lunes, 30 de enero de 2012

El camino solitario: Capitulo XXII: Traicion


7 años después…

Parecía un día normal en el castillo, pero sin que ningún ciudadano lo esperar alguien se presento a las puertas de las murallas y exigió que le abrieran la puerta. Todos los guardias se quedaron de piedra al ver que esa persona era el teniente Rober, que después de 7 años había vuelto al reino, aunque no le acompañaba ninguno de los 20 soldados que se fueron con él, ni siquiera su amigo Alex. En cuanto atravesó las murallas, se paseo por el pueblo ante la mirada impresionada de cada uno de los ciudadanos. Había pasado tanto tiempo, que la gente pensaba que Rober estaría muerto. En cuanto pudo, se dirigió hacia el castillo y allí fue a ver al rey Estefan, quien había envejecido y engordado mucho en ese tiempo.

- Ha pasado mucho tiempo…- Dijo el rey mientras se levantaba de su silla para saludar al teniente. Rober se arrodillo antes de eso y después recibió al rey con un abrazo.- La gente del pueblo decía que estarías muerto, es normal después de todo este tiempo sin saber nada de ti
- Si no encuentra mi cuerpo, no debería de darme por muerto nunca mi rey…
- Dime Rober… ¿Dónde están los otros soldados? ¿Se fueron a ver a sus familias no?
- No mi señor… No hay nadie mas
- ¿Qué?- Pregunto el rey impresionado
- No era una misión fácil… Ellos dieron la vida por la misión…
- Incluso Alex… Él era un grandísimo luchador…
- En un infierno como aquel no importaba lo fuerte que fueras… Alex se quedo junto a mí hasta el final… Fue un grandísimo amigo para mi, mi señor
- Y la misión… ¿Qué ocurrió?
- Pudimos matar al rey, pero… no a su hijo quien ya ha heredado el puesto. En el último año busque una nueva base donde estuvieran escondidos los soldados del sur, pero no tuve suerte. Por eso decidí volver aquí.
- Mataron al rey, pero no a su hijo… Aun así estas de vuelta, sano y salvo. Prepararemos una fiesta en honor de tu regreso y en honor de los caídos.
- Lo siento mucho señor, pero quiero descansar para mi próxima misión…

En esos momentos, una puerta se abrió cerca de donde estaba el rey y salió una pequeña chica que parecía algo asustada al ver a Rober. El teniente la miro, y aunque no la conociera le recordaba mucho a Amanda cuando era una pequeña.

- Pequeña… ¿Qué haces aquí?- Pregunto el rey mirando a la chica que se ocultaba detrás de un guardaespaldas
- Mi señor ella es…
- Es la princesa Laura… Parece que te tiene miedo. Por favor, sacadla de aquí y dejadme solo con el teniente.

Los guaridas del rey le miraron muy extrañados, pero hicieron caso al rey y todos se marcharon, incluso Laura que seguía mirando raro a Rober.

- Sobre tu próxima misión… Hay algo que debo pedirle, ¿puedo contar contigo?
- Alex me pidió antes de morir que luchara por el reino… asique puede contar con mis servicios. ¿De qué se trata?
- Veras… Han aparecido algunos guardias muertos en estos últimos días… Guardias que estaban encargados de la protección de la princesa. El problema es que no tenemos ni idea de quien ha hecho nada de esto…
- ¿Quieres que le encuentre?
- Seguramente será un espía… pero después de tanto tiempo aquí, no sé quien nos ha podido traicionar. Tu llevas tiempo fuera, asique puede que seas el más indicado para encontrarlo.
- Entiendo mi señor…
- Para eso, te encargaras tu de la protección de la princesa
- Lo que usted me pide mi señor.

Rober hizo una referencia y luego se marcho hacia la habitación de la princesa Laura, que era la que antes usaba Amanda. Allí estaba la princesa mirando por la ventana junto a una de las cuidadoras del rey.

