lunes, 9 de abril de 2012
El comienzo del fin; Capitulo II
Al día siguiente…
George se levantó algo extraño. No estaba acostumbrado a estar tan tranquilo cuando se levantaba, dado que debía de correr o entrenar y en cierta parte echaba de menos esos momentos. Desayunó tranquilamente con un par de cosas que le había dejado Alexis el día anterior, y después hizo un par de flexiones. En cuanto acabó recibió un mensaje de su amiga Alexis.
“Hoy es lunes y puede que a partir de esta tarde te sientas solo dado que nos iremos a la ciudad para poder ir a clases durante la semana… Kate se fue esta mañana, pero yo hasta las 6 no tengo clases, asique si quieres podemos quedar para comer hoy. Llámame cuando sepas que quieres hacer”
Una sonrisa apareció en su rostro y la llamo rápidamente.
- ¡Buenos días dormilón!- Grito la chica a través del móvil
- Buenos días, acabo de leer tu mensaje
- Eso imagine, bueno dime
- Está bien… No tengo nada para comer asique… Podemos comer juntos y así podre preparar la casa para la próxima vez
- Mola, yo te invito a comer en mi casa y este finde me invitas tu a mi
- Bueno en tu casa…
- Si… En la casa de mis padres, yo no estoy sola en casa… Bueno, ¿a qué hora te pasas?
- Son las 11… asique… ¿Cuándo te viene a ti bien?
- Yo solo tengo que preparar mi maleta para esta semana, asique como si vienes ahora… a mí me da igual
- Está bien, a las 12 estoy allí y comemos juntos, que tengo que arreglarme antes y eso
Mientras estaba en el pueblo Alexis dormía en casa de sus padres, pero durante la semana solía dormir en un piso que tenía en la ciudad donde estudiaba. No estaba lejos del pueblo, pero en muchas ocasiones se quedaba hasta altas horas de la madrugada para estudiar en la biblioteca y prefería tener allí un piso de estudiantes para estudiar. Los padres de Alexis eran los pocos médicos que habían en el pueblo, pero no trabajaban allí. Ellos siempre iban a trabajar al hospital de la ciudad, y en muchas ocasiones llevaban a su hija con ella, tanto a la universidad como a la casa del pueblo. Aquel día, Alexis tenía clases por la noche y sus padres tenían que trabajar los dos por la noche, por lo que en cuanto acabasen de comer se irían los tres a la ciudad. Eso a George le venía bastante bien, dado que así podía quedar tranquilamente por la tarde junto a Mary, con quien prefería estar totalmente solo.
Siguiendo lo que había planeado con su amiga, George se arregló lo más rápido que pudo para llegar a tiempo a la casa de Alexis. Antes de salir de su casa, vio sobre la maleta algo que le traía algunos recuerdos de su estancia militar. Era el colgante de soldado con su número. Sonrió al verlo, y se lo puso por dentro de la camiseta. Tomo aire, y después salió de su casa.
Tardo unos pocos minutos en llegar a casa de Alexis. Llamo a la puerta algo nervioso, y a los pocos segundos le abrió la puerta el padre de la chica.
- ¡Pero mira quien está aquí!- Grito el hombre bastante alegre
- Buenos días señor- Le respondió George mientras le daba la mano- ¿Esta Alexis?
- Si por supuesto, está en su cuarto. Asique eras tú quien venía…
- ¿Perdón?
- Es que la chica lleva nerviosa toda la mañana y no paraba de arreglarse, y ahora sé porque.
El chico comenzó a sonrojarse mientras un grito sonaba por toda la casa
- ¡Papa! ¡Porque le dices eso!- Gritaba Alexis mientras salía de su habitación muy cabreada
- Valla, me ha escuchado… Mucha suerte con ella chico
George la miro y ciertamente su padre tenía razón. Alexis se había arreglado bastante, pero no sabía si era por él o no.
- Pasa de él… Esta tonto hoy…- Le dijo la chica mientras le cogía de la mano- Vamos a mi habitación y hablamos tranquilamente hasta la hora de comer
- Vale, me parece bien.
Durante las siguientes dos horas estuvieron hablando de las cosas que habían pasado en estos últimos meses. Algunas peleas de gente que conocía, cosas de clase… Incluso algunas personas que había conocido la chica y que le gustaban. El tiempo se pasó rápidamente, como si no se dieran cuenta de nada y la madre de Alexis llamo a los dos chicos para comer.
Durante toda la comida siguieron hablando de muchas cosas distintas que habían pasado en el pueblo y en cuanto terminaron de comer la chica fue corriendo hacia su habitación mientras George ayudaba a fregar. Alexis volvió unos minutos después con una bolsa y se la dio al chico
- Para ti- Dijo la chica mientras miraba hacia otro lado
- ¿Y esto?- Pregunto George mientras miraba que en su interior había algo envuelto en papel de regalo
- Es un regalo…
- Pero…
- ¡No digas nada y ábrelo!
George sonrió levemente y lo abrió. Era un marco con una foto de los dos chicos juntos.
- Esto es…- Murmuro George muy impresionado
- Sé que no es muy bonito, pero nunca se me dieron bien los regalos…
- Es lo más bonito que me han dado nunca…-- Termino el chico de decir
Justo después de eso abrazo a su amiga con todas sus fuerzas mientras se lo agradecía muy suavemente por el oído. En cuanto se apartó de ella, volvió a mirar la foto y se extrañó bastante. El cristal del marco estaba roto, y justo antes de abrazarla no lo estaba.
- Que cosas…
- ¿Qué ha pasado?
- Nada, el cristal se ha roto… Y no sé porque.
- George… eso es…
- ¿Qué?
- Es un mal presagio
- ¡Venga ya Alexis! ¿Aun sigues con eso?
- Es cierto, es un símbolo de mala suerte
- Deja de decir tonterías, no va a pasar nada malo
- ¡Alexis!- Grito su madre que estaba en su habitación- ¡En 5 minutos nos vamos!
- George… sé que tú no crees en esto pero… Por favor, intenta no hacer nada hoy…y si lo haces ten mucho cuidado.
- No te preocupes, no me va a pasar nada. Más que nada porque aun te tengo que invitar a comer asique…
La chica volvió a abrazar a George, y esto era algo que él no se esperaba.
- Te he echado muchísimo de menos…- Murmuro ella
- Y yo a ti…
- ¿Alexis me has escuchado?- Pregunto la madre mientras entraba en el salón donde estaban los chichos abrazados, al verlos se impresiono y se disculpó mientras ellos se separaban
- Si mama, cuando queráis nos vamos.
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