lunes, 30 de abril de 2012

El comienzo del fin: Capitulo VII



Se separaron en dos grupos, uno que se dirigía hacia el punto de extracción con Sam y Mary, y el grupo de George que querían buscar a mas supervivientes. Se mantenían en contacto cada vez que pasaba algo anormal, para informar siempre al otro grupo. George, al ser el único que conocía el lugar, dirigía al grupo de soldados para ir por lugares algo ocultos sin necesidad de que estuvieran a tiro de algún francotirador. Por el camino no se encontraron casi con nadie, y las personas que vieron estaban ya muertas. Por suerte para George, la mayoría de esas personas eran terroristas. Al cabo de unos minutos sonó la radio del subteniente.

-          Aquí el general Buttons
-          Dime General, ¿Cómo está la situación?- Respondió el subteniente
-          Estamos delante del puesto del ejército que dijo el crio… Tenía razón, es un gran puesto militar que parece estar abandonado
-          ¿Hostiles?
-          No hemos visto ningún señor, tienen el camino libre por ahora… ¿Cómo van las cosas por allí?

Arthur se detuvo delante de un bar en el que había muchos cuerpos de civiles tirado por el suelo. En la pared del bar ponía “Puzles”
El chico entro al bar traumatizado mientras miraba los muertos. Había estado allí un par de horas antes, y no se podía imaginar que acabaría así, ni mucho menos con la camarera que no había podido hablar bien con ella.

-          No hay supervivientes señor- Dijo el soldado Brooks en cuanto termino de registrar todos los cuerpos
-          Está bien, hemos terminado nuestra zona de búsqueda. Vallamos hacia el punto de extracción y esperemos allí a salir de este lugar.
-          ¿Y los cuerpos?- Pregunto George mientras miraba a la camarera muerta- ¿piensa dejarlos así?
-          No es lo que pienso hacer, es lo que vamos a hacer todos
-          ¡Ellos se merecen un entierro!- Grito George levantándose bruscamente. Miraba fijamente a Arthur muy seriamente
-          Si tuviéramos que enterrar a todos estos cuerpos, esta guerra no acabaría nunca. Ahora acata órdenes y prepárate para marchar
-          ¡Todas estas personas tienen una vida y un pasado! ¡Se merecen algo mejor que dejarlos aquí abandonados!

En esos momentos Brooks agarro al chico y le tiro al suelo con toda su fuerza.

-          Guarda silencio estúpido… Ninguno de nosotros quiere dejar estos cuerpos así, pero el subteniente no tiene otra opción…
-          Pero… ellos…
-          Ellos tendrán su entierro, pero en otro momento…

La radio del subteniente interrumpió la charla entre Brooks y George en aquellos instantes

-          Oye chicos, ¿ya están en las cercanías?
-          No general, ¿Por qué lo pregunta?
-          Esto es malo… La base tiene unos radares de movimiento, y acaban de saltar todos… Podrían ser civiles mi señor
-          O puede que no, preparase para lo peor, nosotros acabamos de terminar aquí y nos dirigimos hacia la base ahora mismo. Aceleraremos el paso para llegar cuanto antes
-          Entendido mi señor, corto.- El subteniente volvió a mirar a George y le dijo:
-          ¿Quieres seguir preocupándote por los muertos o prefieres ayudar a tus amigos? No tenemos tiempo, asique decide.

George volvió a mirar al cuerpo de la camarera y resignado por la situación, cerró los ojos y dijo:

-          Vamos… Tenemos que ir a ayudar al general…

lunes, 23 de abril de 2012

El comienzo del fin: Capitulo VI




Durante algunos minutos, el soldado Lorenz estuvo curando las heridas de Sam y de Mary mientras que el subteniente hablaba a solas con Kurtz. George estuvo todo ese tiempo callado, pero después se acercó hacia el subteniente y le interrumpió.

- Tenemos que hablar- Dijo el chico muy serio
- No tenemos que hablar George, en eso te equivocas. Yo soy un subteniente, y tú no eres más que un simple civil
- Te he dado mi colgante de militar, ¿con eso no te vale?
- Ya no estas de servicio, solo estuviste el tiempo mínimo y luego te marchaste. Ahora mismo no eres más que un civil con algo de entrenamiento- Interrumpió Kurtz muy serio
- Como sabes…
- Este chico es quien nos informa de todo… Mientras íbamos a por tus amigos, el saco todos tus datos. Nombres, dirección, notas del colegio… Todo.
- Está bien… Te he mentido, ya no soy más un soldado
- Entonces no exijas nada, ¿entiendes?
- Pero, ¿qué es todo esto?
- ¿Acaso no está claro? Es un ataque terrorista, puede que sea el comienzo de una larga guerra
- No preguntaba por eso subteniente, y sabe por lo que voy… Había una bomba en esa sala de cine, y en muchas más partes de este centro comercial… Y eso es una estupidez, no había casi nadie cuando explotaron las bombas, y al menos en nuestra sala la bomba estaba colocada en la parte de la pantalla. No era una bomba demasiado fuerte, y al estar colocada allí solo podría matar a la gente de las primeras filas… Si su intención hubiera sido destruir la sala, la tendrían que haber colocado en un pilar maestro, o en la parte más alta que es donde hay más gente. Y no es solo eso, sino que no ha pasado ni una hora y ya están los militares aquí… Como si ya supieran lo que iba a ocurrir…

El subteniente sonrió bastante como si George hubiera acertado en todo lo que había dicho.

- Eres bastante listo, y por tus datos… Hubieras sido alguien muy importante en el ejército. Felicidades George, has acertado. Recibimos un aviso de un atentado, no solo en esta pequeña ciudad… Sino en el 90% de las ciudades del país…
- ¿90%? Esto es… Espera un segundo
- Todas esas ciudades ahora mismo están siendo atacadas por pequeños grupos de soldados… En ninguna son más de 50, ni si quiera en ciudad capital. Aun así, hemos sido enviados para evacuar toda la zona, aunque al tener que hacerlo en casi todo el país ha sido imposible hacerlo a tiempo.
- Mi señor, disculpe… - Interrumpió Kurtz mientras le daba la radio- Es el grupo delta
- ¿Dónde estáis?- Preguntaba otro soldado por la radio
- En el distrito norte, aquí ha sido arrasado casi todo, pero hemos podido rescatar a 3 civiles. ¿Cómo va por allí?
- Han llegado algunos soldados, pero hemos llegado a tiempo para poder salvar a muchos de los civiles. Pero hay un problema
- Te escucho
- Estamos a máxima capacidad, no podemos llevarnos ni a una mosca más de aquí.
- Espere Sargento, le he dicho que tenemos a 3 civiles aquí… No podemos dejarlos.
- Lo sentimos, pero nosotros nos retiramos. Tenéis que buscar otro punto de extracción y esperar allí a que tengamos un nuevo transporte libre.

