jueves, 15 de septiembre de 2011

Sentencia a muerte: Capitulo XVI: Un viaje largo



Durante el reto del día se dedicaron a descansar y a saborear la libertad, aunque siempre uno de los ellos se quedaba haciendo de guardia. Durante el tiempo que Vicente estaba de guardia, se dedico a cambiar un poco su look. Tanto como a afeitarse como a cambiar un poco su peinado. En cuanto le toco el turno a Oliver y a James, también se dedicaron a hacer lo mismo.
En cuanto amaneció, los prisioneros se dirigieron hacia la estación de trenes abandonando el coche en las afueras, para que no lo pudieran encontrar tan rápido. Llegaron a la estación en una hora, y apenas tuvieron que esperar para poder entrar en el tren.

- Esto es raro… No crees que alguien… puede saber quiénes somos...- Pregunto Andrew ya dentro del tren
- Tranquilízate chico, todo esto forma parte del plan. Estamos en uno de los trenes más antiguos del país, asique no tiene cámaras instaladas. Es muy extraño encontrarse aquí con policías, y entramos en la que hemos comprado los billetes… Era de un pueblo tan pequeño que no nos podrán encontrar por aquí. Asique relájate, y disfruta del viaje- Dijo Oliver con una amplia sonrisa

El joven no creyó demasiado en las palabras de su compañero, hasta que llego un trabajar del tren para controlar los billetes. Andrew le dio el suyo, mientras que el controlador le miraba muy extrañado

- Un billete para adulto… Usted parece un simple crio…
- ¡Eso le dice todos!- Grito James mientras se reía- Pero la verdad, es que ya es todo un hombre

El inspector dudo durante algunos segundos, pero al final le devolvió el billete y continuó su camino para el alivio de los fugitivos.

Después de eso, todos se tranquilizaron y disfrutaron del viaje. Andrew, se quedo mirando el collar que siempre tenía puesto. Nunca había llegado a imaginar, que podría salir de la prisión aun con el collar.

- Ni siquiera yo me lo creo- Dijo Vicente cuando le vio con el collar- El primer día que te vi con eso… Pensé que en un par de días ya te lo habrían arrebatado…
- No lo hubiese dejado… Es algo muy importante para mí… Es el regalo de…
- Isabella, ya me lo dijiste una vez…
- Sabes… Tenía una gran relación con ella… y con su familia… podía contar siempre con ellos. Pero después de lo que paso, sus padres me odiaron tanto que ni siquiera vinieron al juicio… Espero que algún día pueda verlos, y contarles la verdad de lo que ocurrió…
- Ese día… puede que nunca llegue chaval… Aunque deseo que algún día sea así…- Dijo Vicente mientras le golpeaba en el hombro

Durante el resto del viaje intentaron descansar lo máximo posible. Era un viaje muy largo, y con muchas paradas, pero aun así todos ellos deseaban a que se acabara y que pudiesen disfrutar al fin de la libertad, una libertad en su nueva vida en el extranjero.

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