
Al día siguiente se despertó en la misma habitación, pero en esta ocasión no había nadie allí. Carlos estaba totalmente solo en la habitación y en esta ocasión estaba bastante más tranquilo que en el día anterior. Intento levantarse pero todo el pecho le dolía, asique no pudo hacerlo.
- Yo que tu, me quedaría en la cama tranquilo- Dijo una chica mientras entraba en la habitación. El chico la miro y pudo reconocerla. Era la misma chica que estaba junto él el día anterior.
- Tú…- Le respondió mientras se volvía a tumbar en la cama
- Veo que estas más tranquilo que ayer
- Si… Aunque aún no sé nada de todo esto…
- No te preocupes- La chica se acercó a Carlos y le miro la temperatura de la frente.- Mi nombre es Marta. Ya nos conocemos desde aquel día, y bueno ayer también…
- Mi nombre es Carlos
- Pues bueno Carlos, tengo una buena noticia para ti. No tienes fiebre
- Eso es bueno, ¿no?
- Más de lo que crees. Espérame un segundo.
La chica salió de la habitación mientras Carlos no hacía otra cosa que mirar hacia el techo. Unos pocos minutos después, Marta volvió junto a un anciano quien tenía algunas cicatrices en el rostro.
- Déjennos solos…- Dijo el anciano al entrar en la habitación mientras Marta se quedaba fuera y cerraba la puerta- Veo que te has recuperado joven, poca gente hubiese pensado eso.
- Seguramente mucha gente pensó que morí aquel día, pero ya sabrán que estoy bien- Dijo el chico aliviado
- No, ellos aun piensan que estás muerto.
- ¿No han avisado a nadie?- Pregunto el chico muy extrañado
- Por supuesto que no, si hiciésemos eso tendríamos muchos problemas.
- De que está hablando… ¿De qué va todo esto?- Volvió a preguntar mientras comenzaba a cabrearse.
- Aquella noche, conociste dos grupos ocultos de la sociedad. Los que te atacaron, los Blit y nosotros los Sua, que fuimos quienes te salvaron. Los Blit solo querían algo de ti, y por suerte no lo llegaron a obtener. Hablando de eso… Esto es tuyo.
El anciano busco algo en sus bolsillos y luego se lo lanzo a Carlos. Era el amuleto que él le había regalado a Sara por su cumpleaños.
- Asique ellos… Los Blit, ¿solo querían tener este amuleto?
- Si
- Y por un simple amuleto… ¡¿Son capaces de matar a gente inocente?!
- No es un simple amuleto… Míralo bien, mira su símbolo y mira tú entorno.
Carlos observo el símbolo del amuleto y se dio cuenta de algo. La manta de su cama estaba llena de ese mismo símbolo, pero no solo era la cama. En la puerta estaba el mismo símbolo grabado y también en algunas paredes de la habitación.
- Ese amuleto, es la llave de nuestro clan. Esa es la llave del clan Sua, el clan de asesinos que existe desde hace siglos en la parte oscura de la sociedad.
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