El subteniente no respondió más al escuchar eso y le tiro la radio al soldado Kurtz.

- Busca un punto de extracción donde podamos proteger a los civiles, ahora.
- Si señor
Kurtz saco un mapa que tenía en la mochila y comenzó a analizar todo junto al subteniente, George también miraba algo interesado.
- En todos los puntos de extracción estaremos expuestos a ataques enemigos, el único seguro es donde está el grupo delta…
- ¿Y porque no esperamos aquí?- Pregunto George señalando un edificio muy grande cerca de un punto de extracción- He estado allí, sería un sitio seguro
- Cualquier edificio normal no es un sitio seguro en una guerra, deberías de saberlo
- Este no es un edificio normal… Es una base del ejército, la vi mientras estaba de adiestramiento. Está preparada para defenderse de muchos ataques enemigos, y lo mejor es que está a pocos metros de un punto de extracción. Podríamos aguantar allí mucho tiempo.

El subteniente miro a Kurtz, quien no tenía nada que decir para contradecir al chico.

- ¿Eres de aquí?- Pregunto el subteniente a George
- Si señor
- ¿Conoces las calles?
- Todas y cada una de ellas señor
- Está bien. ¡Chicos, agrúpense!

Todos los soldados fueron corriendo donde estaba el subteniente, mientras que el soldado Lorenz seguía curando las heridas de los jóvenes. En ese momento estaba poniéndole una venda al brazo de Sam, que no había dicho nada desde que había explotado la bomba.

- Estamos sin un punto de extracción, tenemos civiles y aún tenemos que buscar a mas supervivientes… Por lo que tenemos que dividirnos. General, usted se ira con el soldado Brooks y los civiles hacia el punto de extracción y aseguraran la zona. Kurtz os dirá que camino tienen que tomar, y los demás vendrán conmigo a buscar más supervivientes. En cuanto registremos la zona, volveremos y esperaremos allí hasta que nos saquen de este lugar. Soldado, tú te vienes conmigo- Termino el subteniente mientras miraba a George

miércoles, 18 de abril de 2012

El camino solitario: Capitulo XXVII: La campana


Rober seguía corriendo con Oscar que cada vez tenía más prisa por salir del túnel donde estaban. Se dirigían a por Laura, y también a salvar a Migue que luchaba solo contra el teniente.

-          Entonces yo iré a por Migue, le ayudare a luchar contra el teniente y luego escaparemos.
-          Te olvidas de algo Rober… Aunque logremos salir de aquí, todo el ejército del rey nos perseguirá por el bosque.
-          No me olvido de eso, es más… ese es mi comodín…
-          ¿A qué te refieres?
-          Para que las personas del reino puedan salir del reino sin que los animales del bosque les ataquen, siempre hacen sonar la gran campana de la iglesia 10 veces. Así los animales están avisados de que se alejen de las carreteras principales… Y eso es algo que hasta ahora ha funcionado siempre.
-          La última vez que se utilizó fue cuando fuimos a recoger a la princesa, en esa ocasión incluso tu chico pudo aprovecharse de eso y cruzar el bosque sin necesidad de ver a ninguno de los monstros
-          Exacto, pero… ¿Y si no hay campana?
-          ¿Qué?
-          Ese es el plan… Antes de irnos, destruiremos la campana… Así no nos podrán seguir con sus caballos.
-          ¡Pero tendréis que luchar contra los animales!
-          Ese no es problema…

En ese momento, vieron a la princesa en un cruce. Ella estaba algo desorientada y no sabía qué hacer.

-          Rober… Oscar…- Murmuro Laura algo perdida- Esto es…
-          No te preocupes, está con nosotros. Princesa, ahora tienes que escucharme atentamente… Voy a ir a por tu amigo, de mientras te quedaras junto a Oscar… El cuidara de ti. Nos veremos en la iglesia mayor, si en 30 minutos no aparecemos… Sácala de aquí, ¿vale?
-          Espera Rober… Hay algo que tienes que saber del teniente…

Migue seguía luchando con el teniente, quien seguía sin tomarse el combate en serio. Cada vez que Migue le atacaba, este simplemente le esquivaba y ahora se dedicaba a golpearle con un mano libre o con una simple patata. En una ocasión, golpeo fuertemente en la herida que le hizo la última vez que combatieron.

-          Ala- Dijo el teniente sorprendido cuando ese golpe le dolió mucho a Migue- Casi lo había olvidado… Es allí, donde te había cortado la última vez… Seguramente aun no estés recuperado del todo…
-          No digas tonterías… Estoy más que recuperado…
-          ¿Sabes lo mejor de todo? Me deberías de dar las gracias. Cuando te ataque, nunca tuve la intención de matarte… Si no fuera por mí, ahora mismo estarías muerto. ¿Y tú me lo agradeces así? ¿Evitando que me case?
-          Prefiero estar muerto a dejar que ella se case con alguien como tu…

El teniente se cabreo muchísimo al escuchar eso y golpeo con la espada a Migue mientras aún estaba en el suelo. El chico pudo defenderse de sus espadazos, pero en cuanto el teniente comenzó a darle patadas no pudo hacer nada. Todos sus golpes iban directos hacia la cicatriz que tenía en el pecho, mientras Migue gritaba de dolor sin poder hacer nada. En esos momentos el teniente levanto la mirada y salto hacia un lado rápidamente cuando un objeto le rozo el cuello. Alguien había aparecido donde estaba luchando los dos chicos, y le había lanzado una flecha al teniente aunque lo pudo esquivar.

-          Mira quien ha aparecido en esta fiesta… Me acabas de asustar, subteniente Oscar- Dijo el teniente con una gran sonrisa al ver que había sido Oscar quien le había disparado.
-          Yo también me alegro de verle teniente… Parece que has estado divirtiéndote…
-          Sí, no me he aburrido en este tiempo… Aunque ya no voy a poder jugar más con él… Te dejo que te encargues tú, y de mientras yo iré a buscar a la princesa…
-          Lo siento mucho teniente… pero no voy a dejarle que haga eso

Oscar se abalanzó hacia el teniente quien se defendió de su golpe, pero al ser Oscar mucho más fuerte logro mandar por los aires al teniente. Después lanzo un cuchillo a donde estaba el teniente pero este solo tuvo que moverse unos centímetros para esquivarlo.

