jueves, 24 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXVI: "2 años sin cambios... Solo obtuve este don"


A la mañana siguiente Marcos se fue a su centro a las 8 de la mañana para afrontar todos los exámenes. A primera hora, tenía un examen de deporte, donde tenía que estar durante dos horas haciendo distintos ejercicios físicos. Correr alrededor de una pista de atletismo, salto de altura, algunos disparos con un balón de futbol, algunos tiros a la canasta… Y para acabar, un partido de rugby con las personas que estaban participando en el examen. Por suerte para Marcos, la gente que estaba allí no estaban muy acostumbrados a hacer demasiado esfuerzo físico asique para él todo fue como un simple paseo. Después continúo un examen de 3 horas de duración de Lengua, con su antigua profesora. Ella se alegro mucho al verle y le deseo muchísima suerte, después cogió el examen y comenzó a rellenarlo.
Durante toda la semana, estuvo con exámenes de 3 o 4 horas de duración, y cuando acababa cada uno de los exámenes no sabía si los había echo bien o no, porque todas las respuestas que había puesto la había escrito por escribir algo. Aun así, cuando acabo cada examen dejo de pensar en ese examen y se concentraba en el próximo. El viernes a las 12 del mediodía, acabo el último examen, el de historia. Cuando salió por la puerta, se dirigió hacia su casa a descansar. Su madre le esperaba allí, con bastantes nervios.
- ¿Cómo fueron los exámenes?- Pregunto ella que estaba más nerviosa que el propio Marcos
- Bien, creo… Hasta dentro de 2 semanas no sabremos nada asique… Ahora tenemos que tranquilizarnos y pensar en otra cosa…
- ¿Pero crees que habrás sacado todo?
- No se mama… Simplemente no se…
Durante las próximas dos semanas, Marcos apenas estuvo en casa. Siempre se iba solo temprano hacia su lugar secreto y se quedaba allí hasta que anochecía. No hacía nada en especial, solo miraba a las nubes mientras se escuchaba el viento soplando a través de las ramas de los arboles. Después volvía a casa y cenaba con su madre, para luego poder acostarse bastante agotado. En esos días, no escucho nada de Sandra, pero Marcos no pensaba demasiado en ella.
Dos semanas después, Marcos esperaba tranquilamente junto a su ordenador a que publicasen los resultados de los exámenes por internet. Le tenían que enviar un email, asique el espero mientras su madre preguntaba cada minuto que si le había llegado o el email. Cuando Marcos ya comenzaba a cansarse de la misma pregunta una y otra vez, le llego un email de dirección en el que ponía:
“Los resultados han sido publicados hace 10 minutos en la página oficial del centro. Esperemos que cumplan con sus objetivos.
Un saludo
Dirección”
Cuando Marcos leyó el email, se dirigió hacia la página del centro y vio allí los resultados de los exámenes. Mientras que su madre buscaba su nombre bastante nerviosa, Marcos miraba cada asignatura lentamente para encontrar su nombre.
- Deporte… Aprobado… Lengua… También. Matemáticas… Aprobado. ¡Incluso historia!- Gritaba su madre al ver que su hijo había conseguido aprobar todo. Comenzó a dar saltos mientras que Marcos seguía mirando la pantalla sin creérselo. Su madre le animo para que saltase junto a ella, pero él no quería. En ese momento, el timbre sonó y Marcos lo tomo como excusa para no tener que bailar con su madre. Se dirigió hacia la puerta y la abrió. Era Sandra, que estaba exhausta.
- ¡Sandra!- Dijo él bastante impresionado al verla allí- ¿Qué ha pasado?
- Lo has… conseguido…- Dijo ella mientras intentaba obtener aire- Has… Aprobado todo…
- ¿Cómo lo sabes?
- Lo vi… en mi casa…
- Acaso… ¿Has venido hasta aquí corriendo? ¡Pero si tu casa está a 30 minutos de aquí, y las notas las publicaron hace 15 minutos!
- Dale las gracias… A la bicicleta de mi hermana…- Dijo ella mientras intentaba reírse señalando a una antigua bicicleta que usaba Erika cuando era una niña
Al verla, Marcos comenzó a reírse y abrazo a Sandra.
- Gracias… Por todo…- Dijo él entre lagrimas

A las pocas horas de recibir la noticia de las notas, Marcos intento ingresar en la misma universidad que Sandra para estudiar lo que siempre había soñado, cocina. Apenas quedaban plazas, pero Marcos tuvo la suerte de obtener una. No sabía porque le cogieron, si era porque había logrado sacar todas las asignaturas en una semana, o por su pasado en el psiquiátrico… Aunque a veces piensa, que el doctor García también tenía que ver algo allí. Pero eso es algo, que nunca supo…
Al comienzo de curso, le llego otra sorpresa. Estaba en la misma clase que Sandra, asique desde aquel momento, podía estar junto a su amiga todos los días hasta que acabasen la carrera. Y sobre lo ocurrido antes de los exámenes, no volvieron a hablar nunca más. Sandra continuo saliendo con Adrian, quien siempre estaba para ayudarla y animarla como nadie más sabía, mientras que Marcos se sentía feliz al verlos…


- Han pasado dos años… y han ocurrido muchas cosas… Y lo increíble, que después de todo el daño que he hecho, no he perdido nada. Tan solo he obtenido este don…

---FIN---


Para aclaracion, la ultima frase no es que sea dos años despues, es justo a comenzar la nueva vida de nuestro prota

