lunes, 30 de agosto de 2010

Doble vida. Capitulo I: Viernes especial

Nueva historia, y espero mucho de ella. Esta dedicada a Laura, por estar leyendo todos los dias. Gracias por estar siempre aqui ^^

Doble vida

Hoy era viernes y Marcos, un joven alegre de 17 años, había estado esperando a este día durante todo el mes. No le esperaba para nada un fin de semana normal, porque el próximo lunes y martes eran días festivos y no tenía que ir a la escuela secundaria hasta el próximo miércoles. Además, toda su familia iba a aprovechar esos días para irse de viaje y Marcos se iba a quedar solo en casa. Sabiendo eso, en cuanto acabo su día en clase, fue a su casa con su amigo Hugo para comer allí juntos. Marcos y Hugo se conocían desde primaria y siempre tuvieron la suerte de estar en la misma clase, por lo que confiaban mucho el uno del otro.
- ¿Qué es lo que tienes pensado para comer?- Pregunto Hugo cuando los dos jóvenes estaban ya en casa
- Esta mañana vi que había bastante pasta y pensé que podríamos comer algo aprovechándola. Tú prepara la mesa y siéntate a ver la tele, en una media hora estará la comida.
A Marcos le encantaba cocinar, y siempre que tenía que prepararse algo para él intentaba preparar algo bastante elaborado y bastante sabroso. Hugo lo sabía perfectamente, y había probado muchos experimentos de Marcos, y no todos ellos estaban comestibles, y muy pocos de ellos estaban deliciosos. Al menos los experimentos que le salían bien siempre se acababan por repetir.
- Venga, es hora de comer…- Dijo Marcos mientras ponía los platos en la mesa- No te preocupes, no es ningún experimento
- Esto… ¿No dijiste que comeríamos pasta?- Dijo Hugo extrañado al ver un plato con arroz y una salsa amarilla con algunos trozos.
- Ya, pero luego vi que teníamos tantas frutas y vi el pollo… No pude resistirme a hacer un buen arroz con curry.
- Vale…- Hugo comenzó a comer mientras Marcos buscaba un canal en la tele- Oye, ¿cuál es tu plan para la tarde?
- He quedado con Sandra y los demás… Aunque seguramente este solo Sandra y su hermana hasta que todos ustedes vuelvan del entrenamiento…
- Adrian y Alberto también estarán entrenando, ¿no?- Dijo Hugo mientras masticaba
- Y el novio de Sandra está trabajando hasta bastante tarde…
- Esto… ¿Dama?
- Damián… Se llama Damián…- Corrigió Marcos- A ver si te aprendes los nombres de una vez…
- Sabes que los nombres no son lo mío.
Los dos comenzaron a reír y siguieron comiendo.
- ¿Sobre qué hora crees que acabaras hoy?
- 7…8… No sé. ¿Por qué no vienes un día de estos conmigo?
- ¿A boxeo? Lo siento, la pelea no es lo mío.
- Te vendría bien, apenas tienes musculo. Si no te metes en boxeo, ve a Kung-Fu con esos dos.
- Adrian y Alberto… Mira, paso. No me van esas cosas.

Cuando los chicos terminaron de comer vieron la televisión durante algunos minutos y Hugo se fue a entrenar. Cuando se fue, Marcos fregó la cocina, se ducho y se preparo para salir.
Fue a casa de Sandra, una joven de la misma edad que Marcos y Hugo. Los tres estuvieron juntos en primaria, pero después ella no entro en la misma clase que los chicos. Aun así, Marcos y Sandra se veían mucho y él la consideraba a ella su mejor amiga. Cuando llego a su casa, vio que Sandra ya estaba preparada fuera, pero que estaba hablando con alguien y parecía bastante seria.
- Mira, Marcos acaba de llegar y me voy a ir con él. Ya hablare contigo cuando estés aquí, asique no me llames hasta entonces que no te responderé.- Dijo Sandra mientras hacia un señal a Marcos de que no iba a tardar mucho.
- ¿Cómo que después? ¡Yo te llamare y tú me vas a responder!- Escucho Marcos a través del móvil de Sandra. Conocía esa voz, pero no sabía de quien era.
- Lo que tu digas- Dijo Sandra mientras colgaba el móvil y tomaba aire- Lo siento, no quería que vieses esto.
- No pasa nada… ¿Quién era?
- Damián… Esta bastante tonto últimamente…
- No es solo últimamente, creo que ese tío nació ya tonto. ¿Quieres hablar sobre lo que ha pasado?
- Mejor no, quiero apagar el chip durante algunas horas y dejar de pensar sobre él.
- Pues estas con la persona indicada- Dijo Marcos con una sonrisa mientras abría los brazos. Al verlo, Sandra comenzó a reírse sin parar- Así estas mucho mejor.
- Eres increíble Marcos, ¿cómo puedes hacerme reír así de fácil?- Dijo Sandra aun con una gran sonrisa en la cara.
- No lo sé, pero sé que debería de hacerlo. Esa preciosa sonrisa tuya siempre debe de estar en tu cara.
Sandra comenzó a reírse y empujo a Marcos para que comenzara a andar.
- Venga vamos a dar una vuelta.- Dijo ella entonces

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