
- ¿Dónde…? ¿Dónde estoy?- Pregunto Oscar aturdido mientras no paraba de escuchar muchos ruidos.
- Tranquilo, acabas de sufrir un accidente con el coche. Estas en la ambulancia de camino al hospital. ¿Cómo te llamas joven?- Dijo un tipo que estaba a su lado
- O… Oscar…
- ¿Cuántos años tienes Oscar?
- 19…
- Bien, parece que no tienes un problema grave en la cabeza. Oscar, has sufrido un accidente por culpa de un desprendimiento de rocas en el camino y tienes un brazo roto.
- Un… ¿Accidente? Un momento, Martina… ¿Cómo esta ella?
- Tranquilícese, la otra joven está en otra ambulancia y no sé como esta. Usted ahora tiene que tranquilizarse, ya verás cómo esta ella en el hospital.
- ¡No! ¡Dígame como esta!
- ¡Hagan que se tranquilice!- Grito el joven de la ambulancia mientras un compañero suyo le inyectaba algo a Oscar.
Horas después, Oscar despertó en el hospital. Tenía una herida en la cabeza y tenía todo el brazo vendado.
- Al fin despiertas- Dijo una enfermera que estaba en la habitación.
- Usted… ¿Le conozco verdad?- Pregunto Oscar intentando hacer memoria
- Hace un par de días que estabas aquí, en esta misma habitación. Parece que la echabas de menos.
- Eras la misma enfermera que en aquella ocasión.
- Exacto. Dime, ¿recuerdas lo que paso?
- Yo estaba con el coche… Se veía poco por la lluvia… Entonces comencé a discutir con Martina… ¡Eso es! ¡Y Martina! ¿Dónde está?
- Creo que ella es la chica que estaba contigo… Ella no ha tenido tanta suerte como tu…
La enfermera le explico a Oscar las heridas que ella había sufrido durante el accidente. Se rompió uno de sus brazos y tenia decenas de cortes por las piernas y los brazos. También había recibido un golpe bastante fuerte y había perdido el conocimiento. En cuanto acabo de explicarle lo que le ocurría a Martina, Oscar se levanto de su cama y se fue hacia la habitación de Martina. Y allí se quedo, sentado mirando a su amiga, hasta que horas después ella despertó.
- ¿Dónde estoy?...- Pregunto ella aturdida
- Estas a salvo…- Dijo Oscar mientras la abrazaba y rompía a llorar
- Oscar… Que paso… No lo recuerdo muy bien… Estábamos en el coche y…
- No pasa nada… Martina, tuvimos un accidente y… Tu…
- ¿Qué…? Un accidente… ¿Cómo…?
- Te grite y aparte la mirada del asfalto unos segundos… Entonces había algunas rocas en la calzada y al esquivarlas… Volcamos… Lo siento… No quería hacerte esto…
- No… Esto no es culpa tuya… Es algo que paso y ya está… Tú no tenías la culpa…
- ¡Si que la tengo! No tenía que haberte metido en esto, no tenía que haberte dejado venir conmigo… ¡Ni siquiera tendría que haber pensado en ir a su casa! Lo siento, pero ya no volverá a pasar- Dijo Oscar mientras buscaba algo en sus bolsillos. Entonces saco el colgante y el pendiente de la mujer y se los enseñaba a Martina- ¡Se acabo! ¡Pienso tirar esto por la ventana y no volver a buscar nunca a esa mujer! No me importa ni su colgante ni su pendiente ni nada más.
Martina se asusto y dijo muy suavemente:
- ¿Qué es lo que buscabas en los bolsillos…?
- ¿Qué? ¿No has visto que acabo de sacar el colgante y el pendiente?
- ¿Que colgante?
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