-          Asique esa es tu respuesta… No solo tendré que matar a ese chico, sino que también a mi segundo…. Una pena, pero veo que no me dejan más opciones.
-          Lo siento mucho por ti, pero eso ya es imposible…

El teniente miro hacia Oscar y se dio cuenta que Migue ya no estaba allí. Había un pequeño rastro de sangre por el suelo que se alejaba del pasillo donde estaban luchando.

-          Podrás matarme a mí, pero ya no podrás matar al chico.

El comienzo del fin: Capitulo V




Antes de salir de la sala George pudo escuchar algunos disparos que provenían del lugar de donde estaba el otro terrorista. Levanto su rifle de asalto, y salió lentamente de la sala mientras apuntaba a todo lo que veía. De repente, un grupo de 4 militares se puso delante de él y le apuntaron rápidamente.

- ¡Tire el arma!- Gritaron todos los militares mientras se acercaban hacia él. George miro al suelo, y pudo ver algunos cuerpos de gente que estaba en el cine en ese momento. Al verlos bajo el arma sin soltarla.
- Militares…- murmuro el chico bastante impresionado- que demonios…
- ¡Tire el arma o dispararemos!

George levanto la mano que tenía libre mientras miraba a los soldados y dijo firmemente:

- Soy uno de los vuestros
- ¡Nos da igual!
- Voy a sacar mi identificación… le tengo en mi bolsillo…
- ¡Hemos dicho que!
- ¡Cabo!- Grito un hombre del grupo bastante serio. George le miro y pudo ver que él era quien lideraba ese pequeño grupo de personas, y que como mínimo tenía el rango de general por sus medallas- Yo soy quien manda aquí, dejad que se identifique…

El chico cogió su colgante de militar lentamente, y una vez que la tenía en su mano se la lanzo a la persona que estaba al mando del grupo. La miro unos segundos, y después se la lanzo a uno de sus hombres.

- Está bien, bajen las armas. Es uno de los nuestros.- Dijo el hombre a sus hombres- Soy el subteniente Arthur. Estos son mis hombres, el general Buttons- Dijo señalando al hombre más fuerte físicamente y con más armas del grupo- El chico este es el soldado Kurtz- En esta ocasión, saludo el hombre quien ahora tenía el colgante de George.- Él se encarga de mantenernos informados de la situación actual de todo el país.
- Un placer
- Ya conoces a el cabo Bradley… Y los otros dos son los soldados Brooks y Lorenz.
- Yo solo soy George.
- ¿Sin apellido soldado?

George levanto su arma en esos instantes en la dirección del subteniente y comenzó a disparar. Apenas fueron 3 disparos, pero ninguno de los soldados se lo esperaban y no pudieron hacer nada para evitarlo. Después de que disparara, los soldados le apuntaron rápidamente.

- ¡Alto!- Grito el subteniente que solo tenía una rozadura en su mejilla derecha mientras levantaba su mano. Justo después miro detrás suya y vio como un hombre con un rifle caía al suelo.
- Un hostil…- Murmuro Buttons muy sorprendido al ver que el terrorista caía al suelo.

El chico bajo el arma lentamente mientras su respiración comenzó a ser mucho más rápida de la normal.

- Brooks, comprueba si aún sigue con vida. Soldado Lorenz, tú cúbrele. Buttons y Bradley, buscad más hostiles por la zona.
- Pero subteniente…- Murmuro Buttons algo extrañado
- Es una orden…

Los soldados obedecieron sus órdenes mientras el subteniente se acercó hacia el chico.

- En esta sala… Hay dos amigos míos… Siguen con vida, asique voy a ir a por ellos.
- Detente soldado… No debería dejarte tener esa arma si ahora mismo no estas de servicio… pero te debo una.
- No se preocupe subteniente, era mi deber, nada más…
- Eres muy joven, y parece que ya has tomado algunas vidas… Impresionante…
- Se equivoca señor, esta es la primera vez que le disparo a otra persona…
- Entiendo…- El subteniente se acercó más hacia George y le susurró al oído- Como vuelvas a apuntar hacia donde estoy yo, me encargare de meterte 3 balas en tu pecho soldado. No me fio de ti, pero como ya te lo he dicho, estoy en deuda contigo.

martes, 17 de abril de 2012

El comienzo del fin: Capitulo IV



George abrió los ojos… Estaba tumbado en el suelo del cine, y pudo ver como Mary lloraba encima suya. La cabeza le dolía muchísimo, y se intentó levantar lentamente.

- Mary… Por qué… lloras…- Pregunto el chico mientras miraba a su alrededor. Sam tenia algunas heridas en el brazo, pero apenas se quejaba de ello
- ¡George! ¡Estás bien!- Gritaba ella entre lagrimas
- Si… simplemente me duele la…- Se puso la mano en la cabeza, y noto un fuerte dolor. Después miro su mano, y estaba llena de sangre.
- No te muevas, al ponerte sobre nosotros un trozo del techo ha caído sobre ti… Ya no sangra pero… deberías de estar quieto.
- No hay tiempo para eso… ayúdenme a levantarme.

Sam se levantó y aparto a Mary que le iba a dar la mano. Después él tiro de George y le levanto con bastante facilidad. Cuando se levantó miro a su alrededor. La sala estaba bastante destruida, toda la pantalla estaba calcinada y gran parte del techo se había derrumbado. El chico miro en los asientos donde estaban las otras personas, y sobre esos lugares había un gran trozo de piedra que había aplastado todo el lugar. En esos momentos, el chico escucho como una de las puertas se abría y en seguida agarro a sus amigos.

- Es ayuda- Dijo Mary justo antes de que George le tapara la boca
- Escondeos debajo de esos escombros- Murmuro el chico mientras señala unos trozos de la pared
- Pero…
- ¡Hacedlo!

El chico parecía muy nervioso, y en cuanto los chicos se escondieron puso un trozo más del techo para ocultarles. Después el chico se tumbó en el suelo y disimulo estar muerto, mientras escuchaba como un par de hombres entraban en la sala.

