martes, 1 de junio de 2010

Lagrima roja. El nuevo despertar. Capitulo V: La conversacion prohibida


Migue miro muy sorprendido a Marta y su sonrisa desapareció totalmente.
- ¿De qué demonios estás hablando?- Pregunto Migue que estaba comenzando a asustarse
- Tu hermano… Él…
Pero Migue no se quedo para escuchar a Marta, se levanto rápidamente y se fue de la mesa.

Pasaron las horas y Marta volvió a la habitación de Migue para hacer una revisión. Cuando entro en la habitación miro a Migue. Él estaba en la cama y tenía los ojos cerrados. Parecía estar profundamente dormido, asique comenzó a hacer la revisión de todos los datos.
- Siento lo de antes…- Escucho Marta en la habitación. Era Migue, que se había despertado.
- No tienes que disculparte. En todo caso, me tendría que disculpar yo. No tenía que haber dicho eso, y encima te he despertado…
- No me has despertado… Te vi e intente hacerme el dormido…Mira, he reaccionado como un crio al saber algo inesperado. Perdóname.
- No puedo perdonar algo que no es culpa de nadie.
La sonrisa de Migue volvió a aparecer. Parecía estar mucho más tranquilo que algunos minutos atrás
- Puedo preguntarte algo… ¿Le conocías mucho?
- Éramos grandes amigos…Pero él no estuvo mucho tiempo aquí. No nació aquí y…
- ¡Lo sé!- Interrumpió Migue- Vivía en el sur. Pero se mudaron aquí.
- ¿Como sabes…?
- He investigado su vida durante mucho tiempo. Sabía que solo estuvo aquí tres años, por lo que encontrar a alguien que le conociese era bastante improbable.
- Tienes razón. Era muy reservado, pero era una gran persona en cuanto conseguías que hablase contigo.- Entonces Migue pudo ver una pequeña sonrisa en el rostro de Marta.
- ¿Qué…Que fue lo que paso?
- ¿A qué te refieres?
- Entre ustedes. Cuando hablaste de él sonreíste. Parece que tienes grandes recuerdos de él.
- ¿Y cómo te has dado cuenta de eso?
- Sabes… He estudiado mucho durante mi larga vida. Al igual que mi padre, no nos costaba nada aprender algo y saber usarlo. Cuando supe que seguramente algún día moriría por la misma enfermedad que mi padre… Deje de intentar tener una vida de lujo, y me dedique a buscar a mi hermanastro…
- Albert… Asique ese don de saberlo todo, era de su padre…
- ¿Él… También era así?
- Era un superdotado. Era increíblemente listo…
Entonces volvió de nuevo el silencio. Ambos se miraron y no sabían sobre que seguir hablando. Marta tomo un respiro y dijo:
- ¡Bueno! Tengo otros pacientes a los que atender…
- ¡Llevo años buscando a una persona que conociese a mi hermanastro! Antes de irte, tienes que decirme algo mas.- Dijo Migue muy serio
- Que es lo que…
- ¿Cómo? ¿Cómo murió…?
Marta no respondió y se dio la vuelta.
- Yo…No puedo responderte a eso… Lo siento.
Salió de la habitación rápidamente y se fue corriendo a la habitación de los enfermeros. Busco en su bolso y saco unos pañuelos. Estaba llorando, por la conversación que acababa de tener con Migue. Se seco las lágrimas y comenzó a tomar aire profundamente. Cuando ya se tranquilizo, saco su móvil del bolso y marco un número.


- ¿Si?
- Noelia… Soy Marta.
- ¡Marta! ¿Llamas para recordarme que vendrás dentro de 1 semana? ¡Aquí nadie lo ha olvidado!
- No… Tenemos que hablar.

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