Y bueno... Al fin llegamos al final de esta historia, mi primera historia sin su final "triste", algo a lo que no estoy acostumbrado xD. Espero que haya gustado, una historia que me ha encantado escribir, porque es algo bastante especial para mi. Y aunque la segunda parte se nos hizo muy larga a muchos, y puede que pareciera bastante lenta comparada con la otra, tenia que hacerlo asi. Gracias por leer ^^

PD: Hasta finales de abril o comienzos de mayo no subire nada mas. Aprovechare estas vacaciones para pensar alguna historia, y si no se me ocurre nada volvere a escribir mi primera historia, la que hice para un trabajo de 4 de primaria =P
PD2: 78 paginas de historia... se dice poco

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXV: Un ultimo repaso


Era un domingo, y Marcos ya había leído todos los libros y apuntes que Sandra le había dado, asique quedaron ese día algo mas tarde para repasar algunas cosas complicadas que Marcos ya decía haber aprendido. Asique fue a por la tarde y Sandra le estuvo haciendo muchas preguntas sobre diferentes temas. Marcos no estaba muy convencido a la hora de responder, pero siempre daba la respuesta correcta.
- ¿Cómo te sientes al hacer esto?- Pregunto Sandra impresionada al ver que Marcos respondía a todas las preguntas correctamente
- No se… Es algo… complicado de explicar… No sabes la respuesta, pero se te ocurre algo y lo dices. Al final resulta que esa es la respuesta correcta.
- Increíble… Pues bueno… creo que ya lo tenemos todo asique… ¡Se acabaron las clases de refuerzo con Sandra! ¡Al fin eres libre!- Grito la chica mientras se reía, Marcos en cambio solo sonrió levemente.
- Sandra… Antes de irme…
La chica le miro algo extrañada, mientras que Marcos cerró los ojos y continúo:
- ¡Cierra los ojos!- Dijo él de un grito. Sandra se sobresalto por el grito y después se comenzó a reír.
- ¿Para qué?- Pregunto ella entre risas
- ¿Confías en mí?
- Si- Respondió ella con una sonrisa
- Pues, por favor… Cierra los ojos…- Le contesto Marcos bastante más tranquilo
Sandra no sabía a qué venía eso, asique cerró los ojos y se dejo llevar.
- Dime cuando los puedo…- Entonces, ella sintió algo en sus labios y abrió los ojos rápidamente. Marcos la estaba besando, y ella muy impresionada al verlo, se aparto lo más rápido que pudo.- Marcos… Esto… Yo no puedo hacer esto, estoy con Adrian y…
- Sé que no está bien pero… Todo este tiempo que has estado conmigo…
- No era por…
- ¡Lo sé!- Grito Marcos bastante triste- Se que era por nuestra amistad, pero… No solo me has ayudado a recuperarme, también con estos exámenes y… También has conseguido que recupere algo de mi sonrisa.
- Marcos…- Dijo Sandra que no asimilaba lo que acababa de pasar
- Sé que suena estúpido, pero tenía que agradecerte todo esto lo que has hecho por mí. Pero soy tan estúpido, que la única forma que se me ocurría de agradecértelo era esta… Diciéndote que no había olvidado aquella noche, ni mucho menos aquel beso. Sé que estas con Adrian, y creo que él es una de las mejores personas que conozco. Aunque en el psiquiátrico me dijo que me guardaba ira, se que él no pensaba eso… Es una gran persona Sandra… Justo lo que tú te mereces… Ojala no hubiese pasado nada de esto… Puede que aun no supieses nada de mi amor, o puede que estaríamos juntos…- Cuando dijo esto, Marcos comenzó a recoger sus cosas mientras sonreía levemente- Sandra… Jamás olvidare que no fui lo suficiente bueno como para estar contigo, así jamás dejare que eso vuelva a pasar. Esto era lo único que quería decirte…
El chico se dirigió hacia la puerta y se marcho sin que Sandra dijese nada, quien aun estaba intentando asimilar lo ocurrido.

martes, 22 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXIV: El comienzo de una larga semana...