- Madre mía… Esto está bien echo…- Dijo uno de los hombres que entro- Parece que incluso había gente viendo la película…
- Registra los cuerpos y verifica que están muertos… Si no lo están, encárgate de ellos.
- A la orden…

Comenzó a escuchar como el hombre se movía por la sala y de repente se detuvo. Unos segundos después comenzó a disparar. George miro entre los asientos a ver a quien disparaba, y pudo ver como aquel hombre disparaba a los cuerpos de las otras personas que había en la sala

- ¿Pero qué demonios haces? Ahorra munición, que nos hará falta y usa tu cuchillo
- Vale vale… Tus deseos son órdenes…
- Yo esperare fuera por si vienen mas

Comenzó a volver a andar y George noto como cada vez se acercaba más hacia donde estaban ellos. En cuanto llego donde estaba la fila de los jóvenes se detuvo ante los deseos del chico para que no lo hiciera. Noto como se acercó hacia y le agarro del pelo. El chico intento hacerse el muerto, incluso en esos momentos.

- Hay blancos acercándose, deja lo que estés haciendo y ven aquí ahora mismo.

El hombre soltó a George con bastante fuerza y cogió la radio.

- Entendido, estoy en camino…

En esos momentos se dio la vuelta y George aprovecho para coger una piedra que tenía su lado y golpearle en su cabeza. El hombre no cayó al suelo con el primer golpe, pero volvió a hacerlo y entonces el hombre sí que cayó al suelo perdiendo el conocimiento.

- Chicos- Murmuro George mientras se acercaba donde están- Tenéis que quedaros aquí, pase lo que pase. No salgan de aquí, al menos que os llamen por vuestro nombre. ¿Está bien?
- George, ¿Qué piensas hacer?- Pregunto Mary que estaba muy asustada
- Tranquilízate, voy a ver si podemos salir de aquí o no. Vosotros no os mováis.

Después de hablar con ella, el chico cogió las armas del hombre a quien había tumbado. Justo después de eso, tomo algo de aire y se dirigió por donde había salido el otro terrorista.

El camino solitario: Capitulo XXVII: Hermanos de sangre



-          Lo siento mucho por ti Oscar… No voy a dejar a la chica a su suerte
-          ¿Por qué no? Aquí ella no tendrá que trabajar, ni que estudiar ni será presionada como en el mundo de fuera. Todas las chicas sueñan con ser princesas un día, y ella va a transformase en reina. Esto es simplemente un sueño hecho realidad.
-          ¡Pero no es su sueño!- Grito Rober cuando ya estaba levantado y preparado para volver a luchar- ¿Acaso crees que ella quiere vivir aquí?

Rober intentó golpear a Oscar, quien se defendió con su mandoble sin tener ningún problema y lanzo a su rival de nuevo contra otra pared.

-          Ríndete, y te ayudare para que el rey te perdone. Con algo de suerte, solo estarás encarcelado durante un tiempo…
-          ¿Y que pasara con los chicos?
-          La princesa se casara, tal y como estaba planeado… Por el otro no se puede hacer nada, ha entrado en un lugar sagrado, y ni siquiera es de este lugar.
-          Entonces esto solo tendrá un final… Y será aquí…
-          ¿Por qué llegar tan lejos? Traicionaste el reino ya una vez, y solo yo puedo llegar a entenderte porque… ¿Pero por qué ahora?
-          Ella es lo único que queda de Amanda… ¡Es su único legado! ¡Y no permitiré que ella de su vida por algo en lo que no tiene que ver!

Oscar ataco sin que Rober se pudiera haber levantado, pero este lo pudo esquivar dando una vuelta en el suelo y le dejo su espada en el cuello.

-          Ni siquiera tú quieres esto…- Murmuro Rober que no quería matar a su amigo
-          ¿A qué te refieres?
-          Tú no quieres que ella tenga una vida como esta… No la quieres ver sufrir así
-          ¿Por qué lo piensas?
-          Este último ataque tuyo… Lento, estúpido… Como si no quisieras detenerme, y quisieras perder contra mí…

El subteniente soltó su espada y se alejó de Rober lentamente mientras sonreía levemente.

-          Eres idiota… Tan idiota como hace tantos años… No has cambiado nada
-          Ni tu tampoco… Un chico a quien le importa más las personas que el propio reino…
-          Debías de haberme avisado antes de marcharte, yo me hubiera ido con usted teniente.
-          Pero tú no tenías que ser llamado traidor, por eso no te dije nada.
-          ¿Entonces cuál es el plan teniente?
-          Solo hay uno, recoger al chico y salir corriendo de aquí.
-          Olvidaros del chico, el teniente logro escapar de la sala y ahora mismo estará con el chico. Dudo que esté vivo aun.
-          No tienes que preocuparte por él, le he estado entrenando y seguramente sea capaz de sobrevivir algún tiempo más.
-          No Rober… Con este teniente no puedes pensar eso.
-          Pensaba que eras tú el nuevo teniente
-          Y lo era durante algunos años, pero el rey… Me cambio por él después de una misión que tuvo.

En esos momentos Oscar cogió su espada y comenzó a correr por el mismo lugar que había ido la princesa Laura. Rober le seguía mientras seguían hablando sobre el teniente:

-          Era una misión de infiltración, y él estaba junto a un pelotón de 30 personas… Los del reino del sur les descubrieron, y le tendieron una emboscada. Él fue el único superviviente, y cuenta que mato a más de 40 soldados enemigos para poder escapar...
-          ¿Y qué? Tú también podrías hacer eso…
-          Él solo tenía 16 años… Y este incidente fue hace 3 años…
-          Un teniente joven… Casi igual que yo…
-          Pero él ya tiene a una princesa con quien casarse… Es la única diferencia a cuando tú eras joven. Espero que hayas entrenado bien a tu chico, porque este tipo no tiene piedad de nadie…


En otro lugar del castillo, en ese mismo momento…

Migue intentaba levantarse del suelo tras un golpe del teniente quien se reía con bastante fuerza. Tenía decenas de cortes pequeños por todo el cuerpo, pero ningún era profundo ni letal. Parecía como si el teniente solo quisiera jugar con el chico, sin tener que matarle…

-          Vamos, levántate de una vez chico. Quiero divertirme más contigo, asique levántate y lucha
-          Maldito crio…- Murmuro Migue con resignación mientras se levantaba y se preparaba para seguir luchando- Acabemos con esto rápido.

lunes, 16 de abril de 2012

El camino solitario: Capitulo XXVI: Escape



Todo el mundo se levantó impresionado mientras algunos guardias sacaban algunas armas. En el fondo de la sala, estaban el rey junto a Laura y el teniente. La chica tenía un precioso vestido largo de boda, el que impresiono mucho a Migue al verlo.

