
Carlos se quedo bastante pensativo al escuchar eso. Todo parecía una locura, pero al vivir lo que había vivido no le parecía que el hombre estuviese mintiendo.
- Un clan de asesinos… Asique vosotros simplemente os dedicáis a matar gente… ¿Entonces porque me salvaron?- Pregunto el chico mientras guardaba el amuleto.
- Ya te lo hemos dicho, nosotros no te atacamos y fue por eso. Por nuestra culpa fuiste involucrado en esta guerra y casi mueres por ello. Nuestro deber era dar todo lo posible para que no perdieses la vida
- ¿Guerra? ¿Entre el clan Blit y el clan Sua?
- Si, no creíamos que eso llegase a pasar nunca pero los Blit han llegado muy lejos. Están rompiendo las normas para obtener la llave.
- ¡¿Reglas?! ¡¿Acaso esto es un juego para vosotros?!
- No. Hace siglos que existen estos clanes y nunca nos hemos enfrentado el uno con el otro sin ningún motivo. Y en esa época, no éramos solo 2 clanes. Éramos más de 50 clanes distintos. Todo iba bien, y mucha gente buscaba a estos clanes para que nos encargáramos de alguien, hasta que un día los diferentes reinos se unieron para intentar acabar con todos los clanes de asesinos. Todos los asesinos que fueron encontrados, fueron aniquilados. Ante esa amenaza, los 7 clanes más poderosos del momento se reunieron para intentar sobrevivir a esos ataques. Hicieron la paz entre ellos y crearon una unión. Esa unión evito la destrucción de los clanes al crear el arma legendaria. Después de evitar la destrucción, los 7 clanes guardaron el arma legendaria en el templo en el que se reunieron, tras una puerta con 7 cerraduras distintas.
- Los 7 amuletos…- Dijo Carlos mientras comenzaba a comprender todo
- Una llave por cada clan. Cada llave distinta, con el emblema del clan… Por eso el amuleto tiene esa forma. Al igual que nosotros tenemos un amuleto, el clan Blit también tiene uno.
- Entonces… El clan Blit solo quiere el amuleto. ¿Y porque no se lo dan?
- Durante todos estos años, los otros 5 clanes han desaparecido o han sido masacrados… Y ellos tienen ya las otras llaves. Si obtienen esta, tendrán el arma definitiva en sus manos.
- ¿No pueden abrir la puerta con las tecnologías de hoy en día?
- No es posible hacer eso. No sabemos lo frágiles que pueden llegar a ser los objetos que hay detrás de esa puerta y puede que si se intenta abrir por la fuerza se pierdan cientos de años de historia de los clanes
- ¿Y cuáles son las reglas de las que hablabas?
- Las reglas son las siguientes… No atacar a ningún inocente sin que la misión lo exija. No atacar a nadie de otro clan a menos que interrumpa la misión y muchísimo menos atacar a otro clan directamente
- Pero los Blit ya han roto las reglas hace mucho tiempo… ¿Por qué no les atacan?
- No las han roto. La primera vez fue hace un par de días con el ataque que os hicieron, pero la destrucción de los otros clanes no tiene nada que ver con ellos.
Carlos se quedo algunos minutos callado y el anciano no le dijo nada más. Después de pensar, le miro y le dijo:
- Porque me cuenta todo esto…
- El amuleto ese es tuyo joven… No te lo podemos quitar por la fuerza, pero si lo quieres tener debes de saber los peligros que lleva…
- Esto… Es algo muy importante para alguien a quien quiero…
- Lo sé, y no te estoy pidiendo que nos des el amuleto. Te estoy dando la oportunidad de que te unas a nuestra causa para evitar que consigan abrir la puerta