sábado, 5 de junio de 2010

Lagrima roja. El nuevo despertar. Capitulo IX: En el cementerio


Marta miro hacia atrás muy sorprendida. Conocía esa voz y sabia quien era. Era Migue, aunque parecía otra persona diferente. Marta nunca le había visto con un traje y corbata.
- Migue… ¿Qué haces tú por aquí?
- Lo de siempre, vine a visitar la tumba de Albert.
- ¿Lo de siempre?
- En estos últimos días… Desde que conocí a Noelia, no he parado de venir por las noches. Tenía que venir…
- Tú no le conociste… Pero sabias su frase. ¿Cómo?
- Esa frase, no es de él. Era de nuestro difunto padre.
- Pero Albert nunca conoció a vuestro padre. Hable con él un día sobre ese tema… Tú padre le abandono cuando su madre se quedo embarazada de él.
- Eso es lo que se le conto a Albert. La verdad, es bastante diferente.
Marta se quedo callada durante algunos segundos. Miraba la cara de tristeza de Migue, que la intentaba disimular con una sonrisa falsa.
- ¿Qué es lo que ocurre ahora?- Pregunto Marta muy seria
- No sé a lo que te refieres…
- Reconozco ese gesto en tu cara. Albert también lo hacía cuando se guardaba algo que no tenía que guardarse. ¿Qué es lo que paso con vuestro padre?
- Él… Estaba comprometido, con mi madre… Un día, mientras estaban de fiesta, ambos bebieron demasiado. Al volver a casa, mi madre iba al volante y tuvieron un accidente. Como resultado, ella entro en coma y mi padre en cambio, salió ileso. Pasaron algunos días, y los médicos perdieron la esperanza sobre que mi madre despertara algún día. Mi padre no la abandono tan fácilmente, pero estuvo 1 año junto a ella y la dejo.
- No… No lo sabía…
- Así, es como conoció a la madre de Albert. Cuando salieron durante algunos meses, mi madre despertó. Había un problema, bastante grave. La madre de Albert, estaba embarazada, pero mi padre no podía dejar a la mujer a la que se comprometió. Hablo con su madre, y llegaron a un acuerdo. Ella jamás contaría nada a Albert sobre su padre, él a cambio le daría todos los meses bastante dinero más de lo que tenía que darle por su hijo. Pocas semanas después del incidente, mi madre se quedo embarazada de mi…
- No tenias que habérmelo contado…- Dijo Marta al ver que Migue se había deprimido bastante al contarle su pasado.
- Mi padre fue un buen hombre, en todo lo posible. Yo herede eso de él, y por lo que me conto Noelia, Albert también lo hizo sin ni siquiera conocerle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario