lunes, 2 de mayo de 2011

El amuleto numero 7: Capitulo VII: El fin de una fiesta es el comienzo de otra


Sara estuvo algunos minutos en silencio y después continuo hablando mientras no paraba de mirar a Carlos.
- Al comienzo, él no era como es ahora. Cuando nos conocimos, siempre que la gente intentaba hablar con él, nos respondía de un modo bastante frio y la gente siempre se acababa tomándoselo mal. Pero después de que contara delante de toda la clase esa historia… La gente comenzó a tratarle de otra forma.
- Comenzaron a comprender porque era tan frio… Después de algo así… Debe de ser difícil de actuar con normalidad…
- Si. Pero con el tiempo, Carlos dejo de ser un tipo frio al ver que la gente quería ayudarle y al final… Ha conseguido esto. Toda la gente que está en esta fiesta, le respeta y también tiene una gran amistad con cada uno de ellos.
En esos momentos, Carlos dirigió su mirada a las chicas. Las dos estaban calladas y le miraban con una leve sonrisa, asique el chico se levanto de la silla y se dirigió hacia ellas.
- ¿Qué hacéis aquí la dos solas? ¡Disfrutad de la fiesta!
La fiesta continúo hasta que comenzó a anochecer. La gente comenzó a marcharse y la poca gente que se quedo un rato más ayudó a fregar. Sobre eso de las 11 de la noche, solo estaba el pequeño grupo de siempre en la casa de Sara.
- Bueno chicos… ¿Os apetece salir a tomar algo?- Pregunto Migue mientras abrazaba a su novia
- Por mi vale, aun hay que aprovechar lo poco que queda día, ¿verdad hermana?- Preguntaba Amanda con una gran sonrisa
- Por mi también…- Respondía Silvia- Pero tendría que ir a mi casa a cambiarme, no puedo ir así
- Yo también debería de cambiarme… Salir a tomar algo con bañador… no me mola la idea- Decía Carlos mientras se reía
- Lo siento chicos, pero yo no voy a poder ir… Mañana tengo que madrugar y debería de acostarme pronto…- Dijo Jasmin algo triste-
- Bueno no pasa nada Jasmin, ya nos veremos mañana si eso- Le comento Sara mientras no borraba una gran sonrisa de su rostro
Jasmin se despidió del grupo y los demás esperaron a que Sara y Amanda se cambiasen de ropa para poder salir y después se dirigieron hacia la casa de la abuela de las chicas, donde dormía Silvia junto sus padres. Cuando llegaron allí, Migue se fue hacia su casa y Carlos también.
- En cuanto estéis preparados, nos vemos en el parque que esta frente a mi casa, ¿vale?- Dijo Carlos mientras marchaba solo hacia su hogar
Se dirigió lo más rápido que pudo. Sabía que su madre estaba en casa, y él no le había llamado para decirle que no iba a cenar esa noche y ahora le tenía que explicar que iba a volver a salir. Por suerte para él, en cuanto entro en el parque para llegar antes a su casa, se tranquilizo bastante al ver que no había ninguna luz encendida en su casa.
- Menos mal…- Murmuraba el chico al verlo- Parece que ya se ha acostado…
Comenzó a ir bastante más tranquilo y pudo ver a un grupo de 4 jóvenes que estaban sentados en un banco. Carlos continuo dirigiéndose hacia su casa, pero cuando paso al lado de ellos un chico grito:
- ¡Oye tú! ¡Espera un momento!
Carlos ignoro al joven y siguió andando
- ¡Te estoy hablando!
Otro de los jóvenes agarro del brazo a Carlos y al momento este se giro para apartar al joven.
- ¿Qué queréis?- Pregunto Carlos bastante serio
- Algo que nos pertenece…- Respondió un joven mientras los demás rodeaban a Carlos

No hay comentarios:

Publicar un comentario