
Oscar comenzó a temblar y se giro para ver de quien era esa mano lentamente. Era un hombre, alguien que Oscar no conocía
- ¿Estas bien chico?- Pregunto él- ¿Sabes donde estas? ¿Lo que ha pasado?
- Esto… Sí, estoy bien… Creo…- Entonces Oscar vio la ropa que llevaba el hombre. No era una ropa corriente, era un traje de bombero
- Ha habido un accidente y este sitio esta podría acabar cayéndose en cualquier instante. Dame la mano, te sacare de aquí.
- Pero… Hay otra persona…
- No te preocupes, ya nos encargamos nosotros.
Oscar y Martina, junto al camarero del bar fueron llevados al hospital por sus heridas. Laura y Lucia no tuvieron que ir, dado que les atendieron los enfermeros de la ambulancia. Después de saber que no tenían nada grave, avisaron a sus padres y les recogieron justo delante del bar. Mientras tanto, el camarero tenía heridas muy graves y fue llevado con urgencia al hospital, Martina aun no había recuperado el conocimiento por un golpe que había recibido en la cabeza, mientras que Oscar solo tenía una pequeña herida en la cabeza y algún corte en el brazo izquierdo.
En el hospital, limpiaron las heridas de Oscar y le hicieron algunos puntos en la herida del brazo. Después de eso, le dieron el alta avisándole de todo lo precavido que tenía que ser. En cuanto le dieron el alta, se fue a buscar la habitación de Martina. Cuando llego, los padres de Martina ya estaban allí esperando.
- ¿Cómo esta?- Pregunto Oscar al llegar
- ¡Oscar! Estas bien…- Dijo la madre cuando le vio entrar mientras le daba un abrazo- ¿Qué es lo que ha ocurrido exactamente?
- ¿Cómo esta ella?
- Martina… Ha recibido un fuerte golpe en la cabeza… Los médicos aun no saben si tiene algo, tenemos que esperar a que despierte para poder verlo.
- Dios…- Dijo Oscar mientras tomaba aire y se sentaba.
- ¿Qué es lo que ocurrió Oscar?- Pregunto seriamente el padre de Martina
- Al parecer un conductor de una furgoneta se durmio mientras estaba conduciendo. Por culpa de eso, la furgoneta se estrello contra el bar. Pero tuvimos la mala suerte de que se llevara un pilar del edificio y todo se vino abajo…
- Dios… Que…
Todos se quedaron en silencio y esperaron a que algo cambiase en Martina. Pero después de que pasase un par de horas llego la madre de Oscar para recogerle. Él no quería irse y dejar a Martina, pero no tenia elección. Asique se despidió de los padres de Martina y se con su madre.
A la mañana siguiente, cuando la madre de Oscar se levanto para ir a trabajar él ya estaba levantado y desayunando. Le pidió que cuando fuera a trabajar, que a él le dejara en el hospital para ver a Martina. Y así lo hizo. Cuando Oscar llego a la habitación, se alegro muchísimo.
- ¡Martina! ¿Estas bien?- Dijo mientras entraba corriendo y le daba un abrazo a su amiga.
- ¡Oscar! ¿Qué haces tú aquí?
- Mi madre me trajo cuando iba a trabajar. Tenía que verte. ¿Estas bien? ¿Te pasa algo?
- No Oscar no… Parece que eres uno de mis padres joder… No te preocupes, solo fue un golpe, los médicos dicen que no me pasa nada grave. Pero me tengo que quedar aquí un par de días por si las moscas.
- Me alegro muchísimo...- Dijo Oscar mientras se separaba de ella.
- Mis padres me dijeron que te quedaste aquí ayer noche, pero que tu madre vino a por ti.
- Si, y aun no estabas despierta.
- Ya, desperté más o menos una hora después de que tú te fueras. Bueno, eso es lo que me dijeron mis padres.
- Hablando de tus padres, ¿dónde están?
- En el mismo lugar que tu madre, trabajando.
Los dos jóvenes hablaron durante algunas horas sobre todo lo que había pasado. También hablaron sobre Laura y Lucia, quienes habían llamado antes de que Oscar llegase.
- Laura me dijo… Que después de lo ocurrido volviste a entrar…- Dijo Martina triste entonces- ¿Por qué lo hiciste?
- Había otra mujer más dentro y… bueno… Por lo que me dijeron, no encontraron a nadie debajo de los escombros… Pero yo estaba seguro de que…
- Seguro que salió sin que te dieras cuenta, estábamos hablando mucho y no te podías fijar en todo- Dijo mientras sonreía.
- Martina yo…- Dijo Oscar mientras agachaba la cabeza
- ¿Pasa algo?
- Lo siento muchísimo… Cuando ocurrió eso… Tu… Me protegiste… Tú no deberías de estar herida, tenía que haberte protegido yo a ti…
- ¿Pero de qué demonios estás hablando?- Dijo Martina mientras se sonrojaba- Yo… Tan solo tropecé y caí sobre ti cuando eso ocurrió. ¿Acaso pensaste…que lo hice para defenderte? Fue solo…
Oscar se abalanzó sobre ella y le abrazo con todas sus fuerzas.
- Perdoname…- Dijo Oscar derramando algunas lagrimas sobre el hombro de la chica.
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