sábado, 29 de mayo de 2010

Lagrima roja. El nuevo despertar. Capitulo IV: Un turno normal


Al día siguiente Marta tenía el día libre, para poder descansar y poder trabajar al día siguiente con un horario normal. Ella siempre trabaja dos días con un horario nocturno, descansaba un día y volvía a trabajar 3 días con un horario normal. Después descansaba y volvía a empezar de nuevo… En su día de descanso, Marta no salió ni un solo minuto de su casa. Apenas se levanto de su cama para comer y volvió a entrar en ella. No sabía exactamente la razón, pero estaba profundamente deprimida.
Cuando volvió al trabajo, paso por la sala de enfermeros y allí Raúl se alegro bastante de verla.
- ¡Marta! ¡Al fin estas aquí y puedo acabar con mi turno! Tengo noticias sobre el paciente de la habitación 33. Despertó ayer, ¡y cuando le dije su estado no se impresiono! ¡Ya sabía que tendría esa enfermedad!
- ¿Y eso?- Pregunto ella muy extrañada
- Dijo que su padre murió de esa misma enfermedad, y que el sabía que era hereditaria. Es increíble…
Marta se hizo cargo del paciente y fue a ver si todo estaba bien en su habitación. Cuando entro, él estaba profundamente dormido y todo parecía estar correcto. El día pasó como cualquier otro día, hasta la hora de comer. Marta busco un sitio en la sala de estar para comer. Encontró una mesa que no había nadie sentado y llevo su bandeja de comida allí. A los pocos minutos, un paciente se le pregunto a ella y pregunto:
- ¿Esta libre?
- Si- Entonces Marta vio al paciente. Era el de la habitación 33, y ya no podía decir que no podía sentarse en esa silla.
- Mi nombre es Migue, soy tu paciente, el de la habitación 33
- ¿Cómo sabes que estoy a cargo de tu habitación?
- Pregunte a una de las enfermeras, y me dijo que eras tú.
Marta comenzó a comer e intento no hablar con el paciente. Durante algunos minutos, ninguno de ellos hablo, pero Migue rompió ese extraño silencio.
- ¿Puedo preguntarte algo Marta?
- ¿De qué se trata?
- ¿Tienes familia?
- Lo siento, no se me está permitido hablar con los pacientes sobre temas personales
- A mi ya no me queda familia.- Dijo él tan tranquilo mientras comía- Mi padre murió hace bastantes años por la misma enfermedad por la que yo voy a morir. Mi madre al poco tiempo de que mi padre muriese tuvo un accidente y perdió la vida. Aunque antes de eso, me dijeron que tenía un hermanastro. Lo llevo buscan durante muchos años… Pero hace algunos años, cuando encontré todas las pistas sobre él, supe que había muerto en esta misma ciudad…- Comenzó a reírse y continuo- Es curioso verdad… Las vueltas que dan la vida… Ahora no tengo a nadie, ni amigos, ni familia, ni un futuro…
- De que… ¿De qué murió?
- No lo sé aun… Nadie habla sobre eso, y al no ser su hermano, no puedo acceder a su ficha médica. Lo único que tengo de él, es esta foto…
Migue comenzó a buscar en su monedero y saco una vieja foto. Marta la vio y no podía creérselo. De alguna manera, siempre se lo imaginaba, pero nunca quería que esto pasase. El chico de la foto, era su antiguo amigo Albert.
- Migue…- Dijo Marta muy seria.- Yo… Yo conocía a tu hermano…

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