-
Lo siento mucho por ti Oscar… No voy a dejar a
la chica a su suerte
-
¿Por qué no? Aquí ella no tendrá que trabajar, ni
que estudiar ni será presionada como en el mundo de fuera. Todas las chicas
sueñan con ser princesas un día, y ella va a transformase en reina. Esto es
simplemente un sueño hecho realidad.
-
¡Pero no es su sueño!- Grito Rober cuando ya
estaba levantado y preparado para volver a luchar- ¿Acaso crees que ella quiere
vivir aquí?
Rober intentó golpear a Oscar, quien se defendió con su
mandoble sin tener ningún problema y lanzo a su rival de nuevo contra otra
pared.
-
Ríndete, y te ayudare para que el rey te
perdone. Con algo de suerte, solo estarás encarcelado durante un tiempo…
-
¿Y que pasara con los chicos?
-
La princesa se casara, tal y como estaba
planeado… Por el otro no se puede hacer nada, ha entrado en un lugar sagrado, y
ni siquiera es de este lugar.
-
Entonces esto solo tendrá un final… Y será aquí…
-
¿Por qué llegar tan lejos? Traicionaste el reino
ya una vez, y solo yo puedo llegar a entenderte porque… ¿Pero por qué ahora?
-
Ella es lo único que queda de Amanda… ¡Es su único
legado! ¡Y no permitiré que ella de su vida por algo en lo que no tiene que
ver!
Oscar ataco sin que Rober se pudiera haber levantado, pero
este lo pudo esquivar dando una vuelta en el suelo y le dejo su espada en el
cuello.
-
Ni siquiera tú quieres esto…- Murmuro Rober que
no quería matar a su amigo
-
¿A qué te refieres?
-
Tú no quieres que ella tenga una vida como esta…
No la quieres ver sufrir así
-
¿Por qué lo piensas?
-
Este último ataque tuyo… Lento, estúpido… Como
si no quisieras detenerme, y quisieras perder contra mí…
El subteniente soltó su espada y se alejó de Rober
lentamente mientras sonreía levemente.
-
Eres idiota… Tan idiota como hace tantos años…
No has cambiado nada
-
Ni tu tampoco… Un chico a quien le importa más
las personas que el propio reino…
-
Debías de haberme avisado antes de marcharte, yo
me hubiera ido con usted teniente.
-
Pero tú no tenías que ser llamado traidor, por
eso no te dije nada.
-
¿Entonces cuál es el plan teniente?
-
Solo hay uno, recoger al chico y salir corriendo
de aquí.
-
Olvidaros del chico, el teniente logro escapar
de la sala y ahora mismo estará con el chico. Dudo que esté vivo aun.
-
No tienes que preocuparte por él, le he estado
entrenando y seguramente sea capaz de sobrevivir algún tiempo más.
-
No Rober… Con este teniente no puedes pensar
eso.
-
Pensaba que eras tú el nuevo teniente
-
Y lo era durante algunos años, pero el rey… Me
cambio por él después de una misión que tuvo.
En esos momentos Oscar cogió su espada y comenzó a correr
por el mismo lugar que había ido la princesa Laura. Rober le seguía mientras seguían
hablando sobre el teniente:
-
Era una misión de infiltración, y él estaba
junto a un pelotón de 30 personas… Los del reino del sur les descubrieron, y le
tendieron una emboscada. Él fue el único superviviente, y cuenta que mato a más
de 40 soldados enemigos para poder escapar...
-
¿Y qué? Tú también podrías hacer eso…
-
Él solo tenía 16 años… Y este incidente fue hace
3 años…
-
Un teniente joven… Casi igual que yo…
-
Pero él ya tiene a una princesa con quien
casarse… Es la única diferencia a cuando tú eras joven. Espero que hayas
entrenado bien a tu chico, porque este tipo no tiene piedad de nadie…
En otro lugar del castillo, en ese mismo momento…
Migue intentaba levantarse del suelo tras un golpe del
teniente quien se reía con bastante fuerza. Tenía decenas de cortes pequeños
por todo el cuerpo, pero ningún era profundo ni letal. Parecía como si el
teniente solo quisiera jugar con el chico, sin tener que matarle…
-
Vamos, levántate de una vez chico. Quiero
divertirme más contigo, asique levántate y lucha
-
Maldito crio…- Murmuro Migue con resignación mientras
se levantaba y se preparaba para seguir luchando- Acabemos con esto rápido.

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