-          ¡Un intruso!- Gritaban muchos guardias mientras se acercaban al chico.
-          ¡Deteneos!- Grito el teniente mucho más serio que lo normal
-          Pero mi señor…
-          Esta es mi boda soldado, y está siendo interrumpida por un mocoso a quien casi he visto morir dos veces… Esta vez me voy a asegurar que muera con mis propias manos…
-          Asique una batalla a muerte por Laura… Esto me gusta teniente… Aunque mucho me temo, que no tiene opciones contra mi…

El teniente le quito una espada a uno de los guardias y ordeno que los demás se alejaran lo más rápido posible de Migue, que comenzaba a dar pasos atrás.
-         
¿Entonces porque huyes cobarde?- Pregunto el tipo muy cabreado
-          No estoy huyendo, te estoy ganando a mi modo.

Al decir eso, la puerta por la que había entrado Migue comenzó a cerrarse rápidamente. El teniente pudo cruzarla por unos pocos centímetros, pero los demás soldados se quedaron encerrados en la habitación junto a la princesa

-          Está usando el bloqueo de puertas… Pero como es posible si no conoce el reino…- Murmuro el rey muy sorprendido.

Oscar que estaba al lado de la princesa la miro rápidamente y fue corriendo hacia ella que estaba junto a una estantería, pero antes de que la alcanzara la estantería se movió y alguien agarro Laura. Tiro con mucha fuerza y la princesa cayó por un pasadizo que estaba detrás de la estantería. En cuanto la princesa estaba allí, la estantería volvió a cerrarse con bastante rapidez, pero no pudo evitar que Oscar lograra entrar por aquel pasadizo también.

-          ¿Qué está pasando?- Pregunto Laura muy asustada

Pudo ver que alguien la sujetaba con bastante fuerza, mientras sostenía en uno de sus manos una antorcha.
-          He venido a por usted, señora

-          Tu… Eres…- Murmura Laura sorprendida
-          Teniente Rober… Sigues con vida después de tanto tiempo…- Dijo el subteniente Oscar mientras se acercaba hacia el teniente con la espada en sus manos
-          Lo siento, pero no se me da bien eso de morir… Ahora si no te importa, tengo prisa.
-          Detente Rober, no puedo dejarte irte así  sin más…
-          Sí que puedes, y es lo que harás.

Rober cogió a Laura y se fueron por el camino dando la espalda a Oscar. A los pocos segundos sintió como un cuchillo le pasaba a pocos milímetros de su cara y le hacía un pequeño corte. En cuanto paso eso soltó a la princesa y le dio la antorcha.

-          Enciende todas las antorchas que veas, y aléjate lo más rápido que puedas aquí hasta que veas la primera puerta… Una vez allí espérame a mí o a tu amigo.
-          ¿Migue está contigo?
-          Exacto… ahora vete

Oscar dejo a la princesa correr y se quedó mirando a su antiguo amigo que se preparaba para pelear también.

-          Asique después de tanto tiempo… tenemos que pelear tu y yo… Parece que es una broma

De nuevo, el subteniente actuó e intento golpear con su mandoble al brazo derecho de Rober, quien se defendió con su espada. Aunque la diferencia de fuerza física era demasiada y cuando las espadas se golpearon, el hombre salió disparado contra la pared.

-          Te has hecho mucho más fuerte que hace años…- Dijo Rober mientras intentaba levantarse y ponerse de pie de nuevo.
-          Y tu mucho más viejo... Ese golpe podrías haberlo esquivado con facilidad antes de irte de aquí… Pero nos traicionaste, y este es el castigo.
-          Castigo… Está bien… Podrás acabar conmigo, pero ella no tiene que pagar con las leyes de este reino
-          Ella tiene la sangre real, ella forma parte de esto y nadie la podrá ayudar ahora

martes, 10 de abril de 2012

El camino solitario; Capitulo XXV: El plan




En las próxima  5 semanas Rober se puso a ayudar a Migue con su entrenamiento. Intentaba enseñarle cómo actuar contra cualquier tipo de arma que podría haber en el reino. Tanto una simple espada, como con una lanza, cuchillos… Y aunque al principio Migue fuese demasiado débil como para poder esquivar unos simples ataques de Rober, con el tiempo incluso llegaba a ganar a Rober en los combates.

Estuvieron entrenando duramente durante esas 5 semanas, hasta que un día simplemente se quedaron a guardar fuerzas en la cueva.
-       
  -  Asique mañana es el día…- Murmuro Migue muy serio mientras sostenía la espada que le había dado Rober. En estas últimas semanas, había ganado mucho musculo gracias a su entrenamiento y su pelo era mucho más largo que antes.
-           Luna llena… El día en el que se casaran la princesa con el teniente si nosotros no lo podemos evitar
-          Pensé que iríamos a por Laura mucho antes que este día… ¿Por qué esperar tanto?
-          Los guardias y todos los soldados estarán en la misma sala en el momento de la boda… Si llegamos a encerrarles, todo será mucho más simple. Además, a la gente del pueblo no se les permite estar en la calle asique podremos entrar sin que nadie sospeche de nosotros…
-          Asique entrar en el pueblo es fácil, ¿pero que pasa del castillo?
-          Todas las puertas bloqueadas, con un par de guardias en cada una de ellas… es imposible entrar por allí
-          ¿Entonces?
-          Hay un plan… Escucha atentamente…


La noche siguiente, en el pueblo del reino norte…

Rober y Migue entraron en el pueblo sin ningún problema. La puerta de la muralla estaba abierta y ningún guardia miraba allí. En el pueblo solo se podía ver a gente en sus casas, pero como Rober dijo no había nadie en la calle por lo que resulto todo una tarea fácil. En cuanto llegaron se detuvieron en un cementerio junto al castillo. Migue dejo solo a Rober, que quería ir a ver una tumba.
-          
      Después de tanto tiempo… aquí estoy Amanda… La última vez que estuve aquí, deje todo mi honor en la espada que tú ocultas… Ahora vengo a recuperar esa espada, para poder salvar a tu hija… Espero que lo comprendas y que me perdones por esto…

Comenzó a escavar con sus propias manos hasta llegar a sacar la misma espada que él había ocultado allí muchos años atrás. Todo seguía igual, nadie la había tocado ni usado en todos esos años, y eso pareció alegrar a Rober.