El chico no quiso seguir discutiendo con su amiga asique se fueron juntos a estudiar. Sandra busco todos sus libros y sus apuntes y se los dio a Marcos. El chico, al ver la montaña de libros y unos 5 cuadernos llenos de apuntes se quedo de piedra.
- Felicidades, tenemos diez días asique… Tendrás que hacer un record- Dijo Sandra entre risas.
El joven también se rio y comenzó a ver todos los libros.
- Para ti…- Dijo Marcos mientras miraba todos los libros- ¿Qué crees que será más difícil de entender?
- Pues… A mí me costaron bastante lengua e historia… Tuve que trabajar mucho esas asignaturas para poder sacarlas…- Sandra busco entre los libros y cogió también dos libretas de apuntes- Son estos tres libros y estas libretas.
- Pues comencemos con esos dos, puede que los demás pueda sacármelos sin que tú estés a mi lado.
- ¿Cómo que sin estés a mi lado? No pienso dejar que estudies solo en casa, ¿eh?
- No es eso Sandra- Dijo Marcos mientras comenzaba a abrir el libro de lengua por la primera página- Si quiero sacarme todo esto, tendré que trabajar durante algunas noches y yo tan solo estaré aquí por las tardes. Asique por eso cuando estemos juntos nos centraremos en las asignaturas en las que puede que te necesite, las demás puede que me las saque por la noche solo.
Sandra no dijo nada más y miro a Marcos bastante serio mientras el comenzaba a leer el libro. Se sentó junto a él y observo que no hacia ningún apunte, tan solo leía lo más rápido que podía y simplemente hacia alguna pregunta cuando no entendía algo, por lo que Sandra se lo explicaba. Mientras no hacía nada, la chica guardó todos los libros en su antigua mochila y la dejó en la entrada para que Marcos la recogiera al marcharse.
Pasaron la tarde estudiando, y llegó la noche. Toda la familia de Sandra estaba en casa y se disponían a cenar, por lo que Marcos recogió el libro de lengua y se dirigió hacia la salida.
- ¿Ya te vas?- Pregunto la madre de Sandra que salía de la cocina
- Si, ustedes van a cenar y no quiero molestar más.
- ¡Pero si he preparado comida para ti también!- Exclamo ella sorprendida- Sandra me dijo que te quedarías a cenar y que luego estudiarían un rato mas.
Cuando escucho eso, Marcos se giro y miro a Sandra, quien le sacaba la lengua mientras él no se podía creer lo que había echo.
- Debería de hablarlo con mi madre antes… Seguro que ella ya ha preparado algo y no puedo decirle ahora que no iré…- Dijo Marcos mientras cogía la mochila
- No te preocupes, la llame hace más o menos una hora. Le dije que te estaba ayudando a estudiar y que te quedarías aquí a cenar, por lo que ella no preparo nada- Dijo Sandra mientras entraba en el salón mientras miraba a Marcos con una malvada sonrisa. El chico se rindió, dejo las cosas en el suelo y se sentó junto a Sandra.
- ¿Tenias todo esto planeado verdad?- Le susurro él al oído
Todos cenaron juntos y Marcos no se sintió incomodo entre la familia de Sandra. Siempre había estado junto a ella y su hermana, y había hablado en algunas ocasiones con su madre. Pero con el padre apenas habían hablado, y en la cena no se dirigieron la palabra. Aun así, entre Erika y Sandra se encargaron de animar todo.
La madre preparo una pasta con una salsa de tomate y a todo el mundo le gustaba.
- ¿Podría darle un consejo?- Le pregunto Marcos a la madre cuando acabaron de cenar
- Si por supuesto- Dijo ella mientras le escuchaba atentamente
- Para la próxima vez, pruebe echarle un poco de pimentón picante. Le da un toque de picante, y un sabor que pega mucho con esta salsa.
La madre se quedo sorprendida y apunto el detalle de Marcos, quien después de cenar se fue junto a Sandra a su habitación a volver a estudiar. Estuvieron hasta altas horas de la noche, hasta que entro la madrugada. Entonces el chico recogió sus cosas y se marcho a su casa andando, no antes sin que Sandra le obligase a volver al día siguiente a las 10 de la mañana. Él no quería ir tan pronto, porque quería que ella durmiese algunas horas más y que descansase, pero no pudo convencerla y quedaron a esa hora.
Cuando Marcos llego a su casa, su madre ya estaba durmiendo, por lo que el chico se fue a su habitación y se puso a estudiar hasta las 5 de la mañana, hora en la que se acostó…
Y así, transcurrió toda la semana, hasta el día anterior del comienzo de los exámenes.

lunes, 21 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXIII: Peticion


Al poco tiempo Marcos salió de la dirección con una página con la lista de todos los exámenes con sus respectivos horarios.
- ¿Qué tal fue?- Pregunto su madre al verle salir
- Esto no es lo que me imaginaba…- Dijo Marcos bastante serio- Pensé que ni podría volver aquí, pero…
- Es que no podías volver- Interrumpió el doctor García- Yo hable con tu directora hace algunos días y al principio me dijo que eso sería imposible… Si no hubiese dicho nada de mi titulo de psicología y que podría encargarme para que este centro tuviese más ingresos del gobierno.
- ¿Qué?-Pregunto Marcos sorprendido- ¿Acaso usted puede hacer eso?
- Pues bueno… Puedo mover algunos hilos para que se fijen un poco más en este centro…- Dijo el doctor mientras se reía
- Le está haciendo chantaje a mi centro… No me gustaría quedarme un año más si se que la directora me ha dejado volver por un chantaje así…
- No lo harás Marcos, lo sé- volvió a decir el doctor entonces.
- No se doctor… Esto es casi imposible… No solo he de estudiar de los libros, sino de apuntes que ni siquiera tengo.
- Pues encuéntralos
Cuando el doctor le dijo eso, Marcos no dijo nada más y continúo mirando todos los exámenes. Cada segundo que seguía viendo el plano, pensaba que era más complicado sacar aunque solo fuese una de las asignaturas. Al poco tiempo, el doctor se despidió de la familia y volvió al psiquiátrico, mientras que Marcos y su madre volvían a casa. Durante el viaje, a Marcos le llego un SMS de Sandra
“¿Vas a hacer algo esta tarde?” El joven le dio a responder y escribió un largo SMS, pero cuando lo acabo se detuvo algunos segundos y lo borro totalmente. “Tengo que hablar contigo, ¿puedo ir a tu casa?”

