viernes, 28 de mayo de 2010

Lagrima roja. El nuevo despertar. Capitulo III: El paciente de la habitacion 33


Cuando llego a casa, aun no había salido totalmente en sol. Marta apenas había llegado a casa después de trabajar antes de las 7 de la mañana cuando tenía el turno de noche. Cogió las llaves de su casa, abrió la puerta y se fue directamente a la ducha. La ducha, el único lugar donde se podía pasar horas y horas pensando mientras hacía otra cosa...
Después de una larga hora en la ducha, Marta se fue rápidamente a dormir.

16 horas después, Marta volvió al hospital para empezar su ronda nocturna. Antes de nada, se paso por la sala de enfermeros a preguntar por el paciente de esta mañana.
- ¡Marta!- Dijo Raúl al verla entrar en la habitación- ¿Cómo lo sabías?
- ¿A qué te refieres?
- ¡El paciente de ayer! ¡Tiene un aneurisma cerca de su ojo, por eso sangra! ¡Es lo que tú dijiste!
Marta se impresiono y se fue corriendo a la habitación del paciente, la 33. Cuando llego, estaba el doctor Marco mirando al paciente atentamente.
- Tenías razón…
- Doctor… ¿Como se encuentra en paciente?
- Aun no ha recuperado la consciencia… Y ahora que sabemos lo que tiene…
- ¿No se puede operar verdad?
- No. En esa zona, solo acabaríamos con su vida.
Marta miro a la cara del paciente. Ya no tenía ninguna mancha de sangre y como dijeron los demás médicos, apenas tiene ninguna herida en su cara. Se parecía muchísimo a su difunto amigo Albert. Rasgos físicos, color del pelo…
- Este tipo de enfermedad, no solo es muy rara. Normalmente es hereditaria y tú apuntaste a ella. Tengo que preguntarte esto… ¿Por qué pensaste en esta enfermedad?
- Doctor… Lo siento… No puedo decírselo…
Marco sonrió y se dirigió hacia Marta
- Buen trabajo…- Dijo mientras le daba algunos golpes sobre su hombro y salía de la habitación.
Marta se quedo algunos minutos más mirando al paciente y después salió de la habitación.
Pasaron horas en el hospital y todo se calmo de nuevo. Los enfermeros se volvieron a reunir, como cada noche, en su sala esperando a que acabases su turno.
- Doctor Marco- Dijo Marta mientras los demás enfermeros hablaban entre ellos- ¿Se ha podido contactar con los familiares del paciente de la habitación 33?
- No tiene ningún familiar vivo, al menos eso dice su ficha médica. Te preocupas mucho por ese caso, ¿verdad?
- Si… Esta condenado a la muerte… No puedo imaginarme lo que pensara cuando se lo digamos…
- Pues Marta, creo que te lo has ganado
- ¿A qué se refiere?
- Dentro de poco, el paciente despertara. Serás tu quien se encargue de darle la noticia, ¿entendido?
- ¡Pero doctor! ¡No puedo encargarme de eso!
- Doctor Marco- interrumpió Raúl- No se preocupe, yo me encargare del paciente para todo. Tomar datos, hacer pruebas y hablar con él.
- Marta debería de poder hacerlo, es parte de ser enfermera.
- Pero ella no puede con este paciente. Yo me encargare de él, y si necesito algo, se lo comunicare a Marta para que me ayude.

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