- ¿Puedo ayudarle en algo? Pregunto la mujer algo extrañada
- Soy el teniente, a petición del rey me encargare de la protección de la reina a partir de ahora
- Pero yo siempre he sido la cuidadora… desde el día que nació
- Las cosas han cambiado, asique márchese…

La mujer cogió algunas cosas muy cabreada y se fue de la habitación ante la fría mirada de Rober, que miraba a la princesa que ya no parecía tener miedo.

- ¿Quién eres tú?- Pregunto Laura mientras se giraba y miraba a Rober.
- Mi nombre es Rober, y soy el teniente
- ¿Tu? No te he visto en estos últimos 7 años
- He estado fuera del reino, en una misión…
- Un momento… ¿Has estado fuera? ¿Fuera de estas murallas?

Rober se quedo algo extrañado. La princesa había dejado de ser tan fría con el teniente y parecía estar muy interesada con ese tema

- Si, fue por una misión…
- ¿Y cómo era?
- ¿Cómo era?
- Si, no sé como es el mundo fuera de este castillo… Ni siquiera he podido salir al pueblo, pero se como es gracias a las vistas de la habitación… Aun así no puedo imaginarme algo como el mundo fuera de estas murallas. Mi padre no quiere que salga del castillo…
- Eres la princesa… El rey solo quiere protegerte
- ¡Pero yo no quiero eso! ¡Yo quiero ver el mundo!

El teniente se quedo impresionado al escuchar a la princesa gritar así. Por unos segundos, comenzó a ver a Amanda en aquel lugar, y no a Laura.

- Está bien princesa… Siéntate junto a mí, y te contare como es el mundo de fuera…

La princesa fue corriendo hacia él y se sentaron en la cama. Durante horas, estuvo Rober contándole cosas del mundo exterior. Las montañas que vio, los animales que Vivian, los ríos y todo el tipo de cosas, y todo ante la impresión y la ilusión de la joven princesa… Paso el tiempo rápidamente, y la princesa se quedo dormida escuchando todas las historias de Rober. En cuanto se durmió, el teniente la arropo en su cama y apagó todas las velas que iluminaban la habitación. Todas menos la que tenia más cerca de él, junto a la cama. Allí se quedo esperando, hasta que se quedo dormido junto a la princesa.

En plena noche, alguien entro lentamente a la habitación de la princesa sin hacer ningún tipo de ruido. Se acercó hacia Rober con un cuchillo en la mano, y le intento apuñalar. Pero al hacer eso la vela se apago y todo se volvió muy oscuro. Algo húmedo cayó sobre el rostro de la princesa, que hizo que se despertase.

- ¿Quién está aquí?- Grito ella que no podía ver nada.
- No te preocupes Laura… Soy yo…- Dijo Rober en algún lugar de la habitación
- Que es esto… Esta húmedo y caliente…

Entonces se escucharon a algunos guardias corriendo por los pasillos hacia la habitación de la princesa. Todos ellos entraron en la habitación mientras tenían algunas velas en una de las manos y en la otra una espada, y al ver lo que había en la habitación se quedaron de piedra. Allí estaba la mujer que cuidaba de la princesa, atravesada por la espada de Rober. Y el rostro de la princesa, estaba lleno de sangre de su cuidadora

- Que es… Esto…- Dijo Laura muy asustada y a punto de llorar
- Ella… Debe de morir… Por el futuro de todos… debe de morir…- Dijo la cuidadora que aun tenía el cuchillo en mano.
- No permitiré que hagas eso…
- Maldito… Como has hecho… eso… Yo te apuñale...
- No, antes de que me alcanzara logre ponerme detrás de ti gracias a mi velocidad… Me di cuenta de que tramabas algo en cuanto te vi
- Esto no cambia nada… Ella va a morir… no importa lo que hagas… Ella ha de morir…

La cuidadora cayó sobre la cama y la princesa comenzó a gritar a la vez que lloraba por lo que acababa de ocurrir. En esos instantes, unas imágenes aparecieron en la mente del teniente y cayó al suelo. Esas imágenes eran, de cuando entro en aquella habitación por primera vez. Cuando mato al teniente para proteger a la princesa, y esta lloraba igual que ahora…

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