La madre de Marcos preparo la comida y al poco después de comer el chico se fue a casa de Sandra. Cuando llego, miro a la calle y se puso a recordar la primera vez que apareció Markus. Recordó cuando golpeo a Damián, a Hugo y también a Erika. Lo recordaba todo, como si hubiese pasado el día anterior.
- ¿Qué haces aquí fuera?- Pregunto Sandra que salía de su casa con una sonrisa- Te estaba esperando
- Sandra… Bueno… Nada, no hago nada- Dijo Marcos sin sonreír
- Y bueno, ¿de qué me querías hablar?
- Veras…
- Si quieres, entramos dentro y hablamos mientras tomamos algo
Marcos estaba bastante serio y se sentía algo mal por lo que había ocurrido un año atrás. Los chicos entraron en la casa, se fueron al salón y Sandra fue a por un par de refrescos. Cuando volvió, se sentó en el sofá junto a Marcos y comenzaron a hablar.
- Y bueno… ¿Qué tal el regreso?- Pregunto ella mientras no paraba de sonreír
- Pues… Ahora tengo algunas cosas que hacer… Algo que no tenía que hacer mientras estaba en el psiquiátrico pero bueno- Respondió el chico mientras se reía levemente- Y… Sandra, tengo que pedirte algo
- Por supuesto, pídeme lo que quieras.
- Te cuento… Necesito que me ayudes en algo…
Por lo que Marcos comenzó a explicarle todo lo que había pasado por la mañana en su antiguo centro mientras que Sandra le escuchaba bastante impresionada.
- Asique… Gracias al doctor, puedes hacer todas las recuperaciones… Increíble
- Por eso te necesito. Ni siquiera tengo los libros con los que estudiar, ni muchísimo menos los apuntes que necesitaría. Si eso, le añadimos que puede que no entienda algunas cosas… Me resultaría imposible recuperar todo.
- Entonces quieres que te ayude a estudiar
- No, tan solo que me prestes tus libros y apuntes.
- Pues no lo pienso hacer, porque tú acabas de decir que puede que no entiendas algo asique… Yo te voy a ayudar a estudiar, y si no entiendes algo te lo explicaré.
- Sandra… No hace falta que…
- ¡Me da igual de lo que digas! ¡Te ayudare con tus estudios! ¡Es una orden!

sábado, 19 de marzo de 2011

El regalo para la mejor persona del mundo

Bueno bueno... Hoy es el esperado día cari (y aunque me digas que no, se que le lo estabas deseando desde hace mucho tiempo!!!!)
Hoy es el día en el que cumple 19 años ya, y el segundo año en el que nos conocemos. Han pasado tantas cosas en estos años… tanto buenas como malas… Tanto a ti como a mi… Y siempre has estado aquí cuando yo necesitaba hablar con alguien. Siempre pusiste tu oreja para escuchar mis mil millones de tonterías, y siempre de alguna forma eras capaz de darme una ostia y hacerme ver la parte buena de todo. Eso es algo que casi nadie puede hacer, y te digo que es algo que vale millones, asique no lo pierdas nunca!
En estos años… si me tengo que quedar con un día será el 7 de febrero. Simplemente, me esperaba que ese día fuese de lo mejor del año, y resulto que no fue así. Fue incluso mejor! Sin duda, algo para el recuerdo. Bueno, menos por mi desliz con la tarta de princesas xDDDD. Y aunque tú no quieras, ese día lo guardare para el recuerdo como… bueno ya sabes qué día e_é
Y te puedo asegurar algo. Cuando volvamos a estar juntos, me currare más los piropos xDD
Podría decirte tantas cosas… Pero no solo lo sabes tú ya, sino cualquier persona que te conoce más o menos bien. Lo gran persona que eres, lo guapa que eres (y no me discutas eso, porque ya sabes lo que caerá jum) y todo eso. Pero como acabo de decir, eso lo sabe casi todo el mundo. Sabes que me encantaría estar ahora junto a ti, para pasar un buen día y disfrutar contigo (y tu sufrir conmigo xDDD) pero este año no va a poder ser. Quién sabe, si dentro de un año si será posible…Según lo que ya se, ya tendría vacaciones mientras es tu cumple y podría estar por allí, pero si algo he aprendido en estos últimos meses es que no tenemos que adelantarnos al futuro, que pueden dar cambios demasiados bruscos sin que nadie lo quiera. Puede que para entonces ya me hayas dicho adiós después de rallarte tantas veces con mis estupideces (ahora es cuando saltas y me dices que eso no pasara mientras te cabreas xDD)
Pero esperemos que eso no pase nunca ^^
Por cierto… siendo la hora que es… debería estar durmiendo ya, porque tengo que trabajar y me espera un día muy largo pero muy alegre a la vez. No solo porque sea el último día de trabajo, sino también porque sé que es un día muy importante para ti ^^
Que disfrutes mucho de este día cari, y que cumplas muchos y muchos más siendo como eres, porque eres única!

PD: No te preocupes, tu regalo llegara pronto ^^

miércoles, 16 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXII: La oferta


Marcos solo conocía a un señor García, y no era otro que el doctor del psiquiátrico. Por una parte, eso no tenía sentido. El doctor no tenía nada que ver aquí, pero por otra parte tenía algo de sentido. El doctor había dicho que se verían en un par de días, y esos eran juntos los que habían pasado.
Pasaba el tiempo y nadie pasaba por el lugar, asique Marcos saco un pequeño balón y comenzó a lanzarlo al aire para entretenerse. Cada vez, intentaba lanzarlo más alto y cogerlo sin que cayese al suelo. Pero una vez lanzo la pelota demasiado alta y choco contra una lámpara que había en tejado. La pelota se desvió hacia la puerta de dirección, y justo cuando choco contra ella suavemente esta se abrió. Marcos se levanto rápidamente y fue a coger la pelota, pero alguien salió y cogió la pelota.
- Aun la conservas…- Dijo el hombre que acababa de salir
Era el doctor García, que salía junto a la madre de Marcos de dirección. Esa era la primera vez que Marcos veía al doctor sin su ropa de trabajo, con su bata y su camisa azul. Esta vez él iba con un traje negro, al igual que Marcos.
- Doctor… ¿Qué hace usted aquí?- Pregunto Marcos alegre al volver a verle
- Dije que nos veríamos, ¿no? Además, he venido a ayudarte con algo. Hemos preparado todo chico, ahora te toca a ti acabar con esto
Marcos no entendía nada de lo que decía, pero tanto su madre con el doctor salieron de la habitación y la ayudante se quedo en la puerta mirando a Marcos.
- Señor Jaimez, por favor, le están esperando.
El chico miro a su madre y al doctor, y este dijo con una sonrisa:
- Ya nos darás las gracias luego

