia se pone interesanteee xD un besooo
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