
Pasaron los días en el hospital y Migue recibió el alta. Antes de irse, busco a Marta y ambos se intercambiaron sus números de teléfono para poder hablar algún día sobre Albert. Antes de que Marta llegase a su día libre, hablo con su jefe directo, el doctor Marco. Necesitaba algún tiempo, necesitaba vacaciones.
- ¿Vacaciones?- Pregunto Marco muy impresionado
- Si, necesito algunas días libres
- ¿Y esos días serian…?
- Dentro de dos días
- ¿A qué viene esto tan repentino? Sabes que no se suelen conceder días libres al menos que sean avisados con bastante días de antelación.
- Lo siento mucho doctor, pero tengo algunos problemas personales que quiero resolver- Dijo Marta muy firme
- No será por aquel paciente, ¿verdad?
Marta no respondió. Su mirada era bastante firme y decidida. Necesitaba esos días libres y no podía dudar.
El doctor suspiro al no ver respuesta en Marta y le dijo que lo haría. Diría a la administración que ya lo habías pedido hace algunas semanas, pero que a él se le olvido de comunicar a la administración. Y así, es como Marta consiguió unos días libres.
Al día siguiente, Marta se levanto muy temprano y se preparo para salir. Una ducha corta, secarse el pelo, maquillarse… Después cogió su móvil y llamo a Migue. No hablaron mucho, solo quedaron para hablar esa misma mañana en un bar de la ciudad. Después de eso, Marta se sentó en su sofá y cerró los ojos.
“Toc Toc!”Sono la puerta de la calle. Marta se sorprendió. Se había quedado casi dormida y le despertó totalmente. Se levanto lo más rápido posible y corrió hacia la puerta. Miro por la mirilla para ver quién era y abrió la puerta.
- ¡Estas aquí!- Dijo ella muy alegrada- Vamos, tenemos que irnos ya.
Algunos minutos después, llegaron a un bar cercano. Marta se llevo a su acompañante al bar y comenzó a buscar a una persona.
- Allí esta- Dijo Marta al verle muy contenta- Ven, te lo presentare.
Se fueron hacia una mesa, en la que solo había una persona allí tomando un café.
- ¿Llevas mucho tiempo esperando Migue?- Pregunto Marta al llegar a la mesa
- No demasiado, me acaban de traer el café. ¿De qué querías hablar Marta?
- Te dije, que yo no te podía decir nada sobre cómo murió tu hermano. Pero, esta persona sí que puede decírtelo. Migue, te presento a Noelia, gran amiga mía y también fue una gran amiga de Albert.
No hay comentarios:
Publicar un comentario