-          Se nos acaba el tiempo Rober- Murmuro Migue mientras se acercaba a él
-          Lo se… Marchemos

Rober siguió andando entre las tumbas, hasta que miro una algunos segundos y la intento mover. Para la sorpresa de Migue, debajo de la tumba había unas escaleras que llegaban a algún tipo de pasadizo. Ambos chicos encendieron una antorcha y entraron corriendo en él.
-         
      Recuerda- Dijo Rober mientras corría lo más rápido posible-  Evita los conflictos pase lo que pase, hasta aquel momento. No sé cómo acabara la cosa, pero…
-          Tienes que sacar a Laura de aquí, tú no te preocupes de mí… Estaré en el lugar indicado en ese momento.
-          Eso espero… Porque ya ha llegado el momento de separarnos…- Dijo Rober en cuanto vio una puerta en un lado del pasadizo- ¿Tienes los planos?
-          En mano

Migue suspiro con bastante fuerza mientras intentaba tranquilizarse. Sabía lo que tenía que hacer en todo momento, y confía en sus fuerzas para salvar a Laura, pero si solo una cosa salía mal podría el ser el final para los tres. Todo tenía que ser perfecto, y eso era algo que Migue no podía quitarse de la cabeza…

El joven abrió la puerta después de unos segundos de espera y comenzó a subir las escaleras que estaban detrás de ella. Rober en cambio, siguió corriendo por el pasadizo… En cuanto el chico acabo de subir todas las escaleras, abrió una puerta y pudo ver que ya estaba dentro del castillo. No se paró mucho a mirar cómo era, y saco un plano que había dibujado Rober sobre este. Los planos eran bastante claros y ciertos, era como si en esos años nada hubiera cambiado en el castillo. Rober incluso había marcado donde podría haber algún guardia vigilando. Incluso eso estaba correcto en el plano. Después de muchos minutos corriendo por el castillo, el chico se detuvo ante una gran puerta más serio que nunca.
-         
      Ya estoy aquí Laura… Por favor, espérame- Dijo Migue mientras guardaba los planos y sacada la espada que tenia de los entrenamientos.

Se apoyó en la puerta, y pudo escuchar como detrás de ella había mucha gente hablando. Ese era el sitio donde Laura y el teniente se iban a casar, tal y como el antiguo teniente lo había dicho. Se quedó allí algunos minutos esperando, bastante tranquilo, mientras intentaba escuchar algunas de las cosas que decían detrás de la puerta. Hablaban todos a la vez, por lo que resultaba imposible distinguir algo, hasta que unas fuertes campadas comenzaron a sonar para indicar el comienzo de la boda. Migue siguió tranquilo delante de la puerta, y en silencio intentaba escuchar si alguien hablaba o no. No se movió, hasta que pudo oír la voz del cura. En cuanto la escucho, entro rápidamente por la puerta sin ningún tipo de problema.
-         
     ¡Lo siento mucho amigos, pero se olvidaron invitarme!- Grito el chico con una gran sonrisa.

El comienzo del fin; Capitulo III



En cuanto se fue Alexis con su familia ya eran algo más de las 3 y media. Tranquilamente, el chico se fue hacia su casa para dejar el regalo de su amiga, y justo después se fue hacia el bar donde había quedado con Mary. Llego mucho antes de lo que habían quedado, asique aprovecho para tomarse un café y hablar con la camarera del bar, a quien también conocía ya desde hace algún tiempo.

- Buenas George- Escuchó el chico a su espalda mientras hablaba con la camarera. Era Mary, quien estaba totalmente sola.
- Mary… Ya estás aquí
- Por supuesto, hemos quedado a esta hora, ¿no?

George sonrió e invito a la chica a ir a una mesa que estaba libre. La camarera la miro a los dos impresionados y mientras sonreía dijo:

- Muchísimas felicidades chicos, parece que al fin habéis vuelto de nuevo. Siempre pensé que estabais hechos el uno para el otro.

Los dos chicos miraron a otro lado algo triste y fue entonces cuando la camarera se dio cuenta de su fallo.

- Un momento… Lo siento, pensé que…
- No te preocupes, es normal… Pero no estamos… juntos- Dijo el chico que seguía bastante serio

Después de ese momento se sentaron juntos en la mesa y la camarera les atendió a los pocos segundos.

- Bueno… ¿y que quieren para tomar?
- Un café solo para mí- Dijo George
- Para mi dos cafés con leche

El chico la miro impresionada, pero la camarera se fue para preparar el pedido

- ¿Dos? Vamos a ir al cine, dudo que te vayas a dormir
- No son los dos para mi idiota, el otro es para Sam que está a punto de llegar
- Ah… Sam… Asique él también viene…
- Sí, me dijo que quería venir y se fue ahora a sacar algo de dinero. No te importa, ¿no?
- No, para nada

La camarera llego y dejo los cafés en la mesa y al ver que el chico estaba pensando algo bastante preocupado decidió irse sin decir nada más. El silencio se quedó en la mesa mientras le chica miraba todo el bar y disfrutaba del café.

- Es increíble… llevo mucho tiempo sin venir aquí… El ambiente que hay, los cafés… los echaba de menos…- Murmuro la chica en voz alta- No debería de haber dejado de venir…
- Si… Es un buen lugar…
- Pero me recordaba mucho a ti… Por eso deje de venir…- De nuevo, un silencio se quedó en la mesa mientras George sonreía levemente- Me alegra que vuelvas a estar aquí, te echaba de menos…
- Siento el retraso, pero había cola- Interrumpió Sam que parecía algo serio- Espero que el café no este frio
- No te preocupes, nos lo acaban de traer – Le respondió el otro chico con una pequeña sonrisa


Al terminar de tomar el café decidieron que película iban a ver con un periódico que tenía el bar. Allí también estaban los horarios, y vieron que una película que les gustaba iba a echar en algunos minutos y decidieron ir a verla. Era de miedo y estaba muy bien preparada, y al ser un lunes por la tarde estaban seguros que no habría mucha gente en el cine.

Llegaron bastante justos de tiempo, pero al no haber casi nadie pudieron comprar las entradas, algunas palomitas y ponerse en su sitio en apenas 3 minutos. Y como en todo el cine, la sala estaba casi totalmente vacía. Todo estaba bastante tranquilo y eso es a los chicos no les importaban, al contrario. Así podía contar sus cosas de la peli sin que a nadie le molestase. Y así comenzó la peli, pero en cuanto se apagaron las luces un fuerte estruendo sacudió toda la sala de cine.

