
Los dos jóvenes se dirigieron hacia el banco porque Meike no tenía todo ese dinero en su monedero. Cuando llego al cajero, metió su tarjeta del banco.
“¿Que desea hacer?” “Extraer dinero” “Por favor, indica la cantidad deseada” Meike miro todas las cantidades. Hasta ese momento no había pensado, que no existía ningún billete de 80€. Asique selecciono la opción de sacar 100€ “Por favor, teclee su código secreto”
Meike puso la mano para que Tom no pudiese ver su número. Aunque fuera novios, ese número no lo conocía nadie en su familia. “3224” tecleo Meike rápidamente. El cajero automático saco su tarjeta y a los pocos segundos saco un billete de 100€.
- Aquí tienes- Dijo Meike mientras le daba el dinero a Tom.- Quiero que me dé devuelvas los otros 20€.
- No te preocupes, en un par de meses te devolveré todo el dinero, es una promesa.
La tarde aun no acabo para ellos. Volvieron al parque y se pasaron toda la tarde hablando sobre el pasado. Sobre cómo se conocieron, sobre cómo se enamoraron, sobre las tonterías que pensaban los amigos de cada uno. Fue bastante divertido, porque ambos se rieron sobre cada uno de los pensamientos de sus amigos. Ambos se quedaron en el banco, hasta que oscurecio. Cuando se hizo de noche, Tom llamo a su hermano mayor para que recogiese a ambos. Él tenía coche y no le importaba ir a recogerles.
Al día siguiente Meike estaba muy contenta. La tarde que acababa de pasar con Tom había sido algo que echaba de menos, y todo lo malo que ocurría por la mañana en su casa apenas le importaba. ¿Qué su hermana tuviese la música alta y le despertara? No le importo. ¿Qué su hermana se riera de ella por Tom? Tampoco le importaba. Estaba contenta, y nadie le iba a destruir la mañana, fuese quien fuese. Después de ducharse y de desayunar, a Meike se le ocurrió una idea. Ir a visitar a Tom, sin que él lo supiese. Una pequeña sorpresa para estar con él. Cogió sus cosas y le dijo a su madre que se iba de casa durante algunas horas, que no sabía si iría o no a comer a casa.
Durante el camino a la casa de Tom, Meike no podía parar de pensar en que iba a decirle.
“Un… ¡Sorpresa! No, no… No le gustara… Tal vez con… Me apetecía verte y no podía esperar a llamarte para quedar…Si, ese esta aun mucho mejor” Cuando llego a la casa de Tom, vio a alguien salir de ella. Era el hermano mayor de Tom, quien parecía tener prisa.
- Hola Meike- Dijo él mientras se apoyaba en su puerta del coche- ¿Qué haces por aquí?
- Vine a hacerle una visita a Tom. ¿Está en casa?
- Si, estará en su habitación. Tengo que ir a recoger unos apuntes, en algunos minutos estoy aquí con vosotros. No hagáis travesuras.- Dijo mientras entraba en su coche con una sonrisa.
El hermano de Tom era bastante gracioso. Parecía bastante serio, y que estudiaba mucho. Pero siempre salía con su grupo de colegas y es el gracioso del grupo. Es una gran persona. Meike vio que había cerrado la puerta de la casa, asique se acercó al timbre y llamo. Con una sonrisa en la cara espero a que Tom abriese la puerta
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