Dentro de la dirección, estaba la directora, una señora delgada con bastante edad, sentada frente su escritorio mientras miraba algunos papeles.
- Por favor, siéntese- Dijo ella bastante seria
Marcos no dijo nada y se sentó en el sillón bastante serio.
- Acabo de hablar con tu madre y el doctor García… Si me hubiesen contado todo esto solo el tutor de alguien jamás hubiese pensado que hacer con alguien como tú. Seguramente, ni le hubiese dejado entrar en el centro. Los chicos con problemas mentales como el tuyo, no son fiables ni aun después de salir del psiquiátrico. Pero el doctor me convenció y me dijo que tú no solo tenías la capacidad de volver a este centro, sino que también serias capaz de recuperar todo este tiempo que llevas sin estar aquí.
Al escuchar eso, Marcos se quedo extrañado y siguió escuchando a la directora.
- Me dijo que serias capaz de aprobar los exámenes de recuperación de 2. de bachiller, que serán dentro de 10 días. Y que además, sacarías una buena nota en el examen de selectividad. Normalmente, ni me pensaría esto pero… Teniendo una petición del centro de psicología…
- Un momento, me está diciendo que… ¿No volveré a repetir 1. de bachillerato?
- Solo si es capaz de aprobar cada uno de esos exámenes, con que falles en uno solo volverás al curso que abandonaste, que es 1.
- Pero eso es… Casi imposible… Son 10 días…
- El doctor me ha dicho que podrás aprobar esos exámenes, asique tengo que darte la oportunidad. Ahora es tu decisión. Si quieres tener una oportunidad de recuperar este año y medio en dos semanas… Esta es tu oportunidad.

martes, 15 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXXI: El traje


Los dos se montaron en el coche y se dirigieron a casa. Durante todo el camino, Marcos miraba por la ventana del coche toda la ciudad mientras su madre la agarraba todo el rato de la mano. Cuando llegaron a su casa, Marcos cogió sus cosas del maletero y le dijo su madre:
- ¿Tienes hambre?
- Bueno, no tengo mucha hambre pero… En el psiquiátrico solo podía comer las cosas que ellos me servían y echo de menos algunas cosas.
- Entonces no tienes hambre, pero te apetece comer- Dijo ella mientras se reía
- Si, más o menos
- ¿Entonces llevas mucho sin comer dulces no?- Pregunto su madre mientras entraba a la casa y Marcos la seguía bastante extrañado por la pregunta
- ¿Dulces?
Entonces entro en el salón y se quedo paralizado. Todos sus amigos le estaban esperando en el salón, donde hay un gran cartel que ponía “Bienvenido a casa”.
- ¡Sorpresa!- Gritaron todo el mundo
Marcos miro a su madre que sonreía bastante y después dejo sus cosas en el suelo mientras todo el mundo se acercaba a él. Primero fue Hugo, a quien abrazo con bastante fuerza, después a Adrian y a Alex, a quienes solo les dio un buen apretón de manos. Después llego Erika, a quien dio un par de besos y al final fue Sandra, a quien abrazo sin dudar. Al acabar de hablar un rato, todos los chicos comieron el pastel y estuvieron un rato con la familia hasta que comenzó a oscurecer. Entonces se fueron y dejaron que Marcos estuviese a solas con su madre…
El día siguiente, Marcos estuvo casi todo el tiempo paseando, tomando el aire libre. No llamo a nadie y estuvo todo el día solo, hasta que llego por la noche a casa y se reunió con su madre, quien había preparado la cena.
- He dejado un traje en tu cuarto, deberías de probártelo.
- ¿Un traje?
- Si, era de tu padre… Deberías de ponértelo ahora para ver si mañana temprano tenemos que apañarte otro o si te va bien ese.
- ¿Para qué tengo que ir con traje?
- Vamos a ir a ver lo que ocurrirán con tus clases, y debes de ir elegante, ¿no crees?
En cuanto acabaron de cenar, Marcos se probo el traje de su padre y bajo al salón con él. Al verle, a su madre se le derramaron un par de lágrimas.
- Te queda igual que a él…- Dijo ella mientras intentaba no llorar
- Si… Me queda bastante bien… No sabía que aun tenías cosas de papa aquí…
- Él dijo hace mucho tiempo, que ese traje te lo quedarías tú… Por eso lo guarde. Veo que no se equivoco al pensar que te iría a ti bien
Marcos fue a abrazar a su madre que se había derrumbado al verle con el traje de su difunto padre.

