
El chico no quiso seguir discutiendo con su amiga asique se fueron juntos a estudiar. Sandra busco todos sus libros y sus apuntes y se los dio a Marcos. El chico, al ver la montaña de libros y unos 5 cuadernos llenos de apuntes se quedo de piedra.
- Felicidades, tenemos diez días asique… Tendrás que hacer un record- Dijo Sandra entre risas.
El joven también se rio y comenzó a ver todos los libros.
- Para ti…- Dijo Marcos mientras miraba todos los libros- ¿Qué crees que será más difícil de entender?
- Pues… A mí me costaron bastante lengua e historia… Tuve que trabajar mucho esas asignaturas para poder sacarlas…- Sandra busco entre los libros y cogió también dos libretas de apuntes- Son estos tres libros y estas libretas.
- Pues comencemos con esos dos, puede que los demás pueda sacármelos sin que tú estés a mi lado.
- ¿Cómo que sin estés a mi lado? No pienso dejar que estudies solo en casa, ¿eh?
- No es eso Sandra- Dijo Marcos mientras comenzaba a abrir el libro de lengua por la primera página- Si quiero sacarme todo esto, tendré que trabajar durante algunas noches y yo tan solo estaré aquí por las tardes. Asique por eso cuando estemos juntos nos centraremos en las asignaturas en las que puede que te necesite, las demás puede que me las saque por la noche solo.
Sandra no dijo nada más y miro a Marcos bastante serio mientras el comenzaba a leer el libro. Se sentó junto a él y observo que no hacia ningún apunte, tan solo leía lo más rápido que podía y simplemente hacia alguna pregunta cuando no entendía algo, por lo que Sandra se lo explicaba. Mientras no hacía nada, la chica guardó todos los libros en su antigua mochila y la dejó en la entrada para que Marcos la recogiera al marcharse.
Pasaron la tarde estudiando, y llegó la noche. Toda la familia de Sandra estaba en casa y se disponían a cenar, por lo que Marcos recogió el libro de lengua y se dirigió hacia la salida.
- ¿Ya te vas?- Pregunto la madre de Sandra que salía de la cocina
- Si, ustedes van a cenar y no quiero molestar más.
- ¡Pero si he preparado comida para ti también!- Exclamo ella sorprendida- Sandra me dijo que te quedarías a cenar y que luego estudiarían un rato mas.
Cuando escucho eso, Marcos se giro y miro a Sandra, quien le sacaba la lengua mientras él no se podía creer lo que había echo.
- Debería de hablarlo con mi madre antes… Seguro que ella ya ha preparado algo y no puedo decirle ahora que no iré…- Dijo Marcos mientras cogía la mochila
- No te preocupes, la llame hace más o menos una hora. Le dije que te estaba ayudando a estudiar y que te quedarías aquí a cenar, por lo que ella no preparo nada- Dijo Sandra mientras entraba en el salón mientras miraba a Marcos con una malvada sonrisa. El chico se rindió, dejo las cosas en el suelo y se sentó junto a Sandra.
- ¿Tenias todo esto planeado verdad?- Le susurro él al oído
Todos cenaron juntos y Marcos no se sintió incomodo entre la familia de Sandra. Siempre había estado junto a ella y su hermana, y había hablado en algunas ocasiones con su madre. Pero con el padre apenas habían hablado, y en la cena no se dirigieron la palabra. Aun así, entre Erika y Sandra se encargaron de animar todo.
La madre preparo una pasta con una salsa de tomate y a todo el mundo le gustaba.
- ¿Podría darle un consejo?- Le pregunto Marcos a la madre cuando acabaron de cenar
- Si por supuesto- Dijo ella mientras le escuchaba atentamente
- Para la próxima vez, pruebe echarle un poco de pimentón picante. Le da un toque de picante, y un sabor que pega mucho con esta salsa.
La madre se quedo sorprendida y apunto el detalle de Marcos, quien después de cenar se fue junto a Sandra a su habitación a volver a estudiar. Estuvieron hasta altas horas de la noche, hasta que entro la madrugada. Entonces el chico recogió sus cosas y se marcho a su casa andando, no antes sin que Sandra le obligase a volver al día siguiente a las 10 de la mañana. Él no quería ir tan pronto, porque quería que ella durmiese algunas horas más y que descansase, pero no pudo convencerla y quedaron a esa hora.
Cuando Marcos llego a su casa, su madre ya estaba durmiendo, por lo que el chico se fue a su habitación y se puso a estudiar hasta las 5 de la mañana, hora en la que se acostó…
Y así, transcurrió toda la semana, hasta el día anterior del comienzo de los exámenes.
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