- ¿Qué demonios es esto?- Pregunto Mary algo asustada
- Sera cosa del cine…- Respondió Sam intentando encontrar una respuesta
- No… esto es…


George miro al techo de la sala y pudo ver en parte donde estaba la pantalla algunas luces rojas parpadeando. Al verlas, cogió a Sam y a su novia y los tiró al suelo. En cuanto cayeron, una explosión sacudió toda la sala donde estaban…

lunes, 9 de abril de 2012

El comienzo del fin; Capitulo II




Al día siguiente…

George se levantó algo extraño. No estaba acostumbrado a estar tan tranquilo cuando se levantaba, dado que debía de correr o entrenar y en cierta parte echaba de menos esos momentos. Desayunó tranquilamente con un par de cosas que le había dejado Alexis el día anterior, y después hizo un par de flexiones. En cuanto acabó recibió un mensaje de  su amiga Alexis.

“Hoy es lunes y puede que a partir de esta tarde te sientas solo dado que nos iremos a la ciudad para poder ir a clases durante la semana… Kate se fue esta mañana, pero yo hasta las 6 no tengo clases, asique si quieres podemos quedar para comer  hoy. Llámame cuando sepas que quieres hacer”

Una sonrisa apareció en su rostro y la llamo rápidamente.

- ¡Buenos días dormilón!- Grito la chica a través del móvil
- Buenos días, acabo de leer tu mensaje
- Eso imagine,  bueno dime
- Está bien… No tengo nada para comer asique… Podemos comer juntos y así podre preparar la casa para la próxima vez
- Mola, yo te invito a comer en mi casa y este finde me invitas tu a mi
- Bueno en tu casa…
- Si… En la casa de mis padres, yo no estoy sola en casa… Bueno, ¿a qué hora te pasas?
- Son las 11… asique… ¿Cuándo te viene a ti bien?
- Yo solo tengo que preparar mi maleta para esta semana, asique como si vienes ahora… a mí me da igual
- Está bien, a las 12 estoy allí y comemos juntos, que tengo que arreglarme antes y eso

Mientras estaba en el pueblo Alexis dormía en casa de sus padres, pero durante la semana solía dormir en un piso que tenía en la ciudad donde estudiaba. No estaba lejos del pueblo, pero en muchas ocasiones se quedaba hasta altas horas de la madrugada para estudiar en la biblioteca y prefería tener allí un piso de estudiantes para estudiar. Los padres de Alexis eran los pocos médicos que habían en el pueblo, pero no trabajaban allí. Ellos siempre iban a trabajar al hospital de la ciudad, y en muchas ocasiones llevaban a su hija con ella, tanto a la universidad como a la casa del pueblo. Aquel día, Alexis tenía clases por la noche y sus padres tenían que trabajar los dos por la noche, por lo que en cuanto acabasen de comer se irían los tres a la ciudad. Eso a George le venía bastante bien, dado que así podía quedar tranquilamente por la tarde junto a Mary, con quien prefería estar totalmente solo.

Siguiendo lo que había planeado con su amiga, George se arregló lo más rápido que pudo para llegar a tiempo a la casa de Alexis. Antes de salir de su casa, vio sobre la maleta algo que le traía algunos recuerdos de su estancia militar. Era el colgante de soldado con su número. Sonrió al verlo, y se lo puso por dentro de la camiseta. Tomo aire, y después salió de su casa.


Tardo unos pocos minutos en llegar a casa de Alexis. Llamo a la puerta algo nervioso, y a los pocos segundos le abrió la puerta el padre de la chica.

- ¡Pero mira quien está aquí!- Grito el hombre bastante alegre
- Buenos días señor- Le respondió George mientras le daba la mano- ¿Esta Alexis?
- Si por supuesto, está en su cuarto. Asique eras tú quien venía…
- ¿Perdón?
- Es que la chica lleva nerviosa toda la mañana y no paraba de arreglarse, y ahora sé porque.

El chico comenzó a sonrojarse mientras un grito sonaba por toda la casa

- ¡Papa! ¡Porque le dices eso!- Gritaba Alexis mientras salía de su habitación muy cabreada
- Valla, me ha escuchado… Mucha suerte con ella chico

George la miro y ciertamente su padre tenía razón. Alexis se había arreglado bastante, pero no sabía si era por él o no.

- Pasa de él… Esta tonto hoy…- Le dijo la chica mientras le cogía de la mano- Vamos a mi habitación y hablamos tranquilamente hasta la hora de comer
- Vale, me parece bien.

Durante las siguientes dos horas estuvieron hablando de las cosas que habían pasado en estos últimos meses. Algunas peleas de gente que conocía, cosas de clase… Incluso algunas personas que había conocido la chica y que le gustaban. El tiempo se pasó rápidamente, como si no se dieran cuenta de nada y la madre de Alexis llamo a los dos chicos para comer.
Durante toda la comida siguieron hablando de muchas cosas distintas que habían pasado en el pueblo y en cuanto terminaron de comer la chica fue corriendo hacia su habitación mientras George ayudaba a fregar. Alexis volvió unos minutos después con una bolsa y se la dio al chico

- Para ti- Dijo la chica mientras miraba hacia otro lado
- ¿Y esto?- Pregunto George mientras miraba que en su interior había algo envuelto en papel de regalo
- Es un regalo…
- Pero…
- ¡No digas nada y ábrelo!

George sonrió levemente y lo abrió. Era un marco con una foto de los dos chicos juntos.

- Esto es…- Murmuro George muy impresionado
- Sé que no es muy bonito, pero nunca se me dieron bien los regalos…
- Es lo más bonito que me han dado nunca…-- Termino el chico de decir

Justo después de eso abrazo a su amiga con todas sus fuerzas mientras se lo agradecía muy suavemente por el oído. En cuanto se apartó de ella, volvió a mirar la foto y se extrañó bastante. El cristal del marco estaba roto, y justo antes de abrazarla no lo estaba.

- Que cosas…
- ¿Qué ha pasado?
- Nada, el cristal se ha roto… Y no sé porque.
- George… eso es…
- ¿Qué?
- Es un mal presagio
- ¡Venga ya Alexis! ¿Aun sigues con eso?
- Es cierto, es un símbolo de mala suerte
- Deja de decir tonterías, no va a pasar nada malo
- ¡Alexis!- Grito su madre que estaba en su habitación- ¡En 5 minutos nos vamos!
- George… sé que tú no crees en esto pero… Por favor, intenta no hacer nada hoy…y si lo haces ten mucho cuidado.
- No te preocupes, no me va a pasar nada. Más que nada porque aun te tengo que invitar a comer asique…

La chica volvió a abrazar a George, y esto era algo que él no se esperaba.