A la mañana siguiente, Marcos se despertó bastante temprano y se dirigió con su madre a la que era su antigua escuela. Aun estaban de vacaciones de verano, pero algunos profesores aun seguían yendo para preparar los exámenes de recuperación. Por supuesto, la directora del centro también estaba allí y tenía una cita con Marcos y su familia. Asique se fueron a la dirección y llamaron a la puerta. Una mujer bastante joven abrió la puerta y Marcos la reconoció al instante. Era la ayudante de la directora, que estaba allí siempre que la directora no estaba o no podía atender a los alumnos.
- ¿Señora Jaimez? Por favor por aquí- Dijo con una gran sonrisa. Marcos acompaño a su madre, pero la ayudante no la dejo- Usted por favor, debe de esperar aquí. La directora ya está reunida con el señor García y le esperan…
La ayudante cerró la puerta delante de Marcos, quien se sentó en un banco que estaba cerca de la puerta y se puso a esperar. Pero a los pocos instantes, cayó en algo.
- Un momento…-Dijo levemente- Ha dicho… ¿Señor García?

lunes, 14 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXX: Libertad


El doctor comenzó a buscar algo entre un montón de papeles que tenía en su mesa. Cogió un papel, lo miro atentamente y se lo paso a Marcos con un bolígrafo.
- Firma abajo- Dijo el doctor mientras volvía a recoger los demás papeles
- ¿Esto qué es?
- Felicidades Marcos, en cuanto firmes ese papel podrás volver a casa.
- ¿Qué?- Dijo Marcos impresionado
- Lo que oyes. Markus ya no aparece, y tú estás consiguiendo dominar la parte de tu mente que controlaba Markus. Asique… Ya no hay motivo para que estés aquí, eres libre.
- Pero doctor… Podría volver
- Volverá si tú vuelves a actuar como antes, pero no dejaremos que eso ocurra. Al salir de aquí, deberías de apuntarte a algún tipo de actividad para poder usar tu ira y tú fuerza sin hacer daño a alguien inocente, como en algún tipo de club de lucha. Alex dijo que podrías ir a sus clases cuando quisieras.
- Asique… ¿Soy libre?
- Solo firma el papel y serás libre. No te tienes que preocupar por tus objetos personales, los están reuniendo ahora mismo y se los están llevando a la entrada, donde te espera tu madre.
Marcos sonrió levemente al escuchar eso y comenzó a firmar el papel.
- ¿Y qué es lo que piensas hacer ahora que eres libre?
- Pues… Supongo que volver a inscribirme para ir a clases y después de algún tiempo comenzar a hacer la carrera de cocina.
- ¿Cocina? Creo que Sandra me dijo que comenzaría esa misma carrera este mismo año
- Ya… Si no hubiese estado aquí, puede que estuviésemos juntos ahora… pero bueno.- Marcos se levanto de la silla y miro al doctor, quien le miraba bastante orgulloso- Muchas gracias doctor
- Gracias a ti muchacho, todo esto fue algo bastante especial para mí y me costara mucho olvidarlo. Nos veremos en un par de días- Dijo el doctor mientras le daba la mano a Marcos
- ¿Un par de días?- Pregunto Marcos sin entender lo que decía.
- Ya lo entenderás cuando llegue el momento.
Marcos devolvió el papel al doctor y salió de su despacho. Un hombre le esperaba en la puerta y le acompaño hacia la puerta del psiquiátrico, donde le esperaba su madre. Al verle, salió corriendo hacia su hijo y le abrazo con muchísima fuerza.
- Vamos hijo…- Dijo ella entre lagrimas- Volvamos a casa…
- Si… Madre…

martes, 8 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXIX: Noticias


Desde aquel día, los ejercicios de Marcos cambiaron totalmente. Ya no tenía que luchar con nadie más, a cambio le enviaban todos los días a un gimnasio para que estuviese algunos minutos golpeando a un saco de lucha. Durante esos entrenamientos, Alex le motivaba para que cada vez le golpease más fuerte. Los primeros días, se hacía daño al golpear el saco, pero después de una semana lograba golpear incluso con más fuerza que Alex. Después esos entrenamientos, se iba con el doctor. Cada día le obligaba a recordar pequeños detalles de los primeros días que estaba Sandra con él. Después de un par de días, empezó a preguntar pequeños detalles de su vida, como cuando estaba en primaria, que le había contado Sandra con anterioridad.
De algún modo, lograba recordarlo todo, aunque los primeros días le costó mucho y no sabía con seguridad si tenía razón o no, pero después apenas tenía que pararse a pensar para recordar los detalles. Todos los días, después de estar con el doctor, le visitaba Sandra. Algunas veces fue con su hermana a visitarle, otras con Adrian e incluso otras los tres a la vez.
Después de una semana y media de que Marcos cambiase su tratamiento, el doctor García quiso verle en su despacho antes de que fuese con Alex al gimnasio.
- ¿Qué es lo que quiere doctor?- Pregunto Marcos mientras entraba en su despacho bastante nervioso.
- Oh Marcos, siente por favor- Dijo el doctor con una gran sonrisa- No te preocupes, hoy solo quiero hablar contigo. No habrá ni entrenamiento ni te hare recordar detalles.
- Hablando de eso doctor… Desde el día que comenzamos con esto… No entiendo por qué hacemos esto. Lo del entrenamiento con Alex puede tener algo de sentido, pero lo de los recuerdos…
- ¿Qué es lo que piensas con el entrenamiento? ¿Cuál es el propósito de llevarte a un gimnasio?
- Pues… Supongo que será para que aprenda a soltar mi ira sin hacer daño a nadie, dado que en los enfrentamientos ya lo hice en un par de ocasiones…
- ¿Acaso si en la vida real tienes un problema donde alguien te amenace de muerte tú te pondrás a golpear a un saco para desahogarte?
- Bueno… no…
- Era broma- Dijo el doctor mientras soltaba una carcajada- No te he traído aquí para hablar de esto pero… Creo que te mereces una explicación. La idea del gimnasio no era esa… Sino que poco a poco, lograras a controlar la fuerza de Markus.
- No se puede controlar eso señor… Cuando Markus aparece no puedo controlarle…
- No me refería a eso. El día que Adrian se enfrento a ti, ¿acaso apareció Markus?
- No… Que yo recuerde no apareció… Es más, desde el día que Sandra viene a visitarme no he sentido nada más de él.
- ¡Lo sabia! No fue Markus quien apareció y lanzo a Adrian de esa forma, sino tú. Y si Markus no ha aparecer, es sin duda porque ya no está dentro de ti. Tu personalidad se ha hecho tan fuerte, que ha logrado eliminar a Markus. Cuando eso ocurrió, tu personalidad logro apoderarse de la parte del cerebro que usaba él.
- Eso significa que…
- Que Markus ya no existe, y que al desaparecer te dio un regalo de despedida. Sus habilidades. Toda esta semana, hemos intentando hacer lo posible para que puedas controlar esas habilidades. Por eso golpeabas a un saco de lucha, para que cada vez lograras dar golpes más y más fuertes.
- Y lo de los recuerdos entonces…. Era para lo mismo…
- Exacto… ¿Sabes cuantas veces acertaste mis preguntas?
- Nunca me dijo cuantas veces lo hice…
- ¿Cuántas veces piensas que lo hiciste?
- No se… ¿La mitad tal vez?
- No Marcos, acertaste todas- Marcos se quedo impresionado al escuchar eso y se quedo mirando sus manos
- Asique ahora… Soy Markus, pero con mi propia personalidad…
- Eres tú mismo, pero con un par de habilidades mas. Pero bueno, te hice venir aquí para una noticia más importante.

