miércoles, 11 de mayo de 2011

El amuleto numero 7: Capitulo XII: El grito desesperado


Las chicas se acercaron lo máximo que pudo a Carlos y Migue. Ellos miraban fijamente al encapuchado que estaba solo y se dijeron muy suavemente el uno al otro:
- Solo es uno…- Murmuro Migue
- ¿Crees que podremos?
- Si vamos los dos juntos… Tan solo tengo que darle un buen golpe y podremos huir.
- Yo iré antes… Hare de señuelo y luego tú te encargas de abrir camino para que las chicas puedan escapar.
- ¿Estas seguro?
- Si… Hagámoslo rápido… No tenemos tiempo…
Los dos se quedaron en silencio mientras que el encapuchado comenzaba a andar lentamente hacia ellos. De repente se detuvo y comenzó a mirar a Sara.
- Increíble… Envió a unos chicos a que hagan un trabajo tan fácil y ni siquiera son capaces de hacerlo bien… Después me encargare de ellos…
En cuanto dijo eso Carlos fue corriendo hacia él por un lado y Migue se fue por el otro, pero antes de que llegaran el hombre saco algo una chaqueta y fue corriendo hacia Carlos. Era un objeto largo y negro con bastantes símbolos asiáticos, con el que golpeo a Carlos rápidamente en el estomago, haciendo que Carlos cayese hacia el suelo. Migue fue corriendo hacia el hombre y le arrollo con todas sus fuerzas.
- ¡Corred!- Grito él mientras sujetaba al hombre en el suelo
Las chicas salieron corriendo, pero Sara fue hacia Carlos para ayudar a levantarse, dado que él no podía por el dolor causado por el golpe y las heridas que tenia de antes. Por otro lado, Migue seguía sujetando al hombre que no intentaba liberarse por su propias fuerzas. Agarro el objeto oscuro con las dos manos y comenzó a abrirlo. Ese objeto era una espada, que estaba oculta en una funda negra exactamente igual que la empuñadura de la espada. Tiro la funda y poco después puso la hoja de la espada en el cuello de Migue.
- Tú decides… Puedes vivir o morir aquí…- Le dijo este tranquilamente
Migue se quedo paralizado y el hombre le aparto con el otro brazo que tenia libre. Después de eso, el joven no se levanto mientras miraba al hombre fijamente.
- Has decidido bien…
Levanto la espada y golpeo a Migue con todas sus fuerzas. Sara grito al verlo y Carlos volvió a caer al suelo al no poder levantarse por sí solo.
- No os preocupéis....- Dijo el hombre mientras andaba hacia Sara- Solo le he dado con el canto… En cambio contigo chica… ¡No será lo mismo!
El hombre se abalanzo hacia Sara con la espada en frente para atacar a Sara, quien tropezó al intentar escapar.
- ¡Sara!- Grito Su hermana al verlo… Al ver como la sangre comenzaba a caer por el rostro de la chica.

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