- Te he echado muchísimo de menos…- Murmuro ella
- Y yo a ti…
- ¿Alexis me has escuchado?- Pregunto la madre mientras entraba en el salón donde estaban los chichos abrazados, al verlos se impresiono y se disculpó mientras ellos se separaban
- Si mama, cuando queráis nos vamos.

lunes, 2 de abril de 2012

El comienzo del fin


Esta es la historia de George, un chico de 19 años que debido a muchas disputas familiares, tuvo que cambiar de colegio en más de una ocasión cuando apenas tenía 10 años. Aun con esos cambios, George consiguió mantener a muchas de aquellas amistades duramente muchos años. Incluso después de hacer el servicio militar, el joven tenía contacto con casi todos sus antiguos compañeros…

7 a abril de 2009

George volvía por fin a su casa después de pasar más de un año en el ejército. Todo parecía estar como el día que se fue. Nada había cambiado, ni en los vecinos, ni en las calles… Nada
Tranquilamente, entro en su pequeño piso en que antes vivía. Era un piso de una sola habitación, con una cocina, baño y un pequeño salón. Lo suficiente para un joven que vivía solo. En cuanto entro en el piso un fuerte grito le impresiono bastante

- ¡Sorpresa!- Gritaron una decena de jóvenes que estaban allí ocultos.

George tiro las cosas al suelo muy sorprendido. Todos sus amigos y amigas que llevaba un año sin verles estaban allí esperándole. Muchas de esas personas, apenas se conocían entre ellas, pero aun así le prepararon una fiesta de bienvenida al chico. Había globos, bebida, incluso una tarta para George.

Quien organizo todo fue Kate, una de las amigas más recientes del chico. Inusualmente, era una chica bastante alta con el pelo moreno y conoció a George en el último año en el que estuvo allí. Toda la fiesta la organizo con su novio, Roger, quien siempre se llevó bien con el joven y quien tenía una forma de pensar bastante parecida a él. En la fiesta también estaba la mejor amiga de George, Alexis. Era bastante más pequeña que Kate, y tenía unos ojos azules muy bonitos. Alexis y Kate se conocieron gracias a George, y desde entonces eran muy buenas amigas.

George se quedó en la fiesta y disfruto bastante de toda la gente que estuvo allí. Comenzaron a hablar de cosas que le pasaron al chico en el servicio, pero también de varias cosas que le pasaron a sus amigos en esos meses en los que no podía hablar.

- Esto es increíble… No me podía imaginar algo así… - Murmuro George que seguía bastante impresionado mirando su pequeña casa- ¿Cómo sabían que venía hoy?
- Me lo dijiste antes de que te fueras, hace más de un año- Respondió Kate muy orgullosa- Y no me he olvidado aun
- ¿Y cómo entraron?
- Pues yo no olvide que escondías una copia de tus llaves en la maceta que esta fuera del piso- Respondió en esta ocasión Alexis- Asique las cogí y preparamos esto a primera hora de la mañana
- Madre mía…- En esos momentos alguien llamo a la puerta y el chico fue a abrirle mientras la fiesta continuaba.

Al abrir la puerta, se impresiono incluso más que cuando entro y vio la fiesta que le habían preparado.

- Mary…- Dijo George que estaba pálido al ver a la chica. Era la antigua novia de George, pero cortaron poco antes de que él fuese a hacer el servicio militar. Desde aquel día, ella no quería hablar nunca con el chico.
- Hola George, escuche que venias hoy asique… He venido a saludarte

La chica no estaba sola, la acompañaba un chico que no se separaba de ella en todo ese tiempo.

- Entiendo… Podéis pasar si queréis, tenemos una pequeña fiesta.
- Si, ¿por qué no? Por cierto, te presento a Sam, ni novio.
- Ya lo supuse, un placer Sam
- El placer es todo mío

Los dos chicos entraron en la pequeña fiesta y todo continuo como si nada. Ellos dos se fueron a una parte del salón y se quedaron charlando, el otro chico en cambio se quedó mirando a toda la fiesta con una leve sonrisa.

- Fui yo- Dijo Alexis que se acercó hacia George
- ¿A qué te refieres?
- Yo le dije que íbamos a celebrar una fiesta a Mary… Aunque no me imaginaba que se presentase, y mucho menos con su novio…
- ¿Y porque lo hiciste? Sé que no os conocéis y… Que nunca te ha caído muy bien por las cosas que te he contado de ella
- Pero sé que tú siempre querías hablar con ella, y tener una pequeña amistad… Aunque ella jamás lo quiso. ¿Hice mal?
- No no, para nada. Parece que ella ya no me odia… Gracias por invitarla

La fiesta continuo bastante tranquila y la gente comenzó a marcharse lentamente. En cuanto Mary y Sam se iban a ir, George les despidió en la puerta como a las demás personas

- Gracias por venir
- Y a ti por dejarnos entrar- Respondió Mary mientras daba un par de besos al joven- A ver si podemos quedar un día y hablamos tranquilamente.
- Pues… Ahora mismo estaré las próximas semanas de relax, pero luego estaré estudiando para poder entrar en alguna universidad, si quieres podemos quedar por la tarde, tomar algo y luego ir al cine.

Mary sonrió levemente y asintió

- No has cambiado, te sigue gustando ir al cine más que nada… Mañana tengo la tarde libre asique si quieres… Y si a ti no te importa…- Dijo la chica mirando a su novio

Este no dijo nada, pero George interrumpió antes de que algo mal ocurriese entre ellos.

- Puedes venir si quieres, a mí tampoco me importa… Esto… ¿Quedamos a las 5 en la cafetería que siempre íbamos?
- El “Café Puzles”, está bien. Luego miraremos las películas y eso

Después de quedar para el día siguiente, se despidieron totalmente y el chico se quedó junto a Kate, su novio y Alexis.

- Una última copa, pero esta va a ser especial…- Dijo Roger.

Se fue hacia la nevera, y saco una pequeña botella de champán y se la enseño a todo el grupo.

- Imposible… Esa botella es…
- Parece que la reconoces… La botella de champán más cara del mercado… estuve medio año ahorrando para poder comprarla, asique vamos a disfrutarla todos juntos.
Se sentaron todos juntos en una mesa, cogieron unas pequeñas copas y brindaron entre ellos.
- Por la amistad- Dijo Roger
- Por el amor- Continuo Katy
- Por nuestro futuro- añadió Alexis
- Y por nosotros, y solo nosotros… Salud- Termino George con algunas lágrimas en sus ojos…

Al terminar, comenzaron a recoger la casa del chico y después se fueron para que dejaran descansar al joven. Ninguno de ellos se podía imaginar, que esa sería la última noche normal que pasarían en mucho tiempo…