lunes, 7 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXVIII: Avances


El doctor miro bastante sorprendido a la pantalla de Marcos, quien estaba dando vueltas por su habitación bastante nervioso.
- Sandra…- Dijo el doctor con un tono bastante bajo- Puedes ir a ver a Marcos… Adrian, te pido que tu también vallas…
- Vale- Dijo Sandra algo molesta mientras salía corriendo de la habitación
- ¡Sandra espera!- Grito Adrian mientras la seguía corriendo
Cuando los chicos se fueron de la habitación todo se quedo muy tranquilo. Ni el doctor ni Alex dijeron nada, hasta que el doctor se sentó en un sillón y suspiró.
- ¿Qué significa esto doctor?- Pregunto Alex
- Esto… No contaba con esto… Lo que ocurrió con Adrian… Todo el mundo sabe que eso solo lo podría hacer Markus
- Pero cuando llegue yo allí él ya no estaba, Marcos había vuelto a tomar el control de su cuerpo
- No creo que ese fuese Markus…- Dijo el doctor ante la sorpresa de Alex- Le estuve viendo desde el monitor… Sé que ese tipo no era Markus, aunque tuviese su fuerza sé que no era él.
- ¿Cómo puede saber eso?
- Cuando…- Dijo el doctor mientras se volvía a levantar y a buscar un video en el monitor- Cuando él aparece, siempre cambia su forma de sonreír. Siempre sonríe de una forma superior, como si pensase que nadie pudiera pararle- Dijo mientras le enseñaba un video donde aparecía Markus- Mientras que en esta ocasión…- Dijo mientras señalaba a otra pantalla que emitía el momento donde Marcos agarraba a Adrian- Esa sonrisa nunca apareció. Nunca se creyó más poderoso que Adrian, simplemente hizo eso… Por eso cuando llegaron era Marcos, porque nunca apareció Markus.
- Quiere decir que… ¿Ese chico sabe usar esa fuerza?
- No… Si supiese hacer eso, hace mucho tiempo que usted no hubiese ganado en un combate. Sin duda puede usar su fuerza, pero de fuerza involuntaria.
- ¿Y lo de las cartas?
- Markus, aparte de ser mucho más fuerte, era bastante inteligente. Sabia recordar toda la información que obtenía, por mínima que fuese. Presione a Marcos para que recordase las cartas de una partida que tuvo hace días con Sandra, y él me dijo que no las recordaba. Aun así, hizo la baraja y no fallo ninguna carta. Y todo eso sin saberlo, porque pensaba que había fallado bastantes cartas… Desde que Sandra esta aquí, Marcos comienza a actuar con más naturaleza y ahora… Ahora comienza a usar las habilidades de su otra personalidad… Aunque no sepa como…
En el pasillo, Adrian logro detener a Sandra antes de que entrase en la habitación de Marcos.
- Espera… Por favor…
- Adrian… ¿Qué pasa?
- Déjame entrar a mí antes… Necesito hablar con él, solo
- Pero…
- Por favor… Te lo pido por favor…
Sandra vio bastante mal a su novio asique no pudo decir que no, asique él entro y miro a Marcos bastante serio. Este se sorprendió al ver que solo entraba Adrian y que luego cerraba la puerta.
- Tenemos que hablar… Y solos…
- Adrian… Lo de antes…
- No digas nada, me lo merecí. Tío, no tenía que haber dicho nada de esto, pero…
- No te preocupes… Sé que no piensas así pero… También se que una parte de ti pensaba así, que una parte de ti me odia por todo lo que he hecho.
- Marcos no…
- No merezco perdón, se que lo que hice nunca podrá ser perdonado. Pero… No permitiré que vuelva a ocurrir. Por mi familia, por mi, por vosotros… Por todos…
Adrian le miro y sonrió bastante orgulloso. Después levanto su brazo para darle la mano a Marcos.
- Sé que podrás- Dijo mientras Marcos le daba la mano- Ahora disfrutemos de la tarde

