lunes, 30 de enero de 2012

El camino solitario: Capitulo XXIII: El fin de una historia


Al día siguiente el teniente le explico al rey lo ocurrido con la cuidadora y él se quedo muy impresionado al saber que ella era la persona que quería matar a su hija. Después de hablar con el rey, Rober volvió con la princesa algo preocupado. Ella seguía en su habitación, y cual ya había sido limpiada de las machas de sangre y todo lo ocurro la noche.

- Princesa…- Dijo Rober al entrar muy serio
- Que haces tú aquí… Tu misión acabo ya… tenias que encontrar a la persona que me quería matar… y ya la mataste…
- No tuve otra opción…
- ¡Siempre hay otra opción!

Rober sonrió durante unos segundos al escuchar a la princesa gritar así y ella se cabreo aun más

- ¿Por qué te ríes?- Grito ella muy cabreada
- Te pareces tanto a ella…
- ¿A quién?
- A tu madre… Era igual que tú
- ¿Conociste a mi madre?
- Si, la verdad es que si… Ella murió por el reino… Y yo no pude salvarla… Y ella me pidió que…
- ¿Qué? ¿Qué te pidió?
- Dime princesa… ¿Deseas ser reina? ¿De veras deseas vivir aquí? ¿Quieres casarte con la persona más fuerte del reino?
- He estado aquí 7 años encerrada… Sin apenas poder ver a mi padre, sin salir apenas de esta habitación y junto a una mujer que casi me mata anoche… ¿Quién desearía una vida así?

Rober recogió sus cosas y se fue de la habitación sin decir nada más ante la sorpresa de la princesa. Se fue directo hacia el cementerio del castillo, justamente a la tumba de Amanda, la que aun seguía teniendo preciosas flores.

- Hace mucho que no estoy aquí… Y quien diría que volvería para decirte esto…- Dijo Rober muy nostálgico- Esa chica, es igual que tu… Y está viviendo lo mismo que tu… Pero yo no quiero que acabe como paso contigo, me pediste que la cuidase y eso es lo que hare- Rober saco su espada y la enterró al lado de la tumba de la reina sin que nadie se diese cuenta.- Te dejo con la espada de Alex… Me la dio para proteger el reino y su futuro… Pero no voy a hacer eso…


Esa misma noche…

Los guardias vigilaban el castillo como un día normal y corriente, aunque en aquella noche el teniente Rober intento entrar en el castillo sin permiso del rey.

- Lo sentimos mucho teniente, pero no le podemos dejar pasar sin la invitación del rey- Dijo un guardia en la puerta del castillo.
- Está bien…

El teniente comenzó a marcharse, pero en un instante desapareció ante los ojos de los guardias y los derroto con dos rápidos golpes a sus espaldas. Comenzó a correr por todo el castillo, dejando inconsciente a todos los guardias que veía pero sin matarles. En cuanto llego a la habitación de la princesa, encontró a Laura escondida en una esquina muy asustada.

- ¿Qué haces allí?- Pregunto Rober mientras se acercaba hacia ella
- He escuchado algunos ruidos raros y me he escondido… ¿Qué es lo que ocurre fuera?
- Tus guardias, están inconscientes
- ¿Qué ha pasado?
- Yo les ataque
- Acaso… ¿tú también quieres matarme?
- No es eso Laura… Lo que estoy haciendo es algo imperdonable para el reino, en cuanto descubran que he sido yo tomaran mi vida. He venido para sacarte de aquí
- Porque… ¿Tendría que ir contigo?
- ¿Sabes porque murió tu madre? La obligaron a hacer cosas que ella no quería por el bien del reino, sufrió mucho solo por ser la princesa y la intentaron matar en múltiples ocasiones. A ti te está pasando lo mismo, y si te quedas aquí es muy probable que tu futuro no sea distinto al de tu madre…
- Que estas… diciendo…- Dijo la princesa impresionada
- ¿Quieres ser libre Laura? ¿Quieres dejar de estar encerrada en esta habitación? ¿Quieres dejar de intentar ser asesinada? Pues vente conmigo, y yo te daré esa libertad…
- Pero mi padre…
- Tu padre solo te quiere porque tú le conviertes a él el rey duramente 10 años más… Solo eres eso para él, al igual que tu madre… Dime princesa… ¿Me acompañas?
- Aunque te acompañase… no podríamos salir de aquí. Hay demasiados guardias por todos sitios.
- Yo me encargare de eso, no te preocupes…
- Pero si me llevas… El reino…
- Seré un traidor, por secuestrar a la princesa. Nunca podre regresar aquí, mi hogar. Pero le prometí a alguien que cuidaría de ti, y no puedo hacerlo si continuas aquí…

Laura dudo unos segundos, pero después le dio la mano al teniente y este la cogió y la puso a sus espaldas para llevarla.

- ¿Qué haces? Yo puedo correr por mi misma
- Sí, pero no tan rápido como yo…

En ese momento el teniente desapareció y apareció algunos segundos después fuera de las murallas del reino junto a la princesa.

- Que ha sido… eso…- Dijo la princesa mientras el teniente la dejaba al suelo y este se sentaba algunos segundos
- Es una técnica que aprendí… y que mejore en esos últimos años… Gracias a esta velocidad he sobrevivido todos estos años, aunque nunca la use tanto tiempo seguida… Creo que no la podre volver a usar en algún tiempo, sino mis piernas…

Unos fuertes ruidos comenzaron a sonar en el pueblo. La alarma había sido activada y la gente comenzaba a dar gritos.

- Parece que ya han descubierto a los guardias… Debemos marcharnos…- Dijo Rober mientras se volvía a marchar
- ¿pero hacia donde?
- Crucemos el bosque, hacia el sur… Ya encontraremos un lugar lo suficientemente lejos para que no te encuentren…



Migue se quedo de piedra al escuchar toda esa historia de Rober, quien parecía sonreí un poco al recordar esos tiempos.

- Estuvimos casi 2 años andando por el país… En ese tiempo ella consiguió olvidar a su padre, y a ocultar todo… Por si fuese poco eso, aprendió todo lo necesario para pasar inadvertida en este mundo… Después buscamos una familia que la pudiese cuidar, y encontramos a unos padres que buscaban una hija pero que no podían adoptar a alguien… Tuvimos bastante suerte con ellos.
- Ellos… No son sus titos verdaderos…
- No lo son chico… La parte mala de todo esto, es que se volvió una chica muy triste y fría al tener que ocultar su pasado… Aunque eso no importa más, dado que la han encontrado…
- Aun recuerdo cuando la conocí… Era tan cabezona… Pero… ¿Qué haces tú aquí? ¿Viniste a por ella?
- No, en cuanto encontré un hogar para Laura volví a este bosque para estar cerca del reino… Al fin y al cabo, esta es mi única casa.
- Asique fuiste tú quien secuestro a mi amiga…
- No tenía otra opción
- Gracias
- ¿Qué?
- Gracias a ti conocí a la chica más importante de mi vida.

El antiguo teniente sonrió algunos segundos y se quedo mirando al fuego de nuevo.

- Ahora ya sabes a lo que te enfrentas… ¿Qué es lo que piensas hacer?- Pregunto Rober bastante serio

No hay comentarios:

Publicar un comentario