
Después de estar algunos minutos corriendo, ambos chicos llegaron a la afueras de la ciudad y allí encontraron a otros encapuchados al lado de un coche. En cuanto los vieron, ambos chicos se acercaron hacia ellos mientras Carlos se quitaba la capucha.
- Lo has conseguido- Dijo uno de los encapuchados mientras también se quitaba la capucha. Era un hombre bastante fuerte con el pelo castaño- Bien hecho Carlos.
- Era lo único que tenía que hacer Rafa- Le respondió Carlos mientras miraba hacia otro lado intentado ignorarle.
- Pero lo has conseguido sin que la cosa fuese a peor- Dijo una voz de chica.
Otro de los tipos se quito la capucha y resulto que era una chica con el pelo largo y de color moreno.
- Marta tiene razón- Dijo el ultimo encapuchado mientras mostraba también su rostro. Era el más viejo de todos los chicos y tenía una cicatriz en su mejilla derecha- Tú eras el único que podía hacer esto de forma pacífica.
- Antón, no podía dejar que vosotros hicierais esto- Le respondió Carlos mientras aun seguía bastante serio.
- Bueno, todo eso ya no importa- Interrumpió Marta cuando vio que Rafa quería volver a hablar- Lo que importa que es que ella este a salvo. Asique ahora tenemos que volver rápido a casa.
- Id vosotros en coche mientras nosotros iremos a pie- Dijo Carlos mientras volvía al lado de su amiga, que no entendía nada de lo que ocurría.- Hay bastantes probabilidades de que nos ataquen al ir por la carretera, asique nosotros iremos a pie para evitar problemas.
- Tiene razón- Respondió Antón mientras entraba en el coche y sacaba las llaves- Aunque tardemos casi un día en llegar, no podemos arriesgarnos a ir por la carretera. Aun así, tenemos que separaros. Nosotros iremos por el camino más rápido para poder informar lo antes posible, ustedes de mientras deberíais de dar un rodeo al monte para evitar un ataque enemigo. ¿Entendido?
- Te recuerdo, que tu a mi no me das ordenes- Dijo Carlos mientras comenzaba a andar junto a Sara- Tan solo lo hare, para evitar que corra peligro.
- Entonces suerte- Volvió a responder Carlos mientras se dirigía junto a los demás por otro camino.
Los dos jóvenes estuvieron andando durante algunos minutos guiándose por una linterna que tenia Carlos, pero no paso mucho tiempo cuando Carlos decidió que era el momento para descansar. Era un lugar con una gran roca para que se pudieran sentar debajo de ella por si comenzaba a llover, asique Sara no vio problemas para quedarse allí. En pocos minutos, ambos chicos encontraron suficiente leña como para hacer una hoguera.
En cuanto el chico logro encender el fuego después de algunos intentos, ambos se sentaron cerca de él y se quedaron mirándolo, como si ninguno de ellos tuviera intención de dormir.
En otro lugar lejos de Montilla…
Un encapuchado se dirigía corriendo hacia una habitación. Estaba muy nervioso y en cuanto entro se dirigió hacia la única persona que estaba allí, otro encapuchado que miraba por la ventana.
- Mi señor- Dijo el encapuchado que acababa de entrar mientras se arrodillaba
- ¿Qué ocurre Rober?- Le respondió el otro encapuchado sin mirarle
- Mis hombres… Han fallado.
En cuanto dijo eso, el encapuchado dejo de mirar por la ventana y miro fijamente a su súbdito
- Lo siento mi señor, pero al parecer los hombres de Sua la estaban vigilando.
- Esas malditas ratas… No nos quieren ayudar y ahora nos evita nuestro destino… Nos estamos quedando sin tiempo ya
- Mi señor, lo más seguro es que ella este ya en su base, asique será imposible poder negociar
- Lo se Rober… Veo que no nos queda otra opción.
- ¿Mi señor?
- Envía a tus hombres, a todos
- ¡Pero mi señor! ¡Eso va en contra de las reglas!- Grito Rober mientras se levantaba
- ¡No cuestiones mis órdenes! ¡Sabes que no tenemos tiempo ya! Dentro de poco nos encontraran y no podremos aguantar su ataque, asique no me importa romper las reglas.
- Lo siento mi señor- Dijo entonces Rober mientras se volvía a arrodillar- Como usted desee.
No hay comentarios:
Publicar un comentario