martes, 1 de marzo de 2011

Doble vida. Sonrisa perdida. Capitulo XXVII: Cartas


Tanto Alex como los demás tipos se quedaron sorprendidos al ver la reacción del chico.
- Eres… ¿Marcos?- Pregunto Alex bastante sorprendido al ver que Marcos no quería pelear.
- ¿Acaso no quedo claro?- Dijo Marcos mientras no se movía.
Nadie sabía lo que hacer, y de repente Adrian se levanto y entro en la habitación.
- ¡Que hacéis aquí!- Grito él mientras se abría paso- ¡Dije que no hicieran nada! ¡Pasase lo que pasase!
- Contra Markus no hubieses hecho otra cosa que recibir una paliza chico…- Le comento Alex mientras le volvía a echar hacia atrás- Lo siento, pero no pienso dejar que algo así destroce a mi mejor alumno.
- ¡Apartaos!- Grito una voz a la espalda de todos. Era el doctor García que estaba bastante cabreado- ¡Todo el mundo fuera! ¡Tú!- Grito después el doctor mientras señalaba a Marcos- ¡Tú te vienes conmigo ahora mismo!
Todo el mundo miro impresionados al doctor mientras este seguía muy serio.
- ¿Está seguro de que quiere estar solo con él?- Pregunto Alex mientras no quitaba ojo a Marcos
- ¡He dicho que salgan todos de aquí! ¡Ahora!
Alex agarro a Adrian que no quería salir de la habitación y le saco por la fuerza. Cuando todos salieron y se quedaron en la puerta, el doctor hizo una señal con la mano para que Marcos le siguiente. Este salió tranquilamente de la habitación y siguió al doctor por un pasillo del psiquiátrico. Fueron a la habitación de Marcos, donde el doctor abrió la puerta y dejo que Marcos entrase primero.
- Siéntate en la cama- Dijo el doctor mientras se dirigía hacia la única mesa de la habitación. Marcos se sentó y el doctor agarro la mesa. La arrastro hacia donde estaba Marcos la puso frente a él.
- ¿Qué significa esto?- Pregunto Marcos extrañado
El doctor busco algo en el bolsillo y lo sacó con rapidez. Lo golpeó contra la mesa mientras miraba a Marcos atentamente.
- Esto que acabas de hacer ahora… No debería de haber pasado…- Dijo el doctor muy serio- Asique ahora haremos las cosas de otra forma. ¿Quieres ver a Sandra no?
- Ahora no se si ella quiere verme…
- ¡Ella esta allí afuera esperando para verte! ¡Quiere hablar contigo!- Grito el doctor muy serio- Pero no podrá verte como siempre. Ahora tú tienes que hacer algo para poder verla
Marcos miró lo que el doctor García había lanzado a la mesa y se quedo algo confuso. Era una caja de cartas, que por la forma que sonó al chocar contra la mesa debería de estar llena de cartas.
- ¿Recuerdas cuando ella estaba aquí y ustedes jugaron a la brisca?
- Si… Eso fue hace… algunos días ya
- ¿Cuántas partidas hicieron?
- 5...6… Puede que 7 ¿Por qué?
- Recuerda la segunda partida, tenla en mente- Dijo el doctor mientras sacaba todas las cartas de la caja- ¿La tienes?
- Si… Creo que si…
- Bien… Ahora, ordena todas estas cartas de modo que al final la baraja quede exactamente igual que cuando comenzaron la segunda partida.
- ¡Eso es una locura! ¿Acaso me está pidiendo que vuelva a poner todas las cartas exactamente igual que cuando jugamos aquella partida?
- Exactamente es eso lo que te estoy pidiendo. Si quieres ver a Sandra, esta será la única manera. Por cada carta que aciertes, podrás estar 5 minutos con ella. Asique piensa bien como poner la baraja. Tienes 10 minutos.
El doctor le dio la baraja a Marcos que no entendía nada de lo que estaba pasando.
- Date prisa, el tiempo corre- Dijo el doctor mientras se fue a la puerta.
Rápidamente Marcos repartió todas las cartas sobre la mesa y comenzó a pensar.
- Recuerdo mi última mano… Recuerdo la última carta que salió… Era el 7 de oros… Yo tenía el 1 de bastos que me había tocado una mano antes asique… esta tiene que estar aquí.
Después de coger esas dos cartas, Marcos no recordaba nada mas, asique comenzó a coger todas las cartas que creía que podían ser. Cuando ya tenía la baraja, se la dio al doctor.
- ¿Está seguro de que son estas?- Pregunto el doctor que aun seguía serio
- No, pero al menos podre estar unos 10 minutos junto a ella.
El doctor se fue de la habitación y dejo a Marcos solo en ella. Después se fue donde estaba Sandra junto a Alex y Adrian, en la habitación de vigilancia.
- ¿Qué significa todo esto?- Pregunto Alex muy cabreado
- ¡Cállate! Solo necesito un par de minutos…
El doctor comenzó a buscar un video en la base de datos y cuando lo encontró le dio la baraja a Alex.
- Te voy a decir cartas. Ve mirando cada carta y después me dices cuantas cartas he fallado. ¿Entendido?
- Sí, pero…
- ¡Tan solo hazlo!
Sandra miro el video mientras el doctor decía una serie de cartas y Alex iba pasando cartas. Era la partida de cartas del día anterior, donde ella había perdido con mucha diferencia. Al cabo de algunos minutos, el doctor miro a Alex y este le dijo bastante confundido.
- Ninguna